teach me (namtae/vmon)

Sinopsis

Enamorado de su profesor de literatura, Taehyung encuentra la oportunidad de confesarse cuando ambos se quedan atrapados en la hemeroteca del colegio. *one shot *Namjoon x Taehyung

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
_bangmoon
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 2 reseñas
Clasificación por edades:
18+

1


—Namjoon, ¿tan tarde sigues trabajando?

Taehyung habló con voz suave y caminó hacia el hombre de traje, portaba su corbata más floja de lo usual y sus tan preciados lentes de montura delgada, aquellos que hacía a sus alumnos suspirar cuando los colocaba en su sitio.

Estuvo esperando a su profesor toda la tarde en la cafetería, charlando con la chica que atendía y aprovechando que no lo correría del colegio temprano como a todos los demás. No tendría otra oportunidad como esta y lo sabía, no obstante dudaba de que al fin el otro accediera a sus invitaciones.

Es decir, ni siquiera se llevaban demasiados años, Taehyung se había atrasado unos tres años y Namjoon era un profesor joven en el colegio, graduado con honores y un cerebro impresionante que hacía que cualquiera quisiera escuchar su voz aunque se tratara de un tema aburrido.

—Buena noche, Taehyung, ¿también vienes a consultar algo antes de ir a casa? —saludó de vuelta tomando las llaves de la biblioteca y quitando el candado con tal normalidad

—Algo así, ¿te dan la llave tan fácil?

—La bibliotecaria me conoce, supongo que no teme que me robe el material

—Diría que le gustas tanto que por eso arriesga su trabajo dándote hasta las llaves

—Lo dudo mucho, ella es casada

—Piensas demasiado bien de las personas a veces —dijo sonriendo ladino, extendiendo su mano para darle acceso— Adelante, yo cierro

El profesor entró y con ayuda de la linterna de su móvil iluminó el camino que llevaba a fondo de esta, justo donde se encontraba la segunda sección y en donde debía buscar los archivos que necesitaba para su investigación.

Cerró la puerta detrás de sí y siguió de cerca al hombre alto, quien procuraba iluminar el camino para ambos y evitar cualquier accidente, ciertamente algo que a Taehyung lo hizo sentir más consciente sobre su propio deseo.

El hombre frente a sí era todo lo que quería, el paquete completo.

—¿Qué es lo que viniste a buscar? —inquirió el hombre acomodando sus lentes sobre el puente de su nariz, sonrisa afable y ojos atentos a su interlocutor

—A ti, Namjoon

—¿Escuché bien?

—Sí, a ti —enfatizó deteniendo sus pasos justo detrás de la puerta y enfrentando al hombre que tanto había llenado sus pensamientos— estoy cansado y frustrado porque no puedo tener ni un minuto de tu completa atención, necesitaba encerrarte para hablar

—No me estás secuestrando propiamente, las llaves…

Un click y el sonido de las antes mencionadas contra las baldosas provocó en Namjoon un escalofrío ante la determinación de Taehyung, quien parecía tenerlo acorralado al fin.

En términos precisos, ambos estaban encerrados en un mismo espacio, tanto físico como sentimental, ¿era poco ético de su parte? Sin lugar a dudas, él también era un humano de carne y hueso.

—Ahora sí

—¿Estás consciente de que no queda nadie en el campus? —respondió suspirando— El guardia no tiene cámaras aquí y no está la bibliotecaria

—Precisamente por eso es que lo he hecho, tienes que entender que todo este tiempo no he sido simplemente amable, quiero que me notes, que me veas más que solo un alumno más

Taehyung caminó hacia Namjoon quien con dificultad podía ver con la linterna de su móvil, su espalda al fin chocó con uno de los enormes estantes en donde se colocaban los números de las revistas de la escuela y sintió un escalofrío recorrer su cuerpo.

—¿No te gusto siquiera un poco? —acercó su rostro al ajeno, inhalando hondo, sintiendo el aroma maderoso de la fragancia que utilizaba Namjoon— Apuesto a que sí, pero no puedes dejar de lado tu moral, ni siquiera por ti mismo

—No puedo hacer esto, Taehyung

—¿Por qué? ¿Porque tomo tus clases?

Su voz estaba cargada de ironía, algo de su dolor y desesperación era perceptible, sin embargo también su determinación.

—En efecto, eres mi alumno todavía y no es ético comprometerme en algo más contigo

—Te estás protegiendo con excusas

—No voy a tocarte, soy tu profesor mientras estemos en la escuela y hasta que te gradúes de ella, lo lamento mucho

Respirar hondo y prestar atención a aquellos ojos tan expresivos y hermosos fue todo lo que Namjoon necesitó para recuperar su compostura y volver a la realidad.

Taehyung era tanto su droga como su propio cable a tierra, siempre que pudiera observarlo su juicio era claro y puro, aunque en ocasiones se convertía en su propia perdición.

Rodeó el cuerpo ajeno y encendió al fin el interruptor, centrando su atención en lo que debía hacer a continuación.

Su investigación debía terminar pronto, por supuesto, eso era lo primordial porque era su fuente de ingresos.

—¿Por qué huyes?

—Encerrado o no mañana habrá personas dispuestas a aprender que estarán sentados en una banca esperando a que llegue y de clase

Taehyung suspiró y siguió al otro entre los estantes, tratando de encontrar algo con qué entretenerse mientras Namjoon se sentaba a leer.

Su actitud cerrada aparecía siempre que atinaba a decir algo cierto, algo que lo dejaba vulnerable y expuesto más allá de la fachada de profesor inteligente y dedicado.

Viajó entre periódicos, gacetas, incluso mapas que estaban extendidos en las mesas del fondo, ¿qué demonios haría tanto tiempo si Namjoon ni siquiera quería dirigirle la palabra?

Después de media hora se rindió y buscó el mismo libro que Namjoon había tomado no sin antes de pararse frente a él y gastar otro intento por restablecer la comunicación entre ambos.

—¿Tratado de la pasión?* ¿De verdad se siguen imprimiendo estas cosas?

—Tanto como las películas y canciones sobre amor se siguen produciendo, ¿no es genial? —observó al otro sobre sus lentes, sonriendo ladino ahora que podían tener una conversación real

—Parece un libro viejo —dijo revisando las primeras cinco páginas, encontrando el año de escritura— Y vaya que no lo es, ¿por qué lees esto?

—La verdadera pregunta es por qué no, me parece interesante que todavía se hagan tratados y que tomen al amor como algo serio

—Supongo que es así, ya decía yo que por algo eres profesor

—Fue más la necesidad que el gusto a la enseñanza

Un deje de melancolía se percibía en su voz y Taehyung no lo pasó por alto, pero ya había atravesado de más la línea que dividía su relación y confianza, no quería inmiscuirse en la vida personal de Namjoon si este no la compartía consigo por voluntad propia.

Tomó la silla frente al hombre y se dispuso a leer algo, resignado a jugar bajo los términos del otro para persuadirlo al fin.

¿Podría al menos conseguir algo? Realmente no lo sabía, pero cualquier paso que diera en dirección hacia Namjoon era correcto para él, no importaba si un avance pequeño implicaba un gran esfuerzo.

Todo lo valía si permanecía en su vida y bajo esa máxima continuó pasando página tras página hasta que sus ojos comenzaron a irritarse y las palabras en las hojas parecían no tener cohesión ni coherencia.

—Ya que no responderás a mis insinuaciones y estaremos un buen rato aquí metidos al menos háblame —habló dejando el libro de lado

Llamó la atención del hombre nuevamente y aludió a su lado de docente como estrategia, algo que parecía funcionar ya que Namjoon igualmente bajó el libro.

—¿Qué es lo que quieres saber?

—No lo sé, fuera del aula no tengo ni puta idea de qué podría tratar con mi sexy profesor de literatura que se niega a disfrutar de un buen sexo por sus juicios éticos

—Si ese es el caso retoma tu lectura y al final cuéntame lo que más te ha gustado —replicó molesto, dispuesto a cortar de tajo la plática

—Ugh, no, terminaría dormido si paso cinco páginas más

—Estás siendo prejuicioso con la lectura

—Un poco, quizás, no todos tenemos la inmensa capacidad de leer rápido y comprender

—¿De verdad crees que entiendo todo lo que leo con la primera pasada?

—Debería ser así, ¿qué no?

—En absoluto, si es bueno o si lo requiere necesito al menos leerlo tres veces y entonces entenderé lo que el autor o autora quiere decirme —su sonrisa había regresado, los hoyuelos tan dulces en sus mejillas hacían presencia de nuevo y parecía más animado que al inicio provocando qué Taehyung también sonriera y prestará atención—. La primera lectura es de registro y disfrute, la segunda para hacer notas al margen y buscar referencias, la tercera es la de comprensión y aunque parezca la más importante no lo es, pues si no has disfrutado lo que lees no podrás comprender el texto

—¡Y por eso es que me he enamorado de ti! ¿Qué no lo ves? Sería mejor si me enseñaras todo lo que sabes sobre la pasión con todo y lujo de detalles en lugar de ponerme a leer trescientas páginas sobre eso

Taehyung sonreía amplio, lo suficiente para que sus ojos se llenaran de la misma emoción y Namjoon se contagiara de ello, ¿realmente tenía ese efecto en el otro?

No era capaz de comprender cómo es que él podía llegar a ser alguien importante para Taehyung, no obstante no iba a dejarse llevar por sus emociones en ese instante.

—Lo más que podemos hacer es hablar, no voy a tocarte

—Bien, ¡hablemos! Trataré de jugar con tus reglas pero si al final te has contagiado algo del tema de tu aburrido libro tendrás que compensarme esto, ¿trato?

—¿De verdad propones que voy a enamorarme después de esta plática?

—Sí —dijo muy confiado— O por lo menos admites que te sientes atraído por mi

—Eres mi alumno

—Y tu el profesor que me ha gustado desde la primera clase, ¿no podrías simplemente abrirte un poco a la idea de que es posible algo entre nosotros? Es mi último año y ya no me das clases, ambos somos adultos y sabemos lo que queremos

—Sigues entrando como oyente

—Porque siempre es un placer escuchar tu voz áspera, me pone la piel de gallina —su sonrisa se transformó en una juguetona sin perder de vista el cuerpo ajeno que parecía tensarse de nuevo— ¿Entonces aceptas? Ni siquiera estoy pretendiendo engañarte, sólo entablamos un diálogo al estilo platónico y dejamos de lado las dobles intenciones

¿Estaba bien si aceptaba? Namjoon permaneció en silencio un buen rato, contemplando las posibilidades de que aquello saliera mal, no obstante se trataba de Taehyung.

Tan sólo hablar con él de algo diferente, fuera de sus insinuaciones, lo consideraba como una gran recompensa de su propia resistencia a sus emociones. Podía formar un camino más sólido de ese modo, podía llenarse de él y conocerlo más a fondo.

En aquella propuesta ambos ganaban, quizás él más y, por ello, no pudo evitar sentirse un tanto egoísta.

—De acuerdo, es un trato

—Empieza por decirme qué es la pasión, partiremos de ahí con lo poco que alcancé a leer —respondió Taehyung sonriendo, apoyando su espalda totalmente en la silla demostrando la confianza que tenía sobre sí mismo

—Pasión proviene del latín passio, passionis, derivado de pati ‘sufrir, aguantar’ —se acomodó mejor en la silla, levantando los puños de su camisa hasta los codos, recargándose sobre la mesa— Pertenece a la familia etimológica de padecer

—Pero esa es la etimología, lo que yo quisiera saber es lo que la pasión significa para ti

—Honestamente no tengo mucho qué decir al respecto

—Ilumíname, no debe ser difícil para un hombre que toda su vida se la ha pasado padeciendo, sufriendo las inclemencias de la vida y lo que parece ser su destino

—¿Mi destino?

—El de ser tan malditamente atractivo, inocente y a la vez moralista, ¿existe una peor condena que esa? —dijo bromeando y provocando que Namjoon volteara los ojos al ver que comenzaban a desviarse

Taehyung se mordió la lengua un instante después, ¿en qué demonios pensaba? Podía echar todo a perder si no se tomaba las cosas en serio.

Pero vaya que lo hacía, simple y sencillamente no podía ponerse filtros cuando estaba frente al hombre que gobernaba su vida.

—Anda, sólo dime qué consideras pasión —intentó animar a su profesor, sonriendo y aclarándose la garganta

—¿Qué es lo que puedo decir yo que no se haya dicho en el texto? Stendhal* creía que había diferencia en los padecimientos del amor, en las pasiones a las que nos entregamos. No estaba tan errado al decir que existen diferencias entre cada modo, sutilezas que al final del día cambian el rumbo de cada par de enamorados

—¿Enamorados?

—Sí, dije enamorados en plural y de la manera más universal posible, ¿no lo has notado antes? El amor pasión no está limitado por la barrera de género y las imposiciones sociales. Si el amor pasión es lo más elevado, el estado al que el filósofo debería aspirar más incluso que a la razón, entonces significa que tiene que trascender absolutamente todo

—Pero el autor no lo consideraba de ese modo, ni siquiera se salía del molde sexista y dedicó casi dos páginas a justificar que sólo podía ser entre hombre y mujer, ¿por qué omites eso?

Namjoon alzó una ceja y sonrió ladino al otro, quien sonreía con suficiencia al saber que esa expresión se debía a que había superado las expectativas de su profesor.

Y si era de ese modo significaba que había hecho un buen movimiento.

—La explicación más acertada que te puedo dar, quizás algo atrevida, es sobre el autor y no la teoría. El fallo para nosotros y nuestra realidad está en que el escritor era hijo de su tiempo, condenado a estar en medio de dos siglos que no alcanzarán a reconocerse entre sí. Ignorando la cuestión homofóbica es todavía más simple cuando lo justifica la experiencia sensorial, algo que él mismo recalca al inicio del ensayo

—Estoy convencido de que aprendería mucho más de lo sensorial en la práctica que aquí sentado

—No te desvíes otra vez

—De acuerdo, pretendamos que no acabo de insinuarme, ¿no se supone que el amor también puede demostrarse físicamente?

—Según Stendhal* esa sería la segunda forma de amor, el físico, aquel que es pura atracción sexual. El autor de este libro no especifica más sobre ello salvo que no es a lo que deberíamos aspirar porque al final es un amor intrascendente

—Touché

Un pequeño silencio se formó entre ambos, Taehyung intentó sostener la mirada al hombre frente a sí, fallando en el intento y sonrojándose de inmediato, desviando la mirada hacia la mesa que parecía más interesante

La armoniosa risa del hombre lo hizo volver la vista al frente, viendo cómo arrugaba el gesto y lucía complacido con la situación.

—Continúa deliberando —animó Namjoon

—Entonces dices que no es suficiente con solo teorizar y tomarlo de la manera más objetiva posible, no se pueden racionalizar los sentimientos pero tampoco puedes tener experiencias físicas, ¿no?

—Es así, pero también él tuvo que tomar como base esta experiencia nuestra que nos es tan particular y diferente a la de todos, creo que, hasta donde hemos leído los dos, ese amor-pasión no es excluyente con el cuerpo

—En ese caso, podría decirse que depende de un sujeto y de su capacidad sensitiva, no precisamente la cognitiva —replicó sonriendo con suficiencia, satisfecho de no estar haciendo el ridículo frente al hombre quien poco a poco se acercaba más sobre la mesa

—De cierta forma, tanto como necesitamos del otro para reafirmarnos y completar el círculo

—¿Por qué dos? Podrían ser tres o más, las relaciones abiertas son posibles hoy en día, ¿esto también tiene que ver con que es un viejo?

—No precisamente, ese punto es esencial en la teoría y son dos porque eso es lo que hace la diferencia entre el amor pasión y los demás tipos de amor: la reciprocidad y la entrega total

—Aún así, podría ser una relación poliamorosa de cuatro personas en la que se procure repartir equitativamente ese mismo amor

—Como dije antes, es necesario completar el círculo como un circuito cerrado, si añades dos personas más a él es más probable que se quiebre y la resistencia del vínculo disminuya

—¿Por qué siento que estamos hablando de física ahora? —dijo confundido haciendo que Namjoon abriera más los ojos— Déjame advertirte que se me da pésimo y no es justo que hagas ese cambio en medio de una explicación

—Tranquilo, no estaba pensando en la física

—Pero sí ocupabas los mismos términos e insisto, no estás jugando limpio —objetó Taehyung mostrándose falsamente herido y haciendo que Namjoon adoptara su actitud diplomática de profesor, esa que tanto le agradaba al otro por la voz tan dulce que solía emplear

—De acuerdo, volvamos a lo más simple, para el amor los dos necesitan estar en las mismas condiciones, de otro modo no podría trascender ni mucho menos desarrollarse

—No necesariamente —sonrió ladino, palmeando el libro sobre sus piernas— Puede que no sea tan ágil como tú, pero estoy seguro de que puedo objetar esto

—Inténtalo

—Según esta teoría, cuando los dos están enamorados los dos se encuentran sometidos por Eros, el dios del amor, esa fuerza, como lo quieras llamar es exactamente lo mismo. El amado y el amante son dos caras de la misma moneda, incluso si uno es un alto funcionario y el otro es un simple secretario, ninguno tiene más poder sobre el otro

—Fue una muy buena paráfrasis del asunto —felicitó el hombre provocando que Taehyung se sintiera victorioso

—¿Lo ves? Te lo dije, puedo llevar tu ritmo sin importar el tema, lo que sea por ti

—No cantes victoria, parafraseaste bien aunque no lo has objetado aún, no me diste razones claras por las cuales dos enamorados puedan estar juntos en condiciones desiguales

—Es que ahí está mi objeción, no creo que sea posible en un plano real, es decir, uno puede estar siendo desalojado de su departamento pero el otro estaría cenando en un restaurante de lujo, no hay igualdad de condiciones y podrán estar desesperadamente enamorados pero ese que fue desalojado no solucionará sus problemas a base de sentimientos y afectos, ¿cómo justificas su amor incluso en ese caso hipotético? Que por cierto, no creo que sea el peor

—El amor es un consuelo, Taehyung, no es utilitario —su voz suave hizo suspirar a Taehyung, quien no ocultó la fascinación que sentía en ese instante y posó su cabeza en ambas manos, acercando su rostro al contrario— no puedes utilizarlo para algo ni tiene que ser funcional, simple y sencillamente es un sentimiento necesario

—Muy bonito pero no respondes mi respuesta

—Si el consuelo no es suficiente para ti entonces habrá que pensar en la certeza y cierta esperanza que tiene el que han desalojado. Podrá haber perdido todo, pero sabe que la otra persona estará ahí para él de la forma que sea necesaria, eso hace que la balanza se equilibre

—En tal caso admites que es una situación desigual, tanto amorosa como de condiciones. El anhelo que tiene sobre el otro no es recíproco, deja en desventaja a uno y eso se vuelve en una relación de poder

—Me encanta que saques a colación las relaciones de poder porque el autor también lo hace a propósito de esto, ¿sabes? Cuando el que goza de privilegios se enamora, digámosle el “amante” está enteramente entregado al “amado”, al otro, se somete necesariamente a otra relación de poder de manera inversa igualando las condiciones en las que se encuentran. Por supuesto, ambos tienen que amar y saber dejarse amar, pero no importa que uno tenga todo y el otro nada, en la base de todo está esa entrega desinteresada

Silencio.

Namjoon se arreglaba las mangas de la camisa sobre las muñecas, Taehyung se perdió en la vista que tenía , la piel tersa y uniforme del otro lucía atractiva e hipnotizante, pero no más que los ojos filosos que tenía delante suyo y que habían cambiado con el transcurso de la charla que mantenían.

Eran más expresivos, menos repelentes y llenos de afecto y emoción, lo último quizás producto del tema de la conversación.

—Bien, eso podría explicarlo en la teoría pero no en la práctica —dijo Taehyung con voz neutra, sosteniendo la mirada del hombre que permanecía atento a las palabras de su interlocutor

—Tampoco puedes tener la certeza de que no aplique en un caso concreto del mundo real, Tae, las relaciones humanas no son exactas

Tae,

Tae,

Tae.

Sentía que podía volverse loco si Namjoon lo llamaba de ese modo de nuevo.

—Touché

—¿Quieres que continúe?

—Pero adelante, todavía no me rindo contigo, apenas fue el primer intento y eso porque no llegué a leer la parte de las relaciones de poder

—¿Hasta cuándo vas a seguir con esto?

—No me detendré incluso si me expulsan, no hasta que me digas de frente que no me quieres y que jamás me has visto como hombre

Un suspiro salió del pecho de Namjoon, aquel lo disimuló con falsa decepción y frustración., pues no estaba ni cerca de sentir algo como tal. Taehyung le gustaba mucho, se arrepentía de haber accedido a sostener el diálogo.

Era probable que perdiera todo juicio moral si seguía, pero también sabía que el otro no le daría tregua a su ser.

—Por favor, continúa, Namjoon, no hemos terminado

—Decía que tanto como si se corresponden como no, el amor requiere de un objeto, de lo amado y del sujeto, del amante que se pierde completamente en la belleza y el encanto de aquello que tanto ama

—Pero entonces, ¿cómo podríamos decir que se da la reciprocidad?

—Del mismo modo que la filosofía nació en Grecia y gracias al cual mantenemos esta conversación, la dialéctica lo es todo, es decir, ese intercambio de ideas, palabras y acciones

—Quiere decir que es una constante comunicación entre ambas partes —aseguró buscando la aprovación del otro que asintió de inmediato— pero entonces, si es cierto, me veo obligado a señalar que según el autor el amor comprende más allá del lenguaje y yo quisiera saber cómo podrías justificar o explicarme eso

—No es algo que pueda ser conceptualizado, según esta teoría dicha comunicación es tan particular que los amantes van a saber que son correspondidos en la medida en la que ninguno de ellos deje de ser un sujeto sentimental, como también dije la dialéctica implica un intercambio y no solo se reduce al lenguaje hablado, el lenguaje corporal también es importante incluirlo

—Quieres decir que el sujeto enamorado y entregado requiere una respuesta constante, pero también se ve obligado a un grado de iniciativa y constante actividad, incluso más que el otro

—Es así y me encanta que ocupes la palabra actividad porque podemos pasar a su contrario que es la pasividad, ¿has escuchado de ellas en las relaciones? —respondió algo temeroso de que Taehyung no se lo tomara en serio

—Ciertamente, hace referencia a la persona que ofrece algo, es decir la activa, y la que simplemente recibe, es decir la pasiva

—Es necesario que me digas lo que has entendido del libro respecto al tema

—¿De verdad vas a ponerme a prueba? —inquirió alzando la ceja, observando el semblante serio de Namjoon

—Si lo estamos tratando del modo dialéctico tiene que ser así

—Bien, si no comprendí mal podemos decir que en todas las relaciones debe existir un pasivo y un activo, ¿no es así? Es lógico decir uno da y el otro recibe para comenzar a interactuar, es simple pero necesario

—Eso no sería apropiado si estamos hablando de la teoría del amor pasión

—¿Y por qué no?

—Tan fácil como que si existe una relación de poder la comunicación no sería limpia, no se daría al mismo nivel y uno de los amantes estaría en desventaja, el activo que ofrece todo de sí, que espera a que el pasivo reciba con los brazos abiertos su amor no está a la expectativa de que este responda

—Es verdad, no es una comunicación efectiva entre las dos partes, pero ¿y si te dijera que no hay necesidad de llevarlo a los extremos? —sus ojos fijos en el hombre, quien ahora lucía más concentrado en él, más accesible y completamente a su alcance

Taehyung aprovechó la cercanía para disminuir su tono de voz y acercarse más al rostro del hombre quien se había olvidado por completo de que había una mesa entre ambos

—La base de este amor está en la reciprocidad, no importa quién sea el que da el primer paso porque los dos saben que son correspondidos —continuó explicando Taehyung, sintiendo la respiración pesada de ambos, pasando sus dedos sobre la tela de la camisa, siguiendo la línea de la corbata azul del otro—. Lo saben todo el tiempo, lo dicen sus miradas, el tono más dulce que usan con el otro y los toques aparentemente accidentales, ambos se entregan sin necesidad de ofrecerse en palabras

—Las cosas tienen un orden en el mundo por algo, no es posible quebrar el órden sin sufrir las consecuencias

—No tienes idea de lo que podría ser el futuro, Namjoon

—Tae…

Se inclinó sobre sus codos para aspirar la fragancia masculina y maderosa que despedía el cuerpo ajeno, deteniéndose especialmente en la vista que tenía del lunar bajo su labio inferior. Taehyung pasó la lengua por sus labios y sin resistirse más posó sus belfos húmedos sobre la superficie, deleitándose con la calidez y la forma en la que el otro se estremeció.

Namjoon rompió el contacto y se levantó de su sitio tan pronto como pudo, el ceño fruncido y las manos hechas puño, frustrado y completamente en control de sí mismo, consciente de lo que quería y necesitaba.

Tomó a Taehyung por la camisa y lo levantó casi hasta igualar alturas, perdido en los iris tan dulces del otro quien no lo podía observar de otra forma que no fuera desde el amor y la devoción que le llevó a acariciar la mejilla de Namjoon con ternura y cuidado.

Ese instante, ese pequeño paso marcó una grieta en la moral del hombre que hasta hace unas horas juraba que no tocaría al otro, que mantendría su actitud recta por lo menos la última semana que faltaba para concluir el ciclo.

Ambos labios se encontraron al fin, Namjoon tomó el mentón del otro y marcó el paso, sentándolo en la mesa donde habían estado leyendo, tomando su cintura con la mano libre y uniendo ambos cuerpos que por tanto tiempo se habían estado buscando con desesperación.

Taehyung podía jurar que así era como se sentía el cielo, su entrepierna estaba despierta y podía sentir cómo el dolor en la zona incrementaba conforme Namjoon descubría y probaba cada parte de su boca y cuello.

El hombre presionó más sobre la fina cintura de su alumno, colando sus manos debajo del suéter que se interponía entre ambas pieles, haciendo que ambos suspiraron por igual. Taehyung cerró los ojos con fuerza, deleitándose con las caricias que estaban siendo depositadas en una de sus zonas más sensibles, atreviéndose a morder el lóbulo del otro, ganándose un gruñido grave, amén de la garganta de Namjoon que comenzaba a secarse con cada jadeo que soltaba.

Fue ahí que ninguno de los dos prestó atención a su entorno, la hemeroteca se había convertido en el olimpo, ese único espacio en donde la moral y las etiquetas quedan expulsadas y no había mayor cabida a nada que no fuera amor y entrega total.

Corbata, suéter y camisas fueron retiradas, el sonido metálico del cinturón del hombre hizo sentir más ansioso a Taehyung quien volvió a tomar los labios ajenos en un intento desesperado por calmar sus ansias. Recorrió la extensión de los brazos que le estaban tomando y acarició con especial cuidado el pecho descubierto del hombre que no daba tregua a su corazón ni siquiera en ese instante.

—¿Puedo tocarte? —jadeó conectando su mirada oscura y deseosa con los ojos vidriosos del otro

—Creí que eso estabas haciendo —replicó con cierta diversión, pasando su lengua por los labios y respirando con dificultad

—Sabes a lo que me refiero, Tae

—Estoy a tu total disposición hoy y siempre —unió sus labios una vez más, un toque suave y prolongado que hizo gruñir al hombre cuando rompió el contacto— No necesitas pedirme permiso

—Requiero una afirmación verbal, cariño —su voz suave, mirada fuerte y el agarre firme en la cintura estaba haciendo estragos en Taehyung quien no pudo reprimir un gemido

Tomó el rostro de Namjoon con ambas manos, buscando su completa atención, acariciando sus mejillas y sonriendo desde el fondo de su alma con todo el afecto y deseo que sentía.

—Kim Namjoon necesito que me toques y me lo hagas como a nadie más en tu bendita existencia

Aquellos hoyuelos volvieron a hacerse presentes en las mejillas del hombre, quien cerró los ojos y besó la frente expuesta de Taehyung, haciéndole saber lo mucho que apreciaba su diligencia.

Taehyung tomó el borde del pantalón y unió ambas entrepiernas, frotando sus erecciones, gimiendo y memorizando cada facción, cada detalle de la expresión en éxtasis de Namjoon quien volvió a tomar el control de la situación al poco rato para complacer los deseos del hombre a quien le debía y pretendía entregar toda la felicidad del mundo.

Porque Taehyung siempre tuvo razón, nunca fue un alumno para él, no lo era ni lo sería en adelante, ni siquiera cuando ambos salieran de aquella hemeroteca al amanecer.