En su Funeral |Taekook| [Shot]

Sinopsis

"¿Me estas pidiendo que te coga aquí mismo? ¿Quieres que te coga tan duro, que toda esta gente se termine enterando a quien le perteneces en verdad... eso quieres mi Kookie?"

Genero:
Erotica/Romance
Autor/a:
Naro
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

El Funeral

Jeon jungkook sostenía un pañuelo blanco con el que limpiaba sus lágrimas, mientras miraba ese ataúd de color marrón, en su sala de estar.

La muerte de su esposo, fue un golpe inesperado y muy duro para él.

Recibía las condolencias de todos sus conocidos, mientras se preguntaba; ¿Cómo había pasado? Fue todo tan repentino…

Pobre Han

Se comenzó a escuchar un murmullo en la sala. Jungkook giro su cabeza en dirección a la puerta y allí estaba…

Kim Taehyung.

El hombre tenía una chaqueta de cuerpo negra, sobre una camisa blanca y una corbata en un negro más oscuro. Unos pantalones de vestir negros y su cabello peinado hacia atrás, dejando dos mechones de su cabello oscuro caer por su rostro.

Era tan malditamente sexy…

¿Por qué se vistió tan sexy para venir a un funeral? ¿En qué demonios estaba pensando?

Ahora esos eran los únicos pensamientos que Jungkook tenía en la mente, mientras lo veía acercarse con una expresión seria y prepotente.

Jungkook lo abrazo a penas lo tuvo al alcance. Hundió su cara en el cuello del mayor. Aspirando profundamente ese perfume, Dolce & Gabbana, que tanto le gustaba.

—¿Era necesario arreglarse tanto? Es un funeral, no un desfile de modas —susurro con desdén en su oído. Sujetando la chaqueta conun poco de fuerza.

Taehyung sonrió por lo bajo. Antes de acercar sus labios a la oreja del menor.

—Gracias amor, tu también te ves bien. —dijo con una voz seductora y ronca. Antes de llevar su mano hasta la espalda baja del viudo.

—No es gracioso… sabes cómo me pone verte de traje. —reclamo contra su cuello.

—Es un funeral amor, debes controlarte.

Jungkook jadeo por lo bajo, aun sujetando la chaqueta de Taehyung. Sabía que estaba mal, pero era tan inevitable.

—No me importa. Es tu culpa por venir tan sexy Taehyung. —Apoyando su cuerpo más controla él.

—Me estas pidiendo… —la voz de Taehyung se volvió más grave y profunda, erizando la piel de Jungkook. —… que te coga aquí mismo ¿Quieres que te coga tan duro. Que todos aquí se enteren, a quien en verdad le perteneces?

Jungkook soltó un pequeño gemido en su cuello. La sola idea de imaginarse a Taehyng cogiéndolo en ese lugar, con todas las personas escuchando sus gritos de placer. Le puso la entrepierna dura.

—Eres todo un descarado bebe. —Taehyung rozo los labios en su oreja. Mandando descargas eléctricas atodo el cuerpo de Jungkook.

Necesitaba a ese nombre dentro de él. Pero ya.

—Sube —demando. —Primera puerta a la izquierda.

Se separó de Taehyung y acomodo su ropa. Mientras el mayor lo miraba con una media sonrisa picara en los labios, y una mirada de completa diversión.

Kim Taehyung amaba lo descarado que podía llegar a ser su bebe a veces… como esa noche de navidad hace casi un año.

—Lo que usted diga. Señor Jeon. —Taehyung le guiño un ojo, antes de caminar hacia el hermano de Han, para darle sus condolencias.

Era un hipócrita de primera. Ir a dar el pésame, cuando se estaba por coger al marido del difunto, como hacia cada noche desde que lo conoció en ese bar hace un año.

Han, no era un santo, no hizo la vida de Jungkook nada fácil. Empezando por el hecho de que prácticamente lo obligo a casarse con él. Cuando Jungkook tenía 20 años y era prácticamente treinta años menor que él.

Jungkook escapo de todos los familiares y se dirigió al baño.

Se miró en el espejo, después de lavar su cara y peinar su cabello. Sus ojos no estaban rojos, no había llorado tanto como sus familiares pensaron.

No le deseo la muerte de Han, pero no va a mentir. Le viene como anillo al dedo. Ya que ahora podrá heredar todos sus millones y largarse con Taehyung a vivir su vida. Por lo menos eso podría obtener después de aguantar a ese viejo por tantos años.

La vida de Jungkook fue miserable en muchos aspectos. Estaban realmente harto de todo. Pero todo cambio esa noche que conoció a un hombre de chaqueta negra, en un bar de mala muerte.

Jungkook nunca había visto un hombre tan guapo y sexy. Así que no dudo ni un segundo en aceptar su ofrecimiento de alcanzarlo hasta su casa.

Desde el momento en que Taehyung se apareció todo en su vida tuvo sentido y se volvió de color rosa. Taehyung lo hizo amar la vida y esa maldita ciudad que tanto odio.

Cuando salió del baño se encontró con la tía May. La mujer más odiosa que jamás conocio. La típica mujer de sociedad. Que usaba su poder para humillar a otros.Y con otros, me refiero a Jungkook. Esa mujer siempre odio que su hermano se casara con un hombre tan joven de clase media baja. Y nunca perdió la oportunidad de hacérselo notar.

—Jungkook…

—Tía May, no tengo cabeza ahora, sea lo que sea puede esperar —dijo sin ganas de comenzar una discusión con esa mujer tan arrogante.

—Supongo que estas feliz. Con mi hermano muerto. Vas a poder disponer de toda su fortuna.

Jungkook frunció el ceño, respiro hondo, tratando de calmarse y no decirle a la maldita vieja, que sí; que si usaría el dinero de su hermano para viajar con el hombre que ama por el mundo y gastar todo el dinero de su asquerosa familia en Taehyung.

—Estoy demasiado dolido para responder sus provocaciones. Usted sabe cuánto yo loamaba. —Jungkook limpio sus lágrimas con el pañuelo. Mientras resoplaba por la nariz.

—Si como no… tu-

—¡Tía May venga! Estamos por empezar el rosario. —Se escuchó la voz de una mujer llamándola por el pasillo.

La mujer le dedico una mirada seria a Jungkook antes de pasar por su lado.

—Solo te quiero aclarar que no veras ni un centavo de la fortuna de mi hermano, Jungkook.—sentencio pasando por su lado, para volver a la sala.

—Vete al infierno. —susurro el azabache, al dejar de escuchar esos molestos tacos golpear contra su piso de mármol.

[…]

Relajo su cuello antes de abrir la puerta del cuarto.

Al abrirla, lo primero que encontró fue a Taehyung mirando las cosas en la cómoda de la habitación.

—¿De verdad amor? Me pediste que viniera al cuarto que compartías con el viejo.

Jungkook camino a pasos rápidos hasta él. Lo tomo del borde de la chaqueta y comió la boca.

Estaba tan desesperando y necesitado de Taehyung.

—No sabes cuantas veces, te imagine cogiéndome en esta cama. —susurro, separando unos centímetros sus bocas, para poder respirar.

Taehyung mordió su labio inferior. Logrando que suelte un pequeño jadeo necesitado.

—Amor, eso no se hace. — lo regaño con diversión. Sujeto su cintura con fuerza, apegando su cuerpo más a él. Quería que Jungkook sintiera su dura erección.

—Cógeme Tae… hazme tuyo aquí. Justo ahora. —suplico desesperando entre sus labios.

—Eres muy ruido amor, todos en esta casa van a escucharte gritar mi nombre. —Mordió el lóbulo de su oreja. —Que dirán las personas del viudo, si lo escuchar gemir a gritos en el cuarto que compartía con su esposo.

La voz de Taehyung era tan seductora que Jungkook, sentía que podría venirse. Solo escuchándolo.

—Que se vayan al infierno. Ellos y ese maldito viejo.

Jungkook lo volvió a besar, esta vez aún más desesperado. Sintiendo como la lengua de Taehyung recorría toda su cavidad bucal.

No podía resistir más. No quería resistir más.

—Co-geme Taehyung… por favor. — volvió a pedir, con un puchero en sus labios. Cuando se tuvieron que separar por la falta de aire.

Taehyung le sonrió antes de morder su mejilla. —Sabes que no puedo decirte que no, bebe.

Jungkook se alejó uno centímetros. Y se quitó el suéter color azul marino. Tomo la mano de su amante y lo llevo hasta la cama. Donde lo sentó antes de subirse a ahorcajadas en él.

—Quiero ser tuyo aquí, mi Tae. — confeso con una voz tierna, sacando la chaqueta de Taehyung. —Siempre quise que me cogieras aquí...

Tomo su corbata y acerco su rostro a Taehyung. Mirando fijamente a sus ojos oscuros.

—Kookie, siempre eres tan descarado. —Taehyung mordió su cuello despacio, antes de pasar su lengua. —Mi bebé.

Jungkook giro su cabeza al otro lado para darle más espacio. Acariciando su cabello oscuro con ímpetu.

—Tuyo Tae, solo tuyo…

Fue lo último que dijo antes de levantarse de su regazo. Para terminar de desvestirse. Quedando completamente desnudo bajo la atenta mirada de Taehyung. Quien relamió sus labios con deseo, al ver el cuerpo blanco y suave de su chico.

Taehyung lo tomo del brazo y lo tiro con fuerza sobre la cama. Subiendo encima.

La sensación del cuerpo desnudo de Jungkook, contra su ropa. Lo puso tan duro. Que comenzó a fingir embestida, mientras sujetaba con fuerza su cintura.

Taehyung bajo sus labios hasta su cuello, donde comenzó a morder y succionar, asegurándose de dejar marcas por todo el lugar.

Jungkook solo se limitaba a sujetarlo fuerte del cabello. Mientras envolvía las piernas alrededor de sus caderas. Su respiración se volvió pausada y pesada jus-

—¿Jungkook estás ahí?

Se escuchó una voz del otro lado de la puerta. Ambos amantes se quedaron estáticos en ese instante.

La puerta fue tocada una vez más.

—¿Jungkook?

—S-si Jimin, q-que necesitas —pregunto tratando de que su voz sonara neutra y nada excitada.

Taehyung soltó una risita corta y llevo uno de sus pezones a la boca. Jungkook arqueo la espalda de inmediato. Mordiendo sus labios con toda la fuerza que tenía.

—Jungkook tía May te está buscando por todos lados.

Taehyung chupo con fuerza el pezón derecho del menor. Pasando su lengua por toda la circunferencia antes de volverlo a succionar.

Jungkook cerró los ojos, mordiendo sus labios con aun más fuerza.

—D-dame u- —No podía ordenar frases coherentes en su cabeza. Taehyung lo hacía sentir tanto placer que toda su cordura se nublo. —Un s-egun

—¿Estas bien? Se te escucha raro…

—¡SI! —Grito con fuerza. Cuando su amante tomo su pene y comenzó a masturbarlo, a la vez que chupaba su otro pezón. —B-ajo enseguida Jim-. Ne-cesito un momento. —termino la oración como pudo. Rogando que fuera suficiente para que el rubio se marchara.

—Okey… le diré que no te estas sitiando bien.

Se escucharon los pasos alejándose de la puerta. Y Jungkook por fin soltó un fuerte jadeo.

—Eres muy mal actor. Amor —Taehyung pasó la lengua por su pecho hasta su abdomen. Y subió hasta sus labios, para volver a besarlo.

—Me hiciste trampa. —le reclamo el azabache, en medio del desesperado beso. Chupando sus labios y abriendo su boca, para darle paso a la lengua de Taehyung.

El chico acerco su mano hasta la mesita de luz y saco un recipiente de lubricante.

Taehyung lo miro divertido, mientras lo abría. —No me digas que al viejo todavía se le paraba.

Jungkook puso los ojos en blanco. —Pfff. Ya quisieras…

Taehyung metió su dedo lubricado en el interior del azabache. Deleitándose, con su mirada fruncida y sus labios entre abiertos.

—Tae…

—Solo yo voy a tocarte de ahora en adelante bebe. Nadie más. —afirmo metiendo otro dedo, comenzando a moverlos en su interior, sin ninguno tipo de delicadez.

Taehyung ya conocía su cuerpo, sabía dónde y cómo tocar para llevar a Jungkook a su límite.

Los jadeos del menor se convirtieron en quejidos cuando Taehyung saco sus dedos. Dejandole una sensación de vacío horrible.

Taehyung se abrió el pantalón y bajo su cierre. Sacando su gran extensión, la cual estaba goteando liquido pre seminal.

—Así como esta… —susurro seductoramente en su odio, mientras se acomodaba entre sus piernas otra vez. —Hare realidad todas tus fantasías. De ahora en adelante, mi amor.

Taehyung lo penetro, lento. Hasta que todo su pene estuvo adentro.

Jungkook gimió complacido, al sentir la gran extensión, entrando por completo. Abriendo su interior al paso.

—Mío… —reclamo Taehyung, aumentando la velocidad de las embestidas. Haciendo que Jungkook mordiera sus labios tratando de no gritar muy fuerte.

—Tae… mi T-ae —dijo entre gemidos cortos. Sujetándose de los hombros de su amante.

—Vamos bebe, más fuerte. Quiero escucharte gemir más fuerte. —Embistió a Jungkook con más rapidez, llegando a su próstata.

Jungkook soltó un fuerte gemido de placer, tratando de contenerse. Cuando fue golpeado en ese punto.

Las caderas de Taehyung comenzaron un vaivén conciso y acelerado. Sacando su falo hasta la cabeza y metiéndolo todo.

Jungkook se sujetaba de las sabanas y levantaba la cadera para acompañar el movimiento de Taehyung.

Taehyung lo masturbo con fuerza, a la vez que lo penetraba, haciendo que Jungkook llegara a su estado de éxtasis absoluta. No tardo mucho y se corrió, manchando su abdomen y la camisa blanca de Taehyung.

Quien le beso el cuello y puso una de sus piernas en su hombro para encontrar un angulo mas placentero para el menor.

Jungkook arqueo la espalda por la sobre excitación. Rasguñando su brazo por sobre la camisa.

—¡Dios Tae! ¡Ah! —Su cuerpo estaba completamente a merced de Taehyung.

—¡Vamos bebè. M-más fuerte… quiero escucharte gritar mi nombre más fuerte… —exigió entre jadeos roncos.

Taehyung mordió su cuello, penetrándolo con toda la fuerza que tenía. Logrando que los ojos del menor se fueran hacia atrás.

Jungkook giro su cabeza y miro la foto que estaba en la mesa de luz, mientras gemía de placer.

En la foto se encontraban Han y él al lado de un árbol de navidad gigante. Recordaba que Taehyung había tomado la foto. Esa era la única razón por la que tenía esa foto en su mesa de noche.

Jungkook gimió con fuerza el nombre de Taehyung mirando la foto, cuando sintió que se corría en su interior.

Llenándolo por completo. Dejando toda su esencia en él...

—Te amo mi Tae…