Capitulo Único
Min Yoongi un profesor de universidad, reconocido en el medio y con una carrera exitosa. Un hombre de 38 años, que a lo largo de su vida había logrado muchas cosas, pero la más importante su feliz matrimonio. El no creía en las almas destinadas, gemelas o como le quisieran llamar, su única creencia era el amor verdadero, ese que él sentía por su esposa. Se conocieron en su examen de titulación, no pudo haber sido un encuentro más casual; iban juntos en el transporte, el quedó embelesado desde la primera vez que la vió, pero ella iba tan concentrada en su libro de estudio que no lo notó. Cuando llegaron a la escuela donde presentarían su exámen, ella noto que no llevaba su bolso, en el llevaba todo lo necesario para poder ingresar, sus credenciales, la hoja con sus datos, angustiada por perder su prueba se dejo caer en el asiento más cercano, de la nada su bolso apareció frente a su rostro, Yoongi lo había tomado del bus dónde iban, ella lo había olvidado. En ese instante Yoongi decidió que quería conocerla un poco más, salieron por un largo tiempo, hasta que el decidió que era el momento de dar el siguiente paso. Tenían 25 cuando decidió pedirle matrimonio y seguir con su feliz vida a su lado. Siempre se sintió a gusto y en paz con ella, nada le faltaba, ni buscaba nada ni a nadie más, pero el destino es muy caprichoso y no se esperaba que en su próxima clase las cosas dieran un gran cambio.
Park Jimin, un joven de 29 años, graduado de la universidad de Seúl, e iniciando su posgrado, ama bailar, un chico muy aplicado en sus estudios. No le gustan las relaciones serias, siempre tiene parejas casuales, el está seguro que algún día encontrará a su pareja perfecta, pero mientras eso sucede seguirá disfrutando de su soltería.
Era su primera clase, iba un poco retrasado, olvidó su mochila en casa y tuvo que regresar corriendo por ella, solo a él le sucedían esas cosas, entró corriendo directo a su aula rogando por qué el profesor no hubiera llegado aún, o que lo dejará pasar, toco la puerta, un joven alto de ojos oscuros muy parecidos a los de un felino abrió la puerta, jimin quedó embelesado con el desde el primer momento, algo dentro de el hizo click, como si de un rompecabezas de tratara y la pieza que faltaba al fin estuviera en su lugar; Por su parte Yoongi se quedó quieto, admirando al joven de mejillas prominentes y hermosos labios, sobresalía a lado de cualquier otro, se sintió como si estuviera en el lugar correcto.
Jimin hablo, y fue como si escuchara a un ángel hablar.
- ¿Puedo entrar?, Creo que el profesor aún no ha llegado.
Yoongi le dió una sonrisa sutil.
-Tienes suerte, creo que aún no lo hace.
Jimin dió un suspiro de alivio y paso a sentarse, miro al rededor, al parecer eran los primeros en llegar, se tomo el tiempo de observar detenidamente al otro joven que se sentó a uno pocos asientos de dónde estaba él, llevaba zapatos negros, un pantalon de vestir, camisa satinada azul rey, y su cabello negro no tan largo, sin lugar a dudas era el hombre más atractivo que habia llegado a conocer.
Pasando pocos minutos empezaron a llegar más alumnos, pero a Jimin se le hizo extraño que ningún profesor llegará aún. Una persona del instituto apareció por la puerta con la silla para el escritorio del profesor.
-Disculpe profesor Min, no se volverá a repetir.
Jimin volteo a ver quien se levantaba de su asiento, el chico que le abrió la puerta lo hizo y se quedó estupefacto con las mejillas rojas, había confundido al profesor con uno de sus compañeros, no podía sentirse más avergonzado.
-No se preocupe, gracias por resolverlo.
El profesor se paró frente a la clase e hizo su presentación
-Buenos días a todos, mi nombre es Min Yoongi, seré su profesor de Lengua extranjera I; que quede claro que es la primera y única vez que los dejo entrar después de la hora de inicio, por ser el primer día lo dejaré pasar, pero que no se repita.
Jimin miraba atento a su profesor, estaba apenado por haberlo confundido con uno de sus compañeros, pero no podían culparlo, se veía demasiado joven para ser su profesor, dió un pequeño suspiro y lo observó fijamente, recorriendo lo de arriba a abajo, como estaba de pie podria apreciar mejor los detalles, y precisamente eso fue lo que lo dejo pasmado por unos segundos, en su mano izquierda en del dedo anular, un anillo de casado, algo dentro de el se removió, incomodidad tal vez, podría ser tristeza o furia, o una mezcla de ambas, él estaba seguro que ese hombre era su verdadero amor, podrá sonar algo intenso y hasta loco, pero él lo sentía, su corazón de sentía más cálido desde el momento en que cruzaron miradas, digamos que el hilo rojo que los unia se tensó, tal vez solo fue la emoción del momento, pero no quería creer eso.
Min siguió dando la información de cómo sería su clase, dando datos y cosas importantes, el discurso que siempre se daba al inicio de el semestre, era automático lo que salía de su boca porque en su mente había un revoltijo de pensamientos y emociones; por un lado se sentía emocionado cuando vio a su alumno de esponjosas mejillas, pero por otro lado se sentía confundido, nunca se había sentido así, ni siquiera cuando conoció a su esposa, el estaba seguro de que la amaba, pero su amor no era tan fuerte como el creía, porque tenía esa inquietud desesperada de querer conocerlo, de estar cerca de él. No lo entendía, desvío su mirada por un instante fijando la sobre su alumno, y se dió cuenta que miraba fijamente algo, siguió su mirada hasta que cayó en cuenta que miraba sus manos, más específicamente su anillo, nunca sintió el peso de este hasta ese momento, y por alguna razón tuvo reacción de esconder sus manos detrás de su espalda.
La clase terminó, el aula empezó a vaciarse y jimin trataba de hacer tiempo para estar cerca de su profesor, cuando solo quedaba él, se acercó.
-Profesor Min, quisiera pedir una disculpa por no haberlo reconocido en un principio.
Yoongi se volteo y le dedicó una sonrisa
-No se preocupe joven...
-Park, me llamo Park Jimin
-No se preocupe joven Park, no es la primera vez que me pasa.
Jimin sonrió alegremente formando una eyesmile con sus ojos y en ese momento Min entendió que estaba perdido, no quería tener que separarse de ese joven nunca, ese pensamiento le cayó como un balde de agua fría, le volvió a sonreír a Jimin, un poco más forzado esta vez, se dió la vuelta y tomo sus cosas.
-No llegué tarde la próxima vez Park.
Salió del aula sin volver a mirarlo, Jimin suspiró, tenía 3 veces por semana esa clase, y si se iba a sentir así de nervioso y ansioso cada que viera a su profesor la clase sería un suplicio.
~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~
En las siguientes clases Yoongi trataba de mantenerse al margen con Jimin, solo le hablaba lo justo y necesario, Park estaba un poco frustrado porque el quería acercarse un poco más a su profesor, sentía la necesidad de hacerlo, pero cada que quería hacerle la plática o algo parecido, Yoongi le contestaba con monosílabos hechando todos sus intentos a la basura.
Por su parte Yoongi no podía de dejar de pensar en él, sentía que estaba traicionando a su esposa, por esos las últimas dos semanas estuvo llenándola de atenciones, la invitaba a cenar, iban al cine, le compraba flores o chocolates. Ella estaba encantada, pero sabía que algo extraño estaba pasando con Yoongi, porque a pesar de siempre ser un buen esposo, nunca fue tan detallista. Una noche en una de las tantas citas a las que la había llevado se armó de valor y le pregunto.
- ¿Qué es lo que está pasando?
- ¿A que te refieres?
- A todo esto, agradezco de corazón todo lo que has hecho últimamente por mi, pero ¿Por qué tan de repente? ¿Qué te hizo cambiar de actitud?
Yoongi suspiro pesadamente, llevaba pensando los últimos días en decirle la verdad, el no era un hobre de traiciones, si habia algo en lo que el se caracterizaba era en dejar las cosas claras, aunque por desgracia en esta situación ni el tenía claro lo que estaba pasando, sabía que era lo correcto, no quería dañarla, la amaba mucho como para pensar en causarle algún dolor, era indispensable sincerarse con ella.
- Tú sabes que yo no creo en nada de las almas gemas, parejas predestinados, tu otra mitad, o como quieras llamarle, pero hace poco tiempo, conocí a alguien, no he compartido casi nada con él, siento la necesidad de estar a su lado, es como si mi corazón y mi mente se hubieran puesto de acuerdo y en lo único que puedo pensar es en él, puede que suene absurdo por el tiempo transcurrido y la poca interacción, pero es algo que va más alla de mi entendimiento y mi fuerza de voluntad cada vez es más debíl, yo sé que soy un desconsiderado al hablar de esto contigo, pero no puedo engañarme más y no quiero hacerte daño, te valoró y te respeto lo suficientemente para hablarte con la verdad, yo te amo, enserio que lo hago, eres mi esposa, mi mejor amiga, y soy muy feliz a tu lado, pero con él siento una especie de conexión que no se cómo explicar.
Yoongi la observo fijamente y ella solo río y bajo la mirada, se quedaron en silencio por algunos instantes, en lo que ella procesaba todo lo dicho.
- Quiero el divorcio.
Yoongi abrió los ojos al escuchar esas palabras, se esperaba cualquier otra reacción menos esa.
- ¿Qué?
- lo que oiste, quiero el divorcio. No me lo tomes a mal, se que amas, pero es muy obvio que lo que sientes por mi no se acerca ni mínimamente a lo que te hace sentir él, porque a pesar del poco trato que has tenido con él, no lo puedes sacar de tu cabeza y mucho menos de tu corazón. Yo siempre supe que tú y yo no estaríamos juntos para siempre, porque al contrario de ti, yo sí creo en el hilo rojo, y yo sabía que no estábamos destinados a estar juntos. Todo este tiempo a tu lado fue hermoso, lo disfruté y fui feliz, aunque el amor fue sincero, no es suficiente para seguir juntos, te agradezco tu sinceridad, pero es tiempo de que busques tu felicidad y te amo lo suficiente para no ser egoísta y dejar que vallas por ella. Ya llegará mi media naranja que me haga sentir plena y seré tan feliz como tú, pero ahora es tiempo de separarnos.
Algunas lágrimas rodaron por sus mejillas, pero las limpio antes de que él pudiera verlas.
Yoongi volteo a verla con sus ojos rojos por aguantar el llanto se levantó y fue a darle un fuerte abrazo, le pidió perdón muchas veces enterrado en su cuello, estaba tan confundido, y agradecía que tuvieran la madurez para poder separarse sin tener problemas entre ellos y desearse la felicidad mutua, le repitio que era una mujer maravillosa, le agradeció por todos esos años compartidos, por el apoyo que siempre le brindo, por impulsarlo y estar siempre a su lado, le agradeció por todo y se disculpo mil veces más por lo que le estaba haciendo pasar, hasta que siento una suave risa.
- No tienes nada de que disculparte, en el corazón no se manda.
~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~
Los días después a eso se fueron volando, Yoongi decidió que la casa en dónde vivían se la quedará ella, él se fue a un departamento que tenía; el proceso de divorcio fue rápido, ya que ambos estaban de acuerdo.
Cuando todo acabó, tomo la decisión de conquistar a Jimin, trato de crear un plan para poder hacerlo, acercarse lentamente, llevarlo a cenar, tener citas con él, pero en las últimas clases ya no hacía el intento por entablar ninguna conversación con él y eso lo inquietaba.
Una mañana, llegó un poco antes al instituto, estacionó su auto y se dirigió a la entrada, iba entretenido en su teléfono, buscando sugerencias o consejos de como actuar, jace mucjo tiempo que estaba fuera del juego y no sabía como proceder, cuando escucho una risa que conocía a la perfección, alzó su mirada y vio algo que lo dejo pasmado, Jimin estaba abrazado de otro joven, y se veía muy feliz con el contrario.
Algo dentro suyo se removió, por alguna razón se sintió traicionado y herido, eran celos solo que en el calor del momento fue imposible distingurilos, tomo su maletín con más fuerza y pasó a un lado de ellos.
Jimin sintió un leve empujón en su espalda, salió de entre los brazos de su mejor amigo y giro para ver quién había sido, se sorprendió al ver a su profesor caminando rápidamente hacia el salón de clases, se notaba tenso y hasta podría decir que furioso, pero no le tomo mucha importancia y siguió platicando con sus amigos. Se entretuvo tanto que cuando miró el reloj faltaban 2 minutos para que su clase iniciara.
- ¡Carajo! Me tengo que ir Taetae, nos vemos después, Kookie te encargo que no se meta en problemas.
Gritó mientras corría rumbo a su clase, cuando llegó la puerta ya estaba cerrada y supo que era su fin, tocó suavemente y esperó a que le abrieran.
El profesor Min salió con una expresión de pocos amigos, tanto que jimin trago en seco el nudo que se le formó en la garganta.
- Yo, disculpe profesor, se me hizo un poco tarde, me daría permiso de pasar.
Yoongi lo miro impasible, y contesto con una risa sardónica
- ¿Su novio lo entretuvo tanto que se le hizo tarde? Lo siento Joven Park, pero no puede pasar.
Dió un paso hacia atrás y le cerró la puerta en la cara.
Jimin de quedó estupefacto ante la reacción de su profesor, no era el primero en llegar tarde, varios de sus compañeros habían pasado por lo mismo, pero nunca había reaccionado de aquella forma.
Jimin no pudo sacarse aquella escena de la cabeza en todo el día, y decidió que no iba a quedarse con la duda, así que a la hora de la salida se dispuso a hablar con su profesor. Fue hacia el estacionamiento y busco el carro de su profesor, en cuanto lo vio se dirigió hacia el, y se recargo esperando a que Yoongi llegará y poder hablar con él.
Min seguía molesto, sabía que era absurdo enojarse por algo así, y más porque ellos no eran nada, pero se sintió muy mal al verlo abrazado a alguien más. Iba tan metido en sus pensamientos que no se dió cuenta que alguien estaba recargado en su auto esperándolo, escucho un carraspeo y alzó la vista, viendo al protagonista de sus pensamientos, inmediatamente recordó verlo entre los brazos de alguien más y explotó.
- Que es lo que necesita Park?
Murmuró fríamente
- Yo solo quería saber el porque de su reacción por la mañana
- Está muy claro que es más importante para usted estar con su novio que ingresar a mi clase, entonces no venga a pedir permiso e interrumpir a los que si les interesa.
Contestó muy secamente, Jimin lo miro sorprendido, nunca imaginó una reacción como esa. Pero Jimin no se iba a quedar así, no había razón aparente para que le hablara así.
- Lo que decida yo hacer con mi vida no es asunto suyo, no tiene por qué hablarme con ese tono.
Alzó la voz Jimin llamando la atención de los que estaban cerca del estacionamiento, Min se dió cuenta por lo que jalo a Park del brazo y lo metió a su carro, aunque eso llamo más la atención, pero en su mente era la mejor solución, Jimin estaba gritando para que lo soltara.
- Que le pasa, suélteme, no quiero ir a ningún lado con usted
- Guarda silencio, estás llamando mucho la atención y el que va a tener problemas en la universidad soy yo.
A Jimin le importaba muy poco lo que le dijera, estaba muy molesto, ¿Con que derecho le reclamaba por estar con alguien? No tenia ninguna lógica, al menos que estuviera celoso o sintiera algo por él, pero era imposible, apenas si se dirigian la palabra que no fuera por algo relacionado a sus clases. Además él estaba casado, no tenía lógica su reclamo. Min arrancó, tomando el volante con demasiada fuerza.
- Con que derecho se atreve a hablarme así, si yo quiero tener relaciones con él en frente de todos es mi jodido problema.
- ¿!Seguro que no te importa que todos te vean!?
Jimin negó furioso, el auto frenó en seco, empujándolo hacia en frente, Yoongi volteo a verlo con ojos llenos de furia, tomó su rostro y lo beso, no era un roce de labios o algo tranquilo, fue un beso salvaje, dominante, le obligo a abrir la boca cuando presiono su lengua con fuerza en sus labios, iniciando una batalla entre ellas, saco toda su frustración ahí, a Jimin le tomó algunos segundos reaccionar, pero le contestó el beso con la misma intensidad, se soltó el cinturón y subió en las piernas del contrario haciendo una leve fricción en sus entrepiernas.
Se despegaron por un segundo observándose fijamente, la tensión se sentia en el aire.
- No entiendo porque me reclama, y hace todo esto, usted está casado.
Yoongi no esperaba eso, pero eso le dio una señal de que le importaba a Jimin. Lo apartó de su regazo, y le señalo el cinturón, volviendo a manejar a toda velocidad por las calles de Seúl, llegaron a un edificio, el pelinegro aparco el auto en el estacionamiento subterráneo y le indicó a Jimin que saliera. Park no sabía en dónde estaba ni lo que quería hacer, pero no iba a desaprovechar tal oportunidad, caminaron hacia el ascensor, Min apretó el botón del 4to piso y empezaron a subir, estaban tensos, pero mantuvieron la cordura. Llegaron al piso indicado y salieron del ascensor, Yoongi le indicó al pelirosa el camino hacia su departamento, apenas ingresaron y Jimin se giró acorralando a Yoongi entre él y la puerta, Min no se lo esperaba, pero de alguna manera lo exitó más de lo que estaba, Jimin empezó a besar su cuello, evitando hacer marcas y le susurró al oído
- Por favor dime qué no va a llegar tu esposa a interrumpir la diversión.
Yoongi soltó un pequeño gemido por la voz algo rasposa de Jimin.
- No te preocupes, eso no pasará.
Eso fue más que suficiente para Jimin para empezar a desnudarlo, jaló la corbata y la sacó, fue desabotonando su camisa, dejando leves mordidas por todo su pecho, bajando por sus hombros dejando el torso desnudo, mordiendo y chupando sus pezones, deslizó sus manos por su espalda, arañando levemente, causando leves gemidos por parte de Yoongi, llegó a su cintura, pequeña y perfecta para sus manos, llegó a la cinturilla de su pantalón; empezó a desabrochar el cinturón, lo deslizó fuera del pantalón, y desabrochó el botón, habían empezado a caminar para buscar alguna superficie dónde acomodarse, Yoongi entre abrió los ojos guiandolos a la mesa ya que estaba más cerca, en cuanto llegaron a ella giro bruscamente a Jimin, apoyándolo boca abajo en esta y diciéndole en el oído
- No te voy a ceder todo el control
A Jimin le encantaba esta situación, se olvidó de todo en el instante en el que Yoongi le quitó su camiseta y empezó a besar su espalda, recorriendo sus muslos con las manos desabrochó su pantalón y lo bajo de un tirón dejándolo solo en boxers, apretó su trasero, disfrutando de como se sentía, paso su mano derecha hacia enfrente, acariciando su erección, metió su mano en el boxer, llegando a sus testículos, masajeandolos suavemente, escuchando sus gemidos, acomodó su pelvis sobre el trasero, frotandose, logrando que gimiera más alto, subió su mano izquierda a sus pezon, pellizcando, dejaba marcas por toda su espalda, saco su mano de la ropa interior de jimin y se quito el pantalón y el boxer de un tirón, retiro también el boxer de Jimin, rozo con su miembro la entrada de jimin, haciendo círculos, embarrando el líquido preseminal que empezaba a salir, llevo dos de sus dedos a la boca de jimin y los introdujo, Jimin preso de la exitación, los chupo como si fuera el miembro del mayor, Yoongi gemia en el oído de Jimin, chupando el lóbulo de su oreja, fingiendo embestidas, cuando sintió sus dedos lo suficientemente húmedos los saco de su boca causando un pequeño plop, llevo su mano a su trasero y empezó a tentar su orificio, ingreso el primer dígito para empezar a dilatarlo, no era la primera vez que practicaba sexo anal, pero si la primera vez con un hombre, sintió como Jimin se tensaba por unos instantes por su intromisión, pero no lo detuvo, siguió metiendo y sacando el dedo hasta que sintió que podía meter uno más, ya con dos dedos dentro empezó a hacer un movimiento de tijeras para dilatarlo mejor, Jimin se deshacía en gemidos, rogando por qué lo llenara con su miembro. Yoongi retiro sus dedos, no aguantaba más, giro bruscamente a Jimin, subiendo su espalda a la mesa, poniendo sus piernas encima de sus hombros, alineó su miembro con su entrada y de un solo movimiento entro en él, Park soltó un grito de placer, arañando los brazos de Yoongi, ya que lo sujetaba de la cintura, Yoongi empezó a embestirlo, fuerte, con movimientos certeros que daban justo en su punto.
- No creo que tú noviecito lo haga mejor que yo.
Le dijo en medio de una estocada, logrando que sintiera escalofríos en todo su cuerpo, sus piernas temblaban, de la nada empezó a reír, o a llorar Yoongi no estaba seguro de que es lo que hacía, el placer de jimin era tanto que no podía dejar de gritar, hasta que llegó su orgasmo, fuerte como ningún otro que hubiera tenido antes, arqueó su espalda arañando los brazos de Yoongi y logrando que este eyaculara dentro de él.
El menor se fue recuperando poco a poco, sintió como Yoongi salió de su interior y ahí fue cuando sintió el peso de sus acciones, se levantó de la mesa, buscado con la mirada su ropa, comenzó a vestirse rápidamente, Yoongi se sorprendió por su actitud, ¿acaso se arrepentía de lo que habían hecho? Jimin tenía un lío en la cabeza, el no quería meterse en la relación de nadie, sabía que lo que habian hecho estaba mal, no fue completamente su responsabilidad, pero la culpa que empezo a sentir lo empezo a ahogar, aunque estaba seguro de estar enamorado de su profesor, eso no le daba el derecho de dañar a su esposa, se sentía muy mal, Min se dió cuenta de la actitud evasiva de su alumno y antes de que llegara a la puerta lo tomo del brazo.
- Hey, ¿Qué pasá?
- Y-yo tengo q-que irme, esto no estuvo b-bien
- ¿De que hablas? ¿ Estás arrepentido de haber engañado a tu novio? Porque hace unos instantes no se notaba...
- ¡Podrías dejar de decir eso! ¡No tengo novio!!! La persona a la que estaba abrazado es mi mejor amigo, y su hubieras puesto un poco más de atención hubieras notado al chico que estaba atrás de él, su novio. Además, ¿A ti que te importa si tengo novio o no? ¡Tu y yo no somos absolutamente nada!!
Yoongi se sintió muy estúpido en ese momento, se creó todo un drama en la cabeza, actuando por mero impulso.
- No sé cómo tienes el descaro de decirme algo así, cuando acabamos de engañar a tu esposa, yo sólo, no puedo con esto...
Se dió media vuelta y abrió la puerta, cuando lo escuchó.
- Me divorcié
- ¿Qué?
- Eso, estoy divorciado desde hace algunas semanas.
- ¿Po-por qué?
- ¿Porque? Yo era muy feliz a su lado, siempre fue la mujer perfecta ante mis ojos, fueron más de 10 años a su lado, y sin buscarlo un día llegó un lindo chico tocando la puerta de mi clase, confundiendome con uno de sus compañeros, y todo mi mundo cambio, no pude sacarte de mi mente, no sé si te pasé lo mismo, pero en cuanto te vi, sentí que tenía que estar a tu lado, que nada tiene sentido si no estoy contigo, que algo me falta, me siento enfermo de verte o imaginarte con alguien más, yo sólo, no lo sé, suena como algo irracional. Tome la desición hacer bien las cosas contigo, primero me sincere con mi exesposa y me divorcie, no podia estar contigo sin poner fin a mi antigua, además que al igual que tú, jamás me iba a perdonar si la dañaba de alguna forma, luego quería invitarte a salir, llevarte a citas, al cine, a cenar, besarte en la segunda o tercera cita, pedir que fueras mi novio con algo especial, y que nuestra primera vez juntos fuera única, algo que no olvidariamos jamás, conocernos lentamente hasta que las cosas se fueran dando solas. Pero mis celos me cegaron e hice todo mal, y yo de verdad lo siento.
Jimin tenía algunas lágrimas cayendo por sus mejillas, nunca se espero que sus sentimientos fueran correspondidos con la misma intensidad, él ya se había rendido, jamás se le hubiera cruzado por la mente ser el amante de su profesor, pero en cuanto escucho que se había divorciado, algo dentro de el se iluminó, dándole un poco de confianza en poder conquistar a su profesor, no se esperaba todo lo que vino después, con la emoción que lo recorría por completo se acercó a Yoongi y le planto un beso dulce, transmitiendo todo el amor que sentía por él, un beso lento que les reafirmó que pasara lo que pasara lo importante era estar juntos.
~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~
Los días pasaron, en clases se mantenían distantes, pero no evitaban dedicarse una que otra mirada que ante los ojos de los demás no eran nada, pero para ellos había tantas promesas no dichas, Yoongi esperaba a Jimin unas pocas cuadras alejados del instituto, a pesar de que ya eran adultos, querian evitar las habladurías, y ahí es donde comenzaba todo, desde dulces besos, a agradables paseos por el parque, cenas, todo lo que pudieran disfrutar juntos, porque la diferencia de edad no importaba mientras los dos disfrutarán de su compañía. Así se mantuvieron unos cuantos meses, saliendo conociéndo todo uno del otro, aprendiendo a amar todas sus virtudes y defectos. Yoongi planeó un picnic en la playa para pedir oficialmente que fueran novios y que jimin se mudara a su departamento, no quería pasar una noche más sin tenerlo entre sus brazos, Park aceptó sin dudarlo.
Un par de años más tarde los dos estaban seguros de querer pasar el resto de sus días juntos. Yoongi estaba planeando su propuesta, pero no esperaba llegar una tarde a su hogar y ver todo vacío, se asustó hasta que vió una pequeña nota en la isla de la cocina "Hola amor, te espero en 957-14 Dogo-dong, Kangnam-gu, Seoul, no tardes".
Salió del departamento y subió a su carro rumbo a la dirección que estaba en la nota, se sorprendió al ver una pequeña pero acogedora casa, se acercó a la puerta y tocó el timbre, esperando a que le abrieran, se recargo un poco en la puerta y está se abrió por si sola, ingresó con cuidado no sabiendo que esperar, su sopresa fue mayor al ver todas sus cosas ahí, giro su rostro y vio una enorme pancarta con fotos de él y Jimin, de algunas citas que habían tenido o momentos especiales que pasaron juntos, Jimin apareció desde otra habitación, vestido con un pantalón negro y una camisa, se veía asombroso.
- Yoongi, estoy seguro de que el amor que siento por ti es lo más puro que he siento jamás, no quiero pasar un día sin ti, y quiero empezar nuestra vida de casados en este nuevo hogar.
Se arrodillo frente a él y saco una linda caja de terciopelo azúl.
- Min Yoongi, ¿Quieres casarte conmigo?
Min no esperaba que se le adelantara en la propuesta, pero no pudo haber sido más prefecto, asintió emocionado, con sus ojos llenos de lágrimas.
Era el fin de un ciclo que dió inicio a una nueva vida juntos, porque nadie sabía en cuántas vidas se habían encontrado y amado con la misma intensidad....