Perfecto - Soukoku OS

Sinopsis

"Éramos tan buenos amigos hasta hoy, que yo probé tu desempeño en el amor. Me aproveche de que habíamos tomado tanto, te fuiste dejando y te agarré" ☆ Historia inspirada en "Perfecta" de Miranda ☆ One shot ☆ smut ☆ AU universitario ☆ Leve mención de otras shipps ☆ No copias ni adaptaciones sin permiso

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Yuri
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 1 reseña
Clasificación por edades:
18+

Perfecto

La época de final de semestre era tan maravillosa como desastrosa, tenían la bella ilusión de pronto acabar y finalmente recuperar el sueño perdido pero en esa misma época es donde menos pueden descansar, pues no sólo deben estudiar para los parciales, que en su mayoría valen más de la mitad de la nota total de materia, sino que también es momento de entregas finales, ensayos, proyectos, presentaciones, debates.


Estaban saturados y por ello simplemente no podían ignorar que finalmente habían entregado todo y sólo debían recibir sus notas y firmar. Por ello mismo se encontraban en un bar, celebrando.


En un principio, Chuuya pensó en acompañar a sus compañeros de carrera a la celebración de final de semestre, aunque estos tomaban de igual forma todo el semestre, pero luego se arrepintió, principalmente porque había quedado en malos términos con su compañero de proyecto e intentó de novio, Shirase y sabía que él estaría ahí, no estaba de humor para pelear con él y tampoco quería arriesgar su beca por terminar en una comisaría.


Así que ahora se encontraba acompañando a sus antiguos compañeros de escuela.


Muchos de ellos ni siquiera estudiaban en la misma universidad que Chuuya, pero nunca era mal momento para verse con los pocos seres humanos que medio soportaba.


Bueno, no estaba seguro de soportar a Dazai, pero le agradaba y últimamente, debido a que ellos si estudian en la misma universidad, se llevaban mejor.


Al ser Dazai un estudiante de ciencias políticas y Chuuya un estudiante de sociología, solo se encontraban en la facultad de vez en cuando, eso a chuuya le daba suficiente tiempo sin ver a Dazai para que no le caiga mal.


Según su propia teoría, Dazai le empezaba a desagradan después de 5 horas juntos.


Era un viernes y eran ya al rededor de las 10 de la noche, Chuuya realmente agradecía que este semestre no le habían toca materias los sábados, no creai soportalo de nuevo.


Había hablando con Paul hace no mucho para decirle que no llegaría casa y se quedaría en donde Akutagawa y después de un sermón de parte de su padre, finalmente logró que cediera. Tal vez por ello estaba tomando más que de costumbre.


- Chuuya-San ¿Como le terminó de ir con su proyecto? - Le preguntó el albino que tomaba con calma su cerveza, era del cerca el más tranquilo a la hora de tomar.


- Logré terminarlo a tiempo, pero fue un dolor de culo porque la población no quería colaborar con las entrevistas, ayudaron en todo menos en eso. - Suspiro frustrado mientras bajaba un trago completo de Vodka de golpe. - Debí estudiar otra cosa.


- Te lo dije Chibi, a este paso terminaras siendo profesor. - Se burló el castaño. - Cuando mueras de hambre te obligare a hablarme como niñita para darte alimentación.


- Deja de tratarme como un maldito perro Dazai. - Se quejo soltando algo parecido a un gruñido mientras servía más trago en su copa.


- ¿Algún problema con las licenciaturas imbecil? - Preguntó el rubio quien no había acabado si quiera su primera botella de cerveza.


- Kunikida-Kyuuuuuuuun es broma, no te enojeeeees. - Dijo con un tono dulce que hizo sentir a Chuuya un poco de asco.


- Ugh yo no estaría en una licenciaturaaaa, no soy fan de los niños y no tengo paciencia ¿Verdad Ed? - Dijo Ranpo quién prácticamente estaba encima del estudiante de literatura.


- Ranpo-kun estas muy ebrio ya, deberíamos irnos. - Le dijo con voz suave.


- Buuuuuu no quiero. - Dijo mientras se acomodaba en las piernas del más alto para estar más cerca del trago.


Al estar tomando bebidas dulces y tener poca resistencia, era por poco el que más borracho estaba por el momento.


Continuaron tomando mientras hablaban de diversos temas.


Ranpo continuo tomando, dandole de vez en cuando un poco de su bebida a Poe y de paso robandole besitos rapidos, mientras que Kunikida y Atsushi por su parte se abstenian de tomar demasiado, Akutagawa tampoco quería tomar demasiado pero Dazai siempre le llenaba la copa de nuevo.


- Ya... es suficiente... Dazai-San. - Habló con dificultad el azabache mientras apoyaba su cabeza en el hombro albino.


- ¿Me lo va a despreciar Akutagawa? Si ya lo serví. - Se quejo.


- No más Dazai-San. - Dijo Atsushi tomando la copa y tomándola de golpe. - Ryu ya no puede tomar más. - Le devolvió la copa con una mirada de advertencia. - Ryu y yo nos retiramos, mañana debo trabajar y Ryu aún debe terminar un video.


Dicho esto el albino se levantó de la mesa y se despidió de todos, Akutagawa se abrazo a él como una larva y Nakajima solo pudo suspirar.


Estaba acostumbrado a que el azabache se pusiera extremadamente cariñoso cuando tomaba.


Kunikida aprovecho también para irse, sin dar una excusa en específico.


- Ranpo-San también parece muy borracho. - Comentó Dazai viendo al estudiante de criminalistica casi inconsciente sobre la mesa.


- Lo llevaré a casa, que tengan buena noche. - Les dijo Poe, para luego cargar a Ranpo en brazos.


Era más fuerte de lo que parecía, eso sorprendió a Chuuya.


- Entonces Chibi, estamos solos y queda media botella aún. - Le dijo a Chuuya mientras servía más licor.


- Ugh. - Soltó un quejido al sentir el ardor de la bebida bajar. - MIERDA. - Se paro de golpe mareandose en el procesos, por lo cual se volvió a sentar.


Dazai lo miro expectante, esperando que él cobrizo explicara su acción tan repentina.


- Se supone que me iba a quedar en casa de Aku. - Se quejo.


- Oh, puedes quedarte en mi casa chibi justo compre una cama para perros por si esto pasaba. - Dijo tomando otra copa.


- Ugh... Te detesto pero en serio me ayudaría que me dejaras quedar. - Se quejo.


- Bien, solucionado, ahora acabemos con esto. - Dijo sirviendo Las ultimas dos copas.


Luego de un rato más se retiraron del establecimiento, Chuuya se mareo más al sentir el frío de la madrugada y agradeció que el apartamento de Dazai no quedaba lejos del lugar.


No estaba del todo borracho, solo estaba alegre, como el solía decir.


Llegaron al departamento del Alto entre risas mientras recordaban sus travesuras de preparatoria.


- Recuerdo tanto la cara de Melville-Sensei. - Dijo entre carcajadas.


- Fue sublime ver como se llenaba de rabia, ay que buena época. - Comentó el castaño sentándose en el sofá.


Chuuya se sentó a su lado.


- ¿En serio compraste una cama para perros? - Preguntó serio.


- Chibi no seas tonto. - Se volteo para ver de frente al cobrizo. - No haría tal cosa.


Cuando sus ojos se cruzaron decidieron no dejar se verse.


Estuvieron ahí un buen tiempo.


Chuuya noto que para su desgracia, Dazai era muy guapo y le molestó, aunque también se sentía agradable verlo de cerca.


Dazai por su parte se quedo hipnotizado viendo los azules ojos de Chuuya ¿siempre habían sido tan extremadamente hermosos?


- Nunca había notado que tus ojos eran tan hermosos... tal azules como el cielo... En serio tienen un color fascinante... Tan profundo como el mar, no me importaría perderme en ello, me declaró naufragó en el mar de tus ojos Chuuya. - Le dijo acortando la distancia entre ellos de apoco.


Chuuya no se separó.


- ¿Qué estupideces dices Dazai? ¿Con esas cursilerias ligas? - Río bajó viendo fijamente al alto.


Se sintió un poco intimidado por la altura del otro.


- No son estupideces Chuuya ¿Qué nadie nunca te dijo lo hermosos que son tus ojos? - Su tono sonaba un poco enojado.


Dazai se aventuro a posar su mano en la mejilla de Chuuya, para según él, poder ver mejor sus ojos.


- Shirase solía decirlo... - Dijo sincero y Dazai bufo.


- Ese imbecil... Desde el principio me dio mala espina y te dije que no era buena idea salir con alguien de tu carreta chibi. - Lo miró enojado.


- Nunca salimos oficialmente... pero he de admitir que tuviste razón respecto a él. - Le dijo.


- Yo siempre tengo razón Chibikko. - Le dijo mirado cada parte del rostro de Chuuya, nunca había notado cuan hermoso era, hasta ese momento. - Me preguntó... si también tendré razón al pensar que besarte ha de ser delicioso.


Chuuya abrió un poco la boca sorprendido de las palabras de Dazai.


Sin embargo, no le sonó tan mal la idea.


Llevaba un buen tiempo sin besar a nadie o algo por el estilo.


Y tal vez era por el alcohol en su organismo pero pensaba que si era Dazai estaría bien, eran amigos después de todo.


Confiaba en él.


- ¿Quieres comprobarlo? - Le preguntó con un tono que Dazai no supo descifrar.


Sin embargo, al oír esas palabras sus ojos brillaron con picardia y emoción.


No hubo más palabras por parte de ninguno.


El castaño acortó la distancia entre ellos, junto sus labio con delicadeza y casi con miedo.


Le gustó.


Eran tan suaves como se veían y a pesar del sabor a alcohol, también le supo a dulce.


Chuuya seguía usando ese hidratante de labios sabor a fresa.


Empezó a mover los labios despacio, por alguan razón temía ir demasiado rápido pero cuando Chuuya mordió levemente su labio inferior, pedio la cordura.


El beso se torno más fuerte y más caliente, tanto así que el Cobrizo terminó siendo recostado en el sillón y el castaño se posicionó encima de él.


Dazai de repente se separó de Chuuya y lo vio asustado.


Se dio cuenta de lo que estaba pasado y sintió que estaba mal hacerle eso a su amigo.


Pero Chuuya agarro el cuello de la camisa de Dazai para atraerlo nuevamente en un beso tosco.


Entonces Dazai entendió, Chuuya estaba de acuerdo.


No estaba mal si ambos querían ¿Verdad? ¿Arruinaría su amistad?


Quiso seguir pensando pero cuando Chuuya soltó un pequeño quejido, su mente dejó de funcionar.


Quería más.


Nunca había escuchado algo así, o al menos no un quejido que lo pusiera tan rápido.


Empezó a besar el cuello de Chuuya, deshaciendose de la gargantilla de cuero que solía usar.


La tiro sabrá dios a donde y no le importó.


Chuuya tomó el cabello de Dazai y lo jaloneo un poco mientras empezaba a gemir suavemente. Nunca le habían besado el cuello, así que no sabía que era sensible en esa zona.


- O-Osamu... no dejes marcas. - Rogó obviando que había usado el nombre de pila del contrario.


Dazai ignoro sus palabras y empez a chupar la piel de Chuuya dejando marcas rojas que luego miraba con orgullo.


Que Chuuya hubiese usado su nombre del pila lo había emocionado más de lo que debía y él si que había escuchado personas gemir su nombre.


El Cobrizo movió su rodilla de forma involuntaria y terminó encontrándose con la entrepierna del castaño.


Ya estaba levemente erecto y por alguna razón eso le hizo sentir algo orgulloso.


Cuando rozó la zona recibió un tipo de quejido por parte de Osamj y eso hizo que sonreirá con malicia.


Empezó a mover su rodilla contra la hombría de Dazai haciendo que este se detuviera de repartir besos y Lo mirará serio.


- Si sigues haciendo eso no habrá vuelva atrás Chuuya. - Le dijo.


- ¿Eres estúpido? Si me fuera a acobardar ya lo habría echo, ahora callate y cojeme. - Dijo enojado.


Se iba a arrepentir de haber dicho algo tan osado en la mañana.


Dazai sonrió satisfecho al recibir consentimiento explícito.


Aunque al estar ambos un poco ebrios no sabia si contaba o no, pero no estaba para debates morales en ese momento.


Se sentó en el sofá haciendo que Chuuya copiara su acción confundido, luego se puso de pie y le ofreció la mano a Chuuya.


Este la tomó sin entender mucho y terminó siendo guiado a la habitación principal.


Oh.


Fue acostado, ahora en la cama, con cuidado y Dazai Lo miró fijamente.


Su mirada ahora era diferente, era mucho más oscura por la dilatación se sus pupilas, imaginaba que su mirada estaría igual de exitada.


Dazai empezó a quitarse la parte superior de su atuendo ante la atenta mirada del bajo.


Realmente tenía un buen cuerpo para ser la persona más sedentaria que conocía.


Río un poco ante su pensamiento y Dazai lo miro con una ceja alzada.


- Es que es un poco impresionante ver que estés en forma cuando comes como cerdo y duermes como gato. - Le dijo divertido y Dazai hizo un gesto de desagrado.


- Oh entonces el señorito ha de tener mejor cuerpo que yo para estar riendo. - Se quejo y Chuuya Lo miró con superioridad.


Se sentó en la cama y se empezó a desvestir orgulloso.


Claramente estaba en mejor forma, a pesar de tener una cintura delgada, su abdomen estaba bien marcado.


Mientras que Dazai por parte no estaba tan trabajado.


Chuuya 1, Dazai 0.


- Espero que esa sonrisa no se borre cuando mi amigo se presente. - Le dijo mirándolo feo.


Chuuya rio nuevamente antes de ser recostado en la cama.


Dazai aprovecho la poca ropa de Chuuya, quien aun tenía el panlon puesto, para recorrer con su mano cada tramo de piel desnuda.


No lo diría en voz alta, pero le estaba gustando mucho lo que estaba viendo.


Aparte la piel del cobrizo era tan suave que se sentía un poco indigno de tocarla con su poco cuidadas manos.


Una vez su mano llegó hasta el boto del pantalón de Chuuya, no dudo en empezar a quitarlo, lo hizo lento y tortuoso, asegurándose de rozar el miembro del cobrizo solo para hacerlo sufrir.


Escucho el quejido ahogado que solo el bajito y sonrio victorioso.


La venganza es dulce.


Una vez lo despojo de su pantalón y ropa interior de paso, observo fijamente lo que tenía en frente.


Le gustaba.


No iba a mentir.


Ya era consiente de su obvia bisexualidad pero si era sincero nunca se había sentido tan atraído e hipnotizado por el cuerpo de un hombre.


Pero ahí estaba, observando la desnudez de Nakahara como si de la mejor obra de arte se tratase.


Y tal vez si era así.


Volvió a su trabajo de tocar cada rincón de Chuuya, lo que más le gustó eran sus muslos y no lo iba a negar, gustoso moriría si era entre ellos.


Se acercó a la ereccion de Nakahara y la toqueteo con suavidad y con lentitud tortuosa para el Cobrizo, quien lo miro mal haciéndole reír.


Aun en una situación como esa Chuuya seguía siendo el mismo, orgulloso y altanero.


Era algo que siempre le había gustado de él.


Empezó a masturbar a Chuuya con cuidado, pues no sentía que hubiera suficiente humedad en esa zona y no quería lastimarlo.


Chuuya empezó a gemir bajito mientras sentía como Dazai hacia su trabajo con dedicación.


Definitivamente había pasado un tiempo desde la última vez que alguien había hecho eso por él, sobretodo porque su anterior "pareja" se enfocaba más en su propio placer.


- Da-Dazai... Y... ¿Y tu?... también necesitas atención. - Dijo con voz entrecortada.


- Oh chibi, pronto yo obtendré lo mío. - Dijo deteniéndose - Dame un segundo.


Se puso se pie y fue hasta su mesa de noche para sacar un lubricante y par de condones.


- Te voy a preparar chibi, aun estas a tiempo para decir que no. - Le dijo.


- Maldita sea Dazai ¿Así eres con todos? Ya te dije que si quiero tener sexo contigo, mierda. - Soltó enojado.


Dazai no respondió.


De hecho siempre preguntaba a la persona si quería o no hacerlo, pero esto solo lo hacía una vez y ya.


Con Chuuya por alguna razón no podía dejar de preguntarle si estaba bien hacer.


Tal vez era porque no quería arruinar su amistad.


Pero el chico tenía razón, ya era tarde para dar vuelta atrás.


Se sentó en la cama enfrente de Chuuya, quien también se había sentado cuando este se puso de pie.


Le iba a pedir a chuuya que se diera la vuelta pero el pequeño tomó uan decisión inesperada.


Se agachó acercando su rostro al pantalón de Dazai, sorprendiendolo de paso.


- Me siento mal al ser el único que recibe atención. - Le dijo mientras baja suavemente la cremallera del pantalón de Dazai, el castaño estaba en blanco. - ¿Puedes prepararme mientras esto aquí o...?


Se sintió insultado.


¡Claro que sabia como prepararlo en esa posición!


Solo no se lo esperaba.


- Si lo vas a hacer, hazlo ya Chibikko, quiero ver si esa boquita siver para algo más que soltar groserías. - Lo molesto mientras llenaba sus dedos de lubricante.


También puso un poco en la zona de los gluetos de Chuuya.


Prefieria que sobrara a que falte.


Chuuya por su parte ya había sacado el miembro de Dazai del pantalón.


Empezó con su trabajo, dando pequeños besos en la base del pene del castaño, con su mano le daba caricias que Dazai juraba que se sentían como el cielo.


¿Chuuya siempre fue tan bueno en dar mamadas? ¿Y se lo estuvo perdiendo por tanto tiempo?


Mientras Chuuya estaba en lo suyo, Osamu ingresó el primer dedo en la entrada de Chuuya y pudo sentir como en quejido se ahogaba en su miembro.


La preparación continuó con normalidad, hasta llegar a los tres dedos.


Dazal supo que esta listo por la forma en la que ya ingresaba sus dedos con normalidad y a pesar de que le encantaba sentir los gemidos de Chuuya contra su pene, ya era hora del plato fuerte.


Levantó el rostro de Chuuya, deteniendo la felacion y le beso la punta de la nariz.


Ni siquiera supo exactamente porque pero lo hizo.


Chuuya sonrió con ternura.


Y antes de que Dazai pudiera acostarnos contra el colchón, Chuuya se le adelantó, posicionándose encima de él mientras lo miraba con autoridad.


- No eres tan tonto para creer que me dejaría dominar de alguien como tu. - Le dijo mientras se posisionaba encima del pene de Dazai y lo acomodaba en su entrada con su propia mano.


Dazai sonrió complacido, ese era su Chuuya.


Una vez empezó a entrar con lentitud soltaron quejidos, uno de placer y el otro de dolor.


Si había notado que el amiguito de Dazai era grande pero no pensó en cuanto.


Le estaba doliendo bastante y eso que él no era virgen y sólo llevaba un par de meses sin tener sexo.


Dazai por otro lado sentía como Chuuya lo apretaba y estaba volviéndose loco.


Debió haberse acostado con el Cobrizo hace mucho tiempo, que desperdicio no haber sido la primera vez del otro.


Una vez Osamu estuvo completamente dentro de Chuuya, este se quedo quieto mientras se acostumbraba al intruso.


Dazai empezó a acariciarlo para intentar aliviar un poco la incomodidad que sentía.


Una vez se sintió listo, se empezó a mover encima de Dazai, aumentando su velocidad gradualmente.


Cuando su punto g fue encontrado, Chuuya se perdió por completo.


La habitación se lleno de los gemidos de ambos, quienes disfrutaban al máximo la intimidad que estaban teniendo.


Sus cuerpos se complementaban tan bien que era sorprendente.


Dazai ya no pudo aguantar mas y empezó a marcar un ritmo más fuerte, cosa la cual no le importó a Chuuya, pues ya estaba muy cegado por el placer como para quejarse de quien lo estaba dominando.


La posición fue cambiada después de un rato, Chuuya ahora volvía estar contra el colchón, con sus piernas enredadas en la espalda de Dazai, mientas este aprovechaba que esa posición lo dejaba ir mucho más rápido y profundo.


Al cabo de varios minutos ambos llegaron al clímax total, corriendose en un tiempo similar.


Y una vez terminado su acto carnal solo les quedó darse cuenta de lo que acababa de pasar.


Ya no podrían ser simples amigos después de ello, no cuando sus cuerpos se sincronizaban tan bien.


- ¿Ahora... Ahora que? - Preguntó Chuuya mirando al techo.


Ya se habían limpiado pero solo se habían puesto la ropa interior y yacían acostados uno al lado del otro.


- No voy a mentirte Chibi, me encantó y quiero repetirlo. - Le dijo sincero.


- Entonces somos ¿Amigos con derechos? - Preguntó.


- Tal parece... Aunque no me desagradaria salir contigo. - Confesó sorprendiendo a Chuuya.


- Supongo que lo podemos intentar. - Responde con sencillez.


Dazai solo hizo un sonido de afirmación y se quedaron en silencio un rato hasta que Dazai decidió abrazar a chuuya por la espalda y repartir besos en esa zona.


- ¿Segundo round? - Preguntó el Cobriozo.


- Estaba esperando que lo pidieras. - Se empciono Dazai.


No esperaban terminar de esa forma pero estaban agradecidos.


Para ambos el contrario simplemente era perfecto.