PROLOGO
El estadounidense estaba cada vez mΓ‘s preocupado por su pareja.ο»Ώ
Γltimamente, el mexicano se negaba a salir de su casa y evitaba a todos, no solo a su pareja, sino tambiΓ©n a sus hermanos y amigos.
Esto hizo que el estadounidense se preguntara por quΓ© MΓ©xico no le estaba contando algo tan importante.
Tal vez no querΓa preocuparlo, pero mantenerlo en secreto solo generaba mΓ‘s preocupaciΓ³n en el corazΓ³n del estadounidense.
Como resultado, el estadounidense decidiΓ³ llamar a su pareja ese dΓa, como era de costumbre. A travΓ©s del telΓ©fono mΓ³vil, el estadounidense expresΓ³ su preocupaciΓ³n y el deseo de saber quΓ© estaba ocurriendo.
- Hi honey, ΒΏcΓ³mo estΓ‘s? - dijo el estadounidense, tratando de ocultar su angustia.
- Ah, hola mi amor, estoy bien -respondiΓ³ con cansancio el mexicano.
El estadounidense pudo percibir que su pareja sonaba un poco mal, lo que aumentΓ³ su inquietud.
- Te escuchas un poco mal, ΒΏquieres que vaya a verte? - preguntΓ³ el estadounidense, esperando desesperadamente una respuesta positiva y la oportunidad de consolar a su amado.
- No, estoy bien, te lo prometo, gordis. Solo me acabo de levantar -respondiΓ³ el mexicano, tratando de tranquilizar a su pareja.
Sin embargo, el estadounidense dudΓ³ de las palabras de su novio, consciente de que era bastante tarde para que se estuviera levantando a esa hora.
- ΒΏA las tres de la tarde te estΓ‘s levantando? -dudΓ³ el estadounidense, con un poco de preocupaciΓ³n en su voz, mientras trataba de entender lo que estaba sucediendo.
- Tristemente sΓ, he tenido mucho trabajo ΓΊltimamente y anoche me quedΓ© haciendo papeleo importante -el mexicano tosiΓ³ un poco y continuΓ³ hablando-. TΓΊ sabes cΓ³mo es mi presidente, siempre surgiendo cosas de la nada disque con su 4T y todas esas cosas, y con todo esto el me tiene de burro de carga, pero no te preocupes darling, estoy bien.
El estadounidense se sonrojΓ³ levemente al escuchar el apodo cariΓ±oso que hacΓa mucho que no usaba βdarlingβ, recordando lo mucho que le gustaba llamar asΓ a su pareja. Sin embargo, sus preocupaciones volvieron a la superficie cuando escuchΓ³ cΓ³mo tosΓa su amado al otro lado de la lΓnea.
- PerdΓ³n, es solo una tos matutina. -riΓ³ incΓ³modamente el mexicano, tratando de quitarle importancia al asunto.
Pero el estadounidense intuΓa que algo mΓ‘s estaba sucediendo. No podΓa ignorar esa voz cargada de preocupaciΓ³n y quebranto.
- Mex, eso no suena como una simple tos. Voy hacia tu casa, y por favor Γ‘breme la puerta -respondiΓ³ el estadounidense, decidido a descubrir la verdad y brindar apoyo a su amado.
- USA... -intentΓ³ protestar el mexicano, pero fue interrumpido de inmediato.
- Sin peros, me tienes realmente preocupado, y no solo yo, toda tu familia tambiΓ©n estΓ‘ preocupada por ti. Necesito verte, saber quΓ© estΓ‘ pasando -respondiΓ³ el estadounidense, determinado a estar allΓ para su pareja sin importar nada mΓ‘s.
No se escuchΓ³ nada por parte del mexicano al otro lado de la lΓnea, lo cual aumentΓ³ aΓΊn mΓ‘s la preocupaciΓ³n del estadounidense. La incertidumbre invadiΓ³ su mente y su corazΓ³n, pero se mantuvo firme en su decisiΓ³n de estar allΓ para su amado.
- ΒΏMex? Dime algo, por favor -titubeΓ³ un poco con sus palabras, deseando escuchar la voz de su pareja y obtener alguna respuesta que lo tranquilizara.
- AquΓ te espero.
Solo escuchΓ³ esas palabras del mexicano antes de que este colgara la llamada. El americano, al instante, subiΓ³ a su coche y se dirigiΓ³ a la casa del mexicano.
Mientras tanto, MΓ©xico seguΓa en su cama luchando por respirar y temblando levemente. A pesar de ello, decidiΓ³ levantarse y dirigirse al baΓ±o para tomar una ducha, pensando que tal vez se sentirΓa un poco mejor.
No querΓa que su pareja lo viera en ese estado; no querΓa preocuparlo.
Γl sabΓa cΓ³mo terminarΓa su enfermedad, asΓ que lo mantuvo en secreto, esperando el desenlace para no preocupar a nadie.
Pero ocurriΓ³ lo contrario, sabΓa que su novio estaba conduciendo a toda velocidad en la carretera solo para ver cΓ³mo se encontraba.
El mexicano se mirΓ³ en el espejo del baΓ±o mientras se desnudaba lentamente. ObservΓ³ las marcas de su condicion en su pecho y suspirΓ³.
-Dios, estoy realmente jodido -murmurΓ³ Γ©l, sus manos reposando sobre las claras grietas que adornaban su pecho.
JadeΓ³ un poco por el dolor pero siguiΓ³ tocΓ‘ndose, queriendo saber si habΓa aparecido una nueva grieta. Sin embargo, resultΓ³ que no era asΓ, asΓ que suspirΓ³ y finalmente decidiΓ³ entrar en la ducha, dejando que el agua caliente lo envolviera y lo calmara un poco.
Finalmente cuando saliΓ³ de la ducha agarro unas vendas y empezΓ³ a vendarse el pecho, el iba a hacer lo posible para que el estadounidense no se diera cuenta de su problema.
Cuando terminΓ³ se dirigiΓ³ a su closet y se puso la ropa mΓ‘s cΓ³moda que tenΓa, y volviΓ³ a su cama a acostarse un rato mΓ‘s. Su vista se fijΓ³ en el trapo que tenΓa a un lado suyo, estaba con manchas de sangre; consecuencia que a veces que tosia se le iba hasta con sangre.
El tenΓa miedo... Y el sabΓa que era normal tenerlo, no sabΓa que iba a suceder despuΓ©s. Pero solo tenΓa en mente en algo: dejar todo listo cuando sucediera su desenlace.
Ya tenΓa resuelto lo que le pasarΓa a su territorio en su falta, el no podΓa heredarlo a un hijo como otros countrys que mueren.... Por quΓ© el no tenΓa uno.
Era un sueΓ±o suyo tener uno con el estadounidense, pero era imposible... Ambos eran hombres, y ahora era aΓΊn mΓ‘s imposible en su estatus.
TosiΓ³ un poco y se dirigiΓ³ a la sala esperando la llegada del estadounidense. Se sentΓ³ en el sofΓ‘ y se hundiΓ³ levemente en el, hasta que escucho el timbre de la puerta.
Asi que se dirigiΓ³ hacia ella y la abriΓ³ lentamente para ahΓ encontrarse su novio muy preocupado.
- Oh Dios, por favor ya no me ocultes nada.- exclamΓ³ el americano mientras le diΓ³ un abrazo al mexicano.
El abrazo no era muy fuerte pero aΓΊn asΓ el tricolor hizo una mueca de dolor y contuvo la respiraciΓ³n.
- Amor, estoy bien. ΒΏLo ves?- dijo MΓ©xico mientras acariciaba la espalda de su pareja.- Solo es el trabajo, solo es eso.
- No te creΓ³....- soltΓ³ el americano mientras lo aferraba mΓ‘s a Γ©l.- EstΓ‘s muy pΓ‘lido.
MΓ©xico suspirΓ³ y se dejΓ³ abrazar un poco mΓ‘s, sabiendo que no podΓa ocultar su condiciΓ³n por mucho tiempo. Pero no querΓa preocupar a su pareja, no cuando Γ©l mismo estaba lidiando con el miedo y la incertidumbre de lo que iba a pasar.
- Lo sΓ©, pero en serio, estoy bien. Solo necesito descansar un poco mΓ‘s y luego estarΓ© listo para el trabajo de nuevo.
USA lo mirΓ³ con preocupaciΓ³n, pero finalmente cediΓ³ y se sentΓ³ a su lado en el sofΓ‘. MΓ©xico aprovechΓ³ la oportunidad para acurrucarse un poco mΓ‘s contra Γ©l, sintiendo su calor y su apoyo.
- ΒΏQuieres hablar de algo? - preguntΓ³ el estadounidense despuΓ©s de un rato de silencio.
MΓ©xico negΓ³ con la cabeza. No querΓa hablar de su condiciΓ³n, no cuando todavΓa estaba tratando de aceptarla Γ©l mismo. Pero sabΓa que tenΓa que hacer algo para distraerse un poco.
- ΒΏQuΓ© tal si vemos una pelΓcula? - propuso MΓ©xico, tratando de sonreΓr un poco.
El estadounidense asintiΓ³ con entusiasmo y se levantΓ³ para buscar una pelΓcula en la colecciΓ³n del mexicano. USA sabΓa que algo le ocultaba su pareja, era raro que actuarΓ‘ asΓ, pero no insistiΓ³ en descubrirlo.
A medida que la pelΓcula avanzaba, MΓ©xico empezΓ³ a sentirse cada vez mΓ‘s cansado. Intentaba toser silenciosamente para que su acompaΓ±ante no lo notarΓ‘, y sus ojos empezaron a cerrarse sin que pudiera evitarlo.
Cuando finalmente se despertΓ³, estaba en su cama y el estadounidense estaba a su lado, acariciando su cabello con delicadeza.
- Lo siento, no querΓa quedarme dormido - dijo MΓ©xico, tratando de incorporarse un poco.
El estadounidense lo detuvo con una mano suave en su hombro.
- No te preocupes, necesitabas descansar. ΒΏCΓ³mo te sientes?
MΓ©xico suspirΓ³ y se tocΓ³ el pecho, sintiendo las vendas apretadas sobre su piel.
- No muy bien. Pero estoy bien - aΓ±adiΓ³ rΓ‘pidamente cuando vio la preocupaciΓ³n en los ojos del estadounidense.
El estadounidense lo besΓ³ suavemente en la frente y se levantΓ³ para ir a buscarle un vaso de agua. MΓ©xico lo observΓ³ mientras se alejaba, sintiendo una oleada de amor y gratitud hacia Γ©l.
(...)
- Te amo - dijo MΓ©xico en voz baja cuando el estadounidense regresΓ³ con el vaso de agua.
El americano sonriΓ³ y le dio un beso en los labios.
- Te amo mΓ‘s - respondiΓ³ el estadounidense con una sonrisa.
MΓ©xico disfrutΓ³ del momento, sabiendo que cada segundo era valioso.
MirΓ³ el reloj y se dio cuenta de que habΓa estado dormido por mucho tiempo. TocΓ³ su pecho y esperaba que no fueran los ΓΊltimos momentos que verΓa a su pareja.
Pero ΒΏy si lo fueran?
- ΒΏQuΓ© piensas? - preguntΓ³ el estadounidense, al ver la expresiΓ³n preocupada de su pareja.
MΓ©xico suspirΓ³ y se encogiΓ³ de hombros.
- Nada, solo que quiero estar contigo. ΒΏMe das un abrazo?- agrego lo ΓΊltimo queriendo llorar el latino.... Pero se guardo ese sentimiento.
El yankee se aproximΓ³ a darle un abrazo y susurro levemente.- Honey aquΓ estoy para tΓ, cuΓ©ntame quΓ© es lo que te pasa.
MΓ©xico solo se aferrΓ³ a USA y respiro levemente. - Repito que no pasa nada, solo es que te extraΓ±e mucho.- hundiΓ³ su cara en el pecho del estadounidense para que asΓ no viera sus ojos cristalizados.
Ante esa respuesta, USA acariciΓ³ suavemente la espalda de MΓ©xico y lo sostuvo con mΓ‘s fuerza en el abrazo, sin presionarlo a hablar.
Ante la presiΓ³n el mexicano soltΓ³ un quejido de dolor.. uno que claramente el murica habΓa escuchado.
RΓ‘pidamente el murica se soltΓ³ del abrazo y lo vio a los ojos.
- ΒΏTe presionΓ© muy fuerte?- preguntΓ³ USA con preocupaciΓ³n en su voz.
MΓ©xico se encogiΓ³ de hombros de nuevo y luego se recargo sobre Γ©l, agarrando a su pareja por los hombros y metiendo su cabeza sobre su pecho.
-No, no es para tanto, solo presionas un poco mΓ‘s de lo usual. -dijo el mexicano, tocando su pecho sobre el pecho de su pareja, como tratando de disimular la sangre que estaba alborotando su ropa desde adentro.
El americano se sentΓ³ y lo observo durante unos segundos, para luego acariciar la espalda de MΓ©xico.
- Bueno.... ΒΏQuieres que llame a tus hermanos?, Al igual que yo estΓ‘n preocupados por ti.
- No, ya es muy noche, solo los molestarΓa. Mejor los veo maΓ±ana en la junta de la ONU.
- ΒΏSi vas a ir a la junta??- pregunto extraΓ±ado el yankee.- Mejor descansa aquΓ.
- Tengo que ir, no quiero preocupar a mΓ‘s gente; y mΓ‘s si se trata de la ONU.
USA no parecΓa muy convencido con la respuesta del mexicano, pero no quiso presionarlo a mΓ‘s preguntas.
- Ok, entonces vamos a dormir. AsΓ descansas un poco.- respondiΓ³ USA mientras se acostaba a un lado de MΓ©xico.
Tuvo la necesidad de volverlo a abrazar, pero un poco mΓ‘s suavemente.
- No quiero... presionarte tanto -aclarΓ³ el estadounidense- ΒΏQuieres que no te abrace?
-No, quΓ©date aquΓ, me gusta. -respondiΓ³ Mexico en tono calmado.
Ambos se colocaron en una posiciΓ³n en la cual MΓ©xico estaba acostado en el pecho de su pareja y podΓa sentir el corazΓ³n de USA.
Ambos se quedaron quietos por varios segundos, sintiendo el corazΓ³n del otro.
El mexicano ya empezaba a cerrar los ojos hasta que escucho al estadounidense hablar.
- Se que estΓ‘s mal, no soy tonto... MaΓ±ana despuΓ©s de la junta te llevarΓ© con OMS.- dijo con un tono grave, dando entender que no era ningΓΊn juego lo que decΓa.- Si niegas me voy a enojar contigo.
MΓ©xico sintiΓ³ un escalofrΓo al escuchar su pareja de ese modo, asi que solo asintiΓ³ la cabeza y se acurrucΓ³ un poco mΓ‘s hacia Γ©l.
- Bueno, ahora descansa. MaΓ±ana serΓ‘ un largo dΓa.- agregΓ³ el estadounidense mientras lo besaba en la cabeza.
MΓ©xico asintiΓ³, sintiΓ©ndose seguro en los brazos de su pareja, y finalmente cerrΓ³ los ojos, dejΓ‘ndose llevar por el sueΓ±o reparador.








