Capítulo 1-Calma antes de la tormenta
Nueva Jersey, Nueva York, Estados Unidos
El sol de la mañana brilla a través de las cortinas sombreadas, iluminando la habitación ligeramente oscura. En su cama una niña de unos 17 años duerme profundamente. La luz del sol fuera de la ventana comienza a despertarla y hacerla sentir un poco incómoda. Inconscientemente volvió la cabeza hacia la ventana en una dirección diferente. En ese momento el sonido del despertador terminó de despertarla
“Buenos días Nueva York. Hoy se espera un día frío así que si tenéis que…”
Justo en ese momento, golpeó el despertador, en la mesita de noche junto a élla. Frunciendo el ceño ligeramente, la adolescente estiró los brazos y se desperezó, mientras que de un soplido se quitó un largo mechón de pelo rubio. Frotándose sus preciosos ojos azules, se levantó de la colcha, estiró las extremidades. Miró la hora en el despertador y vio que ya eran las 7:00, sin la menor nostalgia, hizo la cama y se preparó para ir al instituto. Después de vestirse y arreglarse, Katherina salió de su habitación y bajó a la cocina. Al llegar a la cocina vio a su madrastra, una mujer de mediana edad preparando el desayuno en la cocina.
Cuando su madrastra escuchó los pasos en las escaleras, echó un vistazo hacia atrás y vio a su hija sentarse en la mesa
— Buenos días cariño ¿Qué prefieres para desayunar, huevos revueltos, con beicon o prefieres tortitas con sirope?—
en ese momento utilizado lenguaje de signos le respondió *Solo tomaré leche*
—¡Cariño, por favor!—
Poco después de que comenzara a desayunar su padre, bajó las escaleras y entró en la cocina
— ¡Buenos días! ¿Como están mis dos chicas?—
dijo mientras se acercaba a la mujer y la besaba
—Buenos días cariño —
—Buenos días—
—¿ Y tú campeona?—dijo mientras se sentaba en la silla y tomó el periódico que estaba sobre la mesa y lo leyó.
—No quiere desayunar más que leche—
—¡Mejor, mas para mi!— dijo su padre mientras sonreía
— ¡Esto es serio!—acto seguido su madrastra resopló y encendido la televisión
“El número de ingresos hospitalarios en los hospitales del estado de Nueva York se ha disparado y el número de infecciones extrañas ha aumentado en un 300%. La FDA, en colaboración con CDC, encontraron más cultivos contaminados y se espera una gran cantidad de retiros. En otro orden de cosas el gobernador del estado ha movilizado a la guardia nacional. Un momento nos informan de que hace unos minutos una mujer se volvió loca mientras se encontraba en su casa y mató a su marido, a continuación 3 vecinos que oyeron los gritos y acudieron a ayudar también fueron asesinados”
Justo cuando estaba escuchando las noticias su madrastra le llamó la atención.
—¡Cariño si no vas a comer nada al menos termínate la leche!—
Estaba a punto de salir por la puerta cuando su padre la llamó
—¡Campeona! ¿Puedes venir un momento?— acto seguido soltó un bufido y se acercó a su padre, que le susurro
—Se que estas en ese momento de la adolescencia en que todo te parece un asco, las hormonas, los chicos...—en ese momento comenzó a mover las manos
—...Un momento, lo que quiero pedirte es, come un poco—volvió a soltar un bufido y asintió
—Gracias—
Después de algunos bocados rápidos, recogió la mochila del costado y salió corriendo por la puerta, cuando escucho la voz de su mejor amiga
—¡Kat!—
La chica se llama Sarah y tenia el pelo rojizo. Eramos amigas desde que éramos pequeñas y acto seguido la saludé. Detrás de ella se encontraba su padre, el hombre de mediana edad se llama Joel y trabajaba en la construcción. Las dos estudian en el mismo instituto. Debido a que el lugar donde viven está ubicado en las afueras de la ciudad iban en autobús al instituto. Las dos caminaban por el camino hacia la parada del autobús y Sarah parecía particularmente feliz hoy, agitando los brazos constantemente, saludando a las personas que conocía que pasaban. Cuando no había nadie más Sarah se me acercó y me susurro
—Hoy nos saltaremos las últimas clases e iremos al centro comercial, ¿Quieres venir?—
levante las cejas, un poco sorprendida, sabía que Sarah era una chica de buen comportamiento, y no esperaba que tuviera un lado tan rebelde. Con lenguaje de signos le dijo
*La Sra. Judy se enfadara si no vamos* a lo que Sarah respondió
—Hmph, simplemente no tiene que enterarse—
Obviamente, Sarah estaba bien preparada para la acción de ausentismo escolar de hoy
—Esto es lo que vi en el escritorio de la maestra Judy el otro día—
sacó un pedazo de papel doblado en un cuadrado de su bolsillo y me lo entregó. Después de tomar el papel, lo desplegué y leí contenido:
“Aviso: El colegio realizará una reunión en el salón de actos público el día 6 de septiembre de 2022 a la 1:00 p.m. Se ruega a todos los docentes del colegio llegar a tiempo”
—¡Bien, pues vayámonos o perderemos el autobús!— exclamo Sarah al ver mi expresión.
El autobús escolar condujo durante media hora. Al llegar al instituto ambas se dirigieron a su clase, mientras se abrían paso a través del tumulto. Mientras se abrían paso por el pasillo, uno de los miembros del equipo de fútbol del instituto pasó a mi lado y me tiró los libros al suelo. Acto seguido sus amigos se rieron,
— ¡Ten más cuidado mudita!— rápidamente Sarah le respondió,
—¡Vete a la mierda Jason!—
—¡Uuuuh, que miedo!—
Después de recoger los libros nos fuimos a clase. Varias horas después pasó la mañana y llegó la hora de la comida y fuimos a la cafetería, al llegar miró las hamburguesas y cogí una. Mientras me dirigía a una mesa libre con Sarah a mi lado tropecé y caí sobre la comida. Rápidamente hubo un estallido de risas.
— Ya te dije esta mañana, que tuvieras cuidado ¡Jajaja! — mientras Sarah me ayudaba a ponerme en pie pregunto.
—¿Estás bien?—
En el momento en que me incorporé, me di cuenta de que tenía todo el pecho lleno de restos de kétchup y mostaza. En ese momento algo hizo “click” en mi cabeza, mientras Sarah discutía con Jason, recogí la bandeja y me acerque.
—¿Que pasa mudita, vas a llorar?—
En ese momento le golpeó con la bandeja y un *¡wooooo!* de sorpresa resonó por la cafetería. Mientras le golpeaba con la bandeja y lo pateaba uno de sus amigos se acercó y antes de que pudiera hacer nada le di una patada en los testículos mientras un segundo* ¡wooooo!* volvió a resonar. Una vez que termine de golpear a Jason, le escupí en la cara y comencé a hacer signos con las manos.
—Bien dicho Kat, dice que tengas cuidado con quién te metes—
Acto seguido uno de los profesores apareció —¿¡Que ocurre aqui!? ¡Apartaros!— cuando llegó se quedó sin habla.
Después de que llevaran a Jason y su amigo a la enfermería llamaron a nuestros padres. Me encontraba en el despacho del director con Jason, su amigo y sus padres y mi madrastra. De repente mientras esperaban la madre de Jason con tono enfadado hablo.
—¡Hasta cuando vamos a tener que estar esperando!—
—Señora Kerry hasta cuando vamos a tener que estar esperando a su marido —
— Verá mi marido...— en ese momento alguien llamó a la puerta y luego entró.
—Siento el retraso, pero últimamente estamos hasta arriba de trabajo —
— Por favor siéntese— en ese momento mi padre le echó una mirada Jason y su amigo y luego a mi.
—Bien, ahora que estamos todos podemos comenzar. Después de hablar con varios alumnos que presenciaron la pelea, todos coinciden en que fue Katherina quien inició la agresión. Después de ser llevados a la enfermería sus amigos nos han informado de que sus dos hijas han estado acosando a sus compañeros—
En ese momento Sarah se levantó enfada —¿Es que sois idiotas o que? Es al revés. Son ellos quienes nos acosan a nosotras— para respaldar sus palabras acto seguido me levanté y comencé a hacer signos con las manos
—L-lo siento, ¿Que está diciendo?— Pregunto el director
—Mi hija dice que cómo es posible que dos chicas como ellas pudieran acosar al quaterbak del equipo de fútbol. Y yo me hago la misma pregunta —
Antes de que pudiera contestar a la pregunta, el teléfono sonó. Después de una breve charla colgó el teléfono y nos miró con cara seria
—El CDC ha declarado el estado de epidemia en el estado. Y mientras dure todos los colegios permanecerán cerrados. Por ello dejaremos este tema para cuando se re abra el centro—dijo el director, en ese momento uno de los padres gritó indignado
—¡Esto es indignante! ¡Mire cómo tiene la cara mi niño!—
— Lo siento pero las medidas tienen efecto inmediato—.