I'm the King

Sinopsis

Es un crossover de Bleach con One Piece, aunque solo es que Grimmjow viajó al mundo de One Piece por una Garganta defectuosa. Solo diré que es un Grimmjow X Luffy, si te interesa entra y descubre esta historia que nació de mi locura, si no, siento haberte hecho perder el tiempo. Posible Ooc.

Estado:
Completado
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

⚔1⚔

Grimmjow estaba aburrido en Hueco Mundo.


Ichigo ya no tenía sus poderes de Shinigami, la mayoría de los Arrancar que alguna vez le acompañaron ahora estaban muertos, solo quedando Halibel y Nelliel, con las que no se llevaba para nada bien.


Con una mueca enfadada se levantó de la cama en la que se había establecido y se puso a caminar para salir de Las Noches.


Todo era lo mismo. Las dunas, el cielo, los árboles. Nada interesante para poder divertirse.


Intentó crear una Garganta para ir a Karakura y descubrir si Ichigo seguía sin sus poderes, pero no pudo.


Esto solo lo enojó y forzó la Garganta, aunque había algo extraño.


Normalmente el interior suele ser negro, pero por alguna razón esta vez parecía que tenía una tonalidad azul muy oscuro.


No le dio importancia y se adentró, el agujero cenrrándose a su espalda y dejando como única luz la pasarela que iba creando con su reiatsu.


Caminó lo que le pareció una eternidad, no recordaba que el camino hasta Karakura fuera tan largo.


Al fin pudo ver como la salida comenzaba a abrirse al final, bufando por el tiempo tardado.


Cuando pisó el cielo se sorprendió, ya que no estaba en el lugar que él pensaba.


Miró hacia abajo y pudo ver explosiones, personas gigantes, mucha gente, barcos y otras cosas.


--¿Qué demonios? --frunció el ceño al no distinguir el lugar.


No estaba lo suficientemente cerca para que lo vieran, pero sí para escuchar lo que ocurría.


Pudo distinguir un barco anclado en la cima de una de las columnas de hielo que había a los lados, distinguiendo a varias personas en el interior, aunque sin poder diferenciar ningún rostro.


Una fuerte voz llamó su atención


--¿Hijo de un rey? ¿Él? --miró a la plataforma de donde salía la voz, notando a dos ancianos y a un adulto de cabello negro al que tampoco podía identificar.


Decidió esperar para ver qué era lo que ocurría, sería mejor eso a seguir sin hacer nada en Hueco Mundo.


Pudo deducir más o menos lo que ocurría. Estaba en una guerra donde había dos bandos, piratas y marines, y aquel chico, Portgas D. Ace, era el premio. Rascó su cabeza, forzándose a entender cómo era posible que aquel hombre de gran bigote acabara de romper el casco de ese gigante con tanta facilidad.


Entonces algo llamó su atención. Giró la cabeza y vio como el hielo sobre el que estaba el gran barco comenzaba a crujir, luego terminando de romperse y comenzando a caer.


Los combates se detuvieron y todos giraron en esa dirección.


Una vez en el suelo pudo distinguir a un chico de cabello negro, el cual gritó el nombre de Ace.


Sonrió divertido ante las acciones de aquel pelinegro.


--¿Kaizoku-O? Interesante --sonrió arrogante ante las palabras del chico.


La carrera comenzó de nuevo, viendo asombrado todo lo que aquel niño podía hacer con una elasticidad como la de la goma.


--Monkey D. Luffy ¿eh? Es divertido --se acuclilló en su posición y se llevó una mano a la barbilla pensativo. --¿Debería ayudar? --se preguntó a sí mismo.


Aquel chiquillo le causaba curiosidad, no podía negarlo. Tenía valor, le recordaba hasta cierto punto a aquel Shinigami sustituto. Sonrió arrogante, no estaría de más hacer algo más que observar.


Volvió a erguirse y comenzó a volar hacia aquel chico, Luffy.


Cuando se puso a la altura suficiente todas las miradas fueron hacia él, pero las ignoró y siguió avanzando hasta colocarse frente al pelinegro, apoyándose en el suelo y metiendo las manos en sus bolsillos.


--¿¡Quién eres!? --le gritó en pose defensiva.


--No soy enemigo --contestó con tono divertido. --Te ayudaré --afirmó sin perder su expresión arrogante.


--¿Eres aliado de ossan? --se relajó en su posición, aunque seguía a la defensiva.


--No, soy un aliado tuyo, debería valerte ¿no? No parece que tengas mucho tiempo --miró de reojo hacia la plataforma.


--Está bien --no sentía que estuviera mintiendo, además de que tenía razón, no había tiempo.


--Te sigo --se apartó de su camino y dejó el paso libre.


Aún dudando Luffy volvió a emprender carrera.


Grimmjow volvió a volar tras sacar las manos de sus bolsillos y comenzó a seguirlo de cerca, mirando hacia todos lados por cualquier amenaza que se acercara.


Alcanzó al chico, deteniendo un golpe de un jitte con su brazo.


--¿Quién eres? --la voz grave del enemigo consiguió sacarle otra vez una sonrisa arrogante.


--¿Acaso importa? --se rio por la expresión enojada del contrario.


De su brazo salió una una ráfaga de reiatsu que hizo retroceder a su enemigo, luego cogiendo velocidad y golpeando su estómago con su puño, aunque abrió los ojos con asompro cuando su puño solo creo un agujero en su abdomen, el cual se había deshecho en humo.


--¿¡Cómo es posible!? --pensó enojado.


Detuvo otro golpe y gruñó con enfado.


Vio de reojo como Luffy se alejaba mientras que se habría paso a base de golpes con sus puños y sus pies.


Volvió a gruñir enojado al no poder hacer nada contra su enemigo.


Se alejó de un salto y apuntó su mano en garra hacia el contrario.


--Cero --pronunció mientras una bola de luz roja se formaba en su palma para luego salir en ráfaga a gran velocidad contra su enemigo.


El de humo abrió los ojos con miedo. No le dio tiempo a esquivarlo y lo recibió de lleno, creando una explosión ya que, sorprendentemente, no lo había atravesado.


--¿Oh? ¿Los golpes con reiatsu sí funcionan? --dijo más animado.


Antes de que el humo se disipara volvió hacia donde estaba Luffy, viéndolo hablar con lo que parecía un hombre pez, frunciendo el ceño extrañado.


--Luffy --llamó y se paró a su lado, volviendo a posarse en el suelo.


--Aah... ¿Cómo te llamas? --frunció el ceño ante eso.


--Grimmjow --respondió sin problema. --¿Algún problema? --vio hacia el frente, donde había una gran muralla de piedra.


--Hay que cruzar el muro --vio también el muro enojado.


--Eso es fácil, déjamelo a mí --sonrió superior.


Luffy lo vio extrañado antes de ser cargado como si de una novia se tratase, sonrojándose por esto.


--¿Qué haces? --pronunció con duda.


--¿No querías pasar el muro? Yo me encargo --sin borrar su sonrisa se elevó en el aire como si nada y comenzó a avanzar con velocidad.


--¡Wow! ¡Sugee! --abrió los ojos impresionado al verse volando.


El pecho de Grimmjow se hinchó en orgullo ante la reacción del de menor estatura.


Se paró cuando estuvieron encima de la muralla, aunque el peliazul no bajó al pirata de sus brazos.


--¿Y? ¿A dónde quieres ir? --lo vio con un rostro más relajado.


--Con Ace, tengo la llave para sus grilletes --señaló hacia la plataforma de ejecución antes de dirigir ambos brazos al cuello del desconocido.


Sin responder solo volvió a volar hasta que se detuvo justo detrás del prisionero, bajando a quien seguía en sus brazos, el cual se soltó y rápido se arrodilló para soltar las muñecas de su hermano.


--Lu... --pronunció preocupado el de pecas.


--No puedo hacerlo, yo también soy usuario, Grimmy --el Hollow se extrañó por ese apodo. --Libéralo, por favor --casi rogó con el rostro triste.


Con un suspiro recibió la llave y soltó las muñecas del prisionero.


--¿Contento? --devolvió la llave a su dueño.


--Gracias --lo abrazó por el pecho unos segundos antes de girarse hacia el D. --Ace, hay que irnos.


--¡No escapareis! --escucharon desde uno de sus lados, viendo a un hombre con gorra de gaviota.


--Sengoku --gruñó Ace.


Restándole importancia Luffy tomó la mano de ambos mayores y saltó de la plataforma.


--Eres interesante, Luffy --habló el de pelo azul mientras caían. --Te seguiré un tiempo antes de volver --sentenció determinado.


--¿Y tú quien eres? --dijo con enojo el pecoso.


--El rey de Hueco Mundo --aseguró con arrogancia.


--¿Hueco Mundo? --pronunciaron ambos pelinegros a la misma vez.


--Igual que creo que necesito daros explicaciones yo también las necesito --metió las manos en los bolsillos como si no le importara estar cayendo.


Luffy inclinó la cabeza con duda mientras que Ace solo fruncía el ceño por lo dicho.


Terminaron de caer y comenzaron a correr por el campo de batalla mientras vencían a los enemigos.


--Grimmy ¿nos ayudarás a huir? --preguntó Luffy con esperanza.


--Claro, no tengo nada mejor que hacer --no borró su sonrisa arrogante, volviendo a sacarle un gruñido a Portgas.


Ace se detuvo en su carrera ante el grito de Akainu insultando a Shirohige, así iniciando la confrontación.


--¿Es idiota o qué le pasa? --frunció el ceño, más al ver como salía volando, los alrededores llenándose de fuego por los poderes del fuego y la lava. --¿Fuego y lava? ¿Cómo lo hacen? No tienen katanas --pensó con gran duda


Siguió la mirada del hombre de traje rojo y vio alarmado que era dirigida al Monkey.


Usó Sonido y se colocó delante justo cuando el de lava iba contra él.


--¡Tritura, Pantera! --rugió con fuerza, creando una honda de aire que expulsó lejos al almirante al mismo tiempo que el humo lo recubría.


Cuando se disipó por completo la pantalla de humo se pudo ver como el desconocido era completamente diferente.


Su melena azul más larga, su cuerpo cubierto con lo que parecía hueso, una larga cola que recorría su espalda, sus manos y pies convertidos en garras, la ausencia de aquella extraña mandíbula a un costado de su rostro, grandes colmillos, orejas animales alargadas donde deberían estar las humanas.


El desconocido rugió con fuerza, obligando a los cercanos a tapar sus oídos para que no salieran dañados.


--¿Grimmy? --cuestionó el D. a su espalda.


Grimmjow giró sobre su eje, manteniéndose sobre sus patas traseras como si nada.


--Tranquilo, esto solo facilitará las cosas --sonrió orgulloso, mostrando su hilera de afilados dientes.


Luffy abrió los ojos y la boca asombrado.


El peliazul giró la cabeza y vio de reojo como aquel tipo de traje rojo quería volver a acercarse.


Elevó su brazo y apuntó su codo hacia él, luego viendo como de este salía algo disparado, encajándose en el abdomen del hombre. Pocos segundos fue lo que tardó en caer al suelo mientras la sangre escurría de su boca como si fura un río.


--¿Vamos? --ofreció su garra a quien seguía en el suelo con una sonrisa más tranquila.


Luffy, con lentitud, aceptó la mano que le era ofrecida, poniéndose en pie con su ayuda.


--¿Qué eres? --consiguió formular.


--Hablaremos más tarde --acarició su cabeza con suavidad, sentía que estando con aquel chiquillo podía ser aquello que nunca fue, una persona tranquila.


El D. aceptó la caricia, cerrando los ojos y sonrojándose.


--¡Luffy! --llegó corriendo Ace, cerciorándose de que su hermano se encontrara bien.


--Ace, hay que irnos --volvió en sí tras dejar de sentir la caricia en su cabeza.


Portgas solo asintió de acuerdo, mirando con desconfianza y agradecimiento al peliazul.


--Adelantaros, algo no huele bien --pronunció con la nariz fruncida el desconocido.


--Grimmy ¿qué ocurre? --Luffy se preocupó.


--¿Ese viejo es importante? --señaló con la mirada hacia donde Shirohige estaba.


--Claro que lo es, es mi padre --medio gritó Ace con enojo.


--Luffy, ¿es importante? --miró a quien le interesaba, ignorando lo dicho por el otro pelinegro.


--Es importante, es quien acogió a Ace --afirmó seguro.


Grimmjow asintió, volviendo a acariciar su cabeza.


--Vete, te alcanzaré pronto --sonrió calmado para convencer al menor.


Con duda el de cicatriz de dos puntos asintió, tomando la mano de su hermano y comenzando a correr lejos del campo de batalla.


Los vio alejarse antes de volver a usar Sonido para colocarse frente al gran hombre.


--Viejo, creo que es momento de que te vayas --le dijo con rostro serio y el ceño fruncido.


--¿Quién eres, mocoso? --la voz del hombre de bigote salió desconfiada.


--Aliado de Luffy --fue lo único que dijo.


Justo en ese momento una risa extraña pudo escucharse desde el frente, viendo a un gordo de barba negra con bastantes personas.


--¿Qué tal, Oyaji? --se burló el nuevo, luego viendo al peliazul extrañado.


--Teach, ya no tienes derecho de llamarme así --Shirohige dijo con enojo.


Antes de que la conversación continuara el desconocido intervino, clavando sus garras en el pecho del de barba negra.


--¿Quién... eres? --consiguió formular al mismo tiempo que escupía gran cantidad de sangre.


--El rey --sonrió arrogante antes de sacar su garra, dejando ver el corazón en ella.


El silencio se hizo a lo largo del campo de batalla, solo escuchando como el cuerpo de Teach caía inerte al suelo, seguido de su corazón.


--Creo que esto es suficiente, ya no huele a peligro --sacudió su garra para limpiarla de la sangre de manera desinteresada mientras se alejaba.


Todo era silencio tras lo recién ocurrido, nadie moviéndose hasta que el gran capitán pirata así lo hizo, comenzando la retirada.


Los marines estaban estáticos, algunos temblando de miedo. Aquella persona de cabello azul se había puesto del lado de los piratas, había acabado con un almirante solo con un disparo de algo extraño que salió de su codo, le había arrancado el corazón a un Shichibukai como si no fuera nada, y ahora caminaba como si nada fuera importante. Solo su presencia estaba haciendo que muchos se arrodillaran o no pudieran respirar.


Grimmjow se alejó y volvió a su estado normal. Voló hasta que encontró a Luffy en uno de los grandes barcos con forma de ballena.


--¡Grimmy! --exclamó el pelinegro al verlo, acercándose corriendo.


--¿Qué ocurre, Luffy? --sonrió tranquilo, volviendo a sentirse calmado al estar con aquel chiquillo.


El pirata solo lo abrazó por el pecho con cierta fuerza.


--Gracias por ayudarme a rescatar a Ace, de verdad --susurró lo suficientemente alto para que el contrario lo escuchara.


Grimmjow solo sonrió de lado y pasó ambos brazos por la espalda ajena, correspondiendo la muestra de afecto.


Tras algunos segundos, que no supieron si fueron minutos, el barco en el que estaban comenzó a moverse, llamando la atención de ambos, que se separaron y miraron a su alrededor.


Todos estaban corriendo de un lugar a otro haciendo diferentes cosas.


Para no molestar ellos se fueron a uno de los costados del barco, donde se quedaron quietos viendo como todos parecían correr maratones, dando órdenes cada cierto tiempo.


--¿Dónde está tu hermano? --se extrañó de no ver al pecoso que no parecía fiarse de él.


--Lo ataron y no dejan que se mueva --señaló hacia un lugar en concreto de la cubierta, donde se podía ver al mencionado atado completamente, impidiendo su movilidad.


Luffy se sentó en la barandilla, quedando más alto que el Arrancar por pocos centímetros.


--Grimmy --llamó cuando vio que ya habían salido de la bahía. --¿Por qué me ayudaste? ¿Quién eres? --lo miró con curiosidad.


El mencionado suspiró, no le gustaba dar explicaciones, y por lo visto tendría que dar muchas ese día.


--Es largo de explicar --por fin habló. --Yo no soy de aquí, al menos eso creo ya que no recuerdo nada de este lugar o a personas que puedan convertirse en lava, humo y fuego --metió las manos en sus bolsillos y se recargó en la barandilla.


--¿Nunca viste un usuario de Akuma no Mi? --se sorprendió.


--De donde yo vengo eso no existe --puntualizó sin mirar a nada en concreto.


--Sugee. Entonces, si no eres de aquí, ¿cómo llegaste? --inclinó la cabeza con gran duda.


--No tengo ni idea --elevó los hombros sin importancia.


--Shi shi shi, me caes bien, me recuerdas a mi nakama Zoro --miró al frente, donde las personas ya comenzaban a calmarse.


--¿Por qué? --frunció el ceño desconforme con esa afirmación.


--Zoro es muy fuerte, me ayuda en situaciones difíciles, y nunca se preocupa por nada a menos que sea realmente importante --explicó su punto. --Eres igual, pero hay algo diferente, aunque no logro saber el qué.


Elevó una ceja ante aquella descripción, ¿realmente lo veía así?


--Dijistes que eras un rey --volvió a hablar el monito. --¿En tu mundo también hay reyes? --volvió a verlo con curiosidad.


--No, bueno, es complicado y largo de explicar, solo diré que hubo una guerra y tras muchas muertes yo me convertí en el rey del lugar donde vivo, Hueco Mundo --explicó vagamente.


--Mm... ¿Y es normal tener un agujero en el cuerpo? --vio el orificio en el cuerpo contrario.


--¿Nunca te han dicho que haces muchas preguntas? --elevó una ceja y también le devolvió la mirada.


--Sí, pero me da igual --elevó los hombros desinteresado.


--No, no lo es, solo los de mi especie lo tienen --contestó la pregunta, restándole importancia.


El ajetreo de la tripulación ya se había detenido, todos los tripulantes, o casi todos, tumbados en el suelo con grandes sonrisas en sus rostros. Ahora solo se escuchaban las olas que creaba el barco al avanzar junto a alguna que otra gaviota pasar por el cielo.


--Quiero presentarte a Ace --se bajó de su posición y tomó su mano, comenzando a caminar.


El Hollow vio sus manos unidas, sintiendo aquella calidez que nunca sintió en su vida, ya sea como Adjuchas o como Arrancar. Dio un suave apretón y dejó que el menor lo guiara.


--Ace --una vez llegaron soltó la mano del peliazul, dejando a este con un mal sabor de boca.


--Luffy, busca al pajarraco y dile que me suelte --pidió intentando usar su habilidad, pero le habían puesto un grillete en el tobillo de kairoseki.


--¿Mmm? ¿A quien? --se acuclilló con las piernas juntas y los pies planos y vio extrañado a su hermano.


El D. suspiró, sabía que esa no era la mejor manera de pedir ayuda.


--Bueno, da igual --ignoró el pedido y sonrió. --Ace, él es Grimmy --miró al de ojos felinos. --Ayudó a rescatarte --devolvió la mirada al pecoso y sonrió en amplitud.


--¿Grimmy? --frunció el ceño.


--En realidad es Grimmjow, no sé por qué me llama así --corrigió desinteresado.


--¿De qué lo conoces, Luffy? --miró a su familiar preocupado.


--De nada, él no es de aquí, pero me ayudó, ahora es un nakama --contestó sin ninguna duda.


La pantera sonrió orgulloso por la afirmación del más joven.


--No puedes hacer que desconocidos sean tus nakamas --frunció el ceño en desacuerdo.


--No es un desconocido, es mi amigo, y te ayudó --fue su turno de fruncir el ceño.


Ace refunfuñó en voz baja cualquier insulto.


--Quiero preguntar --habló por fin. --Eres hijo de un rey ¿no? ¿Qué clase de rey?


Ante esta pregunta el pelinegro tragó en seco.


--Es... Complicado --bajó la mirada apenado.


--No es complicado, ser hijo de un rey es un orgullo --frunció el ceño ante esas palabras.


--Grimmy, no es lo mismo aquí que de donde tú vienes --Luffy se puso en pie con el rostro aflijido.


--¿A qué te refieres? --elevó una ceja, no entendiendo.


--Tú eres un rey, no sé cómo te traten a ti en tu mundo, pero aquí, el rey más conocido fue Gol D. Roger, el primer Kaizoku-O, y todo lo que se dice de él son cosas malas --comenzó a decir con la mirada baja.


El del agujero no entendió. Un rey es alguien bueno, quien tiene el control sobre todo y todos, quien puede hacer lo que quiera cuando quiera.


--Aquí el Kaizoku-O es tachado de demonio y asesino, y cualquiera que tenga relación con él debería estar muerto --apretó los puños con enojo.


Esta vez sí comprendió un poco más, aún así no pudo evitar decir.


--¿Son idiotas? --esto llamó la atención de los familiares.


--¿A qué te refieres? --preguntó con gran duda el pecoso.


--Entiendo que un pirata no tiene buena fama, su rey no debería ser menos, pero ¿culpar a su familia? ¿Qué sentido tiene? Es como si alguien logra un objetivo importante, tiene un hijo y le otorgan ese mérito al hijo cuando no hizo absolutamente nada para conseguirlo --explicó su punto de vista, cruzando los brazos en el proceso.


Ambos pelinegros abrieron los ojos sorprendidos.


--Hay que reconocer a alguien por lo que es, no por quién fue o es su familia --terminó de decir.


No se esperó el repentino abrazo de Luffy, pero aún así correspondió con tranquilidad, aunque se sorprendió al sentir como su pecho se humedecía.


--¿Luffy? --cuestionó sin entender el porqué de las lágrimas que estaba derramando.


--Eres alguien bueno, Grimmy --se separó un poco y vio el rostro del mayor, quien estaba sorprendido ante esas palabras.


Alguien lo estaba considerando una persona buena ¿a él? ¿Precisamente a él? Inaudito, completamente inaudito.


--Ace --el momento fue roto por la llegada de alguien nuevo. --Ya vamos a soltarte-yoi --se agachó y quitó el grillete de kairoseki del tobillo del hombre de fuego, seguido de las cuerdas. --Pronto llegaremos a la isla donde están las enfermeras esperando --volvió a ponerse en pie. --Y Mugiwara --llamó la atención de los otros dos. --Gracias por venir a ayudar-yoi, a tu amigo también --seguido de eso se retiró.


Ace se puso en pie y se estiró como pudo con algunos quejidos de dolor de por medio.


--¿Mugiwara? --miró a quien seguía en su pecho con una ceja alzada.


--Es como me llama la marina --colocó el sombrero que colgaba de su cuello sobre su cabeza.


Por un impulso que tuvo alzó al descubierto Mugiwara en brazos, impulsándolo desde sus muslos, casi obligándolo a que abrazara su cintura con las piernas.


Por reflejo a no caer Luffy abrazó el cuello de Grimmjow al igual que cruzó las piernas, aunque lo que provocó que se sonrojara fueron las manos en su zona trasera, pegando al máximo su pecho contra el contrario y escondiendo el rostro en el hombro del mayor.


--¿¡Qué te crees que haces!? --el grito de Ace llamó la atención de un gran grupo cercano.


Antes de responder con cualquier excusa escuchó la suave respiración de quien tenía tomado, así como la falta de fuerza en las extremidades que estaban a su alrededor.


--Se durmió --giró un poco el rostro y vio el contrario con una expresión relajada.


El pelinegro abrió los ojos sorprendido por lo dicho, caminando y girando, viendo la expresión relajada que mantenía su hermanito al dormir en brazos de aquel sujeto desconocido.


Se mordió la lengua para evitar soltar otro grito e intentó respirar hondo para calmarse.


--Yo me encargo de él --tendió los brazos para recibir al otro D.


Pero no fue así, en su lugar el peliazul dio dos pasos en retroceso, alejándose de él.


--No es necesario, yo me ocupo de él --sonrió arrogante antes de alejarse bajo la enojada mirada del pecoso.


Se subió de un salto a la barandilla y se sentó, manteniendo firme su agarre para evitar que el Monkey cayera.


--Este lugar es extraño --comenzó a pensar ahora que tenía un momento de calma tras aquella guerra y de conocer un poco más aquel mundo. --Piratas, marines, demonios, ¿qué mierda le pasa a este sitio? --no era un ignorante, hasta cierto punto sabía sobre la historia del mundo y sabe que los piratas realmente existieron, pero esto era completamente diferente a lo que conocía. --¿Akumas no Mi? ¿El poder de demonios? Imposible --aunque también hay que decir que a él mismo se lo podía considerar algo así como un demonio, pero que gracias a un fruta obtuvieras poderes como el de la lava o el del fuego era un tema totalmente diferente.


Suspiró exasperado por pensar tanto y no obtener respuesta.


El chico en su hombro se removió, alarmándose al pensar que lo había despertado, pero volviendo a calmarse al sentir como solo se estava acomodando.


--Luego está él --vio de reojo al dormido. --No se parece en nada a Kurosaki apesar de que parecen luchar por cosas parecidas --¿era porque quería convertirse en rey por lo que le caía ese chico mejor que Kurosaki? No lo sabía con certeza. --Es lindo, valiente, fuerte y determinado, aunque algo idiota y simple, pero quién soy yo precisamente para hablar de eso --rio bajo pero divertido por su propio pensamiento.


Acentuó el abrazo, pasando las manos del trasero a la cadera del menor, apegándolo un poco más contra él con cuidado de no despertarlo.


--¿Qué es lo que me hace? --medio gruñó suave. --Se siente extraño, es como una necesidad de querer estar siempre cerca de él, es superior a mí, y no puede haber nada superior a un rey --volvió a gruñir, esta vez un poco más fuerte, frunciendo el ceño enojado consigo mismo.


Acarició con su nariz el cuello a su alcance e inhaló con lentitud, casi mareándose ante el olor adictivo que desprendía el pelinegro en sus brazos. Ser una pantera le permitía sentir los olores de manera más intensa, y no sabía si en ese momento agradecerlo o maldecirlo.


--Es como droga --volvió a inhalar con cuidado.


Sus dientes crecieron de manera inconsciente al mismo tiempo que saliva se acumuló en su boca, pidiéndole que mordiera la piel expuesta y que lo marcara como suyo.


Él no era de los que decían que no a ese instinto primitivo ya que precisamente era ese instinto el que lo había salvado en más de una ocasión, pero hasta él sabía que si hacía algo como eso en un lugar en el que prácticamente era un desconocido alertaría a todos y lo tacharían de enemigo.


Retuvo sus ansias lo máximo posible, pero su cuerpo se negaba a separar la nariz de aquel lugar tan sensible para un humano, acariciando de vez en vez el lugar, notando lo que causaba en el pelinegro, el cual tenía pequeños escalofríos y soltaba suaves jadeos o gemidos bajos, muy bajos, aferrándose a su cuello en busca de sujeción. Esto solo lo hacía necesitar más.


Al final pudo lograr separar su nariz, esta vez respirando el aire salado del mar en lugar del dulce que emitía Luffy.


Lo volvió a acomodar y se concentró para que sus dientes volvieran a su tamaño normal.


(...)


Llegaron hasta una isla, donde diversas mujeres con atuendo de enfermeras abordaron y comenzaron a atender a los heridos.


Él negó cuando se acercó una de las mujeres y alegó que no necesitaban ser curados. La mujer no discutió y siguió revisando al resto.


Era de tarde, el cielo estaba naranja, no tardaría en terminar de oscurecerse.


Fue entonces cuando el D. comenzó a removerse en sus brazos, cerrando más el contacto en el abrazo en su cuello para frotarse un ojo.


--¿Dónde estamos? --preguntó aún con sueño.


--En una isla, puedes seguir durmiendo --contestó con calma.


--¿Y Ace? --se separó un poco y buscó con la mirada.


--Lo han curado y está durmiendo --señaló con la cabeza un lugar en la cubierta, donde se podía apreciar al pecoso durmiendo a pata suelta.


--¿No vas a dormir? --se acomodó de nuevo en el hombro del mayor, escondiendo un poco la cabeza en su cuello.


--Los Hollows no dormimos --contestó con tono arrogante.


--¿Ho...llow? --pronunció antes de volver a dormir.


--Aquí los Hollows no existen --recordó con un suspiro.


Agarró de mejor manera a Luffy y bajó de su posición, esta vez sentándose en el suelo y apoyando la espalda en la barandilla.


Comenzó a acariciar la espalda y la cintura del pirata con tranquilidad, sintiendo el cálido aliento en su cuello.


Elevó la vista y vio como las estrellas comenzaban a hacerse presentes.


--Creo que mañana habrá que dar muchas explicaciones --gruñó por eso.


Se acomodó y disfrutó de la calidez que desprendía el chico en sus brazos.