01: [Dormitorio general] | Calor de mierda.
En el primer piso del dormitorio de Kibougamine, se encontraban Sayaka, Kuwata y Makoto viendo tranquilamente la televisión con el aire acondicionado de la sala encendido.
—¿Por qué mierda existe el calor?
León se acostó como si se estuviera derritiendo, ocupando la mitad del sofá.
— No creo que sea tan malo, hay personas a las que le gusta, cómo a Junko por ejemplo.
— A Junko le gusta cualquier cosa que nosotros odiemos, ella no viene al caso.
Maizono negó lo que dijo el castaño mientras cambiaba el canal de la televisión, mientras que el pelirrojo asintió en señal de que la idol tenía razón.
En ese momento, la televisión quedó completamente en negro.
— Ey, no la apagues, si no hay nada que ver pon Netflix o algo así.
— Yo no la apagué.
Los tres sentados se miraron mutuamente. A los segundos, León se levantó del sofá y fue a prender el interruptor de la luz.
No había respuesta, probó con apagarlo y encenderlo múltiples veces, pero aún así el bombillo no prendía.
—¡Oigan, estaba secándome el cabello!¡Prendan la electricidad de vuelta o lo que sea!
La voz chillona de Enoshima se escuchó desde su habitación hasta la sala.
Segundos después Byakuya llegó a la sala y miró a los tres chicos con enojo.
— Hablen.
—¿Hola? —técnicamente, Naegi acató la orden tal y como el rubio dijo.
—¿Crees que tuvimos algo que ver? —Maizono alzó la ceja ante tal acusación de su compañero.
—¿Crees que nosotros nos moveríamos y arruinariamos la ÚNICA forma de salvarnos del calor?
Kuwata señaló con las dos manos el aire acondicionado, que ahora se veía apagado.
El rubio pareció pensarselas unos segundos, aunque finalmente respondió.
— Tienes razón, quiero suponer que no son tan imbéciles.
—¿Quieres suponer?
— Eso no es importante ahora Sayaka.
La idol bufó, no había cosa que ella detestará más que la molesta actitud del heredero.
—¿Qué crees que haya pasado? —preguntó el suertudo mirando al rubio.
— Quizá alguien del tres de nuevo, o simplemente una falla de Kibougamine.
— Sea lo que sea, más vale que sea rápido, empiezo a tener calor —Kuwata lloró en silencio mientras se retorcía en el sillón.
|Segundo piso |
— Shui-chan, abre Shui-chan, Ibuki tiene malas noticias.
Mioda se encontraba tocando repetidamente el timbre de Saihara, su compañero de piso, quien a los segundos salió con una cara de que su mayor no era muy bienvenida a tocar su puerta a esas horas del día.
— Ibuki lo siente Shui-chan, sabe que tu hora de funcionamiento empieza a las once menos diez, pero no tenemos luz e Ibuki está aburrida.
— Ibuki-san, no puede venir cada vez que es-... Un momento, ¿Qué no tenemos que cosa?
— Ajá, Ibuki estaba en el estudio de música de la escuela tocando guitarra cuando su guitarra dejó de sonar, vino aquí y prendió la luz pero la luz no salía, también fue a prepararse un sándwich tostado, pero la tostadora no encendía, luego intentó calentarlo en el micro-
— Okey okey, ya entendí —el detective suspiró, y salió de su habitación—. ¿A quién más le dijo?
— Solo a Shui-chan, Ibuki llegó hace pocos minutos.
Saihara miró al suelo mientras pensaba en algo.
—¿Tienes idea de que lo empezó? —Ibuki negó—. Okey, quizá lo mejor sea primero avisarle a todos.
—¡Ibuki se puede encargar de eso!
La músico fue a la cocina y al minuto volvió con dos sartenes.
— Ibuki-san, ¿Q-qué va hacer con eso? —el chico se asustó, rogaba que no fuera lo que estaba pensando.
— Lo necesario.
Luego de decir eso con una radiante sonrisa, Mioda empezó a chocar los sartenes entre sí mientras gritaba.
|Tercer piso |
— TSUMUGI, TSUMUGI, SAL DE TU HABITACIÓN, NECESITO ENTRETENIMIENTO.
Ouma se encontraba tocando frenéticamente el timbre de la habitación de Shirogane.
— Carajo Kokichi, más te vale que sea impor- —en ese momento, Ouma sacó de su espalda una pistola de agua y le disparó a la cosplayer, al segundo de haber hecho eso, se echó a correr—. ¡MIERDA, MALDITO ENANO TE VOY A ARRANCAR LOS OJOS!
—¡CORRE NAGITO, CORRE!
Tsumugi salió detrás de Ouma, quien rápidamente se subió a la espalda de Komaeda, el cual lo estaba esperando en la sala. La cosplayer fue corriendo hacia ambos chicos, y así, los tres empezaron a dar vueltas por la habitación.
Ahí apareció Harukawa, quien iba en camino a la cocina hasta que se encontro a Shirogane persiguiendo a Ouma, quien estaba arriba de Nagito y corría por él.
La pelinegra suspiró y se acercó para separar a sus compañeros.
—¡YA YA YA! ES SUFICIENTE —Maki se puso en medio y detuvo la persecución de Ouma y Komaeda—. Tsumugi, ¿Qué pasó ahora?
—¡Este imbécil me mojó!
— Vamos, no seas tan aburrida, ¡Diviértete un poco mujer!
— Te aseguro que mis métodos de diversión no te gustarían.
Ouma fulminó a la cosplayer con la mirada, quien le devolvió el gesto.
—¿Y tú qué haces aquí Nagito?
— Soy cómplice de Kokichi —la niñera miró con seriedad al peliblanco, quien aparentemente no se resistió y tragó saliva pesadamente—. Kokichi tiene los pies muy pequeños como para correrle a Tsumugi.
—¡Oye, maldito traidor!¡Era nuestro secreto!
—¡Lo siento, no pude evitarlo! Maki asusta.
Harukawa alzó una ceja ante las palabras, ¿La chica realmente daba tanto miedo?
— Me debes una remera nueva.
—¡Supéralo mujer, tienes como setenta y dos camisones! No te morirás si mandas uno a lavar.
Ouma le sacó la lengua, a lo que Shirogane amagó con acercarse, pero no lo hizo ya que Harukawa y su brazo se interponian.
— Ya ya, suficiente hay con que no tengamos aire como para que ustedes tres estén de estúpidos.
—¡Ey!¿Hay una reunión y no me avisaron?
Iruma apareció en escena, lo raro en eso fue que estaba en ropa interior.
— Puaj, que repugnante , eres asquerosa.
—¡Tú eres asqueroso, cállate!
Miu y Ouma empezaron a pelear, a lo que Nagito solo atinó a taparse los ojos.
—¿Está bien que como mayor responsable vea a Iruma así?
Komaeda preguntó con la ceja levemente alzada, aún con los ojos tapados.
— Todo el mundo sabe que tienes menos de responsable que Maki de heterosexual —Shirogane rodó los ojos ante lo que dijo el suertudo.
A lo que Harukawa alzó una ceja—. Perdona, ¿Qué?
|Cuarto piso |
Las horas habían pasado, ya nadie podía así.
— Oigan, creo que Chiaki tiene demencia.
Hiyoko, quien estaba acostada boca abajo en el piso levantó levemente su cabeza y señaló a Nanami, quien estaba en el sillón tratando de prender la televisión con el control remoto.
— Chiaki, no hay electricidad, no puedes prenderla.
— Si puedo, solo tengo que esperar.
Hajime suspiró y se arrastró por el suelo hasta alzar su mano y quitarle el control a Nanami, quien emitió un sonido de tristeza que duro dos segundos, y luego se acostó en el sofá.
— Creo que veo la luz.
— Es por qué estás mirando a la ventana Mikan.
La enfermera pestañeo un par de veces, lo que dijo Nevermind era cierto, miraba a la ventana del salón del dormitorio como si estuviera a punto de morir por deshidratación.
— Cerda, tenemos agua, ¿Sabes? Puedes ir a la cocina y tomar un vaso. No hay necesidad de que te pongas a alucinar como una puta esquizofrénica.
— El agua también se fue —dijo la enfermera mientras se hacía bolita y sollozaba.
— Mierda, esto es el colmo —Hiyoko empezó a patalear débilmente, ni ella tenía las fuerzas en ese momento—. Esto es inhumano, no pueden hacernos esto.
— Vamos mortales, no está tan mal.
Tanaka salió de la cocina con un vaso de chocolatada caliente en mano.
—¿Acaso estás enfermo?¿Cómo puedes estar con ese extraño abrigo tomando chocolatada sin sentir calor? Se qué eres un raro de mierda, pero no pensé que llegarías a este nivel.
Saionji negó con la cabeza al ver al criador tan calmado.
— Gundham, deberías enseñarnos tu técnica para sobrevivir —Nanami levantó levemente su cabeza y miro al pelinegro, quien negó su pedido.
— Lo siento Nanami, es imposible, los mortales no pueden aguantar el entrenamiento infernal que se lleva a cabo para ganar este tipo de habilidades.
— Sonia, traduce —la bailarina tradicional dirigió su mirada a la princesa, quien suspiró.
— En resumen, no podemos.
Todos los de la sala, menos Gundham y Sonia, emitieron el mismo quejido y rodaron los ojos.
— Ustedes los mortales se hacen problemas por nada.
Tanaka negó y se fue a su habitación con su chocolatada.
—¿En dónde está Angie? —preguntó la gamer, todo el piso se encontraba ahí, menos Yumeno (la cuál estaba encerrada en su habitación a pesar del calor) y la artista.
— Honestamente no quiero saber.
Hajime asintió y le dió la razón a Hiyoko, si se lo pensaba bien, quizá era mejor quedarse con la duda.
|Quinto piso |
Habían pasado cuatro horas desde que la luz se había ido, más el calor que hacía afuera de por si, todos estaban muertos internamente.
— Creo que voy a morir.
Kazuichi suspiró y se derritió en el sofá en el que estaba sentado.
— No manches tu sudor en nuestro sofá.
Souda e Ishimaru se encontraban con el torso descubierto, y realmente sudados, Kuzuryuu y Mondo estaban en musculosa y los únicos que se encontraban con la misma ropa de siempre eran Fujisaki y Peko.
— Peko, ¿Cómo es que no estás sudando?
— Es inhumana, por eso.
Kazuichi rió a su propia respuesta y luego emitió un grito desgarrador por el calor que le daba reír.
— Sudar no le gusta al joven amo así que no lo hago.
Pekoyama se alzó de hombros, cómo si la respuesta tuviera sentido.
—¿Eso es humanamente posible? —Taka miró a Kuzuryuu con una ceja alzada.
— Ya lo dije, ella es inhumana —el pelirosa se alzó de hombros, aunque alzó una ceja al ver debajo suyo—. Chihiro... ¿Estás bien?
Fujisaki se encontraba acostado boca abajo completamente tieso, sin mover ni un músculo.
— No...
El programador se dió la vuelta, tenía toda la cara roja y los ojos achinados.
A los segundos, se hizo bolita en su lugar.
— Creo que va a morir.
|Segundo piso|
— Mioda-san, ¿Qué hace con un buzo?
Tenko alzó una ceja cuando entro a la cocina y vió a Mioda con un buzo que tenía escrito "El cuarteto de Nos" en el.
— No estamos tan mal, hacen solo 33 grados a la sombra —la peliverde alzó una ceja, nunca entendería a su mayor de mechas coloridas—. Ah, me sorprende que no estés con Angie o Miko-chan.
— Angie está rezando o algo así para que la luz vuelva a funcionar.
—¿Y que hay de Miko-chan?
"Miko-chan" era como Ibuki se refería a Himiko Yumeno, la mejor amiga de Tenko que de vez en cuando venía a visitarla. Lo raro era el hecho de que la llamara así, ya que la maga había insistido más de una vez en que ese apodo le parecía muy infantil para ella, aún después de las advertencias la músico seguía con ese apodo, algo raro.
— No lo sé, no le he hablado hoy —Tenko se dirigió a la heladera y tomó agua de una botella que tenía su nombre, cuando bebió se puso a pensar mejor en las palabras de Mioda y dejó de tomar repentinamente para dejar de lado la botella—. ¿Crees que ella se sienta mal por qué no le hablé? Quizá eso y el golpe de calor la hagan sentir mal, ¡Debería estar ahí para consolarla!
—¿Qué? Pero Ibuki no di-
—¡Gracias Mioda-san!
Luego de decir eso, Tenko salió corriendo de la cocina, fue a su habitación para agarrar sus llaves y salió de su piso probablemente para hablar con Yumeno.
"—» Tenko puede ser más rara que Ibuki a veces".
|Tercer piso|
Había pasado todo el día, ya eran las ocho de la noche y nada.
— Lo prendo, lo apago, lo prendo, lo apago, lo prendo, lo apago, lo prendo, lo apago, lo prendo...
Y así era repetidamente, Komaeda tocaba el interruptor del ventilador de la sala esperando a que éste prendiera, pero nada.
— Cállate Nagito —la niñera rodó los ojos.
— No puedo, ¿Si no como sabré que lo estoy prendiendo y apagando?
El suertudo negó con la cabeza y siguió en su labor.
La puerta principal se abrió y entró cierta pelinegra con una leve sonrisa.
— Bueno chicos, ¿Qué hay de cenar?
— Depresión y sudor.
Tsumugi exclamó mientras jugaba con el control remoto del televisor.
— Dios chicos, si tienen tanto calor solo enciendan el aire.
Celestia se dirigió a la mesa al lado del sillón, y agarró el control.
— No podemos por qué no hay-
* PIP *
En ese momento, el aire acondicionado se encendió.
Komaeda alzó una ceja y se acercó al interruptor de luz, lo encendió y si, la luz funcionaba.
—¿¡Pero cómo-?!
—¡Mierda Celestia, eres lo mejor!
Kokichi y Harukawa corrieron rápidamente a sus habitaciones, posiblemente para refugiarse en sus aires.
La apostadora alzó una ceja por lo que dijo el líder supremo, era solo apuntar y tocar un botón, no era necesidad de licenciatura o algo así.
—¡Gracias gracias gracias!
Shirogane abrazó a la pelinegra, le dió un fuerte beso en la mejilla y se fue corriendo a su habitación.
Ludenberg se quedó paralizada mirando al peliblanco.
— No sabía que eras maga.
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Hola hola, antes de empezar quiero decir algo importante.
Este es un fanfic creado por una mina q simplemente escribe por diversión y para entretener a los demás, no me gustaría que se ofendieran ni se enojaran.
Son solo estupideces que escribo, porfavor no se lo tomen enserio.
Y también, me gustaría desde el fondo de mi corazón que disfruten esto.
Dejar de lado el odio que le tienen a cierto personaje y simplemente disfrutar mientras leen esto.
Tengo favoritos, claro que sí. Pero en este libro intento no mostrarlos tantos para sentir que todos están en la misma banca.
En este libro, los estudiantes viven en un dormitorio de Kibougamine, son cinco pisos con siete personas cada uno, a continuación se los diré para que lo vayan teniendo en claro.
Primer piso:
Mukuro Ikusaba, Junko Enoshima, León Kuwata, Byakuya Togami, Makoto Naegi, Sayaka Maizono y Touko Fukawa.
Segundo piso:
Kazuichi Souda, Kaede Akamatsu, Kaito Momota, K1-B0, Tenko Chabashira, Shuichi Saihara, Ibuki Mioda y Mahiru Koizumi.
Tercer piso:
Nagito Komaeda, Kokichi Ouma, Tsumugi Shirogane, Kyoko Kirigiri, Celestia Ludenberg, Maki Harukawa y Miu Iruma.
Cuarto piso:
Angie Yonaga, Himiko Yumeno, Sonia Nevermind, Chiaki Nanami, Hajime Hinata, Gundham Tanaka, Hiyoko Saionji y Mikan Tsumiki.
Quinto piso:
Kirumi Tojo, Peko Pekoyama, Fuyuhiko Kuzuryuu, Chihiro Fujisaki, Mondo Owada, Akane Owari y Rantaro Amami.
Hola! Es mi primera vez usando esta aplicación y ni siquiera sé si aguien vaya a leer
esto, per espero que lo disfruten.
Esta historia se encuentra originalmente en mi perfil de Wattpad, pero pensé que sería mejor amoldar terrenos y también la publiqué por acá.
Solo eso, hasta la próxima.








