FC, Bakugou

Sinopsis

Quiere ser un buen amigo, aunque le cueste la muerte. Pero no va a rendirse, todo sea por el poder de la amistad. - Un cliché más, obviamente predecible. - Un siglo después volví a publicar una historia. - Primer fanfic que hago que tiene escena +18. Sean buen@s conmigo por fa 💕 - Voy a editarlo si veo algún error. - La foto de portada es gentileza de ROSE que me la regalo para este fic, así que amén la foto como yo. ❤️🧡 1 #cumple 24/4/22

Genero:
Erotica/Romance
Autor/a:
BH221krbk
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

🎊

Su idea principal era contar hasta diez pero ya iba casi por el siete mil y su paciencia se iba reduciendo.

Suspiró lo más profundo que pudo y tocó el puente de su nariz mientras abrió los ojos lentamente.


— Sabes que siempre estoy de tu lado, y que jamás haría algo para verte mal, estoy de tu lado y siempre voy a querer lo mejor para vos. Somos amigos por eso. Y lo agradezco ¿Sabes porque? Por qué la amistad es una de las cosas más hermosas de la vida y saber que me dejas ser tu amigo es hermoso para mi. La amistad lo es todo ¿Te imaginas un mundo sin amistad o una dimensión dónde nos odiemos a muerte? Ay, no, eso sería horrible, además si no fuera importante no habrían tantas canciones, series y ese tipo de cosas que las mencionen ¿Porque? Por qué está relacionada con la felicidad y yo estoy pensando en eso. En tu felicidad y lo pienso por nuestra amistad....


Llegaba casi al ocho mil cuando miro al frente y vio que el semáforo se puso en rojo. Levantó la mano y le tapo la boca.


— Hace casi veinticinco minutos que me venís diciendo lo mismo.- rechino entre dientes, lo miró fijo y con odio. — Tenes un puto segundo para callarte o te juro que te entierro vivo. -El contrario asintió la cabeza con violencia y saco la mano.


— Perdón.- susurro. —Es que estoy tratando de que entiendas que jamás haría algo que te perjudique-


— Despertas en mi un lado asesino que no lo podrías creer.


— Me callo.


— ¡GRACIAS!


En lo que resto del viaje no hablaron y lo agradeció. No tenía caso preguntar a dónde iban porque intentarlo seria la señal perfecta para que el contrario empezara con su discurso de vuelta.


— Voy a estacionar acá y vamos caminando.


— Me da igual.


Después de estacionar, solamente se limito a seguir a su amigo sin hacer preguntas. Nota que está nervioso pero no pregunta. En un punto le da felicidad eso significa que puede abusar de su miedo.


Frunce el ceño al ver tanta gente y no tiene que ser un genio para saber dónde están y le lanza una mirada asesina a su amigo pero este finge no verlo.


Entran al lugar y su odio ya no lo puede disimular.


— ¡¿Que mierda, porque me traes a un lugar lleno de gente?! .- lo agarro del cuello de su remera.—  ¡Odio la gente y estos lugares!.


— ¡Katchan! Espera, no es lo que parece.- subió sus manos a modo de paz.


— ¡¿Ah?!


— Este lugar es para vos...


— ¿Que?.- susurro.


— Es un lugar para...


No, no lo diría. No sería capaz de decirlo.


— Es para gays.- dijo en un hilo de voz.


Lo dijo.


— ¿Último deseo o últimas palabras?


— Te dije que jamás haría nada que te perjudique.- murmuraba.— Sabes que quiero lo mejor para vos, solo quiero verte feliz, por eso somos amigos y aunque lo sospeche siempre nunca me contaste de alguien, no tuviste pareja, pensé que no vendrías a estos lugares solo así que pensé en acompañarte. Tal vez no es el mejor regalo pero hace mucho tiempo que quería traerte y ver si conoces a alguien y tal vez-


— ¡Escúchame una cosa pedazo de inútil!.- lo sacudió de los hombros.- Ya me aprendí tu discurso de mierda y no quiero volver a escucharlo. No te creas especial por saber mi orientación y no te tenés que meter en mi vida ni amorosa , ni sexual , es mi jodida vida! ¡y odio estos lugares , lo sabes!, ¡Es el peor lugar donde me pudiste haber traído, pedazo de mierda!


— Si, si, pero..


— Pero nada, aparte ¿Porque vos? , ¿Y Uraraka?


— Bueno, fue idea de los dos...


— Perfecto.- lo soltó.— Ahora tengo pensar dónde esconder dos cuerpos.- lo miró.— Ya uno solo daba problemas.


— Katchan no digas eso. Me das miedo.


— ¡¡Me parece perfecto!!


— ¡Basta! La gente nos está mirando.


— Me voy.- giró.


— ¡NO!.- lo agarro del antebrazo.


— ¡¿Ah?!.- giró a mirarlo.


— Por favor , quedemonos.


— No quiero. -movió el brazo.


— ¡Por favor!


— No.


— ¡Por favor, Katchan!


— ¡No!


— Te prometo que... Que no te hablo de Ochako , ni de All Migth, por lo que queda del año.


— No.


— ¡¡Por favor Katchan!!!


— ¡Cállate!


— ¡No!


— ¡Basta!


— ¡No!


— ¡Te juro que te voy a matar!


— Bueno, pero mañana, ahora quedemonos.


La gente del lugar ya los miraba y un chico dió un paso al frente para ver si tenía que interferir. Cuando Bakugou lo notó solo respiro lo más profundo que pudo.


— Una hora.


— ¡Gracias!


— Una hora y me voy.


— ¡Sí!


La hora más larga de su vida.


Fue difícil porque tenía que cuidar al pecoso de los pervertidos que le invitaban algo. Con el fue más fácil, ponía cara de pocos amigos y espantaba a todos. Lo único bueno del lugar eran los tragos.


Midoriya disfrutaba del lugar, veía a la gente bailando y se avergonzaba cada vez que se besaban, le sorprendía como era la gente bajo el efecto del alcohol pero tomaba notas mentalmente y se reía de imaginarse a su amigo siendo igual. Se pregunta si Bakugou, podría ser así. ¿Sería capaz de besar así de intenso?, ¿Es capaz de manosear un cuerpo masculino de manera sensual?. ¿Será de los que dicen palabras sucias o de los que le gusta escucharlas?.

Se sonroja al imaginarse a Bakugou en una situación así. Lentamente gira su cabeza para mirarlo e inmediatamente se le responden todas esas dudas en un rotundo NO. cuando ve que el rubio tiene una mirada de odio y transmite un aura oscura, que la sensación es la misma como si le hubiera caído un balde de agua helada.

Baja la mirada apenado y se muerde el labio. Está no era su idea, quería que Bakugou se distraiga de su trabajo y su estudio, nunca pensó que por querer ayudarlo le haría pasar un mal momento.

Suspiro cerrando los ojos y con una leve sonrisa de derrota. Giró su asiento y se paro.


— Vamonos.


— Faltan 15 minutos.


— Lo se pero no importa.


— No. No quiero escucharte hablar de tu novia y de all migth. Aparte la idea de matarte mañana suena tentadora.


— No te voy a hablar de ellos, lo prometo. Y mañana me matas igual si querés.


— ¿Midoriya?. -Sus ojos se agrandaron para reflejar la sorpresa.


— ¡Denki!, ¡Kirishima!. - agita su brazo para saludarlos y se detiene cuando los tiene enfrente.


— ¡Midoriya! ¿Que haces acá? ¿Y Uraraka?


— Ah, en casa, noche de chicas. Yo vine con mi amigo. Él es Bakugou, un amigo de la infancia que estudia en otra universidad.- señala con su mano a quien solo mira de reojos para solamente levantar la cabeza a modo de saludo— Katchan, ellos son mis compañeros de práctica, coincidimos en dos materias de la carrera. Denki y Kirishima.


Se saludan de lejos con un leve 'hola'.y Bakugou vuelve a ignorarlos y mira al frente como si la cantidad de botellas que tiene enfrente fuera lo más interesante del mundo. Entonces Denki entra en pánico y toma de la mano a Midoriya bruscamente.


— Pero... ¿Esto es infidelidad?, ¿Por esto no pudiste venir hoy con nosotros?. Recibe como respuesta una risa por parte de los tres.


—No, tranquilo, ella sabe que estoy acá. No sabía que ustedes también iban a estar acá y yo solo estoy para-


— Callate.- gruñe con nula intención de disimular.


— ¡Como sea!.- corta rápidamente juntando sus manos como si fuera a dar un aplauso.— ¿Que hacen ustedes acá?.


— Le hicimos perder una apuesta a Iida y a Todoroki y los hicimos venir. Tendrías que ver sus caras en este momento.


— ¡Quiero verlos!, Katchan ahí vengo.


— No. Te quedas acá.


— Vení conmigo.


— No, demasiado tengo con tenerlos de vecinos no quiero verlos.


— Pero yo no tengo esa suerte. Si no me vas a acompañar espérame acá.


— No, idiota, te dije que te quedas conmigo.


— Ey, tranquilo, yo lo llevo y lo traigo si querés.


— ¿Como se que lo vas a traer?


— Mmmm... ¿Te dejo a mi amigo?


— ¿Yo que?


— Intercambio por un minuto para que Midoriya vea a Todoroki e Iida.


— Pero...


— Me debes un favor, no te olvides.


— Ok, me quedo.


— Katchan, ahora vuelvo.


— En un minuto te llamo y si no estás acá te voy a buscar.


— Tranquilo. Vamos.


Bakugou suspiro, la situación lo tenía estresado. Pero el lado bueno es que seguro se iba a quedar más de una hora y eso iba a hacer feliz al peliverde y eso dejaría su conciencia tranquila.


— ¿Katchan, verdad?


— Para vos, Bakugou. Solo ese idiota me llama así.


— Está bien... ¿Bakugou entonces?


— Sí.


— ¿Te puedo invitar un trago?


— No. No sé que pretendes pero no te va a funcionar.


— No pretendo nada, solo voy a tomar otro trago; soy educado y te invito.


— No.


— Como quieras.


El rubio miraba de reojos al pelirrojo que rechazaba la invitación de todos los hombres con una enorme y hermosa sonrisa , tratando de ser lo más amable posible. En cambio él, alejaba solo con la mirada.


— Sí que tenés encantó.-rio.


— ¿Ah?.- lo miro de reojo y dejo su bebida de un fuerte golpe sobre la barra.


— Lo que tenés de lindo lo tenés de asqueroso.


— Escuchame una cosa.- se paro para agarrarlo del cuello de su remera y lo acerco para mirarlo de arriba a bajo.— Pelos .. de mierda


— ¿Pelos de mierda?


— Yo elijo con quién estar ¿Si? A mí ningún pajero de mierda me va a tener solo por decirme palabras lindas y un trago. -lo soltó y dió un paso al frente para irse.


— ¿A dónde vas?


— Baño.


— Vamos. -sonrió.


Kirishima se lavaba las manos y miro por el reflejo del espejo a Bakugou que tecleaba casi enojado y sonrió por lo gracioso que se veía hasta que esté guardó su celular en el bolsillo y se cruzó de brazos.


Bakugou siguió con la mirada a un hombre que salía del baño hasta que se fue y volvió a mirar al pelirrojo y notó que este lo miraba y desvió la vista al rededor del lugar, cuando se dió cuenta que quedaron solos. Volvió a mirar a ese pelirojo por el espejo y solo veía una sonrisa. Hermosa, para ser sincero. Que sonreía hasta cuándo se secaba las manos.


Kirishima giró y camino hasta él, mientras Bakugou seguía con la mirada cada paso que daba, hasta que el pelirojo se detuvo a sentimientos y Bakugou solo analizo un millón de veces subiendo y bajando la mirada entre sus ojos y sus labios que seguía sonriendole, no dijo nada pero quería que dejara de hacerlo y cuando iba a protestar, Kirishima le levantó la barbilla y lo miró fijo, se acercó lento hasta su boca y lo beso sabiendo que Bakugou correspondería. Y lo hizo.


El rubio aprovecha cuando Kirishima quiso respirar para poner sus manos en los pectorales, le gustaba lo que estaba tocando no era idiota, y obviamente no podía dejar de mirarlo aún sabiendo que el pelirojo se dejó, así que sin decir nada, nisiquiera mirarlo, lo alejo lentamente y salió caminando lento, sintiendo la mirada ajena como si fuera una presa pero igualmente se metió en un uno de los cubículos del baño.


Kirishima negó mientras reía y ponía las manos en sus caderas, levanto la cabeza, miró al techo y cerro los ojos, suspiro y antes de que se diera cuenta ya estaba siguiendo el mismo recorrido que hizo el rubio.

Miro a los costados y confirmo que no había nadie, entonces, empujó la puerta en dónde estaba el rubio apoyado en una pared cruzado de brazos.


Bakugou lo miro y el contrario le respondió mostrando sus dientes. Entro y cerro puerta donde apenas podían entrar ellos. El rubio lo siguio con la mirada y cuando Kirishima volvió a intentar acercarse a él, este se movió y se apoyo contra la puerta.

El pelirojo volvió a reír y apoyo una mano en la puerta a la altura del cuello de Bakugou como si de verdad fuera una presa pero Bakugou ni se inmutó. Al contrario parecía que eso es lo que buscaba que pasara.


Miró el brazo que bloqueaba su camino desde el rabillo del ojo y siguió ese mismo brazo hasta que se encontró con la mirada de Kirishima y por primera vez en la noche o quizás en el mes, Bakugou sonrió con grandeza cuando el rojo de los ojos contrario se hicieron más oscuros.


Lejos de asustarse, le levantó una ceja, desafiandolo a lo que Kirishima, predeciblemente, contestó acercándose a besarlo de nuevo.


— Así que sos de esos.- le estiró del labio inferior y Bakugou jadeo. — Me siento halagado.


— ¿De que hablas?.


— conozco a los de tu tipo.- empezó a salpicar pequeño besos en la mandíbula y el cuello.


— ¿M-mi tipo?. - apretó los ojos para contener la electricidad qué sintió cuando la risa de Kirishima vibró en la piel.


— Si, los que simulan ser rudos.- agarro los antebrazos de Bakugou para deshacer el cruce y los bajo lentamente para dejarlos caer, y mirando de reojo metió lentamente los dedos debajo de la remera y poco a poco fue acariciando con las dos manos los costados de su cadera, explorandola con los dedos, al mismo tiempo que le mordió la oreja— Pero les gusta ser obediente.


— No soy asi.- expuso más piel de su cuello y tomo los brazos que lo estaban acariciando para apretarlos.


— En el sexo si.


— Quisieras qu-. - apretó los dientes y las manos; bajo la cabeza para que quedara en el hombro del pelirrojo cuando sintió la pierna de Kirishima haciendo presión en su entrepierna.


— No. Vos querés. Querés que te haga mío.- Kirishima pasaba su lengua por el cuello, lo besaba y lo mordía mientras sus manos subían poco a poco por el torso del rubio cuando lo escucho respirar profundo y supo que se estaba conteniendo.


— Ah, ya entendí. vos cumplis el papel opuesto.- llevo la cabeza lo más atrás que pudo para enfrentarlo con aires arrogantes y lo miró conteniendo la cordura pese a la excitación que sentía— ¿Simulas ser tierno y sos un salvaje sexual?.-se aclaro la garganta y lo mantuvo alejado. Kirishima lo mira sorprendido al principio pero se vuelve a acercar a su cara y cuando sus narices se rozan, sus ojos rojos de oscurecen todavía más y le sonríe.


Sonrisa con dientes de tiburón que está generando sentimientos encontrados en Bakugou.


— Yo soy tierno.


Sin saber porque sintió que su pene latio cuando Kirishima dijo eso, se rió negando con la cabeza. Lo miro de arriba abajo y una de sus manos, al igual que su mirada fue al botón del pantalón del pelirojo que miraba cada vez con más hambre a Bakugou.

Jugo con el botón, lo miraba, pasaba sus dedos por todo el borde del pantalón, con la otra mano levanto levemente la remera y la doblo para poder ver ese abdomen marcado y lo acarició. Kirishima daba leves gemidos y su cuerpo daba pequeños saltos por el tacto. Bakugou sonrió, estiró el borde del pantalón apenas metiendo un dedo y Kirishima jadeo y sin previo aviso, cortando todo lo erótico Bakugou metió la mano en el pantalón y tomo directamente su miembro. Levanto la mirada y Kirisma estaba más rojo que su pelo de mierda, mirando al techo, clavando sus pies en el suelo por miedo a caerse y sintiendo la lengua de Bakugou en su nuez de Adán.


— Y yo rudo.


— Lo- lo sé, me encantan los hombres así.


Era como droga. Kirishima sabía que decir para hacer palpitar su pene. Era seductora su mirada y sus dientes. Era sexy, su piel , su cuerpo trabajado y su pene duro en su mano por las caricias de su mano. Kirishima era adictivo.


Kirishima es adictivo.


Bakugou saco la mano del pene de Kirishima y este suspiro como si su alma hubiera vuelto a su cuerpo, miro la mano de él, como tocaba su bulto por sobre la ropa, cuando Bakugou se movió levemente para volver a sentir la pierna de Kirishima en su entrepierna. Se animó a moverse y Kirishima volvió a jadear, está vez con Bakugou haciendo lo mismo.

Mientras este se movía muy lentamente sobre la piernas de Kirishima entre jadeos abrió el botón y bajo el cierre del pantalón del pelirrojo, exponiendo así, su pene al aire.


Kirishima atrapó a Bakugou de las caderas , casi clavando sus uñas cuando sintió el aire y la mano de Bakugou volviendo a masturbarlo y el quería hacer lo mismo, así que soltó sus caderas y fue en busca de liberar el miembro de Bakugou pero este lo detuvo retrodeciendo su cadera.


— ¿Estás tan apurado por tocarme?


— Sí.


— Vas a tener que esperar.


La mano de Bakugou fue directo a la boca haciendo que no hablará y con la que tenía ocupada le hizo seña de que hiciera silencio. No entendio hasta que escucho voces. Mientras estaban en un supuesto silencio. Kirishima capturó un dedo y se lo metió a la boca, Bakugou clavo sus ojos en lo que estaba haciendo, lo empezó a succionar, le pasó la lengua y sonrió. Lo que hizo enojar a Bakugou y mirarlo a los ojos.


Orgulloso estaba de tener a este rubio con rubor, excitado y enojado.


Enojado saco el dedo de su boca de un tirón, puso la traba en la puerta y empujó a Kirishima hasta que se sentó en el inodoro y se rio. Bakugou, juntó las cejas y desde su lugar se inclino hasta el oído de Kirishima, le respiro haciendolo temblar.


— Te reís mucho para tener tu pene al aire y duro.- le susurró y después lo mordió. Kirishima giró la cabeza para encontrarse con el mismo rojo.


— Ahora vamos a ver por cuánto tiempo más va a estar al aire.


Bakugou, enojado, se para enfrente de él y lo analiza, otra vez, de pies a cabeza y quere matarlo.

En otra ocasión quizás lo haría, pero ahora: está en un baño, público, con un tipo que no conoce y que encima lo desafío más de una vez.

Pero lo está excitando que alguien como esté dientes de tiburón este al borde de la locura por él.


Sabe lo que genera en otros hombres, pero esto es distinto.


¿Hasta donde llegaría este pelirojo por más de él?


Podría ser la imaginación del pelirojo pero está casi seguro que nunca lo miraron tanto como lo hicieron está noche. Y le gusta.


Mientras Kirishima mira a Bakugou, Bakugou mira a Kirishima.


El rubio suspira y se rinde. Fin del debate, porque los minutos pasan.


Se arrodilla para estar en la entrepierna de él. Y vuelve a tocar el pene y comienza a acariciarlo de nuevo.

Kirishima está en el paraíso sólamente con lo que esta viendo. Toca el cielo cuando, como predijo, su pene ya no siente aire sino calor y mucha saliva.


Gime y no le importa si hay alguien escuchando o no, toma un puñado de púas rubias para guiarlo en el movimiento y cierra los ojos, llevando la cabeza atrás para perderse en la profundidad de esta garganta y en el ruido tan lascivo que lo hace.


Aproximadamente a los dos minutos Kirishima ya no aguanta más y obliga a Bakugou a parar, empujando sus hombros para atrás, cuando esté deja de chupar lo mira confundido.


— Es que no voy a aguantar y quiero disfrutar más.


— Tampoco tenemos todo el año.- se limpia la boca con el brazo.


— Justamente por eso. - mira a Bakugou con ternura y le acuna una mejilla. — Párate y gira.


El rubio lo mira confundido y solamente se levanta lento, lo que hace que Kirishima tenga un primer plano del bulto de Bakugou, sin pensar, se acerca y lo acaricia, al igual que lo hace con sus piernas. Probablemente también hace deporte como él, quiere preguntar pero no va a hacerlo, no es el momento.

Sin aguantar mas, desabrocha los pantalones de Bakugou y los hace caer con sus manos hasta el suelo. Se toma un segundo para admirar lo sexy que le queda el boxer con el pene duro.


— Gira. - esta confundido y más avergonzado que de costumbre pero lo hace. — Que obediente.


Quiere protestar pero unas manos acarician los costados de su cuerpo, y aunque tenga vergüenza el tacto caliente de esas manos es increíble.

Kirishima aprovecha y toca su cadera, sus piernas y mira la piel. Siente que Bakugou podría ser modelo. Quizás lo es pero no va a preguntarle ahora.


Y cómo es lo obvio, le baja el boxer a la misma altura que están sus pantalones. Los tobillos.

Kirishima no deja de tocar y ahora con más ganas. Pone una mano en la espalda baja y presiona para que el rubio se agaché.

Bakugou no es idiota y aunque muera de vergüenza lo hace. Pone sus manos en la puerta y se esconde, orgullosamente, entre sus hombros.

Kirishima empieza a creer que esto es un regalo. Aprieta los cachetes de la cola y los separa. Bakugou se tapa la boca con una mano antes de que pase lo obvio.

Lo obvio pasa y la mano no amortiguó el gemido. La cara de Kirishima está entre los cachetes de Bakugou y su lengua juega tan perfectamente con su agujero que parece experto.


No va a negarlo, a Bakugou le está costando demasiado contener la voz, y sinceramente ya no quiere hacerlo. Quiere que lo penetre. No puede creer que este pensando en esto pero es que es demasiada excitación, es tanta que si se llega a masturbar acabaría con solo tocarlo. Quiere detenerlo pero no puede hacerlo.


La realidad es que no dura mucho, apenas uno o dos minutos hasta que el celular de Bakugou suena. Desean profundamente ignorarlo pero vuelve a sonar, es ahí cuando Kirishima hace ese ruido tan lascivo que Bakugou tiembla.


— Carajo.


Dicen al mismo tiempo; uno con un jadeo y saliva de por medio y el otro limpiando orgullosamente su boca sin que Bakugou lo vea.


El caballero de Kirishima busca en el pantalón de Bakugou su celular y le da un leve golpe con este mismo en la pierna para que gire.

Lo hace, lo toma, y trata de regular su voz.

Trata.


— ¡¿QUE?!.


Ahí está el Bakugou que el mundo conoce.


Kirishima lo mira con más hambre que antes y se acomoda en el inodoro para mirarlo.


Sin saber exactamente porque a Bakugou no le gusta que esté cómodo y sonriendo como si hubiera ganado.

Respira y se agacha para sacarse uno de los pies del pantalón y del boxer. Se acerca al pelirojo y se sienta encima, logrando que el miembro de Kirishima se mueva entre los cachetes de Bakugou, a lo que Kirishima, responde apretando sus caderas y mordiéndose el labio.


— Sí. Sigue acá conmigo.- empieza a moverse de atrás hacia adelante cuando el contrario se pierde en una locura superior a la que vivió antes.— Me prometiste que no me hablarias de ellos, me estoy haciendo un favor.- Kirishima levantó su remera y beso la piel de su abdomen. Bakugou, acomodo el celular entre en hombro y el cuello y pasó su brazo libre por el cuello del contrario.— ¡¿No dijiste que querías verlos?!.- trataba de contener los gemidos pero no quería dejar de moverse y Kirishima no lo iba a dejar frenar. Tomo más fuerte el agarre en la cintura y lo obligó a seguir sin importarle cuando Bakugou, le dió un golpe en el hombro para que lo dejara hablar.— S-Si, estoy bien. En diez minutos nos vemos en el auto.- cortó la llamada pero se quedó con el celular en la mano y empezó a usarlo.


— Diez minutos es tiempo suficiente.


— Aprovéchalo porque es menos de cinco.


— Dijiste diez.


— ¿Ves que sos un idiota?. — Kirishima para demostrar su disgusto con lo que dijo junto ambos penes y los puso entre sus manos para empezar a masturbarlos y se inclino para morderle el cuello, clavándole los dientes.


— I-idiota!. - tomo un puñado de pelos y tiro con fuerzas y aferrarse a él. — Dos minutos para terminar, no me importa si acabamos o no. Dos minutos para arreglarnos y que no se noté. Tres minutos para salir de este lugar y tres para que yo esté en el estacionamiento porque yo no llego tarde. Listo ya puse la alarma.


— Calculaste casi todo.


— Calculé todo.


— No. Casi. Porque si acabamos los dos vas a llegar tarde.


— Nos queda uno.


—Entonces apúrate.


Fue tanto el calor, los besos y el movimiento de su mano que Kirishima no aguanto más. Se vino, acabó.

Se dejó llevar por su orgasmo y estaba tan feliz cuando todavía estaba en ese momento que los besos de Bakugou sobre su cuello lo hicieron volver de a poco al baño en el que estaban.


— Yo también te quiero chupar. - dejo escapar aún con la voz en jadeos.


Bakugou sonrió y le asintió, se paro y el pelirrojo se agachó.


La alarma sonó.


— Vámonos.- lo aparto y prácticamente voló para acomodarse la ropa y se acomodo la remera.


— ¿Que? Pero nisiquiera empecé-


— Dije vámonos.


—Pero vos no acabaste. - totalmente anonadado retrocede cuando las manos de Bakugou tocan su ropa para subirlo.


—No importa. - la mano del pelirojo lo detiene a medio camino.


— Si que importa. - se paro de golpe , dispuesto a empezar una pelea si era necesario. —Para mí es súper necesario que los dos lleguemos al orgasmo y que solo lo haga uno no es varonil.


— Para empezar.- empuja las manos para que pueda seguir subiendo de los pantalones.— Esto no estaba en mis planes.


— Quiero que vos también acabes.


— No.


— ¿Lo hice tan mal?. ¿No te gusto?. ¿No la pásate bien?. Jamás se habían quejado antes.


Casi se ríe cuando escuchó la mini crisis existencial que tuvo. Le dió pena, ternura, enojo y quizás algo de celos.

Se termino de abrochar y se acomodar la ropa para mirarlo y le agarro las mejillas con una mano.


— Mira, pelos de mierda, agradezco que tengas esa intención sexual que nadie en el mundo tiene y te juro que pienso lo mismo pero no. Gracias, fue divertido y más de lo que esperé. Confórmate con eso. - le dió un beso en la boca que nisiquiera sabía que quería darle. Lo miro y después lo soltó. — ahora cambia esa cara. Parece que acabas de pasar un momento de mierda.


— ¡No es cierto! ¡Me encantó!


— No grites, ya entendí. Vámonos.


— En serio me gustó. Es solo que-


— ¡Dije vámonos!


Bakugou salió primero y el opuesto se quedó limpiando su propio desastre.

No quiere decir que está triste, solo que siente que le falta algo.


Esto no es común en él, es de los que se encarga del placer de su acompañante. Es cierto que no sabía que contaba con tiempo limitado pero igual le queda en la conciencia como una tarea sin terminar.

Y no entiende como el rubio lo puede minimizar tanto

¿no podía irse sin su amigo?, ¿Quedarse por lo menos cinco minutos más?


Con ese lío en la cabeza sale del baño donde el rubio se está terminando de mojar la cara. Espera a que el también lo haga y salen del baño.


Caminaron juntos hasta el estacionamiento donde estaba Deku y el rubio. Cuando Midoriya los reconoció levanto la mano en forma de señal para que se acerquen.


— Amigo, ¿estás bien?.- pregunto Denki.


—No. Parece que le hice pasar un horrible momento.


Ante el murmullo, Kirishima tuvo la necesidad de protestar y lo miro casi con enojo.


— ¡No es cierto es lo op-. - Bakugou clavo los ojos en él tan rápido y con tanta furia que entendió que no tenía que seguir hablando. Volvió a mirar a su amigo y fingió un bostezo. — Estoy bien, solo tengo sueño.


—Es verdad. Mejor vámonos. ¡Midoriya hay que juntarnos otro día!


— Si, por supuesto.


Kirishima camino hasta Denki quien después de despedirse emocionalmente de Midoriya y con una mano levantada de Bakugou se fueron dejando solo al rubio y a Midoriya.


Suben al auto, y Bakugou hace una mini prueba para saber si está en condiciones de manejar. Resulta que si. Y Midoriya conduce hasta la casa de Bakugou en un silencio que dura cien metros cuando empieza a contarle de su noche con Denki y sus otro amigos. Generalmente protestaría, obligándolo a qué se calle pero lo toma como una manera de que no se quede dormido al volante, pero eso no significa que este prestando atención.


Obvio que no lo hace su mente no deja de reproducir lo que pasó en el baño. Es en vano, no lo va a volver a ver. Podría hablar con el idiota que tiene al lado pero eso no va a pasar.

Es que fue tan perfecto todo lo que pasó en tan poco tiempo que no quiere ni pensar en que podría pasar en la comodidad de una cama o si tuvieran más tiempo.


Pero no. Cobarde, idiota.


Casi cuarenta minutos después el de ojos verdes estaciona en la casa de Bakugou. Los dos están con la vista al frente y sin fuerzas. El rubio vuelve a confirmar que no está alcoholizado por las dudas.


— Gracias por quedarte más de una hora. - Bakugou asiente. —¿La pasaste bien?


— Supongo.


— Se que no es de mi incumbencia pero a dónde fueron? Pensé que serías el primero en salir corriendo de ahí. - lo miró pero Bakugou ya lo estaba penetrando con la mirada de odio más fuerte que tenía para ofrecer. Midoriya no sabía que había dicho mal pero quería disculparse. Bakugou seguía mirandolo y cuando su vista se fue un rincón afuera del auto. Recién ahí entendió. Y no pudo evitar chillar y gritar. -¡¡¡Por dios!!! ¡¿En serio?!


— ¡Callate!


— ¡Ay! , ¿porque no te quedaste mas tiempo? Me hubieras dicho.


— Fue suficiente. - se desabrochó el cinturón de seguridad y abrió la puerta.


— ¡Espera!- lo detuvo pero este no lo miraba —¿Le pediste el número?


— Si.


— ¡¿Enserio?!.- Lo soltó y volvió a chillar de felicidad.


— Si, mañana tenemos una cita, en dos meses o menos nos ponemos de novios y quizás en un par de años nos casamos y vivimos juntos.


—Sos un idiota. -hizo puchero y se cruzó de brazos y miro al frente totalmente enojado, Bakugou lo miro y revolvió los ojos.


— Me voy.


— Katchan.


— ¿Que?.


— Feliz cumple. - le tiende un papel y Bakugou arquea una ceja, se miran haciendo un duelo para ver quién habla primero pero el rubio cierra los ojos, suspira toma el papel y sale del auto.


— Nos vemos.


—  Si, adiós. - sonríe feliz y pone el auto en marcha.


Bakugou ve cuando el auto sale de su vista y abre el papel, sus ojos se agrandan y vuelve a mirar por dónde se fue el auto.

No sabe si está enojado con Deku o si le gusto que le regalara el número de Kirishima.


FIN.



Aaaaaaa, lo termine después casi un año en borrardor jajajajaja.

Ojalá les guste💕

Pd: es la primera vez que intento escribir escenas+18 asi que piedad con mi alma por favor

Pd1:  Ya tengo otra historia a más de la mitad y espero que sea la próxima

Pd2: felíz cumple al pixel de mi corazón.

Pd3: en el apuro por publicarlo hoy Probablemente tenga muchos errores que en algún momento me sentaré a corregir. Pero la idea principal está y es esta.

Pd4: kiribaku canon 💥🦈