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Los tumultos funerarios, un lugar donde la gran mayoría del mundo tenía miedo el poner un solo pie, todo en aquella montaña daba malas vibras, no había árboles y si había solo eran troncos secos
Ninguna persona en su sano juicio se atrevería a entrar aquel espantoso lugar, había niebla, nada se veía, según rumores, si entrabas nunca volverías a salir... la realidad era muy distinta
Los pocos que quedaron de la secta Wen habitaban en aquel lugar y si, era cierto, no era un lugar muy digno de vivir, apenas y podían sobrevivir con las pocas cosechas que tenían, lo poco que sobrara de las cosechas, lo vendían a las aldeas cercanas
Pero todos estaban agradecidos, el patriarca Yiling, aquel que todos temían, con el simple hecho de nombrarlo, hacía temblar al guerrero más fuerte, era el responsable de cuidar aquel lugar, era aquel que protegería los tumultos aun si daba su vida en ello
Pero ahora mismo solamente habitaban, mujeres en su mayoría, niños, bebés, hombres adolescentes y ancianos, ninguna persona que fuera de temer, un patriarca y un general fantasma, eran los únicos que hay habitaban
Pero en esos momentos, el patriarca no podía atender todos los deberes, estaba ocupado, ocupado.... Atendiendo a su razón de vivir, a su pequeño sol
-Buenos días mi pequeño pedazo de sol-dijo una dulce voz que transmitía alegría y felicidad
Wei Wuxian se asomó dulcemente en una pequeña cuna mecedora, hecha por algunos ancianos del pueblo que sabían de carpintería, estaban tan agradecidos de que les hubiera dado una segunda oportunidad de vivir que cuando se enteraron del embarazo del patriarca, armaron con rapidez la cuna
El pequeño bebé era una dulzura, tenía unos cuantos cabellos negros y unos hermosos ojos grises, era la imagen viva del joven Wen, pero sus gestos y su personalidad claramente eran de su padre, el recto y fiel Lan Zhan
Wei Wuxian lo cargo con cuidado y beso su pequeña cabeza, el bebé rio antes tan hermoso gesto, con ternura Wei Wuxian paseo por todo el lugar a su pequeño y justo enfrente de la entrada a su pequeña cueva había una hermosa mecedora de un color café obscuro, con algunos toques de marrón, era simplemente hermosa
La abuela Wen subió donde residía el patriarca y lo vio con una enorme sonrisa meciendo con ternura su pequeño bebé –Por lo que veo, el sol salió por estos recintos-dijo sonriendo
Wei Wuxian la miro riendo mientras poco a poco la mecedora dejaba de moverse –Es tan tranquilo... igual a su padre-dijo con nostalgia
Con ternura Wei Wuxian destapo la pequeña cobija donde el bebé estaba cálidamente cómodo –Hola Wei yuan, mi pequeño sol-dijo sonriendo
El pequeño al mirarlo rio mientras le daba una de esas cálidas sonrisas características de él –Gracias por llegar y por hacerme tan feliz-dijo picando con dulzura la punta de la nariz del bebé
En eso poco a poco empezó a cantar
You are my sunshine, my only sunshine
You make me happy when skies are gray
You’ll never know, dear, how much I love you
Please don’t take my sunshine away
La abuela Wen, como Wen Qing y Wen Ning solo podían ver a su patriarca arrullando y sonriendo como nunca lo habían visto, era una escena tan hermosa, era perfecta, estaba destinar a que alguien la pintara para que quedara en la posteridad
Pero la realidad era mucho más cruda de lo que uno pensaba
Algunos días habían pasados desde lo que sucedió en la ciudad sin noche, todos los Wen se sentían indefensos, estaban esperando ordenes de su líder, mientras Wei Wuxian lloraba sintiéndose culpable
Wen Qing, no debió de morir de esa manera, ella le ayudo de tantas maneras, con pesar y con dolor, pero era momento de actuar, había tantas personas inocentes que no merecían el mismo destino que su amiga
Pero tenía que hacer una cosa antes, con cuidado Wei Wuxian se asomó viendo a su pequeño hijo mirándolo tiernamente complemente inocente y sin darse cuenta de todo el desastre que estaba sucediendo
-Hola mi amor-dijo mientras algunas lágrimas bajaban –¿Te portaste bien? - dijo dándole un tierno beso en su frente
No muchas palabras podían salir, su garganta parecía que tenía un nudo, sentía miedo eh impotencia, por más que la gente le decía que no tenía sentimientos, que era un monstruo, la realidad era muy distinta
Él pequeño A-yuan lo miraba sin comprender y Wei Wuxian lo arrullaba –Tranquilo, duerme, todo estará bien-dijo mientras lagrimas bajaban –Sueña conmigo, que estas en mis brazos-dijo mientras caminaba por todo el lugar
Wen Ning se presentó –Mi señor, se ven algunas sectas acercarse-dijo preocupado
Wei Wuxian soltó un suspiro acomodando a su bebé –Saca a todas las mujeres, niños y ancianos por la parte de atrás de la montaña, Nie Huaisang los estará esperando, hay les dará vestimentas de distintos poblados... diles que inicien una nueva vida-dijo mientras lagrimas bajaban
Wen Ning se acercó y abrazo a su maestro –Gracias, gracias por dejarme ver por una última vez a mi hermana-dijo mientras se retiraba hacer lo que le habían encomendado
En ese momento Wei Ying quería dejar de ser el patriarca y quería ser la mamá de este pequeño –Vamos, te llevare a otro lugar-dijo mientras avanzaba por lo más profundo del bosque mientras tarareaba la canción
The other night, dear, as I laid sleeping
I dreamed I held you in my arms
When I awoke, dear, I was mistaken
So, I hung my head and cried
Una vez que termino la canción, su semblante cambio a uno serio, en eso frente a él había un roble, era duro, fuerte, ni más de mil hombres lo podrían romper, aquel árbol estaba justo en el límite de los bosques de Yunmeng y de Gusu
Sabía de por medio que pasaba mucha gente, que estaba un poco retirado de los tumultos, así que realmente no temía que le fueran hacer daño, pero el dolor que podía sentir en su cuerpo, ni los látigos de Zidian ni un castigo en Gusu, se comparaba con el dolor que estaba sintiendo en su pecho
No había nada con lo que se pudiera comparar y con lágrimas amargas dejo a su bebé –Ten una buena vida, se fuerte, no dudes jamás de ti y recuerda... siempre estaré a tu lado-dijo mientras con ternura le amarraba su cinta roja en su pequeña mano
Y con dolor se retiró, con toda su fuerza de voluntad no volteo, ni siquiera un poco, avanzo por el camino de regreso con la frente en alto, pero sus puños se cerraban con fuerza y su cuerpo temblaba
Enserio rogaba a todos los dioses que lo perdonaran, pero solo él y ellos estaban consiente por el amor que sentía por aquel pequeño
Wei Wuxian veía su nuevo hogar hecho pedazos, cenizas y fuego era lo que ahora reinaba, no quedaba nada, las cenizas de las personas que alguna vez conoció solamente floraban por el aire
Oía los gritos victoriosos, de las personas y los lideres
-A-yuan, perdóname, pero espero que en un futuro puedas saber cuánto te amé, te amo y te amare, aun después de la muerte-susurro mirando la luna
Jiang Cheng lo miro con pena –Solamente, ven, ven conmigo, olvidémonos de todo, todo acabo-dijo Jiang Cheng viendo a su hermano
Wei Wuxian lo miro –No, lo lamento, pero, ni yo, ni nadie perdonara todos los pecados que eh cometido... solamente un favor-dijo mientras agarraba el Sello de Tigre Estigio -Por favor, no me quites el sol-dijo mientras caminaba directo hacia las casas llenas de fuego
Jiang Cheng trato de frenarlo al igual que Lan Zhan, pero, Wei Wuxian se adentró hacia aquellas ruinas y una dulce melodía aun sonaba por el lugar
Wei Wuxian se había resignado a su muerte
You are my sunshine, my only sunshine
You make me happy when skies are gray
You’ll never know, dear, how much I love you
Please, don’t take my sunshine away
Una explosión resonó en el lugar y lo poco que alguna vez quedo, lo poco que quedaba de ese lugar lleno de almas en penas y de cosechas, ahora solo era polvo, ya nada quedaba
El patriarca Yiling ha muerto, el rumor se empezó a esparcir
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-Wei Wuxian-
-Wei Ying-
-Mamá-
Aquella palabra logro sacar de su trance a Wei Wuxian que ahora podía ver un hermoso paisaje, estaban frente a un pequeño lago, al lado de ellos justamente debajo de la sombra de un gran árbol
Estaba Lan Zhan pelando semillas de loto mientras las dejaba en un plato, en sus piernas, estaba Lan yuan que sonreía, en sus ojos se podía ver ternura y amor mientras Wei Wuxian acariciaba aquellos hermosos cabellos color negro
Entonces recordó lo que había sucedido, había regresado al fin con su familia 13 años después, al fin estaba junto a ellos
Supo de por medio, que cuando Lan Zhan había sido castigado, cruzo por aquel bosque para llegar hacia los tumultos funerarios, pero no lo encontró, jamás lo encontró, no había rastros de él, al regresar totalmente herido y decepcionado, logro escuchar un pequeño ruido
Lan Zhan siguió aquel ruido, recibiendo una pequeña sorpresa, adentro de aquel roble, había un bebé, supo de inmediato de quien pudiera tratarse, pues la cobija que traía solamente era hecha por una sola persona, la abuela Wen y en el puño del bebé había un listón rojo, que solamente le podía pertenecer aquella persona
Lan yuan creció bajo la supervisión y el cariño de Lan Zhan, siendo reconocido como su hijo mucho tiempo después, claramente creció como Wei Wuxian se lo imagino, se transformó en un joven fuerte, respetuoso, bastante divertido y a pesar de tener un aspecto serio su sonrisa traviesa era lo que la gente le daba tranquilidad
Wei Wuxian le dio un beso a cada quien –Estoy en casa-dijo mientras algunas lágrimas bajaban
El atardecer se podía ver y con ternura tarareo una hermosa canción, con ayuda de Guqin la melodía empezó a sonar y Wei Wuxian acaricio la cabeza de su hijo –Esta canción, la cantaba cuando estabas en mi vientre-dijo con ternura
You are my sunshine, my only sunshine
You make me happy when skies are gray
You’ll never know, dear, how much I love you
Please don’t take my sunshine away
The other night dear, as I lay sleeping
I dreamed I held you in my arms
When I awoke, dear, I was mistaken
So, I hung my head and I cried
You are my sunshine, my only sunshine
You make me happy when skies are gray
You’ll never know, dear, how much I love you
Please don’t take my sunshine away
Una vez que acabo, el cielo estaba pintado de hermosos colores naranja, amarillo y rojo, indicando que el día acabaría
Pero ahora Wei Wuxian no estaba solo, ahora tenía a su familia y a su pequeño sol que siempre.