Lo que puede pasar en 2 años - Meanie

Sinopsis

Durante dos años pueden pasar muchas cosas, tanto el día en que se pierde todo tu mismo camino, como el día en que puedes volver a reencontrarte en él.

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
Lyn
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

Única parte

La nieve comenzaba a caer sobre su rostro dejando que los copos tocaran su cabello. Sacó la mano de su bolsillo para dejar que la nieve tocará la palma de su mano sintiendo el frío sobre ella. Siguió su camino a donde se dirigía principalmente apresurando el paso; abrió la puerta sintiendo el calor del lugar chocando contra se rostro haciendo que poco a poco el frío se desvaneciera de su cuerpo.

Fue recibido con el olor del café. Sacudió un poco su chaqueta de la poca nieve que había caído, y dio paso hacia dentro del establecimiento, una cafetería a la que le gustaba ir desde que había ingresado a la universidad. Solo que ese día había llegado un poco tarde de su hora habitual, ya que, había pasado el tiempo estudiando. Se acercó a la barra para toparse al chico que conocía por el tiempo que ha visitado el lugar.

—Mingyu, agradable sorpresa verte tan tarde, creí que no vendrías hoy. ¿Pasó algo en la universidad? –la sonrisa del chico le había contagiado. Manteniendo una sonrisa comenzó a buscar algo en la vitrina que fuera delicioso; habían pastelillos de todo tipo en esa vitrina dando una hermosa y deliciosa vista para Mingyu. Vio su favorito con la intención de ordenarlo.

—No realmente, solo me quedé peleando con unos compañeros sobre el proyecto final del semestre. –confesó para señalar su pastel favorito, el de la cafetería sabía que necesitaba así que tomó un pequeño plato y unas pinzas para depositar una rebanada en ella.– También un café de mocca.

—Sale café de Mocca. –Mingyu recibió su pastelillo, y esperó paciente por el café que serviría el chico frente a él.

—Hoy no hay mucha gente. –dijo con un tono desanimado a la vez que observaba a su alrededor, podía contar a las personas con una mano.– Se acerca navidad, y volveré a pasarlo solo.

—Hey, no digas eso. –le entregó el café dejandolo a un lado del pastelillo.– Puedes venir a mi casa, podemos pasar la noche ahí con mi novio.

—Tengo envidia de ti, Seungcheol, tienes un trabajo, un novio, tu propia casa, yo aún sigo pagando la renta con la beca que me da la universidad, ni siquiera tengo para comprar un regalo costoso. –tomó su café entre sus manos, bebiendo un sorbo de ello.

—Te estoy proponiendo pasarla conmigo, solo di que me desprecias y asunto arreglado. –Mingyu lo observó un poco disgustado de su comentario, y ambos comenzaron a reír.

La puerta del establecimiento fue abierta, llamando la atención de Mingyu, viendo a un chico de cabello castaño, lentes, y bonita apariencia entrar por esa puerta, creía que era lo más lindo que había visto, después del cachorro que tenía en casa de sus padres. Sonrió tan solo verlo entrar sintiendo su corazón acelerarse por ello. El chico simplemente pasó, y se sentó en una de las mesas retiradas de la cafetería.

—Oh~ –dijo Seungcheol con tono bromista. Mingyu volteó a él sin saber a qué venía aquel sonido que provenía de su boca.– ¿Te gustó? –se sorprendió por esa pregunta provocando un sonrojo en su rostro, Seungcheol simplemente atinó a reírse por su mirada.

—¡Cállate! –Seungcheol dejó de reírse para cruzarse de brazos y negar levemente con la cabeza, haciendo que Mingyu se confundiera por su actitud.

—Te tengo una mala noticia, Mingyu, el chico tiene novio. –y ahí se fueron las expectativas de Mingyu.– Pero, te puedo asegurar, siempre que viene a esta hora, nunca pide nada y se queda sentado observando la ventana, a la semana que vino, hablé con Jihoon al respecto de la situación, le sacó conversación y dijo que esperaba a su novio, lo que me da cierta intranquilidad, es que han pasado dos años desde entonces y nunca he visto a su novio entrar por esa puerta.

—¿Qué? –Mingyu se sorprendió al escuchar toda aquella historia, observó un poco al chico, y tenía razón, su mirada era fija a la ventana del local, siendo lo más entretenido del mundo, pero en su rostro había melancolía. Cómo si de vagos recuerdos estuviera viviendo.

—Puedes intentar hablarle, sin embargo, creo que te rechazará.

Se debatió internamente si acercarse al chico o no, era alguien lindo, sin duda, al escuchar la historia lo mantenía curioso. Quería saber a quien estaba esperando, y lo más importante, porque estaba ahí.

Llegaron más clientes que fueron atendidos rápidamente por Seungcheol, llevando a qué se apartará de la barra. Centrado en una sola cosa, se armó de valor para llegar con el sujeto sentado en la mesa. Tomó asiento frente a él, siendo completamente ignorado.

—Hola. –el chico de lentes giró un poco la vista a Mingyu, pero siguió ignorandolo.– Uhm... –estaba en aprietos, no sabía que decirle o hacer.– ¿No tomarás algo?

—No. –su voz era algo grave, provocando un escalofrío y que tuviera algo de miedo por su respuesta tan directa.

—¿Esperas a alguien? –preguntó curioso por saber aquello.

—Sí. –y de nuevo aquella respuesta tan directa, Mingyu estaba siendo presionado por la curiosidad en él y por querer irse a observarlo desde lejitos.

—¿Puedo quedarme aquí mientras esperas? Seungcheol tiene muchas cosas que hacer, y pues me pareció buena idea conocer nuevas personas. –el sujeto frente a él lo miró con ojos de molestia, estaba siendo advertido para que se fuera, pero Mingyu estaba decidido a no rendirse.

—Haz lo que quieras. –suficiente motivo para quedarse a hacerle compañía.

—¿Puedo preguntar algo? –no respondió, Mingyu comenzó a jugar con sus propias manos, le sudaban a pesar de que el ambiente no era tan caliente.– ¿Cuál es tu nombre?

—Wonwoo... –murmuró. Al menos se sentía aliviado por tener aquella respuesta. Aún así, la mirada de Wonwoo seguía reflejada en una sola cosa.

—¿Estudias? ¿Trabajas? ¿A qué te dedicas? –Wonwoo se negaba a responder todo aquello, era su fin, no tenía tema de conversación que darle al chico ni como sacarle la información que quería.– Soy Mingyu, estudió en la facultad de artes, estudio para ser fotógrafo profesional. –intentó haciéndole plática sobre su propia vida, Wonwoo se negaba a prestarle atención.– ¿Por qué estás aquí? –preguntó finalmente.

—Estoy esperando a alguien. –contestó, su mirada se posó finalmente en la Mingyu, su rostro era serio y pudo notar las ojeras que traía en sus ojos.– ¿Y tú? ¿Que necesitas de mí? –directo nuevamente.

—Nada realmente, solo quiero ser tu amigo. –trato de sonar amable mostrando una sonrisa apenado, Wonwoo dudaba realmente si lo que decía era cierto, no le quería dar el voto de confianza fácilmente.– Pronto es navidad, y tengo que pasarla en esta estúpida ciudad. –Wonwoo se sintió curioso por lo que había dicho Mingyu, quería intentar sacarle plática, ni siquiera eran cercanos, así que bajó la mirada un poco.

—Las personas no suelen interesarse en mí. –confesó.– Les provocó lástima, así que no quiero ser tu amigo. –nuevamente la respuesta directa, atacó directamente en los sentimientos de Mingyu.

—Tranquilo, no busco eso en ti, me gusta conocer personas nuevas de vez en cuando, hacer amigos para no sentirme tan... solo. –comentó.– No tengo muchos amigos cercanos, tal vez ni siquiera tengo, es decir, me la paso encerrado en casa estudiando y no tengo quien me invite a salir por lo menos a cenar algo, ni siquiera puedo llamar a alguien para invitarlo yo a cenar en mi casa, así que, para sentirme mejor, busco amigos con quién pueda pasar un rato.

—Eres... raro. –Mingyu creía que era Wonwoo quien le tenía lástima por su mirada.– Mingyu. –lo llamó por su nombre.– Podemos ser amigos. –los ojos de Mingyu comenzaron a brillar.– Solamente, no me gusta salir con nadie. –aquello rompió su corazón por completo.– Al único lugar que me gusta salir, es aquí, me relaja mucho.

—Podemos vernos aquí a diario, también me gusta venir aquí, Seungcheol es divertido, además que los pastelillos son deliciosos, ¿los has probado? –Wonwoo analizó la situación, y todo el tiempo en el que ha venido, no ha comprado nada. Negó ante su pregunta.– Entonces, déjame comprar algo para ti, como inicio de nuestra amistad.

—No tienes que hacerlo... –Mingyu se levantó ignorando las palabras de Wonwoo, y salió corriendo al mostrador, Wonwoo bajó la mirada dejando escapar una sonrisa.

—¿Y bien? –dijo Seungcheol teniendo a Mingyu nuevamente frente a él.– ¿Que pasó?

—Luego te cuento, pero primero dame un pastel con cereza. –le brindó su tarjeta de ahorros, Seungcheol se sorprendió por aquello, tímidamente lo aceptó para cobrarse todo lo que había pedido.

—Aqui tienes. –le entregó su pedido junto con su tarjeta.

Tomó sus cosas sentando junto a Wonwoo de nuevo, entregándole la rebanada de pastel que Seungcheol le había dado. Wonwoo no sabía que hacer, tenía la mirada de Mingyu sobre él, y si rechazaba la comida en el fondo de sentiría mal.

Probó el pastel después de un largo debate mental, saboreando la cereza en su paladar, no tenía ninguna mirada que pudiera leer el chico que lo observaba. Tan solo prefirió dar otro bocado.

—Es delicioso.

—¿Ves? Podemos comer esto cuando sea necesario, ¿que dices? –Wonwoo miró sorprendido a Mingyu, no quería ceder fácilmente pero el aura que emanaba Mingyu le daba un toque de tranquilidad. Tan solo sonrió aceptando sus palabras. Para Mingyu, verlo sonreír había sido lo más bonito que había pasado ese día.

Y lo que seguiría disfrutando el resto de los días...

Cada día volvían a verse, Mingyu contándole nuevas cosas que han pasado en su vida que Wonwoo no sabía, haciéndolo que poco a poco el chico comenzará abrirse, después de la sonrisa comenzó a escucharlo reírse por las divertidas anécdotas que ha sufrido Mingyu. Cada día era un nuevo sabor de pastel y una nueva aventura que a Wonwoo le fascinaba escuchar por completo. Tan solo una semana antes de navidad, Wonwoo comenzó a confesar sus gustos, hobbys y cosas que anteriormente había vivido.

Gracias aquello, Mingyu sabía que Wonwoo amaba los gatos y que deseaba tener uno, vivía actualmente solo en un departamento de la ciudad. Vivía lejos de sus padres al igual que él, le encantaba leer los libros e incluso hacer sus propias historia, y lo último, que Wonwoo tenía una cicatriz en la clavícula debido a un fractura en un accidente que sufrió hace dos años.

—Tengo curiosidad. –Mingyu observó el rostro de Wonwoo, viendo como ponía atención a sus palabras por aquella frase.– ¿Por qué has venido aquí durante tanto tiempo? –Wonwoo parecía no querer hablar de ello, tan solo desvío un poco la mirada, quería evitar ese tema a toda costa.– Ah, no me lo tomes a mal, no te estoy presionando ni nada por el estilo solo tengo curiosidad de ti.

—Mi novio está en coma desde hace dos años. –murmuró, el mundo se había encogido para Mingyu, escuchar aquella frase le había hecho sentirse mal en todo. Le había sacado por completo algo que no debía a Wonwoo, y su mirada de tristeza se lo comprobó todo.– Vine a esta ciudad con la intención de vivir con él, mis padres me dieron la razón, era suficiente adulto para tomar mis decisiones, pero meses después de habernos instalado en el departamento que compramos, con Soonyoung sufrimos un accidente... –llevó su mano a la zona de la cicatriz, como si aquello fuera una tortura.– Me dijeron que yo había salido fuera peligro, solo tenía una fractura en la clavícula, y que con una operación estaría bien, pero mi novio no, su cuerpo realmente sufrió y ha estado en coma desde entonces; los médicos del lugar me dijeron que sería casi imposible que despertase, su familia quería desconectarlo, pero me negué, han estado manteniendo a Soonyoung vivo desde entonces, por eso, vengo a este lugar a diario, porque un día antes, habíamos acordado venir a comer algo. –los ojos de Wonwoo comenzaron almacenar lágrimas queriendo salir, pero él no quería.– Tan solo me doy la excusa de que despertará y vendrá a verme, pero sus padres y los míos, me dijeron que me apartará de él, que debía hacer una nueva vida, porque si Soonyoung nunca despierta, habré desperdiciado mi vida en algo que al final no valdría la pena.

—Wonwoo, yo... lo siento, no era mi intención preguntar... –Wonwoo limpió las lágrimas de sus ojos, volviendo a sonreír. Mingyu se sentía terriblemente mal.

—No necesitas disculparte, creo que en parte necesitaba a alguien a quien contarle, todo esté tiempo, me alejé de todo con la única razón de querer verlo sonreír de nuevo, no quise creer ni escuchar a nadie, pero, creo que tú me has dado un motivo suficiente para no quedarme estancado en una espera interminable. –Mingyu elevó la mirada a Wonwoo confundido por sus palabras.– Me gustas, Mingyu.

Mingyu no podía creer lo que había escuchado, desde su historia hasta aquella frase. Wonwoo gustaba de él, y él se sentía terriblemente mal por todo lo que había pasado a su alrededor.

—Yo... –Wonwoo tomó su mano, y Mingyu lo observó.

—No quiero que pienses que esto está mal, de verdad me gustas, y quiero pasar el tiempo contigo.

—Pero tu novio.

—Sé que él hubiera hecho lo mismo si yo hubiera estado en su lugar, realmente lo quiero, pero he pasado dos años de mi vida en espera de él, que siento que todo lo transforme en un capricho, quiero mi vida de vuelta, y quiero estar contigo. –Mingyu sonrió por lo que le decía, aunque él seguía sintiendo ese sentimiento, ¿quién era él para negarse a qué Wonwoo vuelva a ser feliz? Y más, si quería que fuera feliz con él.

—También me gustas, Wonwoo.

Después de esa confesión, Wonwoo comenzó a salir a otras partes que no fuera la cafetería, no estaba solo, era acompañado por Mingyu, por la persona que quería y gustaba por ahora. Se sentía realmente feliz por los momentos que pasaban juntos, adoraba verlo reír y sufrir con cosas penosas que pasaban. Incluso insistió en quedarse en su casa el día de navidad.

Wonwoo descansaba en las piernas de Mingyu, mientras él se encargaba de acariciar su cabello para darle tranquilidad. Había pasado la cena en plática, contando anécdotas familiares que encajarían en ese día, recordando cosas peculiares. Después de dos años, era su primera Navidad teniendo a alguien a su lado.

—Se siente lindo estar así. –comentó Wonwoo, tomando la mano de Mingyu, dejando un pequeño beso en ella. Era habitual que se dieran muestras de afecto en privado, no pasaban de pequeños besos por el tema que les sigue atormentando.– Me gusta estar así.

—Wonwoo. –habló Mingyu con firmeza.– ¿Qué pasará si Soonyoung despierta? –ambos sabían que necesitaban esa plática. Wonwoo se sentó a lado de Mingyu, y ambos se miraban a los ojos.

—Se sentirá algo extraño, es decir, no pienso dejarte, eres la persona con la que quiero estar ahora, pero sería inevitable querer verlo, y decirle que lo extrañé, pero lo más importante sería lo que está pasando ahora en mi vida, haría lo mejor para que no se sintiera mal. –tomaba las manos de Mingyu entre las suyas, un sentimiento de felicidad por aquella acción se instalaba en su corazón.

—¿Sigues amándolo? –Wonwoo no dijo nada por unos segundos, era una pregunta que ni él mismo se había hecho, pero, ¿amaba a Mingyu? Estaba seguro que él se sentía feliz a su lado, entonces, ¿qué sentía en esos momentos?

—Quiero a Soonyoung, por todo el cariño y tiempo que viví con él, pero... ahora quiero amarte a ti. –tomó el rostro de Mingyu entre sus manos, y Mingyu tomó una de sus manos con la suya. Poco a poco se acercó su rostro, hasta que sus labios hicieran contactos con los suyos. Iniciando un pequeño beso que marcaba su ahora.

Durante dos años esperó que el amor de su vida despertara, poder verlo sonreír nuevamente y tenerlo a su lado. Había desperdiciado su tiempo en esperar algo que nunca sucedió, porque él nunca despertó.

Tomó la mejor decisión en querer ser amigo de Mingyu, de tener que abrir su corazón nuevamente a alguien y darse la oportunidad de vivir su vida. Era feliz ahora, y en dos años pudo vivir aquella soledad la cual haría ver la felicidad que estaba perdiendo.

Conocer a Mingyu, fue lo mejor que le pasó a su vida, porque después de todo, era a él a quien ahora amaba, y lo haría durante todo los días de su vida. Era Mingyu quien lo había salvado de todo su sufrimiento, ahora es Mingyu, el amor de su vida.