I. Resumen.
Narración omnisciente:
Ya había pasado mucho desde la última vez que Izuku Midoriya sonrió de manera genuina, lo había dejado de hacer desde la muerte de su madre, el día que llegaron sus papeles que decían que entró a la academia que tanto había deseado. Aún recordaba con pena ese día, su madre lo había recibido con katsudon como celebración por haber entrado a la mejor academia de héroes en todo Japón.
Recordaba todo, inclusive su anterior sueño. El ser un héroe era lo que hasta entonces lo mantenía con vida. Para entonces Katsuki Bakugo y su banda le hacían bullying, para entonces creía que su padre estaba muerto. Todo sucedió rápido, su madre decidió no hacer un evento grande, solo una pequeña celebración en donde ambos eran los principales.
Pronto el sonido de la puerta interrumpió las felicitaciones de su madre. Él decidió abrir, por lo que se dirigió a la puerta. Grande fue su sorpresa al notar que el ser que tocaba se trataba de un reptil humanoide vestido como pandillero. Este se presentó y dio a entender que estaba buscándolo. Aquello lo puso alerta, su madre estaba en casa y no quería que le hicieran daño.
—Vengo por aquel que llaman Deku. — Soltó con voz rasposa.
No entendió para qué pedían su presencia o quién lo hacía, este explicó la situación parecía ser que el ser más temible de la humanidad era su padre. All For One, el jefe de los villanos. Hizo una mueca por aquello. Su madre, preocupada por su demora, se acercó a la entrada. Al ver que no estaba solo pregunto a qué se debía la demora. El ser humanoide habló de nuevo.
—Vengo por el hijo de mi jefe. — Modificó su tono suavizándolo un poco.
Su madre fue la que hizo la mueca. Era claro lo que pasaba. Ella sabía. Hizo entrar al visitante y a su hijo. Pidió que se sentaran en la mesa y pronto sirvió tres platos katsudon. Se sentó en la mesa y prosiguió a explicar. Su padre sí era All For One, en el pasado su madre descubrió a lo que se dedicaba, como se llamaba en ese tiempo, Hisashi Midoriya. Decidió irse de casa con Izuku a un lugar lejano. Según los relatos del subordinado de su padre, este lo había buscado por muchos lugares, para empezar de cero.
La pregunta estaba casi en cartelera de cine ¿Iría con su padre o se quedaría con su mamá? Fue sencillo. Decidió quedarse, escribió en una hoja su número y se lo pasó al villano, prometió que hablaría con su padre y lo visitaba seguido, pero que no dejaría de lado a su madre para vivir con él. El villano comprendió la situación del adolescente, agradeció por la comida, se despidió y al intentar marcharse un héroe llegó. Tal aconteció que un vecino llamó a las autoridades, pensó ver un villano interrumpir en la casa de “Los Midoriya”.
All Might ingresó a la casa como si fuera suya gritando su eslogan. La escena se formó violenta, el héroe golpeaba de manera fuerte al pobre villano, el cual no hacía o hizo nada para provocar tal acto, intentó defenderse, más no lograba nada. Inko Midoriya observó todo con algo de culpa, así que intentó intervenir. No obstante, All Might estaba tan fuera de sí que no midió lo que hacía, empujó a la señora Midoriya con demasiada fuerza sin voltear a observar, creyendo que era un cómplice del villano.
El cuerpo de Inko se estrelló contra un muro fuertemente ocasionando que de su cabeza salga una gran cantidad de sangre, Izuku no pudo pronunciar sonido alguno y con rapidez se acercó a su madre al observar cómo caía, no había nada que hacer, moriría. Si no fue por el golpe, fue por la pérdida de sangre. La única persona a la cual había amado desde que era un niño estaba por morir.
—Sonríe… Mi ángel…— Murmuró con sus últimas fuerzas su madre.
Su madre murió entre sus brazos. Lloró y gritó aferrándose al cuerpo de su madre. Sus ojos, antes verdes brillantes, se apagaron y se volvieron rojos opacos. Pero no dejo de abrazarla. Y pronto, una parte que él creía no existía, emergió. De su espalda salieron tentáculos, negros y delgados. Se clavaron en la espalda del héroe soltando gotas de sangre, las cuales Izuku no logró ver por seguir llorando. Los tentáculos salieron y volvieron a clavarse, y así sin parar.
Y otra muerte se presenció en la casa de Los Midoriya. Izuku sintió un escalofrío, casi sintiendo que algo había ingresado en su cuerpo. Fue cuando se dio cuenta de que All Might había muerto. Miro por unos segundos el cuerpo del héroe rubio, parecía tener aquella apariencia de cadáver viviente como cuando lo conoció. El villano moribundo se sentó en el piso empezando a toser.
—¿Te encuentras bien? — Preguntó acercándose al villano, el cual negó.
—Kurogiri…— Murmuró el villano sacando un celular y desbloquearlo con su pulgar para pronto caer desmayado.
Vio el celular y busco entre los contactos el nombre mencionado, al encontrarlo lo llamo, espero unos segundos con el teléfono en su oreja mientras veía a su alrededor. Su madre, su, ahora, antiguo héroe favorito, muertos manchando el piso de sangre, aquello no saldría con rapidez.
—¿Spinner? — Escucho de la otra línea.
—No… Yo soy Izuku, Izuku Midoriya, ocurrió un problema. —
Las noticias dieron a conocer el caso. El héroe número uno terminó muriendo en la casa de la cual supusieron que era su familia. Que un villano llegó y mató a su esposa y secuestró a su heredero, el cual había sido aceptado en la UA. Desde entonces, Izuku Midoriya, supuesto hijo del héroe All Might, ha sido reportado secuestrado desde hace meses.








