Prólogo
Jungkook quiere un poco de calor.
Cállate.
Jungkook siempre quiere calor.
Pero ya no hay calor, el calor se fue hace unas horas, y es la deprimente lluvia quien le acompaña, con sus lágrimas cayendo en la misma dirección. Entonces el frío cala su cuerpo, entumeciendo sus extremidades, ahogando su respiración. El moho se impregna en su ropa, mientras la noche oscura se avecina, y el monstruo también.
Lejos, lejos, vete.
El mundo de Jungkook gira entorno a él, es remoto, tan frágil y pequeño como una bola de cristal.
Vete, vete, vete.
En cualquier momento se podrá romper. Por eso Jungkook debe de hacer silencio, siempre silencio.
Cállate, cállate, cállate, cállate.
Porque o sino le escucharán.
Y si le escuchan, el monstruo jamás se irá.