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One shots | Stray kids

Sinopsis

Os (one shots) +18 de cualquier ship de stray kids. ⋆ ☆. ★ ⋆ ☆. *  ★ .✯ ★ * .☆ ⋆ ☆. ★ ⋆ ★ Contenido sexual explícito ★ Contenido homosexual ★ Sólo entretenimiento. No se busca lucrar o dañar a alguien con estos escritos. ★ Si no te gusta o si eres menor no leas. . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . ⋆ . 𝗙𝗲𝗰𝗵𝗮 𝗱𝗲 𝗽𝘂𝗯𝗹𝗶𝗰𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻: 13/09/2024 (en wattpad)

Estado:
En proceso
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

𝗝𝗲𝗼𝗻𝘀𝘂𝗻𝗴 ★ 𝖠𝗊𝗎𝖾𝗅𝗅𝖺 𝖿𝗂𝖾𝗌𝗍𝖺

. ⋆ ☆ . ★ ⋆ ☆ . ★ . ☆ ⋆ ★ . ☆ ⋆ .


❗ 𝗔𝗱𝘃𝗲𝗿𝘁𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮𝘀 ❗

- Mención de infidelidad

- Relaciones sexuales en estado de ebriedad (consensual, obviamente)


⋆ ⋆ ⋆ ⋆ ⋆ ⋆ ⋆ ⋆


No sabían exactamente en qué momento se habían alejado de la fiesta para subir a una de las habitaciones en la segunda planta, tomados de la mano como los mejores amigos que eran, entre bromas y risas con la excusa de que buscarían un juego de mesa debido a que el que estaban jugando había comenzando a aburrir a algunas personas.

Tambaleantes y mareados buscaron el juego por toda la habitación, sin tener éxito por unos minutos, hasta que finalmente, Jisung lo encontró. Unos instantes después se fue a la cama con Jeongin, quien se había cansado de buscar un par de minutos antes. Ambos decidieron quedarse ahí por un momento, para tomar un respiro del ambiente lleno de gente y música de abajo, así que permanecieron sentados en la orilla de la cama, el menor mostrándose tranquilo a diferencia de Jisung, quien desde que llegó a su lado estaba intentando acercarse a Jeongin cada vez más, aunque este lo apartara en cada intento con una sonrisa divertida además de ebria en su cara. A decir verdad, a ambos se les habían pasado las copas, y esto no ayudaba en absolutamente nada si se combinaba con sentimientos profundamente guardados, porque los borrachos siempre dicen la verdad.


Aunque no dijera nada raro, siempre que tomaban, Jisung se volvía más pegajoso con Jeongin, cosa que no era nada fácil de ocultar. Por eso, Jisung tenía agarrado a Jeongin de la mano para que cada que este se alejara pudiera atraerlo hacia él, con la intención de sentirlo lo más cerca posible.


Los amigos hablaron un rato, sobre temas usuales como la universidad, sus intereses amorosos, etcétera. Hasta que Jeongin se mostró más cansado y al preguntarle respondió que debían volver abajo.


—No. Hay que quedarnos —dijo Jisung con su mirada perdida en los lindos labios rojos y gorditos de su amigo.


—Mmm —se quejó mareado—, no aguanto la cabeza, siento que todo me da vueltas —comentó el menor, cambiando el tema repentinamente con una mueca de desagrado mientras se sostenía la cabeza con su mano libre.


Han ignoró eso por completo y en un último intento de acercarse al menor se recorrió con rapidez a su derecha para pegarse a Jeongin, pierna con pierna y él girado hacia el rubio, jalando el brazo contrario hacia él para que rodeara su cintura.


—Ji, tengo sueño, hay que dormir —pidió cansado, intentando recuperar el control de su brazo sin llegar a lograrlo.


—No quiero…


—Yo sí, hay que dormir —repitió con pesadez mientras se dejaba caer hacia atrás para acostarse en la cómoda cama, consiguiendo que Jisung lo soltara por fin y lo mirara atento, aunque con sus ojos algo adormilados.


—Te puedo quitar el sueño, Innie —declaró impaciente, dándose la vuelta en su lugar para observar a Jeongin, quien a sus ojos se veía tan… Antojable, pues la blusita tan corta, junto al maquillaje y la gargantilla, todo característico de Harley Quinn lo hacía ver increíblemente lindo, más de lo normal.


—¿Cómo? —cuestionó con curiosidad, teniendo sus ojos prácticamente cerrados, obteniendo una respuesta no verbal por parte de su amigo, quien se había acercado y seguidamente puesto encima de él con las piernas una a cada costado suyo—. ¿Ji? —con confusión abrió más sus ojos y levantó su cabeza para observar a su amigo.


Antes de que pudiera apartarse o siquiera protestar, Han se había inclinado hacia adelante para quedar a nada de distancia de él, mirándolo directamente a los ojos, con tanto cariño y deseo. El mayor besó su mejilla con suavidad y un instante después, aún sin apartarse del todo y sin previo aviso, unió sus labios en un beso tranquilo, al menos al inicio. Jeongin se sorprendió, pero no lo alejó, principalmente porque tardó en procesar lo que estaba pasando…


¿Qué se suponía que estaban haciendo? Jisung y él eran mejores amigos, prácticamente desde que eran niños… Y aunque Jeongin pudo notar con facilidad que Jisung tenía sentimientos más que amistosos por él, planeaba fingir que no se había dado cuenta y por lo tanto hacer como que no estaba pasando nada, porque no quería arruinar esa amistad tan bonita y mucho menos lastimar a su mejor amigo.


Pero, ¿y ahora?


En un inicio, el menor mantuvo la cordura, pensando que nada de eso estaba bien, pues además de lo anterior mencionado, Hyunjin, su futuro novio y Minho, el prácticamente novio de su mejor amigo, estaban allá abajo, esperando por ellos.


Quiso apartarlo, en serio que sí… Pero… Los labios de Jisung eran tan suaves y sabían tan bien que no quiso dejar de sentirlos. Cualquier pizca de razonamiento en el más joven se fue a la mierda poco después, cuando Jisung dirigió su mano a una de las mejillas del contrario para acariciarla con dulzura, dando a entender con sólo eso que aquello no estaba siendo un acto puramente carnal y de deseo, sino de amor y enorme cariño, cosa que Jeongin podía entender a la perfección sin necesidad de una sola palabra por los años que llevaban de amistad.


Sintiéndose tan querido por el otro, Jeongin decidió dejarse llevar, cerrando sus ojos con más calma y relajándose notoriamente, siguiendo el beso e incluso aumentando el movimiento para después intentar juntar sus lenguas. Ninguno estaba teniendo suficiente, querían más… Pero la culpa volvió a abrumar a Jeongin repentinamente.


—Ji, no… —reclamó en un susurro, haciendo su cabeza a un lado para apartar sus bocas con un sonido húmedo—. Nuestros, casi, novios están abajo.


—Aún no son nuestros novios, Innie— musitó con tranquilidad, dejándole después otro besito corto en la mejilla izquierda—. No te sientas mal.


—Pero Minho te quiere y tú a él —habló bajito, con sus ojos suavemente cerrados porque Jisung lo seguía besando—, y lo mismo con Hyunjin y conmigo.


—Innie, eso también aplica para nosotros, porque, yo te amo y tú a mí.


—Pero… No así —susurró inquieto, recibiendo nuevamente los besos de Jisung en los labios—. Y ellos están abajo... —continuó protestando en voz baja en medio de los besos—, sería más raro.


—La verdad eso hace que se sienta mejor —respondió con calma mientras comenzaba a mecer su pelvis contra Jeongin lentamente.


—¿Por qué? —preguntó con susto e incredulidad por la repentina acción de su amigo, sosteniendo firmemente las caderas de Jisung e intentando apartarlas a decir verdad sin tanta fuerza.


—¿No te gusta la idea de que en cualquier momento puedan entrar por esa puerta?


—Eres un rarito —jadeó entretenido, con una mueca leve de placer y sintiéndose mucho más despierto. En realidad el sueño se le había escapado por completo.


—Pero así me quieres, ¿no? Con eso me doy.


Jeongin mostró una pequeña sonrisa más que preciosa ante Jisung, mientras ladeaba su cabeza, buscando la mirada de Han bajo el cabello algo sudado del mismo.


—Eres muy guapo, Jisung —habló agitado, intentando con todas sus fuerzas contener gemidos—, más que muchos otros chicos en los que me he fijado.


—¿De verdad? —cuestionó con ilusión, obteniendo un asentimiento de parte de su amigo.


—ojalá pudiera enamorarme de ti… —comentó con tristeza soltando un gemido agudo poco después antes de continuar—. Tú no me harías sufrir, y, seríamos la pareja perfecta, nos llevamos muy bien.


—Sí, pero, no elegimos de quién enamorarnos… Y Hyunjin apareció en tu vida. Y no sé porqué, pero te enamoraste— rió dolido, continuando con el movimiento de su cadera cada vez más rápido, rozándose contra el miembro de Jeongin el cual de a poco se estaba endureciendo más y más.


Hubo un momento de silencio en el que sólo se escuchaban los jadeos, el movimiento de la cama y la ropa rozándose. Jisung se intentaba dar placer a veces, pegando su intimidad a Jeongin, pero la mayor parte del tiempo únicamente se concentró en hacer sentir lo mejor posible al otro, como si con eso le estuviera demostrando lo mucho que lo quería.


—Hanji… —llamó bajito a su mejor amigo, haciendo que éste lo mirara atento, pero sin detener el rápido movimiento de su cadera—. Tú… ¿N-no querrías que tu primera vez fuera c-con Minho?


—A como es, creo que lo hace rico —respondió tranquilo aunque con su voz temblorosa, su cara roja y su mirada perdida.


—¿Eso es un sí o un no?


—Diría que me da igual… Pero, la verdad es que yo quiero hacerlo contigo, Jeongin.


—Ehh… Bien, pero sólo como amigos, ¿está bien? —Respondió más convencido, sin pensarlo tanto debido a su ebriedad y en seguida levantó su cabeza para recibir el beso que era obvio que Jisung le iba a dar.


Jeongin sostenía las caderas de Jisung con firmeza, ayudando al movimiento de ésta para aumentar la velocidad, provocando así que la fricción entre ellos le causara más placer, haciendo que de lo más profundo de él salieran jadeos que casi parecían gritos por lo bien que se estaba sintiendo. Decidió dejar de cuestionarse lo que su mejor amigo y él estaban haciendo para poder disfrutar y vaya que lo estaba consiguiendo.


Sin decir una sola palabra, Jisung se enderezó sin dejar de moverse, llevando sus manos a su corbata para aflojarla y seguidamente poder quitársela; justo después, dirigió sus manos a su camisa, comenzando a desabotonarla de a poco hasta que pudo quitársela, al final un poco con la ayuda de Jeongin. Posteriormente, Jeongin decidió hacer lo mismo con la propia, siendo ayudado por Jisung quien se deshizo de ella casi desesperado. Cuando ambos quedaron desnudos de arriba, Jisung se inclinó hacia el otro con la intención de comenzar a dejarle besos en el pecho, los cuales fueron casi siempre tiernos pero a veces también rudos, combinándose en instantes con morididas, provocando que el menor jadeara y se sintiera aún mejor.

Jisung subió sus labios del pecho al cuello de Jeongin, luego los pasó a sus orejas, después mejillas y finalmente a los labios, en donde los besos continuaron y se fueron haciendo cada vez más apasionados, siendo húmedos casi todo el tiempo cosa que acompañada de la fricción entre ambas zonas íntimas les daba mucho más placer a ambos.

A pesar de que Jisung no estuviera recibiendo estimulación directa en su pene, la fricción en su recto se sentía extrañamente placentera, le hacía sentir calor por todo el cuerpo, y por ello a cada instante tenía ganas de más, de llenar un vacío que de pronto sintió muy presente. Impulsado por esto, abrazó a Jeongin, recostándose casi por completo sobre él y movió su cadera más rápido aún, dejando a Jeongin cada vez más deseoso de sentir más. Por esto mismo, y de un momento a otro, el menor quiso tomar el control, y ya más que despierto, levantó a Jisung para voltearlo y ponerse sobre él, haciendo que éste abriera sus piernas lo máximo posible de manera prácticamente automática para recibirlo, y una vez ahí, Jeongin siguió moviéndose causando varios gemidos fuertes a los dos.


—Innie, tu pantalón —gimoteó con dificultad de pronto y un momento después jadeó pesado cuando Jeongin paró en seco, pero miró satisfecho que esto había sido para hacerle caso y deshacerse de sus prendas inferiores y seguidamente de las propias, quedando completamente desnudos, sin contar la gargantilla de picos que Jeongin aún traía en su cuello.


—Ji… —le habló antes de hacer cualquier otra cosa— ¿Tienes condones?


—No —respondió algo preocupado—. Pero tal vez en el cuarto de mis papás…


El menor suspiró al pensar que tendrían que detener todo para salir de la habitación e ir a la otra para buscar por un buen rato algo que podía no haber, sin mencionar el hecho de que alguien los podría ver.


—Por mí no hay problema si no usamos —comentó Jisung nervioso y Jeongin asintió agitado—. ¿Quién irá abajo?


—No sé…


—¿Tú qué quieres?


—Lo que sea —respondió Jeongin sin pensarlo.


—Entonces, quiero estar abajo, ¿está bien?


Jeongin asintió con una expresión sería por su nerviosismo y en seguida se acomodó en medio de las piernas del mayor, pero aún sin recostarse sobre éste, sólo observando a su amigo con curiosidad y algo de duda.


—¿Es así directamente? —cuestionó Jeongin nervioso, con cada vez más preguntas en su mente y al mirar la entradita de Jisung sólo temió más—. ¿Voy a caber ahí?


—No sé —respondió el mayor avergonzado de que Jeongin lo estuviera mirando directamente allí, en esa zona privada que no esperaba mostrarle a alguien pronto y mucho menos a su mejor amigo.


—¿Y si te duele?


—Seguro va a doler, pero lo voy a resistir.


—De acuerdo —asintió apenado mientras se acomodaba encima de Jisung, poniendo sus manos una a cada lado del más bajo apoyadas firmemente contra el colchón.


Su miembro ya estaba erecto, así que no le hizo falta más estimulación para poder entrar. A Jisung sin embargo, claro que le hacía falta, pero al ser primerizos en esos temas y nunca haber hablado de eso (más que nada de cómo era el sexo entre dos hombres) no tenían idea de cómo debía ser. Lo único que se le ocurrió a Jeongin para que su amigo no sufriera tanto a la hora de entrar fue mojar dos de sus dedos lo más que pudo y en seguida dirigirlos a la entrada de Jisung para embarrarla bien, dejándola húmeda tanto por fuera y un poco por dentro, lo que le logró sacar varios jadeos agudos a su mejor amigo.


—¿Hoy sí te bañaste? —preguntó el menor con una leve risa burlona en lo que se acomodaba mejor sobre él, con sus caras a muy poca distancia.


—Sí —respondió en un susurro, sonriendo momentáneamente a su amigo.


—Bueno, ya voy a hacerlo.


—Ten cuidado —contestó tembloroso mientras alzaba e intentaba separar lo máximo posible sus piernas, ayudándose con sus manos para sostenerlas.


Jeongin cambió su expresión a una más seria cuando se dispuso a entrar en su amigo, abriendo su boca levemente a la vez por el placer que experimentó tan sólo cuando su punta tocó la entrada de Jisung. Un momento después, comenzó a empujar, logrando entrar en el otro lentamente por lo que Jisung no tardó en comenzarse a quejar.


Ardía, como el maldito infierno, para ambos, pero a la vez se sentía increíblemente bien, tanto que al menos Jeongin sintió que podría venirse en cualquier momento, pues dentro de su amigo estaba tan apretado y calientito.


Jeongin se sentía tan bien que por un momento ignoró el hecho de que Jisung hubiera comenzado a llorar adolorido, cubriendo su boca con una de sus manos para no hacer demasiado ruido y mostrando sus ojitos afligidos; estaba todo rojo además.


Cuando el menor se dio cuenta finalmente, decidió agacharse hacia el otro para intentar calmarlo, con besos e incluso lamidas de vez en cuando en las mejillas y cuello para que Jisung dejara de sentir tanto el dolor y se concentrara más en el disfrute por esa estimulación.

Mientras tanto, Jeongin levantó su pelvis despacio, sacando con cuidado lo poco que había entrado de su punta en su amigo. Se mantuvo así un par de segundos y luego volvió a empujar para introducirse, aunque esta vez siendo más fácil debido al líquido que Jeongin comenzaba a expulsar, que aunque estuviera en pocas cantidades, al menos ayudaba para humedecerlo y hacerlo más resbaloso.


—Jeongin… —gimió con extremo dolor, sin embrago no fue reclamo, únicamente el primer suspiro de muchos que Han iba a soltar debido a su amigo.


Jeongin empujaba y alejaba su cadera para irse introduciendo de a poco, sintiendo con cada estocada que se estaba metiendo más, dándole tanto placer que por poco creía que iba a terminar. Jisung en cambio había dejado de sostener su pierna y cubrir su boca especialmente para dirigir sus manos a la espalda de Jeongin en donde le enterraría las uñas, con su boca levemente abierta, sus ojos adormilados y su entrecejo fruncido; no podía contener los gritos que prácticamente se le salían solos en cada impulso que Jeongin daba hacia él. Sentía que se estaba desgarrando, pero no iba a parar, por nada del mundo. Quería hacer sentir bien a su Jeonginnie.


—¿T-te duele mucho? —preguntó con un tono de preocupación, mirando a su amigo atentamente.


Jisung asintió leve mientras lo rodeó por la espalda para atraerlo todavía más a él—. Aunque, no sé cómo explicarlo, pero se siente muy bien —susurró deleitado a lo que Jeongin asintió con más alivio.


Prácticamente, Jeongin estaba usando poco más de su punta, en parte para no lastimar a Jisung y también para no venirse tan pronto. Pero eso cambió cuando Jisung, con el sentir de que necesitaba más, levantó sus piernas; con éstas rodeó a Jeongin de la cadera y en seguida lo atrajo hacia él, tan fuerte que causó que entrara por completo, haciendo jadear con fuerza a ambos.

Jeongin se dejó caer por la sorpresa acompañada del placer al sentir esas paredes tan calientes y apretadas rodeando todo su largo; y Jisung arqueó su espalda levemente, porque aunque la intromisión tan brusca de Jeongin le dolió bastante, lo que predominaba era el placer de al fin tenerlo todo adentro de él.


—No jodas —jadeó Jisung, llevando su ante brazo derecho a su frente. Su rostro estaba tan mojado por las lágrimas y tan rojo que podía asemejarse a un tomate.


Jeongin por su parte agachó su cabeza, con su cabello mojado cubriendo su frente y parte de sus ojos. Su boca poco abierta, dejando salir jadeos pesados y sus brazos temblando un poco.


—Mierda... Jeongin —jadeó con fuerza en lo que quitaba su brazo de su cara, intentando mirar directamente a su amigo, al cual tenía a milímetros de distancia, sus respiraciones calientes y agitadas chocaban— m-muévete.


—No, espera… Si lo hago voy a terminar.


—No importa —susurró firme mientras se levantaba un poco hacia él para abrazarlo y pegarlo más a si mismo, recostándose en la cama junto con él un momento después. La sensación de sus pieles pegadas transmitiéndose calor entre sí lo volvió loco.


Jisung, quien aún tenía sus piernas alrededor de las caderas de Jeongin, comenzó a moverlo lentamente, empujando e intentando jalarlo con la intención de empezar con un vaivén bastante lento que comenzó a sacar gemidos altos a ambos.


—Ji, voy a terminar —advirtió angustiado.


—No importa —negó de nuevo despacio con su cabeza, con una expresión notoria de placer y comenzó a empujarlo ligeramente más rápido.


Jeongin no lo pudo evitar y casi como por instinto comenzó a mover su cadera él solo, yendo y viniendo más rápido cada vez, empujándose hacia Jisung con fuerza por el placer tan potente que lo estaba abrumando. Se sentía fascinado al ver a Jisung abajo suyo, llorando de manera ruidosa y aguda mientras era movido de arriba abajo por las rudas embestidas que le estaba dando; esto al igual que el rechinar de la cama y el ruido que la cabecera de esta hacia al chocar fuerte contra la pared lo excitaban mucho más.


Jeongin se sintió apenado, pero en menos de un minuto no pudo resistir más. Con una voz aguda avisó a Jisung que iba a acabar y a éste no sólo no le importó, sino que mantuvo el agarre con sus piernas fuertemente para que Jeongin no pudiera salir de él… Quería recibirlo todo de Jeongin.


Los sonidos húmedos dentro de Jeongin avisaron a Jisung de que probablemente éste estaba por terminar, así que al verlo más débil se le ocurrió algo... Lo soltó con sus piernas, luego lo alejó para que saliera de él a lo que ambos jadearon, le dio la vuelta, recostándolo sobre la cama con cuidado y en seguida se puso sobre él, con una pierna a cada costado suyo. Jisung se acomodó para que su entrada quedara a la altura del pene de Jeongin, se inclinó un poco hacia adelante, tomó el miembro de su amigo y lo alineó en su agujero para en seguida reincorporarse e irse dejando caer despacio, haciendo que entrara en él de a poco. Una vez sintió que había chocado con la pelvis del otro comenzó a mover su cadera de adelante hacia atrás, retomando poco después el ritmo rápido que estaban manteniendo antes. Poco después, se sostuvo del pecho de Jeongin, apoyó sus rodillas en la cama y se comenzó a levantar, dando brinquitos rápidos y precisos para que Jeongin entrara y saliera de él, produciendo sonidos de choque húmedo.


Se sentía tan pero tan malditamente bien, para los dos.


El calor y el cosquilleo en la parte baja del abdomen de Jeongin cada vez se hacían más potentes y el placer puro que Jisung sentía en su zona trasera que se extendía por su espina dorsal no tenía precio, ambos estaban jadeando fuerte y agitadamente, sintiendo tanto placer. No querían ni iban a parar pasara lo que pasara, y eso, además del hecho de que estaban borrachos hizo que no les importara para nada el hecho de que la puerta de la habitación se haya abierto.


—¡Oh, perdón! —exclamó Christopher más que avergonzado y se alejó rápidamente de ahí, a diferencia de Seungmin, quien se quedó a mirarlos asombrado, hasta que un par de segundos después decidió retirarse de la habitación, sin hacer más que ponerle seguro a la puerta y seguidamente cerrarla atrás de él.


—Vamos a coger en el cuarto de tus papás, Jisung —la voz se escuchó cada vez más lejos a través de la pared, igual que la otra.


—Pero Minho está abajo —susurró el mayor (quien sólo logró distinguir a Jisung) más que confundido a lo que Seungmin ya no respondió nada, pero él sabía perfectamente quién era la persona que estaba bajo Jisung.


Abajo se encontraban el resto de los amigos además de otros conocidos jugando a las cartas con diversión. Claro que estaban extrañados por la larga desaparición de Jisung y Jeongin, pero se imaginaron que éstos estaban teniendo una buena plática de mejores amigos. Seungmin y Chris fueron y serán los únicos en enterarse de lo realmente ocurrido debido a la orden del menor de éstos de no decir nada al respecto jamás. A decir verdad, a nadie le convenía saberlo.


Jeongin tenía sus manos apretando la cintura de Jisung, otra cosa que seguramente dejaría marcas, pero a ninguno le importó.


Jisung subía y bajaba como podía y cuando se cansaba sólo movía su cadera de adelante hacia atrás o en círculos, manteniendo el ritmo rápido lo máximo que pudo. Hasta que finalmente no pudo más, quedándose quieto un momento para tomar aire, sin contar con que el menor no iba a perder el tiempo. Con una fuerza que Jisung desconocía de su amigo, Jeongin comenzó a levantar su cadera, impactando contra él con rudeza, causando que Jisung cayera por su piernas temblorosas, llorando a más no poder. Sus brazos también comenzaron a moverlo, alejándolo y atrayendolo contra sí mismo aún sin detener sus embestidas.


Su pene entraba y salía de Jisung casi por completo, y Jeongin podía observarlo bien, la forma tan sucia en la que su amigo lo tomaba tan fácilmente.


Jisung ya no sentía ni un gramo de dolor y eso se podía notar muy bien por la manera en la que no podía dejar de gemir agudo y alto, con sus ojos ligeramente entrecerrados, las lágrimas de placer que caían de ellos, sus mejillas rojas y por cómo saltaba sobre Jeongin, tan desesperado.


Se sentía delicioso.


Hicieron falta un par de saltos más del mayor para que Jeongin lo sostuviera con fuerza para no salir de él, pareciendo que estaba pellizcando su piel de tan fuerte que la apretó, lo que hizo a Jisung entender que el otro estaba por venirse, por lo que tomó asiento sobre él más tranquilamente mientras acariciaba su pecho con cariño. Inmediatamente después, Jeongin se vino con gemido ronco, descargando toda su esencia dentro de Jisung con un suspiro fuerte, con éste levantándose y seguidamente dejándose caer varias veces más con lentitud para terminar de exprimir a su amigo hasta que éste salió solo de él por la flacidez que su miembro había obtenido de nuevo, provocando que Jisung experimentara una sensación de vacío. A su lado, en la mesita de noche habían pañuelos de los cuales Han agarró varios para limpiarse, notando sangre en ellos cosa a la que no le dio mucha importancia al pensar en ello como algo normal y en seguida, aún con sus piernas temblorosas, se dirigió con Jeongin, quien se mantuvo tranquilo, mirando cómo su mejor amigo se encargaba de limpiarlo con suma dulzura y cariño.


—Tú no terminaste —afirmó Jeongin, observando el pene aún erecto del mayor.


—Está bien, no importa —dijo sonriente mientras arrojaba los papeles sucios a cualquier otra parte de la cama.


—Sí importa —habló serio, tomando el bonito y gordito muslo del contrario para apretarlo en señal de que fuera con él.


Jisung lo observó más serio y luego se acercó a él otra vez, sin dejar de mirar a Jeongin directamente a los ojos.


—¿Qué quieres hacer? —le preguntó el menor con duda.


—Lo que quieras.


—¿Tú qué quieres? —cuestionó Jeongin, curioso y a la vez tímido.


—¿Podrías… Hacerlo con tu boca? —sin esperar una repuesta, agachó su cabeza por la vergüenza de insinuar eso directamente… Lo había visto tantas veces en sus fantasías, pero nunca esperó decirlo en voz alta.


—Está bien —asintió nervioso y justo después se levantó, esperando a que Jisung se acomodara.


El mayor caminó con sus rodillas junto a Jeongin y se sentó, recargando su espalda y cabeza en la cabecera de la cama, abriendo a la vez sus piernas para que fuera más fácil para Jeongin ponerse ahí.


—Nunca he hecho esto —declaró Jeongin, mientras se acomodaba entre las piernas de Jisung, recostando todo su cuerpo boca abajo a excepción de su torso y cabeza, la cuál dejó justo arriba del miembro de Han.


—Estoy seguro de que se sentirá muy bien de todas formas —dijo con una leve sonrisa y su respiración volviéndose agitada nuevamente al sentir el aliento caliente de Jeongin muy cerca de su intimidad.


El menor agachó su cabeza para finalmente observar la longitud de su amigo de cerca. No era lo más enorme que hubiera visto (únicamente comparándolo con el suyo pues no era como que hubiera visto otro pene antes), pero temía que eso no fuera a caber en su boca, y sabiendo lo asqueroso que era, también estaba la preocupación de que le dieran ganas de vomitar… Cómo fuera, ya estaba ahí y no iba a dejar a su amigo con las ganas. Tampoco se pensaba arrepentir. Así que, tomó bastante aire, lo expulsó despacio y después se agachó, abriendo la boca para meter todo eso dentro suyo sin pensarlo mucho tiempo más.


—Oh, Innie… —gimió Jisung con una voz tan aguda y linda que por poco volvió a poner a Jeongin duro.


Jeongin lo sostuvo mejor, apretándolo entre sus labios con cuidado de que no rozara con sus dientes y en seguida comenzó a bajar, tragando más de ese músculo carnoso y caliente que a decir verdad le supo muy bueno. Procuró tocarlo con su lengua para hacer sentir mejor a su amigo y de un momento a otro lo comenzó a chupar como si fuera una paleta, la más deliciosa de ellas. Aunque mayormente Jeongin se estuviera concentrando sólo en la punta, Jisung estaba delirando a tal grado en el que no era consciente de su alrededor, además de varias cosas como el hecho de que sus gritos eran tan fuertes que llegaban a oídos de algunas personas que estaban abajo a pesar de la música a un volumen alto que tenían, pero para su suerte, la mayoría pensó inmediatamente en Seungmin y Chris.


La boca de Jeongin era muy caliente y suave, Jisung no iba a resistir mucho más. Peor cuando un momento después, sintió los dedos de su amigo intentando colarse dentro de él, lográndolo sin tanta dificultad poco después debido a lo que habían hecho anteriormente. Jeongin comenzó moviendo sus dedos despacio, de atrás hacia adelante, sintiendo que estos ardían por lo caliente que el interior de Jisung era, pero de a poco, fue aumentando el ritmo, llegando a uno en donde los sacaba por completo y sin esperar los volvía a meter rápida y bruscamente, procurando siempre que la punta de estos chocara contra la pared interior de su amigo que se estiraba cuando empujaba pero a la vez apretaba cada que el mayor tenía espasmos por el placer.


—Se siente muy bien —la voz del mayor salió aguda así como los gemidos que no podía controlar—. Sigue así, Jeongin —rogó jadeante, moviendo su cadera, simulando estocadas leves para que los dígitos de su amigo fueran más rápido y profundo en lo que el mismo lo continuaba lamiendo.


—Te gusta mucho sentirte lleno —susurró Jeongin, ya casi sin un rastro de vergüenza debido a lo excitado que se encontraba, antes de volver a meter al otro en su boca.


—Sí, Innie. Me gusta estar lleno y más si es por ti —jadeó desesperado, moliéndose de manera más insistente contra los dedos de su amigo.


—Me quieres adentro de ti otra vez, ¿no? —habló mientras se levantaba, ayudándose de sus manos contra la cama para recorrerse y quedar a la altura de Jisung nuevamente, con éste un poco encorvado para dejar su entrada a la disposición del otro.


—Sí, Jeongin —con su expresión de excitación y sus mejillas extremadamente rojas abrió más sus piernas.


Jeongin agarró los muslos de Jisung con sus grandes manos y los apretó con fuerza para jalarlo y así atraer la cadera del mayor hacia él. Alineó su miembro en el agujero de su amigo y sin pensar se comenzó a introducir.

Un par de segundos después, Jisung se encontraba con su boca abierta, gimiendo escandalosamente debido a Jeongin.


Jisung abrazó a Jeongin hasta dejar los dedos de sus manos enterrados en su espalda y se aferró a él como si no hubiera un mañana, sin dejar de lloriquear con impaciencia.

El menor se empujó dentro del más bajo hasta que estuvo adentro por completo, esperó sólo un momento y de pronto comenzó a mover su cadera para salir y seguidamente entrar sin tanto cuidado como en la primera vez, pues de todas formas, Jisung ya estaba tan dilatado y húmedo que deslizarse dentro y fuera de él ya no resultaba demasiado complicado, lo que sin duda causaba más satisfacción a ambos.


Sus respiraciones estaban increíblemente agitadas y sus caras rojas y muy húmedas por lo mucho que estaban sudando; el maquillaje de Jeongin se había corrido bastante y al igual que Jisung, ya estaba todo manchado del labial rojo que antes se le veía tan bonito al menor, pero que ahora sólo los hacía ver sucios… Vaya que valió la pena.


A ese ritmo casi salvaje con el que Jeongin estaba arremetiendo contra Jisung no iban a aguantar mucho más.

Cuando el más alto le avisó al otro que estaba por terminar, Jisung decidió dejar su vergüenza de lado y llevar su mano a su propio pene para estimularlo, al ritmo de las embestidas de Jeongin para poder terminar juntos, y así, luego de un rato no tan largo, ambos sintieron sus vientres hormiguear y un momento después Jisung se vino, temblando con fuerza y manchando al menos su abdomen con su líquido. En unos segundos, Jeongin terminó adentro de su amigo de nuevo, empujándose fuertemente contra él debido al potente orgasmo en lo que soltaba un último jadeo más ronco.


La habitación hizo eco de unos últimos sonidos de choque que cada vez se hicieron más lentos hasta parar por completo, quedando únicamente con las respiraciones rápidas y pesadas de los chicos.


—Ahh… Se sintió muy bien —habló Jisung, retomando el aliento aún con el sentir calientito en su parte baja por el reciente orgasmo además del semen de Jeongin acumulado dentro de su ser.


—Sí… —jadeó con más tranquilidad, en lo que se hacía a un lado y se dejaba caer pesadamente de espaldas en la cama junto a Jisung.


En silencio, Jisung se sentó con cuidado, sintiendo su espalda baja algo punzante y después intentó levantarse de la cama, siendo detenido por Jeongin al ver su mueca de claro dolor.


—¿Ibas por la ropa? —preguntó el menor, señalando las prendas tiradas en el suelo y Jisung asintió, por lo que Jeongin se levantó por eso para después volver a la cama.


Se limpiaron tranquilamente con los mismos pañuelos de antes y se cambiaron con la intención de bajar ya, pues no podían quedarse más tiempo sin levantar sospechas, más de las que ya habían generado en muchas de las personas que estaban abajo.


—Innie —susurró con calma, permaneciendo sentado tranquilamente en la orilla de la cama—, prométeme una cosa.


—¿Qué? —preguntó Jeongin, sentado junto a él mientras acariciaba suavemente el muslo del mayor.


—Bueno, dos.


—¿Qué quieres? —cuestionó divertido, dándole una linda sonrisa a su amigo acompañada de una leve palmada en el muslo.


—Que no te vas a arrepentir de lo que hicimos, porque yo sí lo voy a recordar, con mucho cariño —dijo avergonzado, con una carita de esperanza.


—Está bien —respondió con calma, sacándole una gran sonrisa a Jisung.


—Y lo segundo es, que vas a ser mi mejor amigo siempre.


—Son cosas fáciles de prometer —dijo con una sonrisa y a diferencia de otras veces, no apartó a Jisung cuando éste se lanzó a él para abrazarlo fuertemente, y de hecho correspondió al abrazo.


Hubo un pequeño momento de silencio antes de que se alejaran un poco, y con una sonrisa coqueta, Jisung se acercó al oído de Jeongin—, ¿sabes? Podríamos encerrarnos en mi cuarto a coger toda la noche y mañana decir que nos quedamos dormidos —sugirió sonriente y de verdad que a Jeongin no le pareció una mala idea en lo absoluto.


Pero aún así negó.


—Hmm, vamos con los demás un rato más, ya veremos qué pasa al rato.


Jisung asintió contento y siguió a Jeongin cuando éste salió de la habitación.


Bajaron como subieron: con las manos tomadas, pero mucho más cercanos y sonrientes de lo que ya estaban.


Al bajar, fueron recibidos por sus demás amigos que de inmediato se propusieron ponerlos nerviosos sin saberlo...


—¿Por qué tardaron tanto?


—Estábamos hablando —respondió Jisung temeroso, pues el alcohol en su sangre se había esfumado prácticamente por completo y esto hacia que mentir se le dificultara.


—Puro chisme con ustedes dos —dijo Felix, con una sonrisa divertida.


—Y no cuentan —dijo el novio del último mencionado, Changbin, con una cara de decepción haciendo reír a los demás, incluido Hyunjin quien no dejaba de mirar a Jeongin con una sonrisa pequeñita.


—¿Y el juego? —preguntó el chico de lunar bajo el ojo con duda al observar que las manos de los chicos estaban vacías.


—¿Juego? —Jisung se mostró realmente confundido—. ¿Qué juego?


—El de mesa —insistió Hyunjin—, la razón por la que subieron.


—Ah, sí —asintió Jisung nervioso, dándose una cachetada mental por haberse olvidado de ese pequeño gran detalle que los hizo ver más sospechosos—. Ahora voy por él, pero primero voy a vomitar —habló apresurado y todos menos Minho rieron, éste último levantándose velozmente a su lado para acompañarlo al baño, ignorando por su propio bien el hecho de que Jisung tuviera labial rojo embarrado por toda la boca y afuera de esta, cosa que en la obscuridad de la sala no se apreciaba muy bien pero que de cerca sí que se podía distinguir.


Podría ser normal que el maquillaje se le escurriera por toda la cara a las personas que lo trajeran; le pasó a varios que iban de, por ejemplo: payasos o mimos, debido a la noche tan caótica, divertida y agitada que estaban pasando, pero… Minho se había disfrazado junto con Jisung y, obviamente los hombres de negro no llevaban maquillaje.


—Qué noche tan loca —dijo uno de los presentes y Jeongin asintió, concordando sin dudarlo.


—Ni que lo digas —dijo el rubio, ladeando su cabeza con su mirada perdida y una pequeña sonrisa todavía incrédula. A él también se le había esfumado la borrachera.


. ⋆ ☆ . ★ ⋆ ☆ . ★ . ☆ ⋆ ★ . ☆ ⋆ .


El Jeonsung es uno de mis shipps favoritos, no puedo con ellos y jamás superaré el hecho de que realmente se hayan besado (aunque Jeongin lo niegue jajaja). Qué envidia, quién pudiera

Este os fue publicado en mi twitter hace un tiempo, pero aquí le agregué más cosas, es como premium jajaja

Me gustan todos los shipps de stray kids, así que si quieres que escriba un os sobre alguno ponlo aquí, con todo y temática/contexto si quieres. Incluso pueden ser tríos, orgías, solos, lo que sea.

Bye bye ฅ^•ﻌ•^ฅ

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