COWBOY [CHESTAPPEN]

Sinopsis

Max no pudo evitar mirarlo. Por más que sus instintos le pedían no mirar hacia ahí, era muy difícil cuando Sergio tenía las piernas abiertas en esa posición.

Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

RIDE ME

hacia su entrada y comenzó a estimularlo, dejándo que su saliva invadiera su interior.


Max sostenía su cuerpo con sus rodillas y una mano en la cama, mientras que con la otra continuaba masturbando al mayor.


Pronto sintió que algo más invadía su interior, Sergio había metido poco a poco uno de sus dedos, preparándolo para lo que estaba a punto de suceder.


El rubio no hacía más que gemir ante el contacto, moviendo sus caderas para sentirlo mejor.


Entonces el pelinegro saco el dedo y hundió su rostro en la entrada del más joven, lamiendo y besando todo en él.


Sabiendo que estaba listo para hacer su fantasía realidad. Max avanzo un poco hacia adelante y Sergio acomodo su miembro en su entrada, llenándolo de placer en un movimiento lento pero satisfactorio.


El rubio comenzó a moverse poco a poco, acostumbrandose a la excitante sensación de tenerlo dentro de él. Teniendo el control de montarlo como tanto deseaba.


Pronto las manos de Sergio lo tomaron de la cintura, ayudándolo a moverse sobre él. Teniendo la perversa vista de como su miembro desaparecía entre la piel del más joven.


Max busco una mejor posición para sostener su cuerpo, abriéndose un poco más y así solo mover sus caderas sobre la caliente carne dentro de él.


Las manos de Sergio bajaron hasta sus glúteos, donde comenzó a masajearlo mientras observaba como montaba su miembro.


—Ven aquí...—Susurró el pelinegro con dificultad y el rubio obedeció.


Max apoyo su espalda en el pecho del mayor, pero ahora era el mayor quien movía sus caderas para llenarlo por completo, sintiendo como su excitación subía.


Pero no pudo evitar notar que el rubio necesitaba su ayuda. Al notar como su miembro erecto no dejaba de moverse al chocar sus caderas, pero que había sido ignorado todo ese tiempo.


Entonces Sergio puso su mano en el miembro del más joven y comenzó a masturbarlo, haciéndolo gemir más fuerte.


Pronto Max no pudo evitar venirse en su mano, haciendo gotear su semen entre sus dedos.


Y cuando el pelinegro se dio cuenta de que pronto tendría la suya, dejo en paz su trasero y lo empujó hacia la cama.


Se subió encima de él, poniendo su miembro en su rostro y comenzó a masturbarse, a veces golpeándolo con él en el rostro.


Hasta que finalmente el semen comenzó a gotear de este, machando el bello rostro del joven rubio.


Y este último no dejaba de sacar la lengua, deseando que cada gota cayera dentro de su boca.


Sergio acercó su miembro a la lengua de este y lo hizo lamerlo, y Max no desaprovecho el momento para comenzar a besarlo y succionar la poca excitación que aún quedaba en él.


El pelinegro limpio el rostro del joven con sus dedos y luego se lo puso en la boca a su amante, obligándolo, gustoso, a saborearlos.


Después Sergio se acostó junto a él, intentando recuperar el aliento.


Mientras que un joven Max se dio cuenta de que solo basta una mirada suya para provocar esas situaciones tan satisfactorias.