Prólogo

Hay voces que encantan y otras que enamoran, algunas te hechizan el alma y otras reconfortan llevándote a la calma, cualquiera de ellas estaría dispuesta a escuchar con tal de despojar de mi cabeza a las irritantes voces que me atormentan.
Poético, diría al que le gusta oír e interesante, seria para el curioso lector que a la cama aún no ha podido ir, pero…
¿Sería hermoso para el que ve más allá de lo normal?
¿Sería melodioso para el que escucha lo que no debería oír?
¿Sería inspirador para el que sueña con frecuencia y aun así en las noches se desvela?
Te lo pregunto a ti, porque quizás ya no esté aquí, quizás esté a tu lado o en algún rincón del cuarto donde te encuentras ahora leyendo mi fatídico texto.