CAPITULO ÚNICO
Oscuridad...
Una fría y desolada oscuridad era lo único que había a su alrededor, los únicos sonidos que podían escucharse eran unos bajos quejidos por el inmenso dolor acompañado de leves sollozos.
Agonía...
Había llegado su final. Ambos lo sabían, la ausencia de calor en sus cuerpos era una clara señal de que sus vidas estaban por acabar, pero ninguno de los dos se atrevía a decirlo en voz alta.
Tristeza...
Desgraciadamente su historia de amor estaba por terminar. La realidad dolía más que cualquier herida que pudieran tener sus muy lastimados cuerpos, pero aún así, se aferraban a lo poco que les quedaban, se aferraban el uno al otro.
Dolor...
Saber que su amor había llegado a su final dolia en todas las formas posibles. Tal vez porque su amor les fue arrebatado de forma cruel antes de tiempo al igual que sus jóvenes vidas, eso provocaba un inmenso dolor en su interior.
La pregunta era, ¿Por qué?
Era la pregunta que rondaba por sus mentes mientras sus vidas se iban apagando lentamente al tiempo que las lágrimas hacían acto de presencia.
¿Porque tenían que despedirse cuándo aún no es tiempo de decir adiós?, ambos sabían que su amor no tenía porque terminar de esta manera.
La pregunta seguía siendo ¿Porqué? ¿Porqué tuvieron que hacerles tanto daño si nunca lastimaron a nadie y su único gran pecado fue amarse como se amaron?
Tal vez la sociedad aún no estaba lista para ser testigos del amor que ellos se profesaban.
Tal vez porque el amor que se profesaban era demasiado bueno para este mundo.
Tal vez, y solo tal vez, en el fondo de su corazón tienen la esperanza de coincidir en otra vida para que su amor pueda continuar justo tal como lo dejaron.
Ahora, solo era cuestión de tiempo para que llegase su final, ambos lo sabían, tal vez por eso es que se aferraban el uno al otro con las pocas fuerzas que les quedaban.
Haciendo un esfuerzo sobrehumano para recuperar el habla, el menor de los jóvenes inhaló profundamente tratando de calmar sus emociones para así retener sus lágrimas. A pesar del inmenso dolor que tenía, queria verse fuerte para su pareja, así que después de varios minutos, por fin habló.
—Sabes lo mucho que te amo, ¿verdad? - susurro al tiempo que le hacía una tierna caricia en el alborotado cabello.
Silencio...
Después de un largo suspiro, esperó por minutos que se sintieron una eternidad por una respuesta que no llegaba, eso rompió el corazón del joven. Cerró con fuerza los ojos al saber lo que eso significaba.
—Vamos cariño, dime algo, no te quedes dormido.
Una vez más... No hubo respuesta.
Un desgarrador quejido se hizo presente.
—Siempre fuiste tu, sólo tu amor. Juro que voy a encontrarte en la próxima vida.
Aquellas palabras estaban llenas de dolorosa agonía. Lo sabía, sabía que había llegado el final. El amor de su vida ya no estaba en este mundo. Lo había dejado, ahora, solo era cuestión de minutos para alcanzarlo en el más allá.
—Juro que voy a buscarte las próximas vidas, juro que no voy a descansar hasta encontrarte. Nunca olvides lo hermoso que fue nuestro amor, nunca olvides de la vida que compartimos juntos, nunca olvides de lo felices que fuimos en Tokio.
Decía una y otra vez mientras la pesadez de sus ojos se hacía cada vez más presente. Había llegado su hora, había llegado su final, sabía que ya no tenía más tiempo, así que susurró una vez más...
—Siempre volveré aquí, a este lugar que nos hizo tan felices, nunca olvides que ...
La humedad de sus lágrimas le hizo despertarse con sobresalto. Una vez más, había tenido ese extraño e inquietante sueño. Una vez más, ahí estaba esa profunda sensación de tristeza instalada en el centro de su pecho. Su corazón dolía al tiempo que sus pulmones ardían gracias a los desgarradores sollozos. Una vez más, se había despertado con la sensación de perdida.
Dicen que los sueños son solo simples experiencias que ocurren mientras dormimos, que son imágenes, sensaciones acompañadas de emociones que parecen reales, pero que no lo son. Entonces, ¿Cómo explicas que todos los días se despierta con un inexplicable dolor en el pecho y una desgarradora sensación de vacío en el interior?
Eso era algo que se preguntaba día con día Park Jimin. Porque desde que tiene uso de razón siempre ha tenido ese extraño y vago sueño en el que lastimosamente sólo puede recordar pequeños fragmentos, que son lo suficientemente vividos como para hacerle sentir una inmensa e inexplicable tristeza en su interior.
Durante muchos tiempo ha hecho todo lo posible por descifrar el significado de sus sueños, pero por más que intenta descubrir porque siempre tiene el mismo sueño, su esfuerzo ha sido en vano. Tal vez porque en todo este tiempo no logra recordar más allá de una pequeña e indescifrable imagen, es como si se tratase de un enorme rompecabezas imposible de armar.
La primera vez que logró recordar algo de su sueño fue a la edad de seis años, en esa ocasión asustó tanto a sus padres porque no dejó de llorar por horas. Cuando sus padres preguntaron por su sueño sólo respondió con una palabra: Gguk.
La segunda vez que logró recordar algo fue en su cumpleaños número diez, para su asombro, en esa ocasión, logró recordar una figura masculina a quién no logró verle el rostro.
La sensación que tuvo al despertar fue una especie de desasosiego acompañado de una inmensa tristeza, porque a pesar de no haberle visto el rostro, pudo sentir una conexión demasiado cercana incluso intima, eso lo desoriento aún más.
Tuvieron que pasar varios meses para recordar otro fragmento de su sueño, en esa ocasión había un hermoso sendero de árboles rosas decorando lo que parecía ser una avenida.
Después nada...
Solo estaba esa extraña sensación que sentía día con día al despertar, esa desesperante sensación de perdida y agonía.
¿Acaso sería así por el resto de su vida ?¿Hasta cuándo dejará de tener sueños extraños?¿Hasta cuándo empezará a ser un niño normal?
Habían pasado diez largos años y durante todo esté tiempo, trato de buscar un significado a sus muy repetitivos sueños, pasaba las tardes en la biblioteca leyendo un sin fin de libros, pero para su sorpresa, pero no una respuesta concreta.
Ahora, a sus veinte años, se encuentra estudiando su cuarto semestre de filosofía y letras en la universidad de Seúl en donde ha hecho buenas amistades, entre ellas, esta su mejor amigo y casi hermano del alma, Min Yoongi. Un hombre con excéntrica personalidad, amante de la música y extraordinario compositor.
Tal vez la gente que les vea juntos se sorprenda un poco al ser polos opuestos pero lo que no saben, es que son tan afines a la vez. Cómo si se tratase de un complemento.
En una de sus conversaciones, salió el tema de los extraños sueños de Jimin y eso inquieto mucho a Yoongi al punto de investigar por su propia cuenta, y justo ahora se encuentran en las afueras de lo que parece ser una especie de estudio musical, o eso es lo que Park imagina.
—¿Ya me dirás cuál es el misterio?
—Me has preguntado lo mismo todo el camino.
—Y todas las veces que he preguntado te has negado en responder. Vamos dime ¿Porque estás actuando con tanto misterio? - refuto.
El joven castaño le miró con el ceño fruncido al ver qué no había respuesta por parte de su amigo.
—¿Min..?
—¡Listo!
La cara de confusión de Park era un poema.
—Quita esa cara Park, te prometo que no es nada malo. Sólo intento ayudarte.
—¿Disculpa?
— Bueno, digamos que le comenté a un amigo tu extraño caso de los sueños, y él le comento a su gurú quién de inmediato se interesó en tu caso y quiere conocerte.
—¿Qué has hecho qué?
—Vamos Park, quita esa cara no me veas así, te juro que lo hice con buena intención.
El castaño frunció aún más el entrecejo.
—Y ¿Qué estamos esperando para entrar?
Yoongi suspiró mientras ponía las manos dentro de los bolsillos de su pantalón.
—Bueno, es que estamos ...-
—¡Llegue Min! - se escuchó una voz algo agitada.— ¿Es él? - pregunto en cuanto observo a un confundido castaño. De inmediato la mirada de Jimin viajó del recién llegado a su apenado amigo.
—¿Yoongi...? - los pequeños ojos del nombrado se abrieron de par en par porque Jimin le había llamado por su nombre y eso solo significaba que había problemas.
—Una disculpa, que grosero soy, mi nombre es Kim Taehyung. Es un gusto conocerte. - exclamó con una reverencia el recién llegado.
Jimin suspiró resignado, tampoco quería incomodar al amigo de Min, menos tener una actitud grosera, ya habrá oportunidad de hablar con su amigo en privado de lo sucedido.
—¿Y bien ? - preguntó Yoongi
—Vamos, nos está esperando mi maestro.
Dando un leve suspiró siguió al recién llegado hacía el interior del edificio mientras su corazón comenzaba a latir a mil por hora. De pronto, sintió que sus manos comenzaron a sudar tal vez por el estrés, el nerviosismo, o por la expectativa de lo que pueda descubrir, o peor aún, miedo a no descubrir nada.
De pronto, todo el miedo y toda aquella incertidumbre que había en su interior desaparecieron casi al instante de llegar al penthouse.
Después de tocar un par de veces la puerta fue abierta siendo recibidos por un hombre mayor.
—Buen día maestro, disculpe la demora. Por fin hemos llegado.
El hombre sonrió levemente con la mirada posando su atención en el joven de cabellos castaños que le miraba con atención como si le estuviera analizando lentamente.
Eso hizo que el mayor le observara con mayor curiosidad logrando que Jimin se pusiera rojo como un tomate al verse al descubierto.
—¿Ellos son los amigos que comentaste?
Taehyung afirmó con una leve reverencia.
—Si maestro, él es mi buen amigo Min Yoongi y él es Park Jimin, el chico de los sueños. Chicos, él es mi gran maestro Choi Siwon.
— Es un gusto conocerlo Maestro Choi. - dijeron al mismo tiempo los nombrados dando una reverencia.
—Dejemos las formalidades, pasen sean bienvenidos, están en su casa - indico el hombre con voz serena, pero imponente.
Si hubiera un lugar que pudiera definir la palabra tranquilidad de seguro sería el interior de ese departamento, o al menos esa fue la primera sensación que tuvo Park Jimin.
—Pónganse cómodos, iré por algo de beber.
—Permítame, deje le ayudo, maestro.
— Tranquilo, Taehyung. Sé que ya estoy un poco viejo, pero todavía puedo hacerlo solo, mejor atiende a tus amigos, regreso enseguida.
Sin decir más, el mayor se marchó dejando a los confundidos jóvenes.
—Tranquilos chicos, verán que mi maestro es toda una eminencia en esto de polisomnografía y onirología
—¿Poli... qué?
—Polisomnografía y onirología - se escuchó la voz del hombre mayor mientras entraba a la sala con una bandeja.
—Permíteme maestro, yo sirvo. - dijo Taehyung.
El mayor les observo con cautela.
—¿Puedo preguntar que es eso de Polynoseque?
El mayor sonrió
La Polisomnografía es una prueba que mide las ondas cerebrales, la frecuencia cardíaca y respiratoria, y los niveles de oxígeno en la sangre. - Jimin abrio y cerró la boca con rapidez — y la Onirologia es el estudio científico de los sueños.
Ambos invitados estaban perplejos
—No quisiera ser grosero, pero me gustaría platicar contigo a solas, Jimin.
—¿Pasó algo Maestro?
—No. Sólo necesito platicar con tu amigo a solas para conocer más su caso. ¿Puedes acompañarme al estudio, Jimin?
El nombrado no lo pensó dos veces para levantarse como resorte de su asiento. Observo a su mejor amigo y este le hizo una señal para motivarlo. Dando un leve suspiró siguió al maestro hacia el salón continuo. Una vez dentro, el mayor preguntó:
— Tu amigo me comentó que has tenido el mismo sueño una y otra vez, ¿Es cierto ?
—Bueno, si. Bueno... No. Bueno... Pues... sueño, en si como sueño... No lo sé. - suspiró — la verdad es que ni siquiera lo llamaría sueño - respondió con honestidad acompañado por un toque de vergüenza.
—¿A qué te refieres?
—En las noches sé que siempre es el mismo sueño, pero nunca puedo recordar nada, a lo mucho uno que otro fragmento.
—¿Cómo sabes que es el mismo sueño si no logras recordar nada? - preguntó con curiosidad.
—Porque al despertar despierto con la misma tristeza, todos los días. Despierto con esa sensación de vacío y perdida que no logró descifrar. Hay veces que solo logró recordar un pequeño fragmento, una escena, lo que parece ser un lugar, pero sobre todo... Sueño con unos ojos que me observan, bueno como si me estuvieran buscando.
Eso llamó la atención del mayor.
—¿Qué tan frecuente es ésto?
—Casi diario por no decir diario.
El mayor asintió mientras hacía algunas anotaciones.
—¿Recuerdas cuándo fue la primera vez que soñaste ésto?
—Mmm... que pude recordar cómo a los seis años.
—Bien. ¿Que sientes al despertar?
—Muchas ganas de llorar, mucha tristeza. - respondió sin titubeos. Estaba asombrado por la facilidad de este hombre para sacarle toda la información.
—Muy bien
—¿Sabías que los sueños son salidas del alma durante la noche?
Jimin le observo entre perplejo y confuso. En cambio el mayor solo esbozo una leve sonrisa.
—No me veas así. Tampoco son inventos mios. Todo lo que dijo está comprobado. - Jimin abrió la boca en señal de asombro pero la cerro al instante.
—¿En serio? - el mayor asintió — ¿cómo es eso posible ?
— Durante la noche, nuestras almas salen del cuerpo para ver cosas que nuestros ojos no pueden ver, es por ello que si soñamos que vemos a un ser querido, es porque realmente estuvimos con ese ser querido. Increíble, ¿Cierto?
Jimin asintió
— Debo confesar que la primera vez que Taehyung me platicó sobre ti, me emocione un poco porque tuve el presentimiento de que se trataba de un caso muy especial, y ahora que he platicado contigo, ya no me queda duda.
—¿De que cosa?
—¿Alguna vez has escuchado de las regresiones?
Los ojos de Park se abrieron de par en par.
—No. ¿Que es eso?¿Es malo?
—No si tienes conocimientos y la técnica para hacerlo. Es por ello que quiero trabajar contigo. Pero antes de ello, me gustaría tener una sesión para saber a qué se deben estos sueños. Me gustaría saber si durante tu infancia hubo algún suceso que te dejará marcado y no lo recuerdes. Creo que hacer una sesión de regresión puede funcionar. Dime, ¿Te gustaría intentarlo?
Jimin asintió de inmediato.
—¿Dolerá?
—No.
—¿Cuando iniciamos?
—Cuando estés listo para hacerlo.
—Hoy mismo. - respondió al instante.
El mayor dudo un poco
— ¿Qué...?
—Estoy un poco sorprendido, no me has preguntado por costos, ni tiempos, ni nada.
—Yo... Necesito respuestas. Quiero poder despertar un día sin esta sensación de tristeza. - confesó — no sé porqué, pero tengo el presentimiento de que esto va más alla de un simple sueño. Es como si intentará hacerme recordar algo que no tengo idea.
El mayor asintió.
—Es precisamente el motivo del porque quiero tener una sesión de regresión primero.
Jimin suspiró
—¿Me dirá cuáles son sus costos por sesión?
—Si tengo una tarifa, pero no pienso lucrar contigo. Tal vez te preguntes ¿porqué?, pues porque me interesa mucho tu caso. Es por ello que te daré clases, te enseñaré técnicas de relajación, meditación y todo lo que necesites saber sobre los sueños y vidas pasadas sin costo alguno. Lo único que pido es que haya compromiso de tu parte y seas constante. No voy a tolerar la irresponsabilidad ¿Estás de acuerdo?
—De acuerdo.
—Bien, entonces dame un minuto, Jimin.
El nombrado asintió en silencio mientras observaba al maestro dirigirse a la sala donde estaban esperándole Yoongi y Taehyung. Después de un par unos minutos, el hombre regreso al estudio con el semblante concentrado.
—Bien, si estás seguro de hacerlo y si estás listo, entonces iniciamos.
Jimin suspiró
— Voy a pedir que te recuestes en el diván por favor.
Jimin hizo lo que le indicaron de inmediato.
—Muy bien, ahora cierra tus ojos y relajate, no pienses en nada mas y solo enfócate en mi voz.
Jimin no supo en qué momento dejo de escuchar la voz del señor Choi, de pronto sintió que sus ojos se abrieron para contemplar un hermoso paisaje justo como el que aparece en sus sueños noche tras noche.
Observó a su alrededor en busca de algo o alguien, trataba de seguir a esa voz tan grave y serena que repetía una y otra vez una variante de lo que parecía ser su nombre.
Esa voz, por algún motivo se sentía tan cálida y familiar. Arboles, un campo de árboles rosados y ahí estaban esos ojos negros como la noche observándolo a la distancia.
A esas alturas, sentía su corazón latir a mil por hora.
—Jimin, vuelve.
Lentamente abrió los ojos dando leves sollozos. Automáticamente se cubrió el rostro mientras las lágrimas caían sin cesar.
—Bien, sácalo. Eso es. - indicó al tiempo que le pasaba la caja de pañuelos desechables.
Pasaron unos cuantos minutos que se sintieron como horas en las que el castaño lloró un océano. Tal vez porque en esta ocasión se sintió demasiado real. Esos ojos, ¡Dios! Esos ojos negros eran los mismos que ha soñado una y otra vez. Esos ojos negros grandes y profundos le le provocan tantos sentimientos al mismo tiempo que no puede descifrar con palabras lo que le hacen sentir.
—Tranquilo, ya estás de regreso, respira profundo. Eso es, una vez más, inhala, exhala. Toma un poco de agua.
Lentamente fue incorporándose hasta quedar frente al hombre mayor.
— ¿Y bien?
—¿Puedo preguntarte algo?
Jimin asintió
—¿Hablas Japonés?
—No. - afirmó con rapidez
—¿Alguna vez has viajado a Japón?
—No... ¿Porque?
—Porque durante la sesion has hablado en japonés, tratabas de comunicarte con alguien, creo que mencionaste "Gguk"
—¿Gguk?
—Si. ¿Sabes que es Gguk?
—No estoy seguro.
—¿No estas seguro?
—Gguk es un nombre de origen Japonés, y lo mencionaste una y otra vez pero lo hiciste con un fluido japonés. Incluso dijiste : "Ggukie, mi amor he vuelto"
Jimin abrió los ojos asombrado al punto que derramó un poco de agua.
—Por lo que veo, creo que tuviste una historia de amor con esta persona y es por ello que sueñas con él una y otra vez pienso que su historia quedó inconclusa y todo indica que están tratando de reencontrarse en esta vida.
Genial, ahora las lágrimas salían a mares, su llanto era desgarrador, de pronto muchas cosas ahora tenían sentido.
—Todo parece indicar que tú alma está tratando de encontrar a esta persona a como de lugar. Parece que una parte de ti lo busca con desesperación.
—¿Cómo es eso posible?
—Creo que lo suyo fue algo único que va más allá de la vida y la muerte, por lo visto su historia surgió en Japón, es por ello que hablas un idioma que no conoces.
—Yo... Yo no sé que decir.
—Es normal todo esto es nuevo para ti. Por lo pronto, trata de relajarte, ve a casa y descansa. Si lo deseas vuelve mañana para una segunda sesión y empezar con las prácticas. ¿Te parece?
—Si maestro. Aquí estaré mañana temprano.
Los días y las semanas pasaron en un abrir y cerrar de ojos. Tras las prácticas con el maestro Choi, habia aprendido a controlar sus sueños, sus emociones y lo que encontraba en ellos, ahora su alma podía salir y entrar a su cuerpo de forma consciente. Tal como le dijo el maestro Choi, durante sus sesiones se había dedicado a buscar esos ojos negros que parecen llamarle noche tras noche.
Tras los consejos de su maestro y apoyo de su mejor amigo, se armó de valor ahora se encuentra en el aeropuerto de Tokio en busca de respuestas, porque al parecer, ese lugar es pieza clave en su vida.
Con el corazón latiendo a mil por hora, y un nerviosismo nunca antes visto, había emprendido un viaje en busca de respuestas de las cuales no tiene idea de conseguirlo.
Mientras el taxi se dirigía a su destino, Jimin se dedicó a admirar el hermoso paisaje, para su asombro, este era justo tal como lo había visto en sus sueños una y mil veces. De inmediato, su interior se llenó de calidez porque una sensación muy familiar se había hecho presente.
Cuando llegó a la casa de campo, su primera reacción fue cerrar los ojos, respiro profundo y esbozo una leve sonrisa.
—Por fin estoy en casa... - dijo en japonés
El pensamiento de pertenencia a un lugar con un idioma que desconocía vaya que le sorprendió en el buen sentido. Si bien está era la primera vez que visitaba Tokio, Japón. El lugar se podía sentir tan familiar que incluso daba miedo.
—Bienvenido joven. - se escuchó la suave voz de una mujer mayor sacándolo de su ensimismamiento. — ¿Desea que le ayude con su equipaje ?
El recién llegado se giro hacia la voz que le habló.
—Muchas gracias, no quiero molestar yo lo llevo.
La mujer asintió.
—Es por aquí, joven. Sigame
Jimin asintió siguiendo a la mujer y con cada paso que daba, sentia un escozor en sus ojos mientras su corazón latía a mil por hora.
—Esta es su Villa, Joven. Siéntase como en casa. Esta zona es privada por lo que no será molestado. El único que viene por acá de vez en cuando es mi hijo, pero él no se encuentra ahorita.
El castaño asintió.
—Gracias por su generosidad. Es usted muy amable.
La mujer sonrió con calidez
—¿Hay algún lugar cerca que me recomiende ?
—Claro, hay algunos lugares muy buenos, solo que están un poco retirados. Aunque, que tal si me acompaña hoy a cenar. No me gustaría cenar sola.
—¿No será una molesta ?
—De ninguna manera, joven.
Jimin sonrió.
—Enronces será un honor, en un momento estaré con usted.
Tras hacer lo que dijo, se cambió a toda prisa, se puso algo comodo y salio de la villa tomándose todo el tiempo del mundo para apreciar el lugar con detenimiento. Al llegar a la casa principal fue recibido por una alegre señora invitándolo a pasar.
—Adelante joven, queda usted en su casa. Póngase cómodo mientras voy a la cocina por la comida.
—Muchas gracias, señora Ishin.
—Ah joven tendremos otro invitado a cenar no le molesta, ¿Verdad?
—De ninguna manera. - afirmo con timidez
—Entonces, venga. Entre que hace frio. Yo enseguida vuelvo.- dijo antes de marcharse a la cocina.
Cuando Jimin entro a la hermosa casa, sintió un fuerte golpe en la boca del estómago al punto de sentir que el aire se había esfumado de sus pulmones al encontrarse frente a frente con unos inconfundibles ojos negros que le miraban llenos de lagrimas, sabía que él se encontraba en la misma situación cuando sintió sus mejillas humedecerse.
—Te encontré - dijeron al mismo tiempo en un susurro dando un paso al frente tratando de acortar la distancia.
Cuando sus cuerpos estaban cerca el uno del otro, alzaron sus manos al mismo tiempo para tocarse con temor, sus corazones latían rápido y desbocados.
—Gguk
—Kimin
Ambos se nombraron como tal cómo lo hacian en otra vida. Durante mucho tiempo se buscaron y ahora, finalmente se habían encontrado.
Lo siguiente que hicieron, fue fundirse en un temeroso, cálido y largo abrazo. Después de tanto tiempo, finalmente se habían encontrado a través de las vidas para continuar su historia justo tal como la dejaron.
Continuara...?
Muchas gracias por haber llegado a este punto, este OS es parte de una dinamica de la bella MeliGonz. Espero pronto poder subir alguna segunda parte de esta historia. Espero que les haya gustado un poco.
Les quiero y les extraño mucho
Dolly 💋









Estuvo hermosa, me tocó el corazón.
Que hermosa historia, hay si una segunda parte por favor.
Solo puedo decir. Wouw. Que hermosa historia de amor. 🥺🥺🥺🥺🥺🥺🥺