Say: Don't go • Taegi/Yoontae

Sinopsis

Ambos sabían que su relación ya no funcionaba, era agotador para los dos el seguir pretendiendo que funcionaba aún. Te dije "te amo" pero no respondiste de vuelta. ୨ৎ one-shot ୨ৎ Taegi/Yoontae ୨ৎ Es mi primera historia, si tengo fallas favor de decírmelo para mejorar en un futuro:) ୨ৎ Inspirada en "Say: Don't go" de Taylor Swift

Genero:
Romance/Drama
Autor/a:
gigi
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
4.0 1 reseña
Clasificación por edades:
16+

Capitulo único.

Nuevamente, el ambiente se encontraba frío en aquel apartamento donde una vez desbordó el amor, ambos chicos estaban sentados en la misma mesa pero evitando mirarse. Se suponía que habían pedido algo de comer debido que al rubio no le dio tiempo de preparar la cena pero ya había pasado una hora de eso y ninguno de los dos tocaba aún la comida, el silencio era cada vez más incómodo. Taehyung lo sabía. Solo podía escuchar el tic-tac del reloj, ese sonido lo estaba volviendo loco.

Su mente estaba empezando a invadirlo de recuerdos, ¿en qué momento todo comenzó a volverse tan frío entre ellos? ¿dónde habían quedado esos momentos de felicidad? sin despegar la mirada de su plato trataba de recordar en qué momento Yoongi decidió ser distante, solo podía recordar aquella pelea que habían tenido hace más de dos meses donde le pedía que se expresara más. No creyó estar pidiendo demasiado, pero la discusión terminó en algo más grande de lo que esperaba.

"Hago lo que puedo pero nada te es suficiente"

Esas palabras de Yoongi quedaron impregnadas en la mente del rubio. Se sintió demasiado culpable, por lo que al día siguiente le pidió perdón y le dijo que no quería perderlo. El pelinegero respondió de la misma forma. A pesar de eso las cosas comenzaron a ir en declive. Ambos lo sabían y lo notaban pero ninguno quería aceptar su nueva realidad.

Taehyung lo sabía, el fin se acercaba pero se negaba a querer que pasara, no quería que aquella relación de 5 años diera su fin, el solo pensarlo le hacía sentir como si su corazón quisiera dejar de latir. Yoongi era su todo, la razón de su felicidad y de que quisiera vivir.

Su mente seguía dando vueltas, el sonido del reloj seguía siendo lo único que podía escucharse y su mirada aún seguía clavada en aquel plato lleno de comida. Tenía un mal presentimiento. Cada minuto que pasaba se sentía más pesado que el anterior. La inquietud comenzó a invadir su cuerpo y las nauseas comenzaron a hacerse presentes pero trató de controlarse.

Por lado contrario Yoongi no sabía a donde mirar puesto que aquel lugar que alguna vez fue su hogar ahora se sentía tan lejano de serlo. Sabía que no podía dejarlo pasar por más tiempo, el solo hecho de saber que ya no era lo mismo lo mataba completamente, pero, ¿por qué debía ser así? habían salido de peores momentos ¿cuál era la diferencia ahora? ni él mismo podía explicarlo pero sabía que Taehyung merecía alguien mejor, alguien capaz de poder expresarle cada día de su vida que lo amaba profundamente, y, aunque Yoongi lo intento durante los últimos cinco años sabía que nunca era suficiente, ya no se sentía el mismo y eso le hacía perder la cabeza. Todavía lo amaba y veía los esfuerzos del rubio por hacer que las cosas funcionaran y no poder corresponder de aquella forma lo hacia sentir aún más miserable. No quería lastimar a Taehyung pero de alguna forma lograba hacerlo.

Bajo la luz tenue del comedor, seguían sentados. Ya pasaban de las 9 de la noche, el aire frío golpeaba las ventanas y fue ahí cuando el pelinegero decidió romper el amargo silencio

-Taehyung...- dijo con aquella voz tranquila de siempre, el rubio solo levantó la mirada sin emitir palabra alguna, Yoongi podía sentir su mirada y eso le dificultaba aún más las cosas.

Le tomó un par de segundos el articular las palabras, su voz se sentía temblorosa y sus manos comenzaron a sudar frio, pero terminó siendo directo.

-No puedo seguir pretendiendo que esto funciona-

Su vista aún se encontraba perdida, no era capaz de sostenerle la mirada. El frío cada vez se hacía más presente en el comedor, la luz parpadeaba a ratos pero se mantenía tenue.

Taehyung lo sabía pero se negaba a creerlo aún. No podía ser cierto.

Antes de poder contenerlas, las lágrimas comenzaron a rodear su cara. Sus manos sudaban frío y temblaban a la par de que su respiración empezaba agitarse

-No...no es cierto... dime que esto es alguna broma, Yoongi- soltó desesperado, el amor de su vida no podría hacerle esto

-No lo es- soltó fríamente que sonó algo cruel de su parte. Se puso de pie y salió del comedor, dirigiéndose a la pequeña sala que tenían.

Taehyung se levantó de golpe y lo siguió. Su mente se encontraba completamente en blanco ante el actuar de su pareja ¿en qué momento habían llegado a esto? sus lágrimas seguían saliendo aún más, no podía controlarse

¿Qué se supone que debía hacer?

-No...No, Yoongi no puedes hacerme esto- la voz del rubio se quebró por completo

-Tae, lo intentamos pero simplemente ya no puedo más- su mirada aún se encontraba vacía y las lágrimas se acumulaban en sus ojos.

-No es suficiente para ti, ¿verdad?- sollozando se acerca a Yoongi, sus manos tiemblan cuando le agarra el suéter. Lo sacude levemente.

-¡Dime qué debo hacer!- jadeó, sacudiéndolo con más fuerza. -¡Dime qué más tengo que hacer para que no me dejes!- Su voz se quebró a mitad de la súplica, el aire apenas le llegaba a los pulmones.

Yoongi solo cierra los ojos, respira hondo pero no responde. Su silencio era la respuesta, se sentía como una apuñalada a su corazón. A Yoongi le dolía que las cosas sean así, las lágrimas cayendo de sus ojos eran evidencia de eso. Su única acción solo fue apartarle la mano.

Susurrando le dijo -Por favor... dímelo... yo podría soportar tu indiferencia pero no me dejes es lo único que pido-

Yoongi levanta la mirada y por primera vez en toda la noche sus ojos se encuentran, aquellos ojos que alguna vez miraba e indicaban amor profundo ahora eran los mismos que le suplicaban que no lo dejara.

-Lo siento- repitió Yoongi, su voz apenas un susurro. Se odió por no poder darle más. Se odió por seguir caminando hacia la puerta sin mirar atrás

Taehyung retrocede un paso, todavía siente su cuerpo temblando. Sus labios tiemblan pero no es capaz de decir algo más. Yoongi había tomado una decisión y aunque le dolía hacerlo era lo mejor para ambos, pero no era capaz de abordarlo de manera correcta. Se sentía aún peor no poder darle una explicación coherente a la persona que más ama.

Yoongi tomó aire, preparándose para dar el paso final. Giró la perilla con manos temblorosas, pero justo cuando estaba por salir, la voz de Taehyung lo detuvo una última vez.

-No me dejes... todavía te amo- susurró, su voz apenas se escucha, estaba rota por el llanto. - ¿Acaso tú ya no...?-

Esa pregunta lo destrozó. Yoongi cerró los ojos con fuerza, sintiendo un nudo en la garganta. Quería responder. Quería decirle que sí, que aún lo amaba, que aún lo sentía en cada parte de su ser. Pero las palabras se atoraron en su pecho.

No dijo nada.

No miró atrás.

Solo cruzó la puerta y la cerró tras de sí.

El sonido del cerrojo resonó en la habitación como un trueno, dejando a Taehyung solo, con el eco de su propio llanto llenando el espacio.

El reloj siguió marcando los segundos, indiferente a su dolor. La comida seguía sobre la mesa, fría e intacta. El aire era pesado, sofocante.

Taehyung sintió cómo su cuerpo perdía fuerza y cayó de rodillas en el suelo. Sollozó con la cara entre las manos, ahogado en su propia desesperación. Si tan solo Yoongi hubiera dicho "no te vayas", él se habría quedado para siempre.

Pero no lo hizo.

Y no tenía planes de hacerlo.