Acordes para una Marioneta Ausente

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Sinopsis

Hay decisiones que parecen venir del deber, otras del amor. Pero hay algunas que, sin saberse, ya estaban escritas antes del primer suspiro. El día en que aceptó casarse con un hombre que no amaba, ella creyó que estaba cumpliendo la voluntad de su padre. El día en que él la dejó ir sin luchar, creyó estar sacrificando su felicidad por la de ella. Y en medio de ambos, como un faro de ternura y enfermedad, su madre —la mujer que todas las noches lloraba por el destino de su hija— parecía la única figura luminosa en un mundo de sombras. Porque su madre, débil y enferma, solía mirarla con ojos llenos de miedo y en cada susurro nocturno, le pedía que tuviera una vida estable, segura, libre de sobresaltos. Ella no escogió casarse. Fue su padre quien decidió. Un hombre poderoso eligió a otro aún más poderoso para asegurar su futuro, sin preguntar si ese futuro era el suyo. Ella gritó, lloró, y al final… calló. Así aceptó la boda. Así abandonó al único hombre que había amado. Y así comenzó una melodía escrita con hilos invisibles, donde todos los personajes creen actuar por voluntad propia… sin saber que alguien, en silencio, ya había escrito el final. En una historia donde nadie es del todo culpable ni del todo inocente, la verdadera titiritera no buscó poder. Solo quiso asegurar un destino… aunque ese destino jamás fue deseado.

Genero:
Romance
Autor/a:
SangreEscarlata
Estado:
En proceso
Capítulos:
7
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

PRÓLOGO

No es fácil mirar a quien amas y saber que no te entenderá.


No hoy. Quizás nunca.


He aprendido que proteger a alguien no siempre se siente como bondad. A veces se siente como traición. Como un cuchillo que tú misma afilas, sabiendo que cortará, pero convencida de que el corte es necesario.


Porque si no lo haces tú, alguien más lo hará con menos cuidado.


Y entonces… dolerá más.


Ella no lo sabe. No debe saberlo.

No ahora.

No mientras sus ojos aún sueñan con lo imposible y su corazón late por cosas que no puede tener.


Los padres dicen que lo hacen por amor.

Los amantes, por sacrificio.

Yo… yo lo hago por miedo.


Porque el mundo es cruel. Porque la vida es breve. Porque el amor no siempre basta.


Porque prefiero verla odiarme en silencio que enterrarla en un futuro que no perdonaría.

Dicen que las decisiones se toman con el alma.

Yo las tomo con los restos de la mía.

Que crean lo que quieran.

Que lloren por quien no tuvo elección.

Que odien al que actuó en su lugar.

Alguien tenía que escribir el final antes de que empezara la melodía.