NOTRE 1903 (MINSUNG)

Sinopsis

En la Francia de 1903, donde la tradición y las apariencias dictaban el rumbo de las familias más influyentes, Han Jisung cargaba con el peso de un apellido noble y un matrimonio arreglado que jamás deseó. Su vida parecía destinada a la obediencia y al silencio, hasta que conoció a Lee Minho, un hombre marcado por la tragedia, cuyo amor prohibido lo confrontaba con la verdad que siempre había temido aceptar: su corazón no pertenecía a una dama, sino a él. Lo que comenzó como un secreto compartido entre sombras pronto se convirtió en un desafío abierto contra su propia familia y la sociedad. Rumores, prejuicios y un incendio devastador sellarán el destino de la mansión Han, repitiendo la cruel historia de quienes alguna vez fueron castigados por amar diferente. Pero entre cenizas y pérdidas, Jisung descubrirá que el amor verdadero es más fuerte que la sangre, el apellido y el prejuicio. Y que, aunque el mundo intentara destruirlos, siempre habría una chispa capaz de volver a encender la esperanza. Esta es una historia de valentía, tragedia y redención, donde el amor entre Minho y Jisung se alza como la más pura revolución.

Estado:
Completado
Capítulos:
22
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

PROLOGUE

Desde hacía cuatro años, aquel lugar solía ser su refugio. Ruinas que, en otra época, ofrecían un paseo tranquilo entre sus piedras antiguas y el susurro del viento. Ahora, ensangrentado y sucio, conservaba solo ecos de memorias que dolían más que cualquier herida reciente. Han Jisung—o Peter, como lo llamaban algunos—se encontraba de pie, con la mirada perdida en el cielo del atardecer, mientras el sol se filtraba entre nubes teñidas de rojo y oro, como si también el cielo llorara.

Recordaba con nitidez todo lo que había sucedido antes del incendio en la mansión de su padre, a unos kilómetros de allí. El fuego no solo había consumido paredes y muebles; sino que también había arrasado con la ilusión de seguridad que creía tener. Y, una vez más, la comunidad había desatado su furia contra aquellos que consideraban “diferentes” y “enfermos”. La injusticia le revolvía el estómago, pero lo que más le dolía era la ignorancia. ¿Cuándo entenderían esos hombres y mujeres cegados por la tradición que amar a otro hombre no era enfermedad ni pecado, sino el mismo amor que se entregaba incluso a una dama?

El silencio de las ruinas lo envolvía, pesado y absoluto, como si el mundo entero guardara la respiración junto a él. Han Jisung cerró los ojos por un instante, y en ese fugaz parpadeo, un extraño presentimiento lo recorrió: algo estaba a punto de cambiar. Algo que, quizás, le devolvería la esperanza que había perdido entre cenizas y sangre.