Capitulo único
El castaño ve pasar al motociclista Jeon Jungkook.
Oh ese fastidio vecino suyo, lo odia o eso dice hacer.
Taehyung y Jungkook son vecinos hace un par de meses, desde el primer momento en que se vieron supieron que no tenían nada en común.
El castaño es dueño de una florería, le encanta pasar su tiempo libre en su hogar, es amante de los animales y de la música clásica.
Mientras que el pelinegro es un motociclista, le encanta usar ropa negra, aunque no lo admita es fan de los manhwa’s y del rock americano.
Volviendo al tema, Jungkook se encaminó a su casa siendo observado por su vecino.
Al entrar se quitó su casco, lo dejó en el sillón de la sala de estar.
Sube las escaleras hacia su habitación, se siente tan cansado.
Llegó a su habitación se despoja de su llamativa ropa negra, se adentró al baño para ducharse.
Salió desnudo, dejando libre sus regordetas tetas y su coño depilado.
Así es, Jungkook tiene partes femeninas, es por eso que usa ropa negra y holgada.
Busca entre su cajón algún camisón para poder dormir.
Ya vestido, se acuesta y se pone a leer ROSAS Y CHAMPAGNE, su manhwa favorito.
A medida que avanza el capítulo se siente caliente, desearía tener un hombre como El Zar, quisiera tener un hombre con una polla enorme y que esté dispuesto a todo por él.
Su mano viaja a su sensible coño, sus dedos abren sus labios.
Siente una corriente eléctrica movimiento sus dedos y apretando su bolita de nervios.
— Ahg, se siente tan bien— se atreve a meter un dedo, luego dos hasta que terminó metiendo cuatro dedos.
El sonido de sus dedos entrando en esa vagina era mortal.
— Mhm Ta-Tae— gime sintiendo su orgasmo cerca.
Estaba llegando al cielo hasta que un ruido lo desconcentro.
El timbre sonó, no podía creer que justo lo vengan a molestar cuando estaba cerca de su orgasmo.
[...]
Taehyung se quedó sin azúcar para su té, así que mejor que pedirle un poco a su vecino Jeon.
Por eso ahora mismo se encuentra en la entrada de su casa, esperando que el “chico malo” habrá la puerta.
Escuchó el sonido de la llave abriendo y lo ve, se veía bastante bien a su parecer.
Mejillas sonrojadas, labios mordisqueados y lucía ¿agitado?
Se imagina tal vez que el pelinegro entrena en casa u algo parecido.
— Kim, hola— pronuncia el más bajo con un toque de molestia.
— Jeon, buenas noches, lamento molestarle pero vine a pedirle un poquito de azúcar— dice en un tono más tímido y respetuoso.
El menor lo escanea de arriba abajo, maldito Kim interrumpió su orgasmo por un poco de azúcar.
— No entiendo porque me tratas con respeto si usted es el mayor, hyungie— sonríe inconscientemente al llamarlo así, él sabe que le cae un poquito mal al castaño.
Taehyung siente mariposas no mejor dicho fuegos artificiales al verlo sonreír, pero en el fondo sus prejuicios no lo dejan avanzar.
[...]
Jeon Jungkook maldito seas, eran los pensamientos de Kim.
El pelinegro decidió invitarlo a pasar, y claramente aceptó, ahora mismo estaban en la cocina buscando un frasco para colocar la azúcar.
Y la jodida vista del mayor estaba puesta en los muslos regordetes del más bajo.
Cómo anteriormente se mencionó Jungkook portaba un camisón rosa claro, sus gordas tetas se marcaban a través de el mismo.
Kim ya sabía sobre esos hombres con partes femeninas pero jamás había estado con uno de ellos.
— Podrías dejar de verme así— el pelinegro pronunció mientras se dió la vuelta para encararlo.
¿Jeon se dió cuenta que lo estaba viendo? Ahora pensará que es un maldito degenerado.
— ¿Así cómo?
— Como si quisieras follarme Kim, tus ojos están en mis muslos y en mis tetas— no suena a un reclamo a si que el mayor se siente aliviado.
— Y-yo lo siento mucho si te he hecho sentir incómodo.
El pelinegro suelta una sonora carcajada burlista, ay como le divertia su vecino.
— Para nada, de hecho me gusta esa mirada— suelta mientras se encamina a la mesada y se sienta, abre sus pálidas piernas dejando libre su coño brillante.
Taehyung lo ve llevando un dedo a su clítoris jugando un poquito con el.
— Sabes Kim, cuando me interrumpiste, también interrumpiste mi tan apreciado orgasmo, así que porque no te haces cargo de tus acciones.
Ok, eso era algo que no se esperaba pero ese codicioso coño se veía tan apetecible, quería probarlo.
A la mierda los prejuicios, ahora quería follarse a Jeon.
[...]
Jungkook se llevó a Taehyung detrás hacia su habitación, lo arrojó a la cama y se subió encima de su regazo.
Comenzó un beso hambriento, lleno de pasión y deseo.
La lengua del mayor explorando la cavidad bucal del contrario, mientras sus manos apretaban el pomposo trasero.
— Móntame— pronunció Taehyung, no sonaba a una orden si no a una petición.— Quiero ver tu coño siendo abierto por mi polla.
Jeon sonrió ladino, y bajó sus manos al pantalón de Kim, lo desabrochó dejando al libre el no tan pequeño pene del mayor.
Punta rojiza y liquido pre-seminal en la punta, tenía un poco de vello, su vagina chorreó al imaginar ese vello haciéndole cosquillas.
Se quita su camisón dejando al libre sus tetas, que fueron tomadas y besadas por el mayor.
El pelinegro tomó la polla y la acercó a su entrada vaginal, comenzó a bajar lentamente por ella, quería que ambos sientan bien la introducción.
— Mierda, estás tan jodidamente estrecho— Kim maldijo, mientras guiaba sus manos a la bonita cintura del pelinegro.
— Mhm, se siente bien hyungie...— Jungkook gimió, comenzando un vaivén de arriba y abajo sobre la polla del mayor, claramente quería sentirlo más profundo por eso mismo se levantó y se dejó caer.
— ¡AHHH!— increíble sentir el pene de su vecino enterrado tan profundamente en su coño.
El menor aumento los saltos siendo elogiado por Taehyung por hacerlo bien, rebotaba de arriba a abajo como un jinete profesional, bueno profesional si era en saltos sobre pollas.
— Maldita zorra, me arrepiento de no haberte cogido desde el principio, tan codicioso esperando que te llene tu sucia vagina— oh, Jungkook se calentó aún más, sus muslos dolían pero trataba de esforzarse.
— Taehyungie mhm, llena mi coño con tu semen— sus palabras salieron disparadas.
Kim acercó su boca al pezón de Jeon, lo tomó en su boca y empezó a succionar tal cual bebé.
— ¡AHHH! Kim, hyungie— el menor colocó sus manos sobre el pecho de Taehyung, aumentando aún más sus saltos (si eso era posible), estaba apunto de correrse.
El castaño noto eso, por ende llevó su pulgar al clítoris de Jungkook y comenzó a frotarlo.
— ¡MHM!— el menor se vino, mojando la verga de Taehyung.
Taehyung lo dió vuelta al notarlo agotado, y unas cuentas embestidas más bastaron para liberar su semilla dentro de su vecino.
— Bien hecho Jeon, tomando mi semen— felicita mientras deposita un beso en su frente.
Jungkook se siente tan bien follado, sus ojos viajan a los belfos de Kim, quien al notar su mirada sonrió.
Uniéndose así en un tierno beso, tal vez sea el principio de una historia bonita o Taehyung seguirá odiando a Jungkook.
Bueno, el destino les tendría una pequeña sorpresa 👶🏻.
𝐅𝐈𝐍