La Sombra En La Cueva I.
—¿Cómo puede estar pasando esto? —Dice entre sollozos.
—Trisha, créeme que la muerte de tu esposo nos duele profundamente, era como un hermano para mí.
—No sé que voy a hacer... —Su voz se ahoga en llanto— Mi Ed ahora se ha quedado sin un padre que lo apoye...
—No te dejaremos sola, te apoyaremos como lo habría querido él.
...
—Ves que tu papá se murió porque no te soportaba más.
—¡Cállate!, a como eres seguro se te van a morir los dos. —Ambos empiezan a pelear—.
...
En aquel entonces, calculo que teníamos 6 y 7 años respectivamente, siendo yo la mayor y Edward el menor. Es este uno de los recuerdos más antiguos que tengo con él, nos conocemos desde que tengo memoria, la señora Trisha, su madre, perdió a su esposo y un embarazo unos años antes en un accidente, por lo que desde pequeño Edward fue ayudado por mis padres a criarse, y en cuanto a nosotros: teníamos una relación que no era muy diferente de la de un par de hermanitos en aquél entonces, peleábamos por cosas como los dulces o los juguetes y después estábamos jugando como si nada, ya cuando cumplimos los 10 años Ed pudo irse a su propia casa, y solo venía de vez en cuando de visita o a quedarse cuando su madre no estaba, aunque en el tiempo en el que la señora Trisha nos dejó a Ed estaba en tratamiento psiquiátrico, no perdió el tiempo al recuperarse y consiguió varios empleos, nunca le duraban mucho, hasta que se introdujo en el mundo del espectáculo como cantante, y le empezaba a ir bien, por ello se iba por temporadas y Edward se quedaba con nosotros de nuevo, aun cuando ya no nos veíamos todos los días, el tiempo que pasábamos juntos lo gastábamos en cualquier cosa, y así crecimos, luego empezamos juntos la secundaria, los primeros años, el año pasado Ed se había ido de intercambio y ahora está aquí de regreso, ¿La razón? Estamos comprometidos a conveniencia, así que ahora es un miembro más de la familia.
—Ayleen, Edward ya se va, despierta.
—Pues que se vaya... —Dice entredormida— lo dices como si me importara.
Un colosal golpe de correa me cayó en la cara enseguida.
—¡Levántate ya! —el grito me pusó en pie, el golpe a ver estrellas por todas partes, pero la adrenalina actuó para que saliera cuanto antes.
—¿Te pegaron? —Pregunta Edward mal disimulando una sonrisa—.
—Coma mierda —Contesta Aylin aun aturdida mientras se disponía a ir al baño—.
Básicamente la rutina de todas las mañanas era tratar de levantarnos lo antes posible para no llegar tarde, Ed siempre se levanta antes para usar el baño primero, (antes hacía el intento de ganarle pero cuando lo logré me dormí todo el dia en clases). Llegamos bastante temprano ese día también... Durante el camino vimos varios policías rondar cerca.
—Realmente no entiendo porque aun a estas alturas me siguen viendo como bicho raro.
—Eres un bicho raro, Ayleen —Contesta Edward—Traes corte de militar.
—¡No es corte de militar! Es de moda ¿Bien?
—Si "moda", como te guste decirlo.
—No opines de cosas que no entiendes, salió en una de esas nuevas revisas.
—Es "revista", y dudo que tengas dinero para tocar una.
—¡Cállate! Y si era revisa, me acuerdo bien.
—¡Te digo que no! Que necias son las mujeres.
—No vengas a compárame siendo que acabas de decir que soy un bicho raro... —Se muerde la lengua— ... y militar.
Al lado de Aylin pasó un policía empujándola.
—¿Qué le pasa?
—Así son... Me da gusto que después de mañana ya podré descansar de esta tonta escuela.
Edward se queda viendo a Lin de reojo.
—¿Pasa algo?
—Nada.
Fuimos a la escuela como de costumbre, claro que no faltó el "chiste" de que llegamos juntos, pero nada del otro mundo, excepto que, me daba la impresión de que Ed quería decirme algo, bueno, lo intentó varias veces, y luego se quedaba callado por alguna razón...
Después de llegar a casa en la hora del almuerzo, mis padres dijeron que el toque de queda ahora será más riguroso, pues se acercaba la temporada de verano, que es cuando hay más personas viajando por las vacaciones, lo cual explicó la cantidad de policías que vimos en la mañana.
...
—Y me dijeron que trajeron patrulleros de central.
—¿Quién te dijo eso?
—Ritha al medio día cuando fui al mercado—Contesta la señora de la casa, April Ronma, con una expresión de confianza.
—Esa mujer hace un río de un vaso de agua, solo sabe inventar chismes —Remilga el señor Paul Ronma—.
—Pues yo me llené... —Interrumpe Ayleen levantándose de la mesa—.
—¿No piensas comerte ni la carne, Ayleen?—Pregunta el señor R. Con un tono serio—.
—No quiero, no soy fan de la carne de res...
—Dámelo entonces —Replica Ed zarpando el plato—.
—Apropósito, no quiero que ninguno de los dos este fuera luego del almuerzo —Anuncia la señora Ronma —En un par de días empieza la temporada y puede ser peligroso.
—Pero el toque de queda es a las 7...
—Nada de "peros", niña, ni tú, ni mucho menos el que no es mío pueden darse el lujo de perderse o que les pase algo.
...
—¿Estás haciendo tarea? —Pregunta Ayleen tras encontrar a Ed en su cama con la libreta del colegio—.
—Pues sí, de todas formas algún dia tendré que hacerla... además no nos dejan salir ya.
—Pero es taaaan aburrido... —Se acuesta a su lado mirando al techo.
—Esta es de las más complejas.
—Aun peor... —Remilga— deberíamos ir a nadar o algo.
Edward se voltea hacia ella, viéndola fijamente le toma del brazo.
—No quiero acabar así —Señala una herida de golpe—.
—No tienen por qué saberlo —Dice Ayleen siendo interrumpida por un beso de Edward.
—Otro día... ahora debe haber gente que les pueda avisar que salimos.
—buen punto... —Ayleen hace una pausa y se ríe— ¿Por qué hiciste eso de la nada? Fue raro.
—Ah...No sé... quería saber qué era eso de "besar"
—Entiendo... siempre escuché historias de otras chicas diciendo que era algo muy "especial".
—Te estaban mintiendo —Replica Ed para después seguir en lo que hacía—.
En realidad no fue nada del otro mundo... pensé en ese momento.
¿Entonces porqué el calor de sus labios se quedó en los míos tanto tiempo?
Fuimos interrumpidos al instante por un sonido de bala al aire.
—¿Ya mataron al primero? —Pregunta Edward levantándose a la ventana rápidamente—.
—¡Quiero ver! ¿Se ve algo? —Ayleen le sigue— No se ve ni mierda.
—Pues parece que solo fue un disparo de advertencia...
—Por eso nos dijeron que no saliéramos... —justo después de decir eso Lin recibe un codazo de Ed.
-Te lo dije.
...
El día siguiente fue nuestro último día en el colegio, salimos más temprano de lo normal porque un maestro adelantó sus vacaciones.
—¿Oye al fin si vamos al lago? Mis padres no saben que salimos antes.
—No traje ropa extra, pero creo que alcanzamos a ir a la casa y que no nos vean.
Nos apuramos en llegar a la casa y con cuidado sacar ropa para poder irnos a escondidas a nadar, fue rápido, como cualquiera de nuestros "crímenes". Teníamos la práctica, ese pozo era el lugar que más nos gustaba visitar, y cuando podíamos nos íbamos a nadar ya sea solos o con amigos.
Cuando terminamos de jugar en el agua salimos a recostarnos junto a un árbol de toronja que daba buena sombra, y de paso también secarnos el cabello.
—Que bueno fue, cuando no estás no tengo con quien venir.
—Aspiro y espero que nadie le lleve chismes a tu mamá y nos regañen por tu culpa —Dice Ed sentándose a su lado—.
—Ojalá... —ambos se dan la mano en señal de pacto.
—Aprovechando que estamos solos, ¿Tu qué piensas sobre el matrimonio? —prregunta Edward con un tono de voz un tanto más bajo.
—¿Era eso lo que querías decirme?
—No había encontrado la oportunidad.
Pues... —Mira hacia sus manos entrelazadas con las de él —No creo que debamos hacer nada solo porque nuestros padres lo digan y ya.
—Los oí hablar anoche —Acaricia levemente las manos de Ayleen.
...
—Bueno, en todo caso, las cosas ya están así, si van y hacen algo que no deben por darles la libertad de dejarlos solos...
—Eso habla mucho de lo poco que confías en el juicio de nuestra hija —Contestó el señor Ronma.
—Es que de verdad, juntarlos así es... inapropiado.
—Ya que la niña esta siendo empujada a un matrimonio, quiero que al menos conozca al hombre con el que se casará, además le debíamos hacer el favor a Trisha.
—Solo por eso te sigo en tu locura... no sé qué dirían de mi mis amistades si mi hija resultara embarazada o algo.
...
—Que pasada es mi mamá... —Se queja— lo peor que hicimos fue darnos un piquito.
—Fue un poco gracioso... Pero el punto es que ellos si esperan a que nos casemos, mi mamá dice que es algo que se acordó por amistad.
—¿Pero tú quieres hacerlo? —Interrumpe— La presión podría hacernos aceptarlo, al principio creyendo que no nos molesta sin saber si después estemos bien, todo porque ellos nos dieron idea de que eso era lo que teníamos que hacer, ya sabes, como en ese cuento de la sombra en la cueva.
—¿Qué cuento?
—Uno que decía, que se habían encadenado unos esclavos en una cueva oscura, donde lo único que podían ver y saber del mundo exterior eran las sombras causadas por la luz de la única antorcha que tenían sobre la pared... más o menos así.
—¿Y eso se relaciona con nosotros en que...?
—Que somos los prisioneros —Contesta— hasta que no miremos lo que hay realmente afuera no podremos dar un juicio real de las cosas...
Hice una pausa, pensando en cómo decir mejor las cosas.
—En pocas palabras, no podemos saber que nos amamos, o si queremos casarnos, porque es la idea que nos han dado, no algo que hayamos tenido el tiempo de analizar.
—Lo dices como si realmente en la cuestión del matrimonio hubiesen muchas opciones. —Afirma Edward con una sonrisa sarcástica— "el amor" tiene varios significados según en donde preguntes, pero en general, es la forma de referirse al acto sexual, y si hablas de enamoramiento, es algo pasajero, por lo que no es fiable a la hora de decidir algo como el matrimonio... Realmente no estoy seguro a donde quieres llegar con esto.
—No lo tengo del todo claro tampoco.
Con su mano, Edward levanta el rostro de Ayleen para darle un beso en los labios, un poco más lento, un poco más suave, acariciando su mejilla se separan y sus ojos vuelven a encontrarse.
—Pero... se que no quiero terminar haciendo algo tan importante a decisión de terceros, aun si ellos fueran mis padres.
—Es justo.
—Esto suena bastante ridículo pero intenté explicarlo de la mejor manera que pude, todo este asunto, me confunde demasiado.
—Los matrimonios son complicados, más ahora, que pueden ser por propia elección y no solo por conveniencia.
En realidad no hablaba del matrimonio, pero no fui capaz de negarle.
...
Desde la primera vez que lo hizo, me sentí extraña, no sabia si estaba incómoda o si me dolía el estomago, o si solo quería reirme de lo repentino del asunto... Él no pareció sentir nada, y solo lo hizo por curiosidad pero, y ahora, fuimos los dos, y volví a sentirme mal, pero esta vez fue todo el cuerpo, incluso después él se pudo burlar de que mi rostro estaba rojo, parecía ser fiebre, pero se pasó rápido, y ahora sucede cuando me le quedo viendo, puede ser que el cambio de clima me esté haciendo daño, o que en el fondo me estoy sintiendo mal por casarme sin siquiera saber que significa amor en verdad, porque me rehuso a creer lo que dijo Ed, parece ser algo mas importante que solo sexo, hacer hijos, una familia, eso no tiene nada de significado más alla de la simple cadena del ciclo de la vida de cualquier animal.
¿El amor no es algo más especial?
En realidad tampoco entiendo el concepto de enamoramiento...
¿Y si en verdad amar a alguien solo sea casarse y tener sexo en medio del estado de enamoramiento?
No creo que desee eso.
Pero sobre todo, si ese es el caso, no creo que Ed quiera estar conmigo. ¿Porqué me querría?
Duré así toda la noche, pensé tantas cosas, tantos escenarios posibles, solo para tratar de entender el "porqué", solo para quedar completamente en blanco a la mañana siguiente... nisiquiera recordaba que era lo que estaba tratando de averiguar a ese punto.
Me volví loca.
Solo pensé que quería ser escogida por la mera voluntad de una persona que me quisiera... pero ya nisiquiera sabía qué quería yo.
Desde luego, esa estúpida charla fue nuestra última conversación en semanas, yo empecé a quedarme más en casa y él constantemente salía solo, luego ya el mismo se ofrecía a hacer todos los mandados, estaba claro que había encontrado algo que hacer en alguna parte, pero a últimas instancias, se empezó a tardar más en llegar, hasta que llegó el día en que ya se había quedado 3 horas más después del almuerzo sin llegar a casa.
Mi madre estaba ocupada, y mi padre había salido también, fui sola sin decirle, a buscarlo en algún lugar de la plaza, porque... genuinamente me preocupaba, tanto tiempo sin hablar, me corroía el pensamiento de que le estuviera pasando algo malo, pero pronto esa duda se disipó, y lo encontré besando a una chica en la parte de atrás de un restaurante...
—Entonces era eso. —Pensó Lin tras ocultarse en la pared—.
No pude seguir viendo, un instante me bastó.
"Entonces tenía razón cuando pensé que nada lo hacíamos por voluntad"
"Entonces el solo estaba comprobando sus sentimientos conmigo"
"Entonces no había manera, en que él pudiera escogerme por voluntad propia en una circunstancia normal"
"Entonces... ¿porqué si fui yo la de la idea, tengo aún el nudo en la garganta?"
"¿Entonces no debería quedar resuelto?"
"Entonces solo quedaría encontrar mi propia voluntad."
Todo se me oscureció.
Salí corriendo después de haberme quedado parada por unos minutos, él se había ido ya por el otro lado, yo estaba simplemente pasmada, y entre tanto, ya me estaba agarrando la mala hora, y en la calle me terminé encontrando con un oficial.
—¿Qué haces a esta hora por aquí, jovencita? El toque de queda es en dos horas.
—Lamento mucho esto, señor, había ido por un mandado pero se me hizo tarde... —Contesta Aylin entre la traba de su nerviosismo.
—¿Un mandado? Pues no veo que lleves nada.
—Ah... este... resulta que no había de lo que yo buscaba...
Nunca se me dio la improvisación.
El hombre la mira con seriedad y se pone tras de ella para llevarle.
—Te llevaré hasta tu casa, solo dime donde está... ¿Señorita...?
—Lin... Ayleen, pero no tiene... —se muerde la lengua— ¡Ah! No tiene porqué molestarse señor oficial.
—Soy Roy —Se sonríe— no me diga señor, me hará sentir viejo.
Al final cedí a que me llevara, cerca a mi casa le dije que podía ir sola entonces solo se despidió amablemente, con una expresión en su rostro que me intimidaba, su mirada fue un poco intensa...