Capítulo único.
🍀
Siempre era así después de una pelea larga, pero esta vez era peor.
Estaba demasiado débil en este momento. Son demasiadas maldiciones y no dejan de aparecer.
Caminé entre los restos de maldiciones como si no fueran más que basura acumulada en el suelo. Fragmentos oscuros y energía residual.
Otra noche.
Otro desastre.
Otra victoria.
-Que aburrido.
Mi voz salió más baja de lo normal, está vez no siquiera me moleste en sonreír.
Estaba cansado.
No tanto físicamente. Eso sería demasiado sencillo.
Era otra cosa.
Era un cansancio que no desaparecía ni aunque descansará horas.
Era algo que simplemente está allí y no se va.
Exhalé lentamente.
Todo estaba frío alrededor, las maldiciones muertas y mi olor de feromonas esparcidas en todas partes.
-...Hola, Satoru.
¿Que?
El mundo se detuvo y mi respiración se cortó. Abrí los ojos en shock, mi respiración se volvió lenta y pesada, el olor a feromonas me golpeo de frente y mi piel se puso de gallina.
Esa voz.
La reconocería a donde sea que vaya, incluso si me quedo sordo y sin oídos.
Gire la cabeza lentamente.
Y entonces pude verlo.
Suguru.
-...
No dije nada al principio, no pude, porque estaba ahí, de pie, como siempre, como antes.
-...¿Que?
Eso fue lo único que pude balbucear finalmente.
-¿Como has estado?.
Aún estaba en shock, mirándolo fijamente. Sin embargo sus feromonas eran diferentes, habían cambiado un poco. Como si hubieran sido alteradas.
Es un impostor.
O una técnica de metamorfosis.
No, Es el verdadero.
De repente Flashbacks inundaron mi cabeza, cada momento que pase junto a él, pasaron tan rápido que no pude siquiera sonreír por ello.
Talvez no debí distraerme tanto. Porque mi cuerpo fue inmovilizado.
Era el sello "El reino de Prisión" Un objeto maldito de grado especial.
-Te has descuidado Satoru, cómo vas a distraerte en medio de un combate?.
Me quedé observandolo en silencio mientras trataba de reunir fuerzas para liberarme, sin embargo sabía que era inútil. Perdí.
-...Y, ¿quien diablos eres tú?.
Pregunte tomando todo el aire que podía.
-Pues, Suguru Geto. Ya te olvidaste de mí? Me rompes el corazón.
-Te ves como el, y los ojos me dicen que el cuerpo y el poder maldito son de Suguru Geto.
Murmuré mientras lo recorría de pies a cabeza con la mirada y me detenía en sus ojos.
-MI CORAZÓN NIEGA LO QUE MIS OJOS ESTAN VIENDO ENFRENTE, HABLA DE UNA VEZ POR TODAS QUIEN CARAJOS ERES TU?- Levante la voz mientras mantenía mi mirada fija y una mueca de rabia se ponía en mi rostro.
-Que desagradable.
Mire como destapaba su frente y una sonrisa se ponía en su rostro.
-Dime, Como lo supiste?
¿Como? Porque reconocería a mi Omega donde sea que fuera, el hecho de que su olor sea esta vez diferente, me hizo estar en lo cierto.
-Esta es mi técnica ritual, puedo trasplantarme el cerebro para ir de cuerpo en cuerpo, Claro que puedo usar la técnica ritual grabada en cada huésped. No lo recuerdas? Tu le pediste a Shoko que se deshiciera del cuerpo de Geto.
Eso era cierto. No lo incineramos porque yo no quería, quería conservar el cuerpo de mi amado. Pero, no lo hice para que una maldición lo tomara.
-Sal de ese cuerpo.
Dije mientras trataba de recomponer la postura para intentar liberarme.
-No te pertenece, Nada en el te pertenece!
El inclinó la cabeza como si yo fuera algo insignificante.
-Ah...-Suspiro- Que posesivo.
No quise responder, no valía la pena. Sin embargo, no aparte la mirada aunque sabía que no era el.
Ese rostro, seguía siendo Suguru Geto. El Omega que hace años había marcado y tomado como mío.
-Debes de haberlo querido mucho- continúo.
No conteste. Pero tampoco lo negué.
-Aunque no fue tanto, porque tú mismo lo mataste.
Flashback.
Geto estaba frente a mi mal herido, había terminado de enfrentarse a mis alumnos, sin embargo aunque me preocupara y quisiera correr a él, no podía. Ya sabía lo que debía hacer, en ese momento solo pude forzar una expresión seria y agacharme para quedar viendo a los ojos de Geto. Ahí dije unas últimas palabras para el, y el me dio su última sonrisa. Antes de que yo mismo lo matara.
Fin Flashback.
-Devuélvelo.
-No puedo devolver algo que ya no está.
Su tono de voz seguía siendo el mismo.
-Suguru Geto murió aquella vez, por tu propia mano.
Lo sé.
Lo sé mejor que nadie. Y aún así, escucharlo así, en su voz, en su cuerpo.
-Pero- continúo -Cuando encontré este cuerpo, tenía una pequeña sorpresa para mí.
Lo mire confundido, mi ceño se fruncio.
-No me interesan tus juegos.
-Deberian interesarte.
Su sonrisa está vez cambio, se volvió más cruel
-Despues de todo, te involucran directamente.
-Es curioso- continúo -Como incluso alguien como tú puede pasar por alto cosas tan importantes.
Mi mandíbula se tenso.
-Habla claro.
-Claro.
Repitió mis palabras, como si pudiera.
-Suguru Geto...
Dijo su nombre despacio, casi como si lo estuviera saboreando.
-...No estaba solo cuando murió.
Me quedé en silencio total tratando de procesar lo que estaba escuchando.
-...¿Que?
-¿No sabes que?
Ese tono, ya me estaba molestando. Quería que lo soltara de una vez.
-Si no dirás nada, cállate.
Dije con rabia ya.
-Hay cosas que no estás viendo.
-Callate.
-Ni siquiera con tus seis ojos.
-CALLATE!
Le grité ya muy molesto, forcejeaba tratando de soltarme de los agarres del sello pero no podía.
-No lo sabias.
Sonrió despacio, irritandome más.
-No lo viste.
Mis manos temblaron un poco.
-Suguru Geto...
Otra vez su nombre!
-Llevaba a tu hijo dentro de el.
No.
No.
No.
-Mientes.
Dije con la cara desfigurada del shock y miedo.
-Ojala lo hiciera.
Entonces esa vez...
Flashback
Geto había ido a la escuela de hechicería para hablar con Yuta Okotsu y molestarlos a todos, había ido con compañía así que no pudimos hacer mucho. Sin embargo en ese momento sentí un olor muy sutil acompañando sus feromonas, era más dulce y más suave. Daban ganas de comerlo en ese momento.
Fin del flashback.
El aire se volvía cada vez más pesado y no podía respirar correctamente.
-Que tragedia- Susurro -El gran Satoru Gojo...
No quería escucharlo, pero era inevitable y cada vez que hablaba, cada palabra que soltaba. Se clavaba en mi.
-Matando algo tuyo, que no sabías que existía.
...
No.
No puede ser.
Mis seis ojos pueden verlo todo, todo, TODO.
-...No.
Solté un susurro apenas débil.
Muy patético.
-Talvez- continúo - So hubieras mirado un poco más de cerca...
-Callate...
-...Lo habrias notado.
-Callate...
- Talvez.
-¡CALLATE!.
Demasiado Tarde. Demasiado Tarde. Demasiado Tarde.
-Talvez, habrias sido un buen padre.
...
El mundo desapareció.
No vi el sello activarse.
No sentí el momento exacto en el que todo se cerró. No pude registrar nada, porque mi mente ya no estaba ahí. Solo había una cosa, un pensamiento, una imagen.
Una posibilidad que nunca existió.
Que nunca vi.
Que nunca...
-...
Se suponía que mis seis ojos lo veían todo, pero al final. No pude ver algo tan importante como lo era, el tener un bebé con mi amado Omega, al cual mate con mis propios manos, todo por que creía que era el más fuerte.
Al final, lo único que realmente me importaba, No pude verlo.
.
.
.
.
.
Hasta aquí el final!!!!
Ni sabía cómo empezar la historia JAJAJA así que me descargue un vídeo de Gojo cuando se encuentra con Kenjaku en Shibuya para ver la interacción. Luego eso me animo a iniciar la historia.
Hasta aquí el final, espero que les gusteeeeee.
Pueden dejar sus opiniones y comentarios que yo con gusto los leo, Byeeeee.
🍀