Personalizar legibilidad
Aa

Batido de fresa

Sinopsis

Una chica que trabaja en una cafetería temática coreana conoce a su actor porno favorito de la web y le prepara batidos de fresa

Genero:
Erotica
Autor/a:
killinithope
Estado:
Completado
Capítulos:
10
Rating
5.0 3 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Una mañana con olor a café

La chica del video gemía intensamente; podría jurar que caían lágrimas de sus ojos, pero la cámara solo apuntaba a lo importante. Tenía la fortuna de que esta versión del video no estaba censurada, por lo que se apreciaba perfectamente cómo el grosor de esa polla partía el coño de esa chica.

Yo, por mi parte, figuraba en mi silla gamer, reclinada un poco hacia atrás, jugueteando con mi clítoris con ayuda de mi vibrador, fantaseando que era esa puta chica.

—Maldita suertuda —digo entre dientes, sin querer perderme ninguna escena.

—Deseaba tanto este coño —dice él al oído de la chica.

Y, sin bromear, su voz me hizo acabar.

Lo odié por eso.

Yo no era del tipo multiorgásmica. Para seguir masturbándome debía esperar un tiempo, ya que mi cuerpo se volvía tan sensible al borde de dañarme si lo seguía intentando.

Mi clítoris hinchado renunció a la mayor parte de las caricias que le di y, por mucho que estuviera lubricado, no quiso más.

Como no tenía sueño, me puse a ver un animé que tenía pausado hace tiempo, mientras apoyaba un pocillo con nachos en mis senos de talla grande.

Yo era toda talla grande, en realidad, y eso en Corea parecía ser cero atractivo.

Me había venido hace un año y, en todo ese tiempo, solo conseguí un trabajo online que cumplía por las mañanas y, en las tardes, era camarera en un café temático de Pokémon, en un espacio suburbano cerca del centro.

El café pretendía darle refugio a la gente que no admitía el fanatismo deliberadamente; su mayoría eran hombres y mujeres mayores que se sentían marginados y, entre las trabajadoras, no teníamos la necesidad de cumplir con la estética coreana como en los otros lugares donde solicité trabajo.

Yo me encargaba de los sándwiches y los refrescos; no era nada difícil luego de la práctica y eso hacía divertida mi vida, eso y llegar a masturbarme a casa viendo a mi actor favorito de porno asiático.

Había pocos de la industria coreana que me gustaran; yo me inclino más por los japoneses y su mente retorcida, pero él, al ser coreano, me impresionó bastante.

Salía de la regla: era alto, de piel acanelada, físico voluminoso hasta este año, que bajó notoriamente de peso, y su nombre de actor era Mister T.

Mister T portaba galantemente 20 cm de polla. Lo supe por una entrevista de la Pornweb donde se lo medían en vivo, casi del mismo ancho de sus manotas.

Es atractivo, parece tallado por los mismos ángeles coreanos; voz gruesa, igual que su polla, abierto a participar incluso en orgías y un dios coreano en contenido harem, pero lo que más me gustaba eran sus videos en solitario.

Hacía POVs increíbles en donde podías escuchar su voz diciéndote cosas sucias mientras se masturba con una vagina de plástico o, a veces, solo con sus manos.

Yo pagaba por ello. Parte de mi sueldo se iba en maquillaje, tinte para el cabello, comida deliciosa y mi suscripción a su canal oficial de pornografía.

Y valía cada puto peso.

Mi PC gamer iba entre juegos online, el stream, animé y mucho porno de Mister T. Por la suscripción tenía incluso un catálogo con fotos de él, desnudo y usando cuerina; precioso.

Lo emocionante de todo esto es que yo, en mi puta vida, me iba a imaginar que un día lo iba a conocer en persona.

Eran las seis de la tarde de un maldito día viernes. El turno había sido eterno entre niños bulliciosos y hombres mayores sin entender el menú: un millón de batidos de fruta y tres sándwiches nada más.

Lo único que podía superar ese día era que en casa me esperaba mi primer dildo de 20 cm; sí, como la polla de Mister T. Si pudieran replicar su maldita polla en un molde, yo me compraría uno en todos los colores posibles.

La campanilla de la tienda suena antes de que sea el horario de cierre y todos chillamos desde la cocina, queriendo irnos a casa.

Pero entran tres tipos. Altos, fornidos. Parecían sacados de una película de acción; se notaba que venían del gym o de algún entrenamiento. Uno de ellos llevaba una camiseta de las fuerzas especiales coreanas y los otros dos vestían buzo deportivo y camisetas sin mangas.

—Dos cafés y un batido de fresa —dice uno de ellos y yo, desde la cocina, solo podía mirar a uno.

Alto, piel acanelada, sonrisa cuadrada y ojos felinos, penetrantes, intensos, que me mojaban la tanga de una sola vez. Se me hacía agua la concha en ese momento.

—Un shake de fresa —me dijo mi compañero de puesto en la cocina para que yo despabilara.

Y lo hice. Hice el maldito shake de fresa, el último de la tarde, y me ofrecí a atenderlos.

—Hola, buenas tardes —me acerqué y dejé el pedido en la mesa, notando que él había tomado el shake, el que yo hice de mala gana.

Me miró. Fueron unos segundos, pero me miró.

Yo llevaba tanto tiempo usándolo en mis fantasías eróticas, pero jamás se cruzó por mi mente verlo aquí, en la cafetería temática; acá no vienen hombres guapos.

Miré a los otros chicos y jamás los había visto en una porno, así que asumí que ellos no eran del rubro. Quizás solo amigos.

Yo me coloqué en la caja a contar los billetes, mientras mis colegas lavaban la parrilla, vasos y batidoras usadas en el turno, todo mientras de reojo miraba al hombre que portaba la polla más hermosa que había visto.

Su voz es más profunda en persona; parece ser el alma de la fiesta, un tipo agradable, y en más de una ocasión miró hacia mí. Y yo, que tengo personalidad de modelo de Victoria’s Secret, no me achiqué ni desvié la mirada; se la sostuve porque realmente ese hombre me hace agüita el coño.

—Hey, hola —me dice una vez que se acerca al mesón junto a la caja—. ¿Me envolverías uno de esos panecillos de Psyduck para llevar? —apunta los de la mampara.

—Con gusto —le digo y cumplo sus necesidades.

Para ese entonces yo ya no tenía el delantal puesto y llevaba una blusa a la cual le hice más expuesto el escote. Si hay algo que parecía disfrutar Mister T en el sexo eran un buen par de tetas, y qué bien que se las comía a sus coactrices.

—¿Está bien así? —le mostré la cajita que apoyé contra mis senos para que los mirara. Y él miró, asintió y me sonrió.

Me pagó en efectivo y se llevó el pastelillo. Pero antes de retirarse…

—No había venido antes a este lugar, está súper bueno —admitió, y yo sonreí coqueta.

—Puedes volver cuando quieras, es más —saqué una tarjeta de fidelización—. Aquí tienes tu tarjeta de fidelización; puedes juntar descuentos o participar por un premio a final de mes —le entrego el cartoncito con uno de los timbres ya completos por su compra.

—Wow, increíble —dice y se guarda la tarjeta en el bolsillo—. Te veo luego—.

¡Basta! ¿Cómo que “te veo luego”? ¡Maldita sea!

Cerramos a toda velocidad esa tarde y me fui en el metro queriendo brincar sobre esos 20 cm, pensando en Mister T, que, por cierto, se llama Kim TaeHyung. Lo obtuve al momento de pedirle su nombre para la tarjeta de fidelización de la cafetería.

¡Cuéntale a killinithope lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

19

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

4

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

1

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

Merry Christmas - Adventskalender 2025

Aelyn Raven: Wieder eine tolle Geschichte. Leider bin ich erst jetzt dazu gekommen sie zu lesen, aber das tut der Geschichte keinen Abbruch *g* ich freue mich schon auf den nächsten Adventskalender

Leer ahora
 Mehrfach zurückgewiesene Gefährtin

Silvia: Sehr schön geschrieben, mit Spannung von Anfang bis Ende. Tolle Geschichte .

Leer ahora
A Blessing in Disguise

Roxann: This was an amazing book. The characters and plot were amazing and you are an awesome writer. Every book I have read by you is just amazing. I thank you and on to the next ❤️

Leer ahora
My Blacksmith Savior

MoonlightN🌕: I absolutely love Sully. He's such a mature, patient, and understanding character—a complete green forest. 💚I love Sorsha too. She's strong, resilient, and easy to admire. They're a perfect match, and watching their relationship grow with patience, trust, and love was beautiful.The way their bond d...

Leer ahora
Mystic Wolf

Akthea: Fantastica

Leer ahora
Luna de Verano - Die Gefährtin des Alphas (Band 1)

C.: Ich habe so oft herzhaft gelacht. Was für eine tolle Geschichte. So schön geschrieben. So schön, flüssig lesbar. Ich lieb‘s. Mir tun die Herren in der Geschichte fast leid, die Frauen sind reine Naturgewalten. Lustig, verschmitzt, offen, direkt. So schön. Danke für diese Geschichte und das wir sie l...

Leer ahora
Broken Halos MC

Tatouie: There wasn’t anything I didn’t like except maybe more of a finality to the European Charter that was up to no good. I feel like they wouldn’t have left so quietly. Otherwise loved the story, great rhythm can’t wait to read more books.

Leer ahora
SECRET BILLIONAIRE

Janet: Very heart warning, shows what a kindness will be rewarded. Good reading.

Leer ahora
Stadt der Alphas

Uschi: Sehr gut geschrieben aber durch die kleinen Happen baut sich keine Spannung, Erotik, Romantik oder ähnliches auf

Leer ahora