Capítulo 1
Habían planeado ese viaje por meses, Yamato, Taichi, Sora y Meiko se iban a graduar en la primavera siguiente, Mimi sugirió que fuesen a una última aventura todos juntos, planearon por semanas y decidieron tomar un viaje a la playa. Los padres de los chicos estaban de acuerdo, así que solamente faltaba decidir el día.
Era el día más caluroso del año, según Yamato, ¿A quién se le ocurría salir con tanto calor a mitad de Julio?
—Se por qué odias el calor—Dijo Mimi con una voz picara en la central mientras esperaban su autobús.
—¿Ahora por qué? —Dijo con fastidio Yamato.
—Por qué las tundras se derriten con el calor—Yamato rodo los ojos y la ignoro. Mimi hizo un puchero sentándose en una de las bancas.
Yamato vio como Koushiro inmediatamente fue hacia donde estaba Mimi y le mostro una cámara fotográfica nueva que había adquirido, Yamato lo vio con fastidio y los ignoro.
En el autobús Mimi y Meiko se sentaron juntas, Koushiro iba volteándose todo el tiempo hacia ellas tomándoles fotografías, la castaña estaba bastante emocionada fingiendo ser una modelo mientras Koushiro hacia su labor. Yamato escuchaba ese escándalo y le molestaba sobremanera.
—Solo están jugando—Menciono Jou quien iba sentado a su lado.
—Lo se—Dijo con fastidio Yamato mientras revisaba su teléfono.
—¿Entonces por qué te molesta tanto?
—Por nada—Se colocó sus audífonos para no estar escuchando ese escándalo.
Una hora de viaje después llegaron a un pueblo costero, se hospedarían en una casa que quedaba a la orilla del mar, la casa era de estilo tradicional, bastante amplia para que todos se quedaran ahí, dividieron las habitaciones, mientras Jou y Yamato decían que irían al pueblo a comprar algunas provisiones.
—¿Puedo ir superior? —Pregunto Mimi con una vocecita alegre.
—Claro que puedes venir—Dijo Jou con alegría.
—Es que olvide uno de mis trajes de baño y necesito otro—Dijo sin siquiera pensarlo.
Jou y Mimi iban charlando sobre la carrera de medicina del chico de lentes, Mimi decía que ella no podría soportar ni un minuto estar viendo una herida abierta, Yamato tan solo escuchaba y veía de reojo a Mimi. Llegaron a una tienda bastante grande, donde había todo tipo de cosas.
—Bien nos separaremos, Mimi va a comprar lo que necesites.
—Perfecto—Dijo ella con su típica sonrisa.
Pero antes de Jou pudiese asígnale una tarea a Yamato, Mimi tomo la muñeca del rubio y salió corriendo con él. Yamato no entendía nada.
—Oye tengo que ayudar a Jou con las cosas—Menciono algo molesto.
—Sí, pero primero vamos a comprar dulces y bebidas que hacen falta.
No entendía por completo a Mimi, ella era bastante enérgica y él era todo lo contrario, por eso ella le había dado el sobrenombre de Señor Tundra. Al principio le molestaba eso, pero con el tiempo se dio cuenta de que así era ella y no se podía cambiar, era aceptarla o vivir ignorándola toda su vida.
Compraron bebidas, y varios paquetes de frituras. Estarían dos días ahí, y para no llevar tanto equipaje no compraron esas cosas. Pasaron por un aparador donde había distintos trajes de baño, Mimi se quedó viendo algunos, tomo un par y se fue a probárselos. Una de las cosas que menos le gustaba a Yamato era ir a comprar ropa y esperar años a otra persona, por eso él tenia simples prendas básicas.
—¿Terminaste? —Pregunto Yamato después de 10 minutos que Mimi paso en el probador.
—Si pero no me decido cual—Mimi comento desde dentro.
—El que sea está bien—Dijo Yamato mientras veía su teléfono—Jou ya termino las compras.
—¿Qué te parece este? —Mimi salió de ahí con un traje de baño de dos piezas.
La parte de arriba era un top blanco de tirantes muy delgados y en la parte del busto tenía varios holanes, la parte de abajo era un bikini de muchos colores haciendo contraste con el top blanco. Yamato se sonrojo a primer momento que la vio. Mimi realmente tenía un bonito cuerpo y una piel muy blanca y tersa. Dios se veía bellísima en ese traje de baño, pero no quería que lo supiera, así que inmediatamente bajo la mirada a su celular.
—Si, como sea.
—Ni siquiera me viste—Dijo Mimi indignada, para después meterse nuevamente al probador.
Yamato sentía que su corazón se iba a salir al ver aquella hermosa figura, tenía que controlarse o no duraría demasiado en ese viaje. Mimi salió con su ropa puesta indignada del probador, salió sin siquiera decirle nada. Dejo dos de los trajes de baño y se llevó uno color crema.
—¿Y ahora qué pasa? —Dijo Jou viendo que estaba Mimi indignada por algo.
—Yamato no me ayudo a escoger un traje de baño—Menciono con indignación la castaña.
—Nunca me pediste que te ayudara a escoger, simplemente me jalaste por toda la tienda y te metiste a probarte trajes de baño—Yamato menciono de la mismo modo.
—Te mostré un traje de baño y me ignoraste—Mimi dijo molesta.
—Pudiste haberme mostrado antes de cambiarte—Yamato estaba sonrojado y comenzó a caminar más rápido, un par de pasos delante de la castaña, Mientras Jou se reía por lo que estaba ocurriendo.
Llegaron a la casa, donde todos se estaban preparando para ir a nadar un rato, Mimi llego molesta, dándose cuenta de ello Koushiro.
—¿Qué ocurre? —Pregunto el pelirrojo.
—Es Yamato, le pedí de favor que me ayudara a escoger un traje de baño y no me ayudo para nada—Mimi tomo una botella de agua.
—Me hubieras dicho que te acompañara, lo hubiese hecho con gusto—Yamato escucho esa conversación y simplemente bufo ignorando a los dos.
Todos se divertían en la playa, pero Yamato estaba sentado bajo una sombrilla mientras comía una paleta de hielo. Con sinceridad no estaba del todo cómodo en ese viaje, veía como Taichi, Jou, Sora y Meiko jugaban con una pelota, mientras los demás nadaban, y también veía como Miyako y Mimi estaban tomándose fotos con la cámara profesional de Koushiro, y eso le molestaba demasiado.
—Anda será divertido jugar en el agua un rato—Menciono su hermano intentando que Yamato se integrara a los demás.
—No tengo ganas—Dijo Yamato dándole una mordida a su paleta.
—Te veías muy emocionado al principio ¿Qué ocurrió? —Pregunto su hermano. Al menor no se le escapaba nada, sabía que algo ocurría con su hermano pero no estaba del todo claro que era.
—Solo se me quitaron las ganas de estar aquí—Yamato dijo con cara de fastidio.
No era inusual en Yamato que al final cambiase de opinión por algo e irse, solo que esta vez no tenía a donde ir, estaba atrapado en un lugar que no conocía por dos días.
Esa noche hubo una cena grandiosa, haciendo una parrillada, Daisuke había llevado fuegos artificiales para pasar la tarde de verano, todos estaban muy emocionados por convivir, excepto Yamato, que por gusto propio decidió encargarse de la parrilla para no estar con su mal genio con los demás.
—Deberías dejar eso, fue una pelea tonta—Dijo Jou acercándose a él para tomar un poco de comida.
—No es la pelea lo que me molesta—Dijo Yamato para después beber un poco de soda que tenía cerca.
—¿Entonces no estas molesto con Mimi?
—Mimi no es la del problema—Yamato dijo más para sí mismo que para Jou.
—¿Entonces cuál es el problema? Todos quieren saber por qué estas de tan mal humor.
—No lo puedo decir, ok. Solo eso no lo puedo decir.
Jou no entendía esa actitud de Yamato, eran amigos y no quería contarle sus problemas.
—Sabes que puedes decirme lo que quieras, yo no te juzgare—Jou intento aligerar un poco el ambiente.
—Lo sé, pero esto...si te lo digo vas a creer que soy un paranoico.
—Pues si no me lo dices como puedo emitir un juicio sobre ti—Jou dijo con bastante seriedad, tenía razón, pero aun así creía que no era buena idea contarle sobre eso—Confía en mi ¿Si?
—De acuerdo—Yamato dio un gran suspiro antes de comenzar a hablar—Siento que Koushiro está detrás de Mimi.
—¿Eso es todo? ¿Estas molesto por que Izzi quiere tener una relación con Mimi? —Jou no entendía nada, parecían más celos que otra cosa.
—No me explique bien. Koushiro y Mimi se conocen desde niños, y Mimi siempre quiso ser su amiga, pero el solo se la vivía pegado a la computadora. Casualmente cuando Mimi entra a la preparatoria, usa faldas cortas y ropa ajustada Koushiro voltea a verla. En todo el maldito viaje no se le ha despegado con esa maldita cámara.
Jou entendía un poco lo que trataba de decir, pero realmente el pelirrojo no estaba siendo acosador ¿O sí? Era verdad lo que decía Yamato, él los conocía desde que eran unos niños e Izzi no era la persona con mejores relaciones sociales del mundo.
—Haremos esto, ¿Si?, los vigilare, si veo alguna actitud rara de Izzi voy a intervenir de acuerdo. Soy el mayor aquí y tengo que llevarlos por el buen camino—Yamato sonrió de medio lado.
—Tu no cambias superior—Esa era su amistad, ellos así eran amigos.
Esa noche Yamato no podía dormir se sentía intranquilo, así que decidió ir por un vaso de agua. Al levantarse de su futon noto que Koushiro faltaba en la habitación, todos los chicos compartían habitación, al igual que las chicas compartían otra habitación. No supo en que momento Izzi salió, “Ha de estar en el baño” pensó.
Intento no pisar a ninguno de sus amigos y salió hacia la cocina para beber un poco de agua fresca, tal vez estaba insolado, cuando de pronto en medio de la oscuridad un brillo de una computadora iluminaba la mesa del comedor. Era Koushiro quien, como siempre, estaba pegado a la computadora. El pelirrojo daba la espalda al pasillo de las habitaciones, así que podía ver toda la pantalla.
Camino dos pasos sin hacer ruido, para ver que estaba haciendo, cuando de pronto en toda la pantalla apareció un busto, ¿Koushiro estaba viendo porno mientras sus amigos dormían? Pero luego algo llamo su atención, ese traje de baño lo conocía, lo había visto esa tarde un traje de baño rosado que conocía muy bien. Dios no podía ser cierto.
Tanteo con sus manos donde quedaba el interruptor y prendió la luz del comedor, Koushiro se levantó a toda prisa intentando tapar la pantalla de su computadora.
—¿Qué demonios haces? —Koushiro tenía miedo del tono de voz de Yamato, el rubio estaba sumamente enojado—¿Para eso trajiste tu maldita cámara?
—Puedo explicarlo—Dijo Koushiro intentando tapar la pantalla.
Yamato con zancadas rápidas llego hasta la mesa de la computadora, donde aventó al suelo a Koushiro, con el mouse continuo viendo las fotografías y todas eran recortes del busto, y de las caderas de Mimi. Si había fotografías enteras del cuerpo de Mimi, pero esas eran ediciones que él estuvo haciendo durante la noche.
—Puedo explicarlo, Mimi me pidió que hiciera photoshop.
—Eres un maldito cerdo—Dijo Yamato quitando la memoria de la computadora—Esos son malditos recortes, no estabas haciendo nada para agrandarle el busto o quitarle un poco de abdomen. Estabas teniendo fotografías en poca ropa de la que dices que es tu amiga.
—Así...así es como me las pidió—Decía Koushiro con bastante temor.
Yamato lo jalo de la playera hasta ponerlo en frente de la computadora nuevamente.
—Se que tienes copias, así que bórralas, o me vas a obligar a decirle a todo mundo a tu pervertido secreto—Yamato jalo una silla y se sentó al lado de él.
Y al abrir una carpeta se dio cuenta de que no solo tenía esas fotografías en traje de baño, tenía una colección gigantesca de fotografías de las piernas de Mimi, de su busto y de cuando llevaba faltas o shorts muy cortos.
—Ta...tardara un poco.
—No me importa si nos pasamos aquí toda la maldita noche, tu borras eso y no solo les diré a los demás iré a la policía, esto es acoso, idiota—Koushiro estaba temblando a su lado.
—Por favor Yamato se razonable, tú también vez porno.
—Si, pero no de mis amigas—Dijo Yamato demasiado molesto. Estaba conteniéndose para no soltarle un maldito golpe.
—Amo a Mimi, ella siempre me ha gustado desde que somos niños.
—Te conozco—Yamato se levantó de la silla para imponerse un poco más—Te la pasabas todo el maldito día frente a una computadora, Mimi se la pasaba revoloteando alrededor tuyo cuando era una niña. Ahorita que creció es cuando la volteas a ver pervertido.
Yamato lo jalo nuevamente de la camisa quedando cara a cara, podía ver las facciones de Koushiro, quien fingía ser duro para aparentar también superioridad, pero se notaba que estaba más nervioso que nada. Un momento después Yamato lo soltó, no valía la pena hacer algo con él.
Fue a la cocina y tomo un vaso con agua, introdujo la memoria en el agua y Koushiro dio un grito ahogado, después Yamato metió ese vaso al congelador.
—Si esto no está por la mañana yo mismo me encargare de que todos sepan tu secreto.
Koushiro estaba molesto, ¿Cómo era posible que Yamato se comportase tan salvaje con él?
—Eres un hipócrita.
—¿Qué rayos fue lo que dijiste?
—Te he visto como miras a Mimi, ¿Solo porque eres un chico lindo tienes el derecho de quitarnos a los demás la oportunidad de acercarnos a las chicas lindas? Me gusta Mimi, y hare lo que sea necesario para conquistarla.
—Ah ya veo cuál es tu juego, quieres hacerme quedar mal con Mimi. Podrás decirme hipócrita, mal amigo, decir que yo tome las fotografías si quieres, pero te diré algo, jamás—Yamato comenzó a acercarse más a Koushiro—Jamás haría esto con una chica. Yo respeto a las chicas y no voy a estarlas acosando, para tomarles fotografías, insinuando que soy un buen amigo.
—¿Qué pasa aquí? —La voz de Jou se hizo presente.
Ambos voltearon un poco asustados, Taichi venía con una cara adormilada, mientras Jou estaba acomodándose los lentes.
—Hacen...mucho ruido—Dijo Taichi entre un bostezo.
—¿Termino de hacer eso? —Yamato ignoro por completo a los demás y se dirigió simplemente a Koushiro.
—Si...—Dijo con voz temblorosa el pelirrojo.
—Que te lo explique el—Yamato se salió de la casa caminando hacia el patio trasero.
—Espera Yamato—Jou le hablaba para arreglar las cosas.
Koushiro no dijo nada, solo apago su computadora y fue directo a la habitación. Desde las dos puertas corredizas Jou vio que Yamato se acostaba en la hamaca que estaba ahí, no quiso investigar más, estaba muy cansado.
Yamato veía de vez en cuando la luz dentro de la casa, pasaron al menos cinco minutos para que las luces se apagaran por completo. No quería regresar a la misma habitación donde se encontraba Koushiro, incluso no quería ya estar en ese viaje. Pensó seriamente en irse apenas saliera el sol, pero aún faltaban muchas horas para ello.
Se quedó dormido en esa hamaca y al amanecer despertó con los rayos del sol sobre su cara, era demasiado temprano 6 de la mañana, así que decidió entrar y comer algo. La verdad no tenía muchas ganas pero no quedaba de otra, no quería entrar a la habitación. Fue a la cocina y lo primero que hizo fue sacar el vaso de agua congelado, tenía que recuperar esa memoria y destruirla.
Más tarde comenzaron a salir todos, por un poco de comida, vio que Koushiro no le dirigía siquiera la mirada a Mimi, ella salió con una playera de manga corta bastante grande a decir verdad, que cubría parte de sus muslos. Intento no verla por mucho tiempo, pero aun recién levantada se veía hermosa.
—¡¿Qué?! ¿Cómo que te vas a ir? —Taichi hizo un escándalo en la habitación cuando Yamato estaba empacando sus cosas.
—Tengo que irme, lo siento—Yamato menciono sin ninguna emoción.
—Oye pero espera, los boletos de todos están para mañana por la mañana.
—Lo sé, pagare extra por eso.
—No, no entiendes, el siguiente autobús llega hasta mañana—Yamato no se había percatado de eso, no le quedaba más opción que quedarse.
—Oye...que fue lo que paso anoche, se oían tus gritos por toda la casa.
—¿Qué escuchaste?
—Bueno, solo se oía tu voz, mas no entendí que decías, estaba demasiado dormido para entender.
—No importa, ya paso—Yamato se limitó a decir.
Ese día Yamato estuvo muy tranquilo, Koushiro ahora era quien no quería ir a jugar con los demás, y vieron que estaba bastante decaído, Mimi simplemente no se le acerco, no entendía nadie por qué, si el día anterior estaban jugando juntos y tomando muchas fotografías.
Yamato estaba bajo una sombrilla de colores naranja, con los lentes de sol puestos, Taichi se acercó nuevamente a el para intentar hablar de lo ocurrido la noche anterior, pero el rubio se negaba a hablar, no iba a exponer a Mimi de esa manera, cuando de repente la castaña apareció frente a el con una enorme sonrisa.
—Vamo a jugar a la pelota Yamato—Mencionó Mimi.
Yamato intentaba evitar verla, puesto que traia el bikini color crema, con un pareo amarrado a la cadera una flor rosada en el cabello y los lentes de sol sobre la cabeza, dios se veía tan hermosa, y fue ahí cuando sus hormonas hicieron acto de presencia, Yamato sintió como toda la sangre de su cuerpo se iba directo a un solo lugar. Debía evitar eso, debía controlarse y no parecer una bestia ante Mimi.
—¿Estas bien? ¿Te insolaste—Pregunto Tai viendo como Yamato se sonrojaba bastante.
Yamato junto sus piernas en su pecho para que no vieran que“alguien”había reaccionado, acomodo sus lentes de sol para que no vieran su mirada nerviosa.
—No tengo ganas de jugar ahorita—Mimi lo vio con asombro, dijo que estaba bien y se fue de ahí.
Yamato sentía como su corazón palpitaba fuertemente. Dios esa chica lo volvería loco con esas prendas, no podía seguir ni un minuto más en esa playa con Mimi.
Por la tarde volvieron a hacer una parrillada y Yamato volvió a ser el cocinero. Mimi se acercó a él con el mismo traje de baño que llevaba hacia poco, Yamato llevaba su típica playera verde y ahora llevaba unas bermudas color negro.
—¿Podemos hablar?
—¿De qué quieres hablar?—Dijo Yamato concentrado en la parrilla.
—De lo que paso anoche, el escándalo que armaste—Yamato se sorprendió al escuchar eso—Tai, puedes venir un segundo.
—¿Qué ocurre Mimi? —Pregunto desconcertado el moreno.
—Voy a ir con Yamato al pueblo, puedes cuidar la parrilla.
—Seguro, pero trame una bebida de sandía por favor.
—Claro—La castaña sonrió para después jalar a Yamato contra su voluntad.
Caminaron por la playa, el atardecer ya estaba cayendo, Mimi no soltó la mano de Yamato por ningún momento. Se sentía raro tomar la mano de la chica, era demasiado pequeñita y delgada.
—Anoche escuche todo—Dijo Mimi sin filtros.
—¿Todo? —Yamato dijo un poco preocupado.
—Bueno, la mayor parte. Confiaba en él, era mi amigo, jamás creí que le gustara de esa forma.
—¿Y sientes lo mismo por Koushiro?
Hubo un silencio incomodo, que no supo cómo interpretar Yamato, tal vez a ella si le gustaba e hizo un enorme escándalo por nada.
—No—Fue la respuesta que dio la castaña y Yamato dio un suspiro de alivio—A mí me gustas tú tonto, pero nunca te das cuenta de nada—Mimi comento ahora algo molesta.
—Espera...¿Te gusto?
—Si. He intentado por años atraer tu atención de mil maneras, y nunca volteas a verme—Yamato estaba sorprendido por lo que estaba escuchando—Ayer te dije que si me acompañabas a probar un traje de baño para ver cuál era el que más te gustaba, y compre uno que no se siquiera si te gusta. Y hoy intente jugar contigo a la pelota, pasar un día solos en la playa.
—Mimi, no dices nada, sales en poca ropa, como querías que reaccionara. Estaba evitando tener una erección frente a ti—Yamato dijo bastante alterado, y omitiendo que tuvo una erección frente a ella hacia poco.
—Ah con que así te gusto—Dijo con voz picara Mimi.
—No, no me gustas de esa forma—Hubo otro silencio por parte de ambos. Yamato rasco su nuca bastante incomodo—Me gustas realmente, me gustas más haya de tu físico, por eso no me gustas de esa forma.
Mimi tomo su mano izquierda y se quitó una pulsera color café con un pequeño dije, y se la coloco a Yamato.
—Lo compre para ti esta tarde, es un regalo—Yamato tomo ambas manos de la chica y sonrió, al igual que ella.
Mimi estaba bastante nerviosa, después Yamato la soltó, con una mano tomo su cintura y con la otra tomo su barbilla para después besarla.
—Me encantas Mimi—Se separó un poco para susurrarle en los labios—Y quiero que seas mía. ¿Serias mi novia?
—Soy tu novia, desde mucho antes que me lo pidieras—Yamato sonrió para después besarla.
Ninguno de los dos se había dado cuenta de que Koushiro los observaba, con su suéter morado atado al cuello, estaba bastante sorprendido de los sentimientos de ambos, su rostro estaba azulado de la impresión, y ahora le tenía rencor a Yamato por dos cosas la primera porque le había robado su memoria y la segunda porque le había robado a su chica. Se acercó muy molesto hacia ellos y comenzó a gritar.
—Eres un maldito hipócrita, todo lo tenías planeado para quedar como el héroe salvado.
—Estas muy equivocado Izzi, tú eras mi amigo y traicionaste mi confianza tomándome esas fotos, lo escuche todo desde detrás de la puerta, gritaban demasiado que hicieron que me despertara—Koushiro estaba bastante asombrado por lo que estaba escuchando—No quiero que te vuelvas a acercar a mí.
—Pero Mimi, yo te amo...te amo más de lo que Yamato puede hacer...yo siempre estuve para ti cuando...
—Por favor, deja eso, jamás estuviste para mí. Cuando éramos niños te la pasabas todo el tiempo pegado a la computadora, y si tuve un breve enamoramiento contigo cuando era una niña, estar pegado todo el día a la computadora mato ese sentimiento.
—Pero Mimi—Koushiro quiso abrazarla pero la castaña le dio una bofetada que le dejo marcada la mano en la mejilla.
—No quiero que vuelvas a intentarlo, escuchaste. Y si me entero que tienes más fotografías mías te las veras conmigo.
Mimi tomo la mano de Yamato y se alejaron de ahí.
—¿Creo que fuiste un poco dura no crees? —Yamato menciono al ver que su nueva novia tenía la mano roja.
—No, traiciono mi confianza editando esas fotografías. Quien sabe que perversión haría con ellas. Es mejor dejar las cosas en claro, le dije que no y no quiso escuchar.
—Vaya, entonces no me tengo que preocupar por defenderte.
—Soy una chica fuerte y se me cuidar sola de esos pervertidos—Dijo con una sonrisa mientras caminaba hacia el pueblo.
—¿Y a dónde vamos?
—Le prometí a Tai una soda de sandía—Yamato rodo los ojos, no recordaba eso con tanto ajetreo—Así que aprovecharemos la salida para pasear un poco tu y yo novio.
Yamato tomo con más fuerza la mano de la castaña, estaba enamorado de ella desde hacía tiempo, pero para no arruinar nada si no sentía lo mismo, guardo esos sentimientos para él, ahora se sentía tonto por hacerlo, ya que ella sentía lo mismo que él.

Hola a todos, traigo un one short inspirado en la tematica de Verano. Espero que les guste fue una hermosa colaboración hecha con mi querida Ava_Zans esperamos que les gusten nwn