prologo
El destino, al igual que el fútbol, no siempre se decide en los noventa minutos reglamentarios. A veces, la verdadera historia comienza cuando el reloj parece haberse agotado y el cansancio pesa más que el aliento.
Mientras el mundo contenía la respiración ante el avance de la Selección Argentina en Qatar, entre los estadios de Doha y el eco de los festejos en Buenos Aires, dos almas se reconocían al fin. El Mundial de 2022 no fue solo una búsqueda de gloria deportiva, sino el escenario de un encuentro que desafió cualquier pronóstico.
Entre lágrimas de emoción, el bombear de los latidos de sus corazones desenfrenados galopando en sus oídos, entre una multitud de desconocidos que se abrazaban compartiendo la misma pasión, estaban ellos, dos personas comunes y corrientes que se miraban con amor, no importaba el sudor, el calor del desierto ni si lo que pasaba está bien o mal, simplemente se dejaron llevar, para ella esto escapaba de sus cálculos, para él era algo inesperado, pero fue épico desde el principio.
Bienvenidos al minuto 120. El momento exacto donde el tiempo se detiene y la historia comienza.