Hay canciones como está que estoy escuchando, que inevitablemente me hacen pensar mucho en ella: “¿necesitará tanto como yo, sentir mis abrazos y besos?; ¿serán igual de pensativas sus noches, sobre nuestros encuentros, como lo son las mías?”.
La melodía avanza y sigo pensando si ella recordara la primera vez que nos vimos: “¿ese preciso momento en el que sé que algo entre los dos surgió?; ¿ese preciso momento, cuando nuestras miradas coincidieron, y una hermosa alegría contenida en ambos emergió?”.
Beat tras beat, la canción se acerca al final. Se acerca y sigo pensando: “¿deseará tanto como yo, sentir esa cálida sensación cuando al abrazarla pasaba mis manos por su oscuro y suave cabello?; ¿cuándo recorría con ellas su espalda hasta la cintura y pegaba su cuerpo al mío?; ¿cuándo pasaba delicadamente mis manos por sus hombros?; ¿cuándo acariciaba su carita dulcemente y observaba sus dos lunas fijamente?; ¿cuándo juntaba mis labios a los suyos?; ¿cuándo sentíamos nuestros latidos, como si fueran uno solo?; cuándo segundos antes de que toda esa tensión y calor entre los dos explotará, yo siempre jugaba a desviar mis labios de los suyos hacia su oído para decirle tiernamente: “te amo luna mía, siempre estaré junto a ti”.
El final de esta canción, me hace recordar como esto la hacía sonrojarse y molestarse. Algo que, confieso, se me hacía muy tierno. Sin embargo, también me hace recordar que después de eso, ella siempre me decía: “eres un tonto, anda bésame como si con ello lográramos que el final de esta canción nunca llegue”.
*La canción es Static Horizon de Kalax.
Alberto Pascual 25/06/26








