Capítulo 1: amor y dolor
La arena estaba en un silencio absoluto, todos estaban sin poder dar un solo respiro, el ambiente era pesado y el silencio es roto por el: Jōnetsu
Jōnetsu: por primera vez... ¡por primera vez en la arena subterránea de el mundo puro! ¡Un adolescente es proclamado campeón del lugar
La multitud estalla en gritos de emoción y alegria, un sonido que despierta al pobre chico que estaba en el suelo, agotado, buscando un suspiro

Naara: uh? Como?
Decía mientras comenzaba a moverse con movimientos torpes intentando levantarse, en ese momento Jōnetsu se acerca ofreciéndole su mano
Jōnetsu: lo lograste pequeño, lo hiciste
Naara observa a la multitud con los ojos abiertos de par en par, observando a una multitud loca de euforia
Koku: bien hecho... idiota
Decía mientras apenas y podía hablar, molido a golpes por su batalla contra Naara
Naara comienza a celebrar su victoria, saltando, saludando, despidiendo
A las horas Naara se acerca a su vestidor viendo una foto con una expresión serena mientras el silencio despidiendo su vestidor era lo único que lo acompañaba

Naara: mamá... ya hace seis años que todo se fué al carajo...
Su memoria iba hacia esos días que Naara recordaba con alegria, recordando sus últimos momentos de inocencia
Emi: ¡idiota! ¡Siempre me decepcionas! ¡¿Por que?! ¡¿Por que tuve que tener un hijo tan débil!?
Golpeaba, gritaba, lloraba. Se decepcionaba de que su hijo no diera la talla, por más que Naara ni siquiera parecía que le afectasen sus golpes
Naara: mamá...
Emi en ese momento se queda paralizada, con los ojos completamente abiertos ¿cuando fué la última vez que Naara la llamaba así?
Naara: si logro dar la talla la próxima semana... ¿me podrías dar aunque sea un abrazo?
Esa última frase, llena de ternura e inocencia rompió a Emi, se dio la vuelta sin mirar atrás aunque por dentro, ella sentía un una espina en su cuello, una culpa que jamás la soltaría
Por la noche Emi estaba en el centro del laboratorio sola, tomando una poco de Sake
Jhon: señorita Emi... ¿puedo entrar?
Emi: si... hágalo
Jhon se sienta frente suyo en la misma mesa donde estaba Emi
Jhon: tu nunca tomas alcohol, ¿realmente estás afectada por lo de mañana?
Emi: aunque fuera así eso A ti que te importa? Eres solo un científico hecho para hacer más fuerte a Naara
Jhon: lo se pero... sujeto 8 está realmente muy necesitado de que hagas eso... necesito que tú me des la aprobación para comenzar el proyecto para hacer al sujeto 8 más fuerte
Emi: no lo sé... digo, Naara ya es de por si fuerte, y es solo un niño pero-
Jhon: ¿quieres que sea un shinobi cualquiera? ¿Quieres que sea un peón más?
En ese momento Emi hace un silencio, avergonzada
Jhon: si realmente quieres hacer al sujeto 8 más fuerte, necesitas hacer eso
Emi: no se si hacerlo
Jhon: escucha, si no lo haces, sujeto 8-
Emi: deja de llamar así a mi hijo...
Emi se levanta de la silla dándole la espalda
Emi: si quieres que lo hagas, hazlo mañana... no te daré más tiempo
Jhon: claro... solo esper
Emi cierra la puerta con fuerza sin deseo de escuchar una sola palabra más de Jhon
Jhon: idiota, por lo menos ahora podemos hacer realidad nuestro sueño... finalmente tendremos al recipiente perfecto, Amado estará encantado cuando el dia de mañana le diga que Emi acepto

Decía mientras se reía, observando los papeles con una expresión de puro deleite
El no sabía que esa sería su última risa arena estaba en un silencio absoluto, todos estaban sin poder dar un solo respiro, el ambiente era pesado y el silencio es roto por el: Jōnetsu
Jōnetsu: por primera vez... ¡por primera vez en la arena subterránea de el mundo puro! ¡Un adolescente es proclamado campeón del lugar
La multitud estalla en gritos de emoción y alegria, un sonido que despierta al pobre chico que estaba en el suelo, agotado, buscando un suspiro
Naara: uh? Como?
Decía mientras comenzaba a moverse con movimientos torpes intentando levantarse, en ese momento Jōnetsu se acerca ofreciéndole su mano
Jōnetsu: lo lograste pequeño, lo hiciste
Naara observa a la multitud con los ojos abiertos de par en par, observando a una multitud loca de euforia
Koku: bien hecho... idiota
Decía mientras apenas y podía hablar, molido a golpes por su batalla contra Naara
Naara comienza a celebrar su victoria, saltando, saludando, despidiendo
A las horas Naara se acerca a su vestidor viendo una foto con una expresión serena mientras el silencio despidiendo su vestidor era lo único que lo acompañaba
Naara: mamá... ya hace seis años que todo se fué al carajo...
Su memoria iba hacia esos días que Naara recordaba con alegria, recordando sus últimos momentos de inocencia
Emi: ¡idiota! ¡Siempre me decepcionas! ¡¿Por que?! ¡¿Por que tuve que tener un hijo tan débil!?
Golpeaba, gritaba, lloraba. Se decepcionaba de que su hijo no diera la talla, por más que Naara ni siquiera parecía que le afectasen sus golpes
Naara: mamá...
Emi en ese momento se queda paralizada, con los ojos completamente abiertos ¿cuando fué la última vez que Naara la llamaba así?
Naara: si logro dar la talla la próxima semana... ¿me podrías dar aunque sea un abrazo?
Esa última frase, llena de ternura e inocencia rompió a Emi, se dio la vuelta sin mirar atrás aunque por dentro, ella sentía un una espina en su cuello, una culpa que jamás la soltaría
Por la noche Emi estaba en el centro del laboratorio sola, tomando una poco de Sake
Jhon: señorita Emi... ¿puedo entrar?
Emi: si... hágalo
Jhon se sienta frente suyo en la misma mesa donde estaba Emi
Jhon: tu nunca tomas alcohol, ¿realmente estás afectada por lo de mañana?
Emi: aunque fuera así eso A ti que te importa? Eres solo un científico hecho para hacer más fuerte a Naara
Jhon: lo se pero... sujeto 8 está realmente muy necesitado de que hagas eso... necesito que tú me des la aprobación para comenzar el proyecto para hacer al sujeto 8 más fuerte
Emi: no lo sé... digo, Naara ya es de por si fuerte, y es solo un niño pero-
Jhon: ¿quieres que sea un shinobi cualquiera? ¿Quieres que sea un peón más?
En ese momento Emi hace un silencio, avergonzada
Jhon: si realmente quieres hacer al sujeto 8 más fuerte, necesitas hacer eso
Emi: no se si hacerlo
Jhon: escucha, si no lo haces, sujeto 8-
Emi: deja de llamar así a mi hijo...
Emi se levanta de la silla dándole la espalda
Emi: si quieres que lo hagas, hazlo mañana... no te daré más tiempo
Jhon: claro... solo espere-
Emi cierra la puerta con fuerza sin deseo de escuchar una sola palabra más de Jhon
Jhon: idiota, por lo menos ahora podemos hacer realidad nuestro sueño... finalmente tendremos al recipiente perfecto, Amado estará encantado cuando el dia de mañana le diga que Emi acepto
Decía mientras se reía, observando los papeles con una expresión de puro deleite
El no sabía que esa sería su última risa