Crear nueva lista
Compartir con tus amigos
Personalizar legibilidad

Lishen

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

La magia siempre fue parte de cada uno, pero su uso siempre metódico. Algunos se niegan a usar su pasado, otros dejan que el pasado los niegue así mismos. Lishen es un mago que ha vivido más de lo que puede contar. De una cuenta personal que parece asfixiarlo en su interior. Cuando descubre que deberá iniciar un viaje con tres aventureras novatas buscará entender que fue lo que perdió para poder volver a sentir esa compañía que parecía exiliada. Bienvenido a Lishen. Aquí el dolor es primero y la magia después.

Genero:
Fantasy
Autor/a:
Aldre
Estado:
hace 3 meses
Capítulos:
6
Rating
n/a
Clasificación por edades:
16+

PRÓLOGO

Sala Principal de La Ciudad — Mañana Templada

Los libros se asomaban sobre el fondo del estante y el sonido del grafito pincelando en cada gesto de una muñeca precisa. La asignación central de la ciudad había determinado ya al próximo grupo preparado para su salida de capacitación.

La puerta se estrelló contra la pared caoba y la brisa apenas dobló los archivos del escritorio.

El ritmo de la mano se frenó al oír la puerta. Cantus enderezó la espalda, soltó el bolígrafo y entrelazó sus manos preparado para lo que venía.

—Lishen —dijo Cantus al verlo entrar. La mirada apretada de él y el brazo metálico inmóvil, perjudicado desde hacía un tiempo. El silencio se alargó antes de que hablara.

—Sé rápido. ¿Qué quieres Cantus?

Cantus rió nada más al escucharlo. Su mente aceptó lo que ya creía. Que detenerse a escribir hubiera sido un presagio. Y ahora se cumplía.

Cantus exhaló como si buscara las palabras adecuadas para confrontar.

—Ya sabes por qué pude haberte llamado —elevó su barbilla sin despegar la mirada en su rostro. Habló en un tono bajo, manteniendo su postura recta y segura— Ignoraste las cartas que te mandé ayer.

Cantus sentenció:

—Quiero que lo hagas Lishen. Eres el único que puede.

Lishen rodó los ojos antes de cruzar sus brazos y fijar la mirada en él con frialdad.

—Mis razones no son más que mías. No tengo más conexión con esto. Entiéndelo de una vez —sus palabras salieron gélidas, como si su decisión estuviera tomada desde antes incluso de asistir.

Cantus parpadeó dos veces. Bajó a ver el informe, el expediente de Lishen y el grupo ya se había cerrado con antelación.

—No hay otra opción.

Lishen golpeó con su prótesis metálica la mesa, el resorte de cobre ocasionó un ruido que rebotó sobre la sala.

—Esto que planeas me deja inconforme con mi pasado.

—Tal vez —se tomó un momento—, pero hay consecuencias que necesitan soluciones.

Lishen giró, como si la conversación ya no valiera la pena. Se detuvo al oír las palabras de Cantus:

—¿Otra vez huirás?

Su mente fue invadida por un recuerdo al escuchar la pregunta. Mantuvo la boca cerrada. Tragó saliva, masticando algo en su interior que era imposible de digerir.

—No esperes que se adapten—

Cantus elevó su dedo, interrumpiéndolo.

El maná empezó a fluir solo sobre su índice.

—A veces la adaptación es una manera de evolucionar. Sigo pensando en lo mismo sobre ti.

Lishen suspiró derrotado. Dejó caer los brazos. Los libros se replegaron al fondo del estante antes de que Lishen rugiera:

—¡Bien! Si eso es lo que quieres, lo que tanto deseas —su tono mezclaba rabia y ironía—, enviar otro grupo a la muerte, es perfecto.

—No lo hago sólo por ellos. También lo hago por ti.

Lishen dio la vuelta y se acercó al escritorio nuevamente.

—¿Por mí? ¿Y qué harán ellos? ¿Burlarse? ¿Aconsejarme? No hay nada que puedan hacer por mí un grupo de recién salidos.

—Los jóvenes son también una enseñanza. Además, no eres tan viejo para que te quejes de la juventud.

Lishen apuntó con su dedo hacia el rostro de Cantus.

—Las evaluaré primero. Si no cumplen mis expectativas, se acabó.

Afiló su mirada, como si la evaluación fuera la primera grieta a su aceptación.

—Te doy mi palabra —sonrió—, en la tarde te reuniré con ellas.

—Anciano, eres peor de lo que imaginé —soltó a regañadientes.

Lishen abandonó la sala. La puerta se cerró sola, y Cantus liberó la presión que había impuesto. Se dejó caer sobre su silla y miró el techo, pensando en cuánto había cambiado él.

—Sé que lo harás. Lo sé —como si buscara una confirmación inexistente—, aún confío en ti, mentor.

Las palabras salieron en voz alta. Los libros volvieron a asomarse para respirar una vez más en la habitación.

Fin prólogo.

¡Cuéntale a Aldre lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

La favorita de la profesora

Jud: Historia corta con buen desarrollo y ritmo

Leer ahora
Mixología

Jaqueline Leal: Me encantó, como lectora no puedo más que agradecer tu esfuerzo y tus ganas de salir adelante a pesar de pasar momentos difíciles nos diste una gran historia gracias 🥰🥰🥰🥰

Leer ahora
Nuestro Amor

San: Es una novela muy envolvente, en cada capítulo te atrapa más y más esta muy interesante!! Espero terminarla sin ningún inconveniente!!

Leer ahora
Legalmente amor

Jaxu: Me gustó mucho tu libro. Tienes una buena manera de narrar la historia, es muy linda. haces que se sienta cálido hasta en los momentos tensos

Leer ahora
Un amor puerta a puerta

Jul: La historia es buena. Y esa Olivia para tener 3 años es tremenda jajaja

Leer ahora
CONTRATO

MiadoraciónporelBL: Me encantó❤️❤️❤️Una historia muy bonita 😍

Leer ahora
Casado con el Omega 🌑 Kookmin Adap.

Laura: Senti que algunos capitulos eran muy largos y eso fue lo que me encantó no quería que acabará además los personajes demuestran un símbolo de compromiso amor pasión y respeto. Estoy ansiosa por leer el segundo libro

Leer ahora