Prólogo
Keir llevaba retrasando el matrimonio al que sus padres querían someterlo; cuando cumplió los 18 años su padre hablo con él sobre que en un futuro tendría que casarse por el bien familiar, primero terminaría la universidad y durante un par de años se involucraría en los negocios familiares y así llegando el momento ellos como sus padres escogerían el mejor candidato para ser su pareja, formando un contrato entre ambas partes...
-Se que todo esto que he dicho es demasiado para ti Keir - decía su padre mientras le agarraba el hombro – es algo que hubiese querido cambiar para que ustedes como mis hijos no vivieran, sin embargo, la presión por parte de tus abuelos es abrumadora; eres mi progenitor y eres el primer Alfa después de muchos años.
- Y si me niego – respondió Keir viendo fijamente a su padre.
-Si ese es el caso tus abuelos intentarán obligarte, si aun así tu respuesta sigue siendo un no, ellos no dudarán en sacarte de la herencia y entonces Caley deberá casarse con un muy buen Alfa para asegurar que el linaje del clan siga.
-Es injusto papá – en su voz había molestia
-Lo se hijo y lo siento.
Es por ello que desde hace tres años Keir ha intentado mantenerse demasiado ocupado, cancelando las citas organizadas por sus padres para conocer a los posibles candidatos para ser su pareja, pero aun así no se puede evitar lo inevitable y llego el día en que después de un viaje de negocio al entrar a casa el alfa se encontró una reunión donde por primera vez sus ojos se cruzaron con los de Keelan, sin saber que aquellos se convertirían en su mayor adoración.