La puerta de Ishtar
Durante el reinado del rey Nabucodonosor II, se construyó la Puerta de Isthar, una muralla interior que daba acceso al templo de Muruk, donde se celebraban las festividades de año nuevo en Babilonia. El nombre lo recibió de la diosa del amor asiria y estaba cubierta por una capa de cerámica vidriada en tono lapislázuli.
Sus fragmentos fueron encontrados en 1902 durante las campañas arqueológicas alemanas y se llevaron a Berlín para su reconstrucción. Posteriormente, el gobierno iraquí realizó obras en la zona para construir una nueva réplica, pero en el transcurso de la guerra de Irak, la puerta fue destruida de nuevo por el inconsciente ejército estadounidense. Así, fragmentos de 2600 años de antigüedad se esparcieron sin consideración por todo el lugar e, incluso hoy, los turistas roban con frecuencia pedazos de la muralla.
A pesar de su extenuante historia, la imagen elegante y poderosa de la puerta permanece en la memoria colectiva de los amantes del arte. El tono azul que representaba la sacralidad del firmamento, hogar de las divinidades entre los babilonios, continúa siendo un tesoro para cualquier ojo humano. Su cualidad casi sobrenatural adornada por toques dorados que resalta incluso hoy junto a los paisajes rojizos y ocres del territorio, es un deleite visual. El deseo de toda mano avariciosa que desea alcanzar el lugar de las divinidades y que estaría dispuesta a hacer lo que sea para conseguirlo.
El secreto de los dioses sobrevive en quienes no lo anhelan, en los que han visto el mar y su profundidad abismal, y no han tocado las estrellas.
Yushi sabe que el océano no es suyo, pero está dispuesto a ahogarse en él si lo requiere, si sólo de ese modo, apagando su fuego, Sion puede tocar las estrellas. Quiere volver a verse en esos ojos lapislázuli.





![Omega Of The Moon [KOOKMIN]](https://cdn-gcs.inkitt.com/vertical_storycovers/ipad_5d69c853fece43fa14845a8b39b9f701.jpg)


