Prologo
Este libro existe porque hay deseos que no se apagan solo porque sepamos que están mal.
La mayoría de las personas que abren estas páginas no buscan una historia de amor bonita. Buscan algo más oscuro, más directo y más honesto. Buscan leer aquello que muchas veces solo se atreven a pensar cuando están solos, cuando la mente se suelta y ya no hay nadie juzgando. Buscan una forma de consuelo. Una forma de ver reflejados esos pensamientos que normalmente se guardan con vergüenza: la atracción prohibida, el poder desigual, la traición, el deseo por alguien que no debería despertar nada… y sin embargo lo hace.
Aquí no vas a encontrar redenciones fáciles ni finales que te hagan sentir mejor contigo mismo. Vas a encontrar personas comunes, con impulsos egoístas y deseos que cruzan líneas que la sociedad —y a veces la propia conciencia— prohíbe. Hijastras, suegras, vecinas, secretarias, alumnas, cuñadas… figuras que en la vida real están protegidas por reglas no escritas, pero que en estas páginas pierden esa protección.
Este libro habla de sexo. De sexo explícito, crudo y sin filtros. Habla de cuerpos que se desean, aunque no deberían. De miradas que duran demasiado. De roces que no son accidentales. De momentos en los que la razón pierde y el deseo gana. Y también habla de lo que viene después: la culpa, el secreto, la necesidad de seguir ocultando lo que se hizo.
No pretendo justificar nada de lo que vas a leer. Tampoco pretendo hacerte sentir mejor por desearlo. Solo pretendo mostrarlo tal como es: sucio, intenso, adictivo y muchas veces destructivo. Porque el deseo no siempre es bonito. A veces es incómodo. A veces es peligroso. Y, aun así, sigue estando ahí.
Si buscas algo ligero, algo romántico o algo que te haga sentir bien después de leerlo, este no es tu libro. Cierra las páginas ahora.
Pero si decides quedarte, hazlo sabiendo que aquí no hay censura. Que vas a encontrar tabúes reales, sexo sin disimulos y personajes que actúan movidos por impulsos que la mayoría prefiere fingir que no existen. Algunas historias serán cortas y directas. Otras se tomarán su tiempo para construir la tensión. Todas, sin embargo, intentan ser honestas con lo que el deseo puede llegar a hacer cuando se le da espacio.
Este libro no está aquí para educarte ni para salvarte.
Está aquí para recordarte que, a veces, lo que más nos excita es precisamente aquello que no deberíamos querer.