Lunar en los labios
07:45 AM
El frío es fuerte, siento que mi piel se eriza.
¿Qué hora es? La alarma aún no suena.
Es muy temprano. Todavía tengo quince minutos.
Después empiezo a alistarme.
Tal vez tenga que hacer una vuelta antes de encontrarme con Marcos.
Mi mamá me dijo que le comprara un nuevo florero. Supongo que, como vamos a vernos temprano en la heladería, tendremos mucho tiempo para ir, pero no estoy segura de recordarlo.
Le voy a decir a Marcos más tarde que me recuerde.
07:53 AM
Me quedan siete minutos. ¿Por qué el tiempo pasa tan rápido?
Apuesto a que en la fila de la nueva heladería serán como dos mil años esperando.
Tengo muchas ganas de probar ese nuevo helado que sacaron. Aunque, siendo sincera, no creo que un helado de vainilla cambie mucho con respecto a lo normal.
Pero por algo se hizo tan famoso.
07:57 AM
Será mejor que me levante de una vez.
Lo más probable es que Marcos me escriba más tarde. Le voy a avisar que primero debo hacer algo.
Aún recuerdo cuando salimos por primera vez. Fue algo chistoso.
Me había dejado plantada unas dos veces, no sé por qué le di otra oportunidad. Tenía motivos para mandarlo a la mierda.
Ya me imaginaba insultándolo y bloqueándolo cuando apenas estaba llegando al lugar donde habíamos acordado, pero cuando llegué y lo vi esperándome ahí sentado, me tranquilicé un poco.
08:00 AM
Bzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzźz
Bueno. Se me acabó el tiempo.
Adiós, camita.
09:13 AM
¡Maldita máquina!
Voy a tener que comprar otra, me la paso cortándome todos los días.
¿Se me olvidó afeitarme o qué?
Esta comezón me está matando.
Supongo que con un poco de alcohol basta, pero que voy a quedar igual de irritado.
Ojalá no se note mucho cuando me encuentre con Isabella.
Al parecer ella va a retirar antes de encontrarnos en la heladería. No entiendo qué tiene de especial ese nuevo lugar, pero bueno.
A Isabella le gusta.
¿Me pongo la loción nueva? No. parece que va a llover.
Creo que es mejor algo más suave, aunque pensando en eso, recuerdo la colonia que me había prestado Felipe.
Ese sí que era un perfume.
Lástima que nunca me dijo el nombre.
Tal vez Isa me pueda ayudar a escoger uno parecido luego.
09:24 AM
Será mejor que lleve una sombrilla.
Apuesto a que ella va a olvidar la suya.
Ojalá no empiece a llover cuando salgamos…
Le voy a escribir para ver si ya salió. Si no coge el bus de las diez, va a llegar tarde.
10:07 AM
Bueno, creo que voy a tener que esperar solo en la fila un rato.
Este lugar debe ser muy bueno, hay muchas personas acá. Ni siquiera veo dónde termina la fila.
Creo que nos vamos a demorar mucho acá, pero veo que fue bueno llegar primero.
Cuando llegue Isa, ya vamos a estar más cerca.
Aun así, creo que va a llegar tarde.
10:28 AM
— Hola princesa ¿cómo vas?
— Sobreviviendo.
Ya estoy en el bus, pero estoy en un trancón horrible. Aunque ya no falta mucho.
— Bueno, por lo menos cuando llegues ya vamos a estar más cerca en la fila.
— Fuerza amor, ese helado valdrá la pena.
— Eso espero.
— Si llegas antes pídeme uno de vainilla y a mi mamá uno de ron con pasas.
— Creo que igual sí llegas, acá te espero igual.
Te quiero mi princesa.
— Yo también te quiero, amor.
10:32 AM
Casi no llego. No está muy lejos de mi casa, pero definitivamente la lluvia hace que toda esta ciudad colapse.
Justo el único día que tengo tiempo para ir con Marcos tiene que llover.
Desde que vi que lo abrieron tengo este antojo; solo cinco sabores, solo habrán cuatro horas al día y a pesar de todo eso, siempre tienen las filas más largas.
Definitivamente hay algo especial.
Todo el día me la pasé pensando en cómo sería, y en si a Marcos le iba a gustar. Ayer en el trabajo también...
Ese olor.
Debo estar cerca. Ese olor de vainilla me trae recuerdos de la escuela, pero es extraño, es muy parecido a "ese perfume".
Oye, ese bolso. Ese bolso se parece a uno que había olvidado ya.
El color es el mismo.
Pero no lo sé.
La forma también.
Él es igual de alto ¿por qué?
No, no creo.
No pienses en eso, siempre es lo mismo, es imposible.
Ya no estás acá. Te fuiste.
Debe ser alguien parecido.
Mis manos están sudando, están temblando también.
Respira.
Si camino más rápido tal vez puedo alcanzarlo y comprobar que no es él, pero
¿Qué hago si lo es?
Tal vez no me recuerde, pero tal vez puede que me hable.
La sola idea de decir su nombre hace que se me haga un nudo en mi garganta.
Su cabello castaño, sus hombros anchos, además tiene el mismo reloj plateado en la mano izquierda.
Tal vez.
Me acerco y el aroma es más intenso.
Te fuiste y eso era lo mejor.
Tal vez todo hubiera sido diferente, pero eres un cobarde.
No quiero ver tu rostro, no quiero, pero...
No camines tan rápido, quédate un ratito más.
Ya casi veo tu rostro.
Viendo poco a poco más tu rostro recuerdo que tus cejas siempre me dieron envidia.
Eran muy bonitas.
Te hacían ver tierno.
Aunque, es raro.
Creo que ese lunar arriba de tus labios es nuevo.
—¿Eres tú? Fe…
BEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEP
—¡Cuidado señorita! ¡Está en la acera!
—Perdón, estaba distraída.
¿Dónde estás? ¿A dónde te fuiste?
Soy una estúpida.
10:37
—¡Hola! Casi que no llegas.
—Perdón, Marcos. Pasó lo del bus y la lluvia.
...
Me pasó de todo, mor.
—Tranquila. Lo importante es que llegaste bien.
¿Te sientes bien?
Te ves pálida.
—Me levanté un poco enferma.
Lo bueno es que ya casi vamos a llegar.
—¿Segura?
Creo que lo mejor es que nos vayamos a casa.
No te ves bien.
Parece que viste un fantasma.
—No, estoy bien.
Además, hay que comprar las cosas para mamá.
—Tranquila.
Siéntate y respira.
Ya casi termina la fila.
Voy pidiendo las cosas para llevar y compramos el florero de camino a casa.
O cualquier otro día.
—...
Está bien, mor.
—¿Quieres el tuyo de vainilla, cierto?
—No.
Escoge otro tú por mí.








