Capítulo Único 💙
Tenya Iida, más conocido públicamente como 'Ingenium': El héroe de la velocidad. Miembro de la estimada Familia Iida, Tenya se orgullaba de su linaje y trabajaba duro para cumplir con las expectativas que se ponían sobre él.
Desde niño fue enseñado a tener valores nobles y respetables, haciéndole crecer extremadamente dedicado a sus estudios y constantemente abierto a nuevas experiencias. Una imagen y personalidad restringida, conservadora, seria, un líder nato en todos los sentindos; su liderazgo siempre era algo de ser exaltado, una cualidad que pudo ser mejorada gracias al puesto que obtuvo de presidente de clase en su época académica.
Su inteligencia dentro y fuera de campo eran otras cualidades que fueron desarrollando con el paso del tiempo. Su mayor inspiración siempre ha sido y siempre será su hermano mayor, Tensei Iida, el antiguo héroe Ingenium; después de su retiro forzado, Tensei se convirtió en una especie de mentor para Tenya, guiando y cuidando de sus pasos.
A los 25 años, Iida era todo lo que había soñado, un héroe que mantenía el orden y la seguridad de los civiles, llevando el nombre Ingenium una vez más a la cima. Estando entre los Top 10 de su generación, las responsabilidades aumentaron y la presión sobre sus espaldas también, al final, todos esperan que el héroe de la velocidad cumpla con sus necesidades.
Pero... ¿quién satisfacía las necesidades de Tenya?
Aunque siempre tuvo claro su meta de continuar con el legado de su hermano, Iida también ya fantaseó varias veces en tener una compañera, formar una familia e incluso tener futuros descendientes.
Su velocidad como héroe era increíble, pero como un simple civil era más lento que una tortuga. Interactuar con las demás personas nunca ha sido el problema, su modo de actuar podría incluso asustarlos, pero en compensación sus conversaciones siempre eran bien iniciadas y ejecutadas.
Y ese era el verdadero problema.
La gente estaba acostumbrada a un lida educado, responsable, formal, tranquilo... Y muchas otras formalidades varoniles. La mayoría (incluyendo a sus amigos), terminaban teniendo receo y miedo de hablar sobre temas que estaban fuera de su "patrón culto", miedo de ser reprendidos por él como si hubieran cometido un crimen.
Tenya no negaba que realmente exageraba en algunos momentos. Y ahora, estando en la fase adulta, él si daba cuenta de que perdió muchas cosas buenas durante su adolescencia por culpa de la formalidad restringida.
Sin embargo, como todo ser vivo existente, Iida tenía su lado oscuro guardado a siete llaves, un lado que solo una persona conocía y disfrutaba. Años reprimiéndose y absteniéndose de hacer cosas normales, todo para mantener su figura perfecta ante la sociedad y la familia.
¿Quién era el verdadero Tenya Iida detrás de la máscara?
Él tuvo su respuesta hace cinco meses, cuando finalmente decidió que tendría un poco de diversión en su monótoma vida. Planeó a raya todo lo que haría, siguiendo con confianza y cabeza erguida al entrar en una de las discotecas más llamativas de la ciudad. Por ser un lugar que obviamente alguien como él no frecuentaría, tuvo que disfrazarse para no llamar la atención y no tener su nombre estampado al día siguiente en las columnas de chismes.
Los primeros minutos fueron tolerables. Siguiendo el segundo paso de su planificación, el muchacho pidió la mejor botella de bebida alcohólica para saborear durante la noche; Tenya ya estaba familiarizado con el alcohol, pero solo con esencias delicadas y no del tipo fuerte como el famoso Gin Blanco.
Por lo tanto, eso fue una mala elección.
Su sistema digestivo definitivamente estaba podrido, la boca quemaba y su lengua ardía como si estuviera en llamas. Con el pésimo equilibrio que poseía en aquel momento, el muchacho llegó al baño masculino y entró en una de las cabinas, liberando todo lo que había ingerido durante esas horas.
Estando un poco más aliviado y consciente, el hombre decidió que era hora de volver a casa, de donde nunca debería haber salido. Pero para su desgracia, sus piernas fallaron y como consecuencia acabó cayendo sobre una mujer que pasaba por el pasillo.
__¡Ah!... Y-yo lo siento mucho!__Iida se disculpaba extremadamente avergonzado por su actitud. Aún en el suelo y encima de la desconocida, él enfocó su visión en el rostro femenino, y a pesar de estar con la visión un poco borrosa, consiguió reconocer aquel bello rostro redondo.__U-Uraraka...?
La citada alzó sus ojos marrones, un poco aturdida por la caída antes de sonreír radiante al compañero.
__Iida?... Iida-kun, ¡cuánto tiempo!__Uraraka expresó alegremente, mientras se levantaba, abrazándolo.__Estás solo?
__S-sí... Vine a divertirme un poco... °•hip•°.__sonrió, tontamente.
__Dios mío, estás borracho.__ella dijo con sorpresa y preocupación.
__Yo estoy bien...
__Bien mal, eso es.__Ochaco pasó el brazo masculino por sus hombros y abrazó su cintura, estabilizando el cuerpo para sacarlo del lugar.
Con toda calma y paciencia, Uraraka llevó a su amigo a casa, cuidándolo toda la noche. Al día siguiente, Tenya despertó con una maravillosa migraña y dolor de estómago, repasando en su cabeza la noche horrible que tuvo. Sentado en la cama y aún recordando la mierda que había hecho, su atención fue captada por un delicioso aroma que provenía de su cocina. Perezosamente, él se dirigió hasta el local, encontrando a su antigua compañera académica preparando atentamente su desayuno.
Aunque Iida estaba decepcionado con los resultados de su meticuloso y desastroso 'plan de diversión', aquella mañana en la cocina de su casa fue una de las mejores de toda su vida. Gracias al pequeño accidente que ellos tuvieron, ambos se acercaron bastante, especialmente después de que Ochaco le había prometido que le mostraría la verdadera diversión para él.
Tenya experimentó y aprovechó cosas increíbles al lado de la castaña, todo era perfecto, por primera vez supo cómo era estar fuera de su zona de confort y de sus responsabilidades como héroe. Y al estar descubriendo un mundo totalmente diferente, obviamente su lado reprimido saldría a la luz; él quería experimentar, quería saber qué tipo de sensaciones sentiría.
Deseo, lujuria, placer...
Una mezcla de sentimientos guardados lo más profundo posible dentro de su ser. Porque él no era ese tipo de persona, ese tipo que dejaba sus sentimientos e impulsos controlar su cuerpo de forma pecaminosa.
Sin embargo...
__¡Ah!... Tenya~.__el mañoso gemido, suelto por la joven castaña, sonó por toda la habitación de forma lujuriosa. Su cuerpo estaba inmovilizado sobre la cama, mientras su gran trasero permanecía levantado en el aire.__Argh!__gimió nuevamente al sentir como la pesada mano del hombre chocaba contra sus nalgas, rudamente.
Iida, de pie y usando solo su ropa interior negra, humedeció los labios, observando atentamente su obra de arte. La sonrisa ladina rápidamente estampó su rostro. Ochaco se encontraba totalmente desnuda, con los brazos atados detrás de la espalda y sus ojos vendados, mientras exhibía una postura muy comprometedora.
... Sus impulsos y necesidades fueron más fuertes.
__Estás temblando, Ochaco.__él dijo en tono burlón, acariciando su piel marcada.__Su coño está tan mojada que está goteando sobre la sábana.__su voz calma y profunda hizo que la joven mordiera inconscientemente su labio inferior. Era tan excitante escucharlo así.
Ochaco Uraraka, la dulce e inocente jovencita que todos conocían, la típica amiga que está a su lado en cualquier momento o situación. Siempre con una personalidad extrovertida y alegre, haciendo que todos a su alrededor literalmente flotaran con sus sencillas palabras de confort...
Nadie, absolutamente nadie, imaginaría encontrar la tierna heroína Uravity en una posición tan erótica y sexual. En esa postura de sumisión y obediencia, mientras se dejaba ser manejada posesivamente por alguien no tan diferente de ella.
Uraraka entendía cómo se sentía su amigo. Ellos fueron diseñados para ser los mejores héroes en todos los aspectos, tanto en actividades de campo como en la vida personal. A veces actuaban como personajes programados; sonrisas forzadas, postura dócil y perfecta conducta frente a las cámaras, todo para mantener una buena reputación y prestigio a su nombre Uravity.
No todos eran así. Un ejemplo: Katsuki Bakugou. A pesar de los años y de su pequeña evolución comportamental, el rubio continuó con su actitud explosiva.
Siempre has envidiado eso de su compañero. Pero a diferencia de él, Ochaco y Iida fueron educados de diferentes maneras, una en la que ambos jóvenes debían mostrarse los más respetables y educados posibles.
No es que estuvieran fingiendo ser buenas personas. Ellos eran.
Pero a veces... le daban ganas de joder con todo, hablar y realizar aquello que no podían hacer frente a la sociedad o que no estaba apto para sus imágenes "perfectas". Infelizmente, las personas juzgaban y señalaban dedos por cualquier cosa, sin importarles su real esencia.
El hecho de que estén ahora de esa forma lasciva y deseosa, con pensamientos tan impuros que incluso el diablo tendría miedo, no hacía que Tenya dejara de ser el caballero y repeitoso que era, o que Ochaco no fuera más la humilde y gentil chica que todos apreciaban.
Ellos eran héroes, pero antes que nada, eran seres humanos con deseos y carencias reprimidas.
Como todos.
Solos, entre cuatro paredes, ambos sabían que podían dejar sus máscaras de lado y actuar como quisieran sin juicios.
Desde su posición, Iida separó las piernas de la chica, dando más visibilidad a su vagina empapada por fluidos transparentes. El sonido de su mano golpeando otra vez el trasero de la mujer, fue el único que se escuchó dentro del cuarto. Él disfrutó con gusto la piel de porcelana quedarse rojiza, y una vez más golpeó, dejando la marca de sus cinco dedos sobre sus montículos blandos.
Ochaco respiraba entrecortada y ansiosa, cada nalgada realizada hacía que su cuerpo se moviera hacia adelante, frotando sus pezones duros sobre el forro de la cama. Con sus ojos vendados, ella no podía mirar al espectáculo, pero admitía que la sensación de solo sentir lo que sucedía era extremadamente emocionante.
__Tenya... Por favor.__su voz salió llorosa y desesperada.
El hombre sonrió.
__Voy a aliviarte un poco, cariño.__susurró, besando lentamente su nuca y cuello.
Fue entonces cuando Uravity sintió que la lengua de Tenya se deslizaba por su culo dolorido, lamiéndola de arriba a abajo con breves y tiernos besos. La castaña soltó un gemido lamentable al intentar mover sus caderas en busca de más contacto y ser detenida bruscamente por el muchacho, que agarró su cintura firmemente.
__No seas impaciente.__dijo serio, palmeando su culo como advertencia. Él se levantó y cogió un consolador interno, activando el aparato en baja frecuencia e introduciéndolo en su interior vaginal.__Se arrodilla en la cama.__con la voz firme, él mandó.
Uraraka, con un poco de dificultad, logró ejecutar la orden. Iida sacó su ropa interior y guió su pene endurecido hasta los labios de la joven, pasando su glande húmedo sobre éstos. Él incitó a su compañera a abrir la boca y, una vez abierta, el chico introdució todo su miembro en su interior bucal y comenzó sus lentas embestidas.
La chica chupaba la extensión con deleite, liberando gruñidos necesitados que eran sofocados por la mamada; el consolador en su coño transmitiendo pequeñas ondas de oscilación, provocando aún más ansiedad y excitación. Ella cerró y apretó sus muslos con el fin de aumentar las vibraciones, al mismo tiempo que sus caderas comenzaban a moverse involuntariamente, haciendo fricciones desordenadas.
__Ochaco...__él suspiró con la fuerte presión hecha por su boquita.
Él tomó con sus manos un gran puñado de pelo de la mujer y movió sus propias caderas, embestiendo contra la cavidad con más velocidad. La cabeza de su polla llegaba al fondo de su garganta y lo hacía gruñir ronco, sobre todo cuando la lengua acariciaba su cabecita, calentándolo de sobremanera.
Iida quería más, mucho más. Él quitó la venda de los ojos de la heroína y alzó su cabeza, pudiendo apreciar con más detalle su miembro desaparecer en su linda boca.
__Mírame, hermosa.__mandó.__Quiero que mires directamente a mi rostro mientras me chupas.
Ochaco acató el orden; sus grandes y bellas esferas avellanas se enfocaron en el rostro excitado de su amante, grabando meticulosamente sus expresiones faciales. Tenya también la observaba con pura lujuria, los ojos de la muchacha desbordando deseo mientras sus rosados lábios rodeaban su pene, succionando con vehemencia.
El consolador continuaba haciendo su trabajo en el coño de la chica, provocando ese típico hormigueo en su vientre y haciéndola cerrar sus ojos llorosos. Él agarró firmemente sus mejillas, obligándole a abrir sus parpados de nuevo y a tragar con más rapidez su extensión.
Ella chupó fuertemente cada centímetro del pene, aumentando la velocidad en cada succión. El pelinegro le ayudaba, invirtiendo frenéticamente su virilidad contra su boca, y después de muchos estímulos, la muchacha finalmente sintió el líquido caliente invadir su cavidad.
Por fin, Ochaco pudo respirar mejor, su boca permanecía abierta recuperando el aire y finas gotas de semen descendian hacia su mentón. Iida acarició sus pómulos rojizos y se inclinó, besando con agresividad sus labios hinchados. Movimientos profundos y sensuales eran ejecutados, un beso cargado de lujuria, amor y confianza entre dos amantes en busca de satisfacer un lado no mostrado públicamente.
El contacto se rompió y Uraraka cayó sobre la cama, retorciendo su cuerpo de forma desesperada.
__Tenya...__un susurro lascivo salió de ella.__Cógeme, te lo ruego.__suplicó con una voz muy caramelada y tentadora para Iida, quien no pudo reprimir un gruñido gutural.
Uravity abrió sus piernas, ofreciendo una imagen extremadamente obscena y excitante; su coño desbordaba fluidos por todos los lados, contrayéndose con cada vibración del aparato. Ella mordió con delicadeza su labio inferior, seduciendo descaradamente al hombre delante de ella.
El héroe dio una breve risa y se acercó a la mujer, quedándose sobre su cuerpo frágil.
__¿Quieres que te folle?__preguntó suavemente, mientras una de sus manos sostenía el peso de su cuerpo y la otra se colocaba sobre el pecho derecho de la chica, apretándolo cariñosamente.__Creo que el consolador ya está haciendo un gran trabajo.__dijo, fingiendo desinterés.
__Nooo...__gimió con frustración.__Y-yo quiero otra cosa.
__Qué, exactamente?__él cuestionó, burlón. Su boca tomó el seno y chupó gustosamente, recorriendo su lengua por el pezón con lentitud mientras la mano ejercía una presión mayor en el montículo.__Es mi polla la que quieres enterrar en tu coño mojado? Eh, Ochaco? Respóndeme con claridad!__requirió, imponente.
Uraraka se estremeció con su voz grave. Este lado perverso y dominante de una persona tan recta, hacía que el acto fuera aún más sexualmente perfecto.
__¡Sí! Eso es lo que quiero.__confesó, avergonzada.__¡Mete esa mierda en mí, Iida!__pidió, con cierta irritación.
Tenya rió.
__Qué agresiva.__comentó, risueño.
Él soltó el seno derecho y pasó al izquierdo, dando toda su atención al suave volumen. Su otra mano descendió hacia la intimidad ajena y retiró de una vez el consolador, la repentina acción provocó un alarido arrastrado en la joven, que luego fue reemplazado por un gruñido profundo cuando sus dedos posaron sobre el clítoris, estimulándolo.
__A-ahh... no me tortura así...__ella suspiró.
El héroe hizo oídos sordos y continuó masturbando a la chica, sonriendo de satisfacción con sus gemidos dolorosos.
Al cansarse de jugar con Ochaco, él giró rápidamente su cuerpo y desató sus muñecas, escuchando un suspiro de alivio. Tenya estiró su brazo, cogiendo el condón del criado y colocándolo en su miembro. Posicionándose desde atrás, él alzó el culo de la mujer a la altura de su vientre y encajó el pene cerca de la abertura vaginal.
Uraraka mordió su labio y curvó más su espalda al sentir la punta de la polla rozar entre sus labios mayores. Un gemido placentero salió de ella cuando finalmente la extensión fue introducida en su núcleo; con movimientos tortuosos, el hombre inició sus penetraciones y estimulaciones en su intimidad.
__¡Carajo!... Está muy húmedo aquí abajo, mi niña pervertida.__él susurró contra la oreja de la castaña, erizando sus vellos.
Con cada penetración executada, las paredes internas de la vagina se contraían, agradecidas por la intromisión, haciendo que sus movimientos se quedaran más veloces y groseros. Él salía completamente del canal y volvía empurrando con precisión, dejándola sin aire.
Era todo un espectáculo erótico que ocurría en ese espacio personal. Ochaco gemía el nombre del hombre descontroladamente, mientras movía sus caderas para obtener más profundidad en las estocadas. Mientras eso, Iida agarraba con fuerza las nalgas redondas, metiendo sin piedad todo su pene en el espacio estrecho.
__M-más, Iida...__ella murmuró, jadeante.
__¿Más?__preguntó, emocionado.__Estás muy insaciable últimamente, Ocha.__comentó con una sonrisa.
Ligeramente, Tenya salió y giró el cuerpo de la mujer, acostándose en la cama y poniéndola encima de él. Uraraka apoyó sus manos en el pecho masculino y se sentó precisamente sobre su extensión, cabalgando rápidamente.
__¿Te gusta así? ¿Puedes sentirlo mejor dentro de tu coñito?__él indagó, mientras palmeaba fuertemente su trasero. Ah, ¡cómo le encantaba hacer eso!
__Hhmm... Sííí, mucho.__contestó lujuriosa, meneándose indecentemente sobre el pene.
Iida sonrió, ofuscado de placer por el momento, era muy excitante observarla desde su posición. Observar sus jugosos pechos rebotar en el aire, o sus expresiones sensuales y al mismo tiempo inocentes... Todo era maravillosamente estimulante.
Y pensar que tomó años poder estar así con alguien.
Siempre tan responsable, considerado y educado... Con ese miedo de hacer algo malo o no apropiado por pensar que sería juzgado, acostumbrado a seguir las reglas como un buen chico. Pero con Ochaco, él podía ser el verdadero Tenya, aquel que era mucho más que una personalidad restringida y seria.
El muchacho agarró la cintura de la castaña y impulsó sus propias caderas arriba, apuñalando incesantemente su polla dentro del canal, su interior estrechando y disminuyendo de espacio, sujetando su eje dolorosamente. Él se sentó en la cama y abrazó a Uraraka, besando sus labios mientras los movimientos continuaban duros.
Avanzando e invadiendo cada partecita de su miembro, como un recordatorio de que su cuerpo solo reaccionaba así en su presencia. Y cuando menos se esperaba, la heroína estremeció enteramente ante la llegada de su clímax; Iida continuó penetrando por un tiempo más antes de también terminar.
__Estoy cansada.__Ochaco soltó con buen humor después de algunos minutos en silencio.
__Yo también.__Iida asintió, tirándose en la cama.
Uravity se acercó a él, abrazándolo y repartiendo besos por su cuello, besos que iban subiendo de intensidad y volviéndose más calientes...
__De verdad, te estás volviendo insaciable...__él suspiró.
__Cállate.__dijo ella, conteniendo la risa.__Simplemente no sigo porque tengo hambre. ¿Qué quieres comer?__preguntó, mientras se levantaba y buscaba el teléfono.
__¿Tú?__dijo, observando descaradamente el cuerpo desnudo de la joven. Ella se ruborizó avergonzada y lanzó agresivamente una almohada en su rostro.__Estoy bromeando... Jaja... Pide lo que quieras.
Ochaco se puso una bata y salió de la habitación, sin dejar de mirarlo con enojo.
Tenya rió una vez más mientras dejaba la cama, estirando hacia arriba sus músculos bien formados. Él también se puso su bata y salió al balcón de la habitación, encendiendo un cigarrillo, pitando y soltando placenteramente el humo mientras admiraba las luces de la ciudad desde lo alto de la lujosa cobertura.
Él no era fan de las bebidas o cigarrillos, pero este hábito se había convertido en costumbre de repente, así que justo después de un buen sexo con su chica, era ley fumar un manojo. No estaba muy interesado en las consecuencias.
Pues en ese momento, no había responsabilidades o preocupaciones...
__La comida llega entre 10 a 15 minutos...__Uraraka informó, apareciendo en el balcón y abrazándolo por la cintura.__¿Crees que puedes hacerme correr de nuevo en ese corto período?__preguntó maliciosa, mirándolo desde abajo.
El muchacho resopló una risa, dejando escapar el humo de sus labios entreabiertos.
__Acuéstate en la cama y abre las piernas, nena.
La mujer rió sónicamente, corriendo para ejecutar la orden.
... Sólo había paz.
FIN.








