Personalizar legibilidad
Aa

LAS HUELLAS DE LO OCULTO

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

¿Es lo único que existe todo lo que podemos ver? Anay y Yana son dos mellizos con un don extraordinario y una misión secreta: proteger el delicado equilibrio entre el mundo visible y el invisible. En su día a día, mientras intentan llevar una rutina normal, deben ocuparse de los rastros no terrestres que distorsionan su entorno, evitando a toda costa que se altere el mundo físico en el que vivimos. Así que, capaces de traspasar la barrera de nuestra realidad, sus vidas transcurren entre el bullicio de la ciudad y los susurros de seres de otras dimensiones. Criaturas atrapadas en el limbo, almas desorientadas, sombras que buscan respuestas, todo tipo de entidades aparecen o acuden a ellos para encontrar su luz, su paz y su camino. ¿Cuánto tiempo podrán mantener a salvo su secreto? Una historia de fantasía, amor, intriga y misterio que nos recuerda que hay fuerzas más allá de nuestra comprensión jugando un papel vital en el tejido de la realidad. Actualizaciones regulares. ¡Suscríbete para leer capítulos adelantados y sumergirte antes que nadie en el reverso de la realidad!

Genero:
Mystery,Fantasy
Autor/a:
SaraS
Estado:
Completa
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
13+

DESCONTROL

EL PRINCIPIO

Sucedió un día de primavera, cuando la familia Conde Lluna se dirigía en coche a ver a los abuelos de los niños a su pueblo, en las montañas, alejado de la gran ciudad. Los mellizos de once meses, Anay y Yana, observaban por la ventana con entusiasmo el maravilloso paisaje repleto de árboles y flores de todo tipo y color.

De repente, antes de llegar a una curva, inexplicablemente el coche se detuvo y el padre comprobó rápido, con la mirada, los indicadores del vehículo para verificar que todo estaba correcto y, cuando se dispuso a arrancar para continuar la marcha, pasó un tractor con un remolque muy grande cargado de manzanas a bastante velocidad y casi ocupando los dos carriles. Los padres se quedaron perplejos, sin osar decir ni una palabra para no avivar el drama de lo que pudo haber sido, solo los dos hermanos, con la mirada brillante, se miraron y sonrieron. El Ser que detuvo el coche, les marcará toda su vida.

DESCONTROL

—¡Vamos, Yana, date prisa o volveremos a llegar tarde! ¿Ya te has puesto el uniforme del instituto? —dice su hermano esperándola en la puerta de la entrada. —¡Sí, si ya estoy! ¡Un segundito! ¡Es que no encuentro mis cartas! —contesta desde su habitación. —¡Están en el cajón de tu mesita de noche, te dormiste con ellas y te las dejé ahí! —¡Ah, ya las veo! ¡Si lo sé, te lo digo antes! ¡Corre, vamos! —la joven baja muy rápido por las escaleras. —¡Adiós, mama, adiós, papa! —dicen a la vez. —¡Hasta la tarde! —exclama enérgico Ángel, su padre. —¡Tened cuidado, no corráis mucho! —se apresura a decir Aura, la madre, antes de que cierren la puerta. —¡No! —gritan los dos al unísono. Yana coge a su hermano del brazo mientras salen corriendo de la casa. Montan en sus bicicletas y se dirigen al instituto. Suelen ir en bici porque les queda lejos de casa, tienen cerca una parada de autobús, pero solo lo cogen cuando llueve. Viven en una urbanización un poco apartada del centro porque a sus padres les gustan las zonas más tranquilas y, encima, allí pudieron conseguir una casa con mucho terreno. —¡Anay! ¿Qué pasa? Estás muy callado —se acerca a su bicicleta y le da un empujón con su rueda para desequilibrarlo, riéndose con alegría. —Siento algo extraño, pero aún no sé qué es… Entonces, se miran serios y permanecen en silencio hasta que llegan al instituto. Al entrar en el aula, muchas chicas de la clase se abalanzan sobre Yana con un tremendo alboroto, como casi todos los días, y discuten por ser las primeras en saber qué les deparará su futuro, casi siempre el sentimental, o recibir los consejos de los seres celestiales. Anay la observa con una dulce sonrisa. Una de las muchas inquietudes de Yana es profundizar en las cartas del Tarot. Estudia meticulosamente el significado de cada una de ellas y supuesta en práctica. El Tarot es una baraja de naipes que se suele utilizar como medio de consulta e interpretación de hechos presentes, pasados o futuros, de sueños, de percepciones, de estados emocionales…, y el misterio que envuelve cada vida, cada historia, es lo que le atrapa a ella y a todas sus compañeras, pues se reúnen con alegría, casi todas, antes de empezar las clases, para ser espectadoras o protagonistas de la interpretación de la melliza según las cartas desveladas. Es sorprendente su manera enigmática de leerlas y atrapa a todas con cada revelación. No siempre utiliza esas cartas, hay un sinfín de oráculos que ha hecho ella misma, los cuales va empleando según el momento y la situación, que aportan tranquilidad, consejos, esperanzas y mucha magia a quien lo necesite y acuda a ellos. Pero aún hay más, estudia, experimenta y practica la magia Blanca. Utiliza todo tipo de ungüentos y utensilios para crear las pócimas necesarias para cualquier tipo de problema; hace conjuros para quitar el mal de ojo, alejarlas energías y entidades oscuras, purificar la mente, el cuerpo, el hogar… Es un mundo inacabable que le fascina, así que intenta dedicarle un poco de tiempo cada día. Yana suele decir que la única manera de conseguir buenos resultados al problema que se presenta es con la verdadera intención y fe que tenga cada uno, que ella solo aporta un medio para solucionarlo. La voluntad, el empeño y el deseo individual son la clave para conseguir cualquier cosa. —Hoy me toca a mí, chicas, que tengo una pregunta muy importante que hacer y no puedo esperar—se apresura a decir Estela antes de que se le adelante alguna compañera. —¡Sí claro, eso mismo dijiste ayer! Tendrás que esperar tu turno —dice entre risas Fei. —Eso, que todas tenemos preguntas que hacer todos los días y nos toca aguantar —interviene Nina. —¿Qué os parece si, hoy, hacemos las tandas cortas de escoger solo una carta, para que podáis decir todas una pregunta? —sugiere Yana para contentar a todas. —Por mí bien, si primero pregunta Paula, después Fei y después yo para seguir el orden de siempre—dice Nina—. Si luego da tiempo a más mejor para todas. —Sí, me parece bien. —Y a mí —van afirmando todas. Víctor, el profesor de inglés, entra en el aula. —¿Qué hace aquí tan pronto, si aún no es la hora? —se queja Estela al ver que su respuesta del tarot tendrá que esperar. —Gracias por la observación, Estela —dice Víctor con un tono irónico—. Chicos, venga, todos a vuestros sitios que vamos a empezar la clase, espero que hayáis hecho los ejercicios porque, si no, hoy habrá premio, yame entendéis, ¿no? —dice el profesor con una expresión de satisfacción intencionada. —¡¿Qué, un examen?! —exclamación común que luego desencadena un ensordecedor murmullo. —¡No es justo, profe! —¡Eso se avisa, hombre! —¡Justo hoy no los he hecho! —muchos comentarios se van oyendo de casi toda la clase, y tiene que pararlos el profesor con un silbido. —Eloy, sal a la pizarra y escribe el primer ejercicio. Mientras el compañero va copiando el resultado de su ejercicio en la pizarra, se sigue oyendo murmullos bajitos. —Oye, Yana —dice Mía—. ¿Sabes que Mar al final no ha hecho los deberes de ninguna asignatura de hoy? Y mira que, al irnos ayer de la cafetería, se lo recordamos con insistencia. Mía y Mar son sus íntimas amigas, se conocen desde hace varios años y han vivido muchísimas experiencias juntas. Su conexión al hablar y entenderse, sus grandes diferencias de personalidad y de maneras de hacer, la aceptación de ellas y el cariño que se tienen, hace que sea una amistad de verdad. Mía está sentada delante de Yana, se ha girado para hablar con ella y después mira a Mar, que la tiene a su derecha, sonriendo burlona. Los alumnos, en la clase, se sientan separados de uno en uno. Hubo un tiempo en que se juntaban de dos en dos, pero los profesores consideraron que había demasiadas distracciones. —¡Chiss! Mía, calla que te van a oír —susurra Mar muy bajito y con una expresión nerviosa en la cara, temiendo que la descubran. La melliza las mira sonriendo y con el dedo señala a su hermano, quien se sienta a su derecha. Sus amigas abren los ojos como platos. —¡No! —exclama bajito e impresionada Mía. Yana afirma avergonzada. —¡Qué morro! —a Mar se le escapa en voz alta y se tapa rápido la boca. Mar mira de reojo a Anay, que se sienta detrás de ella, y observa sus apuntes; los tiene ordenados, muy legibles, con diferentes colores para las explicaciones, vamos, impecables. Siente la mirada profunda de él y, al impactar con sus brillantes ojos dorados, le sonríe nerviosa y se gira para su mesa dejándose caer en ella. —Qué desastre me siento… —suspira Mar frustrada. Durante la clase, Yana va mirando a su hermano, con el ansia de saber ya una respuesta de lo que él sintió por la mañana, pero Anay mueve la cabeza de lado a lado y se envuelven con la intranquilidad de la espera. Se ha acabado la hora y, antes de que venga el siguiente profesor, los alumnos se dispersan para hablar y compartir cualquier cosa con sus compañeros. Mar se acerca a las mesas de Mía y de Yana. —Yana, yo quiero un hermano como el tuyo —dice con un tono desanimado. —Qué vaga eres, Mar, seguro que te aprovecharías siempre de él, mejor el tuyo que te da caña y no te pasa ni una —responde Mía, conociéndola. —¡Qué mala! No, siempre no me aprovecharía, solo cuando tuviera algo mejor que hacer que los deberes. —¡Ja, ja, ja!, tendrás morro —se ríe Mía abiertamente. —Yo no estoy orgullosa de copiar los deberes de mi hermano, pero es que, en cuanto os dejé y llegué a casa, me entretuve probando unas mezclas y, cuando me di cuenta, ya era la hora de cenar. Así que tuve que pedirle ese favorcito… —explica Yana con arrepentimiento. —¿Y te los dejó sin más, sin pedirte nada a cambio? —pregunta Mar muy interesada. —No, él nunca me pide nada a cambio; buscó los ejercicios y, cuando me los dio, me dijo que cuando yo quisiera me los explicaría. —¡Quiero un hermano como el tuyo! —implora Mar con dramatismo y con lágrimas en los ojos. —Ya está, ya está —la consuela Mía dándole palmaditas en la espalda para tranquilizarla—. Por cierto, sobre lo que estuvimos hablando ayer, no me pude resistir y lo volví a hacer. —¿En serio? —preguntan a la vez a Mía. —Sí. —¿Y, Edith, te contestó? —pregunta enseguida Yana. —Qué va, ni a mi llamada ni a mi mensaje. —Oh, vaya… —Yana se lamenta y agacha la mirada pensativa. —Qué raro es, ¿verdad? Edith se fue a mitad del curso pasado sin avisar y casi sin despedirse; vale que no teníamos una relación muy estrecha, pero siempre intentamos acercarnos a ella, aunque fuera tan esquiva, así que un mínimo de consideración podría haber tenido—opina Mar intentando entender su comportamiento. —Sí, lo mal que nos sentó cuando su amiga de otra clase nos informó de su traslado a otro instituto, así, de repente; Edith nunca nos había tenido en cuenta en realidad —comenta Mía con un poco de tristeza. —Yo creo que sí —las dos miran a Yana—. Talvez sentía mucha pena al tener que dejarlo todo de nuevo por el trabajo de sus padres, las amistades, el colegio, su casa… Por lo que nos contó se habían trasladado varias veces y este era el lugar donde más tiempo se habían quedado; le resultaría muy difícil despedirse. Se quedan un rato en silencio. —Sí, tal vez… —asienten las dos y se quedan pensativas. El día ha pasado con normalidad y los hermanos regresan a casa, hoy no tienen extraescolares y pueden aprovechar la tarde intentando encontrarle. Van por la ciudad callejeando con las bicis atentos a cualquier percepción, pasan por al lado de una panadería y Yana mira a Anay con los ojos brillantes.

¡Cuéntale a SaraS lo que piensas sobre este capítulo!
Me encanta

0

Me encanta

Divertido

0

Divertido

Picante

0

Picante

Suspense

0

Suspense

Emotivo

0

Emotivo

Profundo

0

Profundo

Alentador

0

Alentador

Impactante

0

Impactante

Bien escrito

0

Bien escrito

Trama absorbente

0

Trama absorbente

Buenos personajes

0

Buenos personajes

Diálogos potentes

0

Diálogos potentes

Otras recomendaciones

La favorita de la profesora

Jud: Historia corta con buen desarrollo y ritmo

Leer ahora
Nuestro Amor

San: Es una novela muy envolvente, en cada capítulo te atrapa más y más esta muy interesante!! Espero terminarla sin ningún inconveniente!!

Leer ahora
Embarazada del bebé de su hombre lobo 🌙 Kookmin Adap.

janneth1108: Dios ya quiero mas .. me encanta 😍😍😍

Leer ahora
Contrato Y Amor

Nela: Me gustó la trama xq no fue truculenta. No me gustó lo rápido del secuestro del tío.

Leer ahora
Marido y mujer, ¡solo en papel!

Claudia: Hgytvbggghhhhhh Hu yhhhhhhyh

Leer ahora
Casado con el Omega 🌑 Kookmin Adap.

Laura: Senti que algunos capitulos eran muy largos y eso fue lo que me encantó no quería que acabará además los personajes demuestran un símbolo de compromiso amor pasión y respeto. Estoy ansiosa por leer el segundo libro

Leer ahora
Omega Of The Moon [KOOKMIN]

Jeon Jimin : Me encantó,la amé 🤩Es una de mis obras favoritas,la he leído muchísimas veces pero hasta ahorita me atrevo a comentar,he buscado algo parecido pero nada se compara con tú obra es inigualable, eres muy buena en lo que haces espero leerte pronto 💐🌈

Leer ahora