[Capítulo Único]
Han pasado alrededor de veinte minutos desde que llegó, la mesera ha pasado dos veces por su mesa y en ambas la ha rechazado porque está esperando a alguien.
Busca el reloj de pared, del cual solo ha escuchado sus manecillas moverse, mira la hora y después hace lo mismo en su celular.
—Es cierto, hoy trabajará horas extra —se golpea suavemente la frente con la palma de su mano mientras ríe—. Señorita, estoy listo para ordenar.
Levanta la carta para elegir su cena.
[. . .]
—Lo siento, no puede pasar.
—Yo vivo aquí, ¿qué sucedió?
Una multitud se acumula en el corredor que toma para llegar a su pequeño departamento, Baekhyun trata de mirar más allá de los oficiales que rodean el perímetro. La cinta amarilla evita que las personas entren.
Nadie le dice nada ni lo dejan ir a su hogar. Baekhyun retrocede del frente para esperar en otro lado. Es así como se entera de boca de sus vecinos que fue lo que ocurrió.
Al parecer alguien entró a asaltar a su vecino, el hombre que vive, o vivía, justo al lado de su puerta. Las cosas se complicaron de tal manera que el hombre terminó muerto y una persona que pasó frente a la puerta vio un hilo de sangre salir por la puerta y llamó de inmediato a la policía.
Baekhyun llegó justo cuando los forenses se preparaban para sacar el cuerpo, no tiene idea de cuántas horas tardarán en tomar toda la evidencia.
Hay personas que creen que no se trató de un asalto, tal vez estaba planeado que el señor Kim muriera esa noche. Baekhyun no intenta tomarle demasiada importancia, no es su deber investigar, no es policía.
Él siempre ha estado solo, a pesar de que nunca falta nadie a su alrededor. En sus veintiséis años de vida, no puede recordar ni un solo momento en el que se sienta realmente acompañado.
Su vida había sido así.
Sin padres que pudieran cuidar de él, Baekhyun tuvo que vivir en un orfanato porque el resto de su familia también lo abandonó.
Nunca pidió ser parte de aquel programa que lo enviaba temporalmente con una familia, en total conoció a tres y al final terminó pasando los últimos años en el orfanato, porque nadie lo quiso adoptar, nunca pudo incorporarse a una nueva familia porque no era ahí no donde pertenecía y él siempre sintió que no había un lugar donde realmente pudiera estar e inevitablemente siempre llegaba a la misma conclusión “Solo soy un estorbo en la vida de alguien más”, y esa es la soledad que lo hunde en las profundidades de una tristeza inimaginable. Todas las noches desea lo mismo, haberse ido junto a sus padres cuando tenía tan solo siete años.
Un oficial aparece y le pide a las personas que vayan a sus hogares, no es conveniente que haya tanta gente ahí. Algunos obedecen, otros se hacen los sordos. Baekhyun no se mueve, no puede pasar a su casa.
—Mi departamento está justo al lado, ¿cuánto más debo esperar para poder entrar?
El hombre piensa en una respuesta, tampoco está seguro de cuánto más le tomará a los forenses terminar.
Baekhyun se lo toma con calma, espera a que el policía vaya a preguntar a sus compañeros la información que necesita, en su lugar consigue que lo dejen entrar, con la promesa de que no salga nuevamente.
No es complicado que acepte, solamente que al entrar a su departamento no puede volver a salir a menos que una emergencia muy grande lo obligue a hacerlo, por suerte jamás ha ocurrido tal cosa y no encuentra problemas con cumplir lo que le pidieron.
El policía levanta la cinta que rodea el perímetro e impide a los vecinos acercarse de más, Baekhyun se agacha un poco para poder entrar y entonces se dirige a su casa. No sin antes agradecerle al hombre.
Se aguanta las ganas de mirar hacia la puerta cuando cruza el departamento de su vecino, sin embargo, no puede evitar pensar que si se trató de un asalto, ¿por qué el culpable no eligió su puerta?
Tal vez en este momento sería su cuerpo el que están sacando.
Ojalá lo hubieran hecho.
Al llegar a su puerta se da cuenta que el policía de antes lo siguió, suponiendo que para evitar que haga algo a sus espaldas. Entra sin mirarlo o hablarle nuevamente.
Su casa está completamente oscura, el foco de la puerta se ha fundido y ha olvidado cambiarlo. Camina apoyándose de la pared hasta llegar al interruptor.
Prepara un sándwich y después de cenar se va a la cama. Se siente agotado y lo único que necesita es dormir.
~
Sus días son iguales, ir y venir por la ciudad para llegar a su trabajo o cumplir con las actividades que le corresponden. Cumplir con los deseos de alguien más y comprar a diario las mismas tazas de café o comida. Es inevitable para él sentir que no tiene caso seguir viviendo si no siente ningún tipo de emoción que lo mantenga a flote.
Incluso aquello que se convirtió en su refugio comienza a volverse una carga.
La pintura se convirtió en su escape, pasar horas dibujando lo hacía olvidarse por un momento de su falta de ganas de seguir viviendo porque cobraba vida al mismo tiempo que con los trazos en su cuaderno o en el caballete. Eso lo ayudó a sobrellevar su depresión.
Trabajar en una galería de arte al principio fue un sueño, seguía aprendiendo al mismo tiempo que participaba en la organización de exposiciones y se daba a conocer entre personas del medio.
Siempre han alabado su talento, no ha habido alguien que no haya quedado fascinado por sus dibujos.
El problema es que ni siquiera ha comenzado una verdadera carrera como artista y ya está perdiendo el interés.
No tiene suficiente material para hacer su propia exposición, no tiene los ánimos para seguir haciendo cuadros, solo se dedica a servir y prefiere olvidar que también puede ser uno de esos artistas.
Cada vez llegan más artistas a la galería y Baekhyun termina ocupado ayudándolos con sus exposiciones.
Siempre es la misma rutina, como si el tiempo no avanzara por momentos, Baekhyun se ha quedado atascado en un solo lugar. Y a pesar de querer hacer un cambio, nunca lo consigue.
Ya está harto de todo y únicamente encuentra a la muerte como la solución.
—Me dijeron que me busca, ¿qué se le ofrece?
El hombre que preguntó por él le está dando la espalda, en cuanto lo escucha se voltea.
No tarda demasiado en reconocerlo, es uno de esos policías que estuvieron en su edificio dos noches atrás.
—Buenas tardes, soy el detective Park Chanyeol. Me corresponde investigar el asesinato de su vecino.
—Si, lo recuerdo. ¿Por qué me busca?
—Tengo unas preguntas para usted. ¿Tiene tiempo?
—Ya casi es mi hora de salida, ¿podría esperarme unos minutos?
—Por supuesto. Estaré afuera.
Baekhyun se ocupa de solo una cosa más y avisa que se va. Nadie lo cuestiona porque ya conocen su horario y no tienen quejas sobre él. Siempre cumple con su trabajo con diligencia y nunca queda mal.
Tampoco preguntan por el hombre que ha ido a verlo, Baekhyun siempre ha sido reservado con su vida privada y les ha dejado en claro que nunca responderá nada que no tenga que ver con su trabajo.
El policía lo llama cuando lo ve cruzar las puertas, Baekhyun camina hacia él.
—¿Qué necesita saber? —pregunta inmediatamente.
—¿Podemos ir a un lugar más tranquilo? Tal vez tardemos un poco.
Baekhyun lo conduce a una cafetería una cuadra después de la galería, donde suele ir a comprar cada mañana y en el transcurso del día dependiendo los antojos de sus compañeros y colegas, y muy de vez en cuando los suyos.
Ocupan la mesa más alejada donde es difícil ser escuchados por los clientes que se encuentran en el establecimiento. El policía ordena dos vasos de café para poder comenzar. Baekhyun trata de no demostrar su molestia, este encuentro está desequilibrando su rutina.
Apenas beben un sorbo de su bebida Baekhyun le pide comenzar.
Chanyeol le da un breve resumen sobre el caso, es demasiado corto, nada que Baekhyun no sepa ya.
—¿Era usted cercano al señor Kim?
—En realidad no.
Comienza con el interrogatorio. Preguntas cortas con las que Baekhyun no tiene problema. Lo ve anotar todo en una libretita.
Conforme avanzan las preguntas van tomando complejidad y hace que comience a temblar porque las palabras del policía lo hacen creer que podría estar en peligro, si se trata de algún asesino serial. Por supuesto, el detective ha sido cuidadoso con sus palabras para no alterarlo, por el momento todo sigue siendo suposiciones.
Es sólo que una grabación de la cámara de seguridad del pasillo demostró que el objetivo era Baekhyun, tal como él deseó aquella noche. El asaltante golpeó su puerta como un visitante más y cuando no respondió cambió de objetivo. Realizó el mismo proceso hasta que la víctima abrió y el asesino entró. El resto no se sabe con certeza, lo único es el desenlace.
Si Baekhyun hubiera salido puntual de su trabajo su sueño se hubiera cumplido y él hubiera muerto.
Cuando lo deseó aquella noche mirando el caos que se desarrollaba en el pasillo no sintió miedo, ahora que se imagina que pudo haber ocurrido no sabe qué hacer.
Porque él realmente no quiere morir, solo está un poco cansado y le hace falta un empujón para recuperarse.
—Lo mismo que le hemos dicho a todos los vecinos, si presencia cualquier cosa sospechosa, aunque sea algo mínimo, no lo piense dos veces y comuníquese con nosotros. Por favor.
—Por supuesto.
El hombre escribe algo más en una hoja diferente, algo breve porque en pocos segundos ya está guardando su pluma.
—Le daré mi número para que pueda comunicarse directamente. Lo repito, reporte absolutamente todo lo que vea y sea sospechoso, si alguien lo sigue, si ve que siguen a alguien más. Llámeme. Y si necesita un modelo para pintar un desnudo, también llámeme.
Arranca la hoja y la desliza en la mesa para que llegue a la mano de Baekhyun que descansa junto a su taza.
Baekhyun la agarra cuando él se está levantando, antes de comprender absolutamente todo lo que le ha dicho.
—¿Pintar qué? —Pregunta al mismo tiempo que voltea a mirarlo.
Pero él ya está lejos y no puede detenerlo para preguntar si escuchó bien.
La taza del detective está vacía, Baekhyun se queda ahí unos minutos más para poder terminar con su bebida. Guarda la hoja muy bien en su maleta y se marcha.
Camina a la parada del autobús y espera unos minutos hasta que su transporte llega.
Piensa en lo que dijo el policía, al parecer el asunto es más complejo de lo que parecía. Intenta no asustarse demasiado, no le va a pasar nada, o por lo menos no pronto, el criminal no será tan idiota para meterse de nuevo en su edificio que está siendo vigilado, ¿o sí?
Baekhyun avanza con precaución al bajar del autobús, tardó tanto en la cafetería que el cielo comienza a oscurecerse y cuando llegue a su casa ya habrá caído la noche por completo.
Se aferra a la cinta de su maleta y avanza con prisa. No se detiene a mirar a nadie, está concentrado en llegar a su hogar y encerrarse. Espera sentirse seguro ahí.
Se siente como un logro cuando lo hace. Cierra muy bien la puerta, incluso pone una silla para aumentar la seguridad.
Prepara su cena y se mete a bañar.
En el baño hay una pequeña ventana que conduce a un pequeño corredor, para algunos departamentos este espacio es una terraza, pero para Baekhyun solo es el lugar donde tiende su ropa los días de lavado.
La paranoia lo hace evitar a toda costa la ventana, su mente juega con él y lo hace sentirse observado. No hay nadie del otro lado, pero siente que alguien lo observa. Se baña lo más rápido posible para poder salir de ahí, se viste en su habitación y también cierra bien esa puerta.
Retira la sobrecama y se acomoda como si fuera a dormir, aunque no es lo que hará precisamente.
Para poder salir a tiempo guardó unas cosas que revisar en casa. No tardará más de una hora, su tiempo de descanso no se verá afectado.
Saca los documentos de su maleta y comienza a leer, cuando quiere hacer anotaciones busca una pluma. Encuentra el papel que le dio el policía.
—Que poco profesional es, decir esas cosas, me parece… Es demasiado.
Pasan unos minutos para que pueda volver a concentrarse en su trabajo. Su hora estimada para dormir se retrasa debido al detective que lo sigue molestando con su falta de profesionalidad.
~
Por los días que faltan para la siguiente exposición su horario se extiende y Baekhyun sale tarde de la galería.
El autobús lo deja y debe quedarse a esperar solo en la parada, las calles están solitarias, varios negocios están cerrados. Ve muy poca gente pasar.
No le toma importancia para no sentir miedo. Tampoco es tan tarde, ha estado en las calles durante la madrugada.
Se obliga a creer que no pasará nada.
Apenas ve el transporte acercarse se pone de pie y sube de inmediato, no está vacío, puede sentirse seguro rodeado de gente. Tampoco se vacía en el transcurso, llega a su parada más cercana a casa y aún hay por lo menos siete personas más a bordo.
Está más relajado cuando camina hacia su departamento. Incluso controla la velocidad de sus pasos para no ir corriendo.
Es hasta que está a unos metros de su edificio que visualiza a un hombre vestido completamente de negro entrando al lugar.
No hay vigilante en la recepción, así que entra sin problemas.
Supuestamente acordaron que habría alguien en la entrada, pero los propietarios solo hicieron una promesa falsa a la policía.
Tal vez Baekhyun está siendo paranoico y simplemente se trate de alguien con un estilo oscuro.
Pero no podrá dormir tranquilamente si no llama a la policía.
Le dicen que una patrulla irá enseguida.
Se queda parado en el mismo lugar, como si sus pies hubieran sido clavados al suelo. Nada ni nadie lo moverá de ahí.
Por alguna extraña razón, no guarda su celular después de llamar al 911, busca entre sus contactos el número del detective descarado.
—Buenas noches —responde a los pocos segundos.
—Me dijo que lo llamara si veía algo extraño, ya viene una patrulla, pero vi un hombre extraño entrar al edificio.
—Voy para allá. ¿Dónde está?
—Enfrente del edificio.
—No se mueva de ahí.
—No pensaba hacerlo.
No pasa demasiado para que vea las luces rojas y azules acercarse. Respira mejor al ver a la patrulla detenerse.
Rápidamente les dice lo que vio y también lo que ocurrió semanas atrás, por si acaso.
El detective Park llega más rápido de lo que pensó acompañado de otros dos más, le pregunta nuevamente lo que vio y uno de los otros se queda con él mientras inspeccionan el edificio.
Baekhyun espera ahí mismo hasta que terminan de recorrer el edificio. Se calma cuando dicen que no hay nada.
Los vecinos que se dieron cuenta y salieron poco a poco regresan a sus hogares.
—Lo siento, vinieron por nada —Baekhyun se inclina ante los policías, está un poco apenado por la falsa alarma.
—No, no se disculpe. Yo le pedí que me avisara cualquier cosa.
—Gracias por revisar el edificio.
—Es nuestro trabajo. Ya puede ir a su departamento. Todo está bien.
Baekhyun se va sintiéndose un poco mejor, confía en la policía que revisaron todo exhaustivamente, incluso las cámaras de seguridad.
Sube solo por el elevador, se cruza con una vecina en el pasillo y por fin llega a su departamento.
Tarda un poco en encontrar sus llaves en su maleta, intenta no revolver demasiado sus documentos, entre otras cosas.
Celebra internamente cuando siente el llavero entre sus dedos, después del gran susto solo quiere bañarse y acostarse, terminar este día y comenzar uno que espera sea mejor.
Lo primero que ve es una lámpara en el suelo, no tiene mascotas o fantasmas que lo acompañen, está completamente solo.
Se rehúsa a dar otro paso, se queda parado en la puerta, sus ojos comienzan a llenarse de lágrimas, está seguro que él está ahí y se convertirá en su siguiente víctima.
—¡Espere! —Escucha una voz en el pasillo, la cual lo hace saltar por el susto—. Señor Baekhyun.
Siente que alguien se detiene detrás de él, no es capaz de moverse para mirarlo. Ya sabe de quién se trata.
Chanyeol insiste un poco más para que Baekhyun voltee.
—¿Señor Byun?
Baekhyun siente como algo detrás de la puerta se mueve, lentamente se gira para mirar al policía. Articula un “Aquí” que espera que lo comprenda.
Chanyeol lo ve asustado. Todavía está una patrulla abajo, hace una llamada rápida, sus movimientos deben ser rápidos. Decirle a su compañero que suban y luego sacar su arma, prepararse para cualquier cosa que suceda.
Baekhyun continúa en medio, con una seña Chanyeol le pide que regrese con él.
Está por dar un paso cuando es jalado al interior del departamento. El asesino también tiene un arma, la pega a su sien mientras lo amenaza para que no haga nada tonto.
“Hoy es el día que moriré”
Cierra los ojos y espera que suceda. Se mueve conforme el criminal avanza, de repente ya no tiene la pistola pegada a su cabeza, eso no logra que respire con calma. Sigue aterrorizado porque no sabe si lo sigue apuntando o el objetivo es la policía. Cuando escucha que alguien dispara su llanto aumenta. Por instinto se agacha y cubre sus orejas con sus manos, escucha otro disparo y luego uno más.
No tiene idea de qué está sucediendo en su departamento, él sólo quiere salir de ahí.
Todo termina cuando alguien le pide que se levante. Es una mujer con uniforme, la ve al abrir los ojos, ella insistió para que reaccionara. Baekhyun sigue aturdido, tarda un poco en entender lo que pasó.
Primero ve al hombre de negro que antes vio entrar al edificio y creyó que se había ido. Parece que está muerto, pero él sigue moviéndose, le dispararon para inmovilizarlo, dos oficiales lo esposan para evitar que se escape.
La mujer lo ayuda a levantarse y se mueven para no intervenir en el paso del criminal y los policías.
Al seguir sus pasos ve a Chanyeol parado a la mitad de la sala, su hombro está sangrando.
Es trasladado al hospital a pesar de no tener heridas, las manchas de sangre que se encuentran en su ropa son por alguien más.
La revisión de Baekhyun es rápida, pero no puede irse aún del hospital. Vaga un poco entre las camillas de emergencias hasta que lo encuentra, a Chanyeol.
—¿Cómo está?
Chanyeol se sorprende al verlo y al mismo tiempo se tranquiliza porque se encuentra bien.
—Bien, solo fue un roce en el hombro. Pronto me darán de alta, ¿y usted?
—Me dieron unos calmantes, todo bien. Gracias… gracias por salvarme.
—Es mi trabajo.
—Lo sé.
—Por favor, no se vaya aún, necesitamos su declaración.
—Claro, aquí me quedaré.
Y lo hace, se queda con él, busca un banco para sentarse junto a la camilla. Juntos esperan que regrese algún doctor o enfermera, pero quién llega antes es un colega de Chanyeol que se lleva a Baekhyun para continuar con el proceso.
~
Mudarse se convirtió en la alternativa más segura para Baekhyun, sin embargo, estaba tan ocupado que no pudo comenzar la búsqueda de algún otro sitio.
La policía le aseguró que está vez todo había terminado, entró en un dilema, si les creía podía suceder lo mismo que la última vez, sin embargo, ahora sus explicaciones tenían fundamentos. Estaban procesando al asesino que perturbó la tranquilidad de un edificio completo.
Decidió no mudarse por el momento.
Continuó con sus deberes y así le fue restando importancia al asunto hasta que se convenció que todo había vuelto a la normalidad.
Una exposición se realizó y pasaron de inmediato a la organización de otra. No tuvo un descanso adecuado, lo cual fue útil para completar su tarea más grande.
—Iré por el café —avisa.
Es esa hora de la mañana en la que todos están reunidos en una sala y discuten detalles relevantes. Baekhyun es quien siempre va por el café, ya nadie debe pedírselo, solo necesitan avisarle y él saldrá enseguida a comprar, solo se detiene para preguntar por su preferencia a los invitados de la sesión.
El proceso está correctamente memorizado, después de ordenar se sienta frente a una mesa cercana para esperar.
No tiene con qué entretenerse más que mirar los detalles de sus manos, hubo un tiempo donde no podían faltar las manchas de pintura en ellas, eran como parte de su piel.
—Viejos tiempos —murmuró.
—¿Está ocupada esta silla?
Levanta la mirada, hace tiempo que no lo veía.
—Cuánto tiempo —dice Baekhyun.
—¿Cómo ha estado? —pregunta Chanyeol, apoya los codos en la mesa.
—Bien. ¿Su herida sanó?
—Hace tiempo, la cicatrización fue rápida.
—Que bueno.
—¿Viene por un cafe? ¿Necesita compañía?
—Los pedí para llevar, gracias.
—Estuve pensándolo… ¿Le gustaría cenar conmigo un día de estos?
—¿Puedo preguntar por qué?
—Claro, pero no le podré dar una respuesta clara, solo quiero cenar con usted.
Escuchan que la empleada llama a Baekhyun, su pedido está listo. Antes de levantarse mira por última vez a Chanyeol, no sabe si despedirse o decirle que no.
—Tiene mi número, llameme y nos organizamos…Si quiere.
Chanyeol se apresura a decir, entonces finaliza con un hasta luego que Baekhyun imita.
Mientras recoge su pedido piensa en una cosa, no va a salir con él nunca.
~
—Nunca digas nunca —murmura Baekhyun mientras se dirige al restaurante de sushi que Chanyeol encontró en internet.
Empuja la puerta de cristal exactamente a las siete de la noche, ubica inmediatamente una mesa vacía, sus pies avanzan hasta llegar a ella.
Apenas se sienta mira hacia la puerta, Chanyeol solo ha llegado un minuto tarde. Lo ve entrar y sonreír cuando lo ubica, agita su mano para saludarlo. Hasta que por fin llega.
—Hola, Baekhyun.
—Hola..
~
Baekhyun está esperándolo, han pasado diez minutos de la hora acordada. Chanyeol nunca llega tarde, una de sus principales cualidades es ser puntual.
Entonces su celular vibra, es un mensaje de parte.
“Lo siento, aun sigo en el trabajo, no podre llegar a nuestra cita”
—¿Cita? Aja, ya quisiera.
~
“Hoy no puedo, debo trabajar horas extra”
“Esta bien, no te preocupes, podemos vernos mañana”
“Perfecto, me aseguraré de recompensarte”
“Aja, hasta mañana”
~
Chanyeol llega antes de lo previsto y da algunas vueltas para hacer tiempo hasta que llega Baekhyun.
En cuanto lo ve comienza a correr hacia él.
—¿Qué tal tu día? —Pregunta con entusiasmo.
—Lo mismo de siempre, ¿y el tuyo?
—Acaba de mejorar con verte.
~
“Hoy soy yo quien no puede, perdón”
“No te preocupes, nos vemos después”
~
“¿A dónde quieres ir hoy?”
“No estoy seguro, donde tú quieras”
“Con verte me basta”
“Te imprimiré una foto”
“¿Qué tal un autorretrato?”
~
“Las flores hacen que mi casa se vea bonita”
“No se comparan contigo, que bueno que te gustaron”
“Gracias, Chan”
~
“¿Dónde estás? No te veo”
“Voltea”
~
“¿Quieres pizza? Estoy cerca de tu casa, podríamos cenar juntos”
“Claro, apenas estoy llegando. Te espero”
~
—Espera, tienes algo en la boca.
—¿Qué cosa? —Baekhyun levanta la servilleta para poder limpiarse.
—Déjame ayudarte.
Acepta el papel, pero utiliza sus labios para quitar la gota de helado que se quedó atascada en la parte superior de su labio.
—¿Qué fue eso?
—¿Un beso?
—No, no lo fue.
~
“¿Estás ocupado hoy?”
“¿Por qué?”
“Necesito un modelo… para un desnudo”
“Saldré temprano, ¿quieres ir a mi casa?”
“Claro, quiero conocerla. Tengo curiosidad como es una casa en una azotea”
“Es solo una casa en una azotea, más fría que la tuya”
—¿Te pica algo? Te estás moviendo mucho.
—Lo siento, no estoy acostumbrado a esto.
—Te dije que podías acostarte, pudiste elegir la posición más cómoda pero tu elegiste estar así.
Chanyeol imaginó que su sillón es un trono y buscó la posición más adecuada para seducirlo, sin imaginar lo cansado que sería permanecer quieto por más de una hora.
—Ya casi acabo. Paciencia, por favor.
—Ya, lo siento.
Recupera la seriedad y regresa a su papel de Rey en su trono.
Baekhyun deja salir una sonrisa y regresa su atención a su cuaderno. En realidad, ya tiene rato que terminó el dibujo del desnudo, ha pasado los últimos minutos haciendo retratos de su rostro.
Había pasado mucho tiempo desde que tuvo tanta motivación para dibujar. Está disfrutando del proceso y no puede dejar de comenzar un nuevo dibujo, Chanyeol lo motiva, se está convirtiendo en su inspiración.
Le gusta tanto salir con él, se siente completo cuando están juntos y siempre termina deseando que el día no termine para que su encuentro pueda durar más. Estos meses que han transcurrido han hecho tanto en él, es como una magia que convierte todos los días en un buen día.
—¿Estás acostumbrado a hacer este tipo de dibujos?
—Cuando era estudiante los hacía a menudo, la maestra disfrutaba de estas sesiones.
—Entonces por eso no estás impresionado.
—Me convertí en un experto en controlar mis emociones y reacciones, pero, algo como esto no me puede sorprender porque tenemos lo mismo, ¿o ya lo olvidaste?
—Tiene sentido.
—Tonto —rie—. Ya puedes cubrirte, terminé.
Chanyeol cierra las piernas al mismo tiempo que Baekhyun le avienta un cojín. Espera pacientemente que voltee el cuaderno y lo deje ver el dibujo.
Lo que ve es algo diferente a lo que imaginó, se trata de un dibujo de la mitad de su rostro.
Es impresionante. Baekhyun tiene un gran talento.
—Me gusta, pero no posé tanto tiempo para esto.
Baekhyun pasa la página y muestra otro. También muy lindo, es de sus manos.
Pasa a otro, el protagonista es su abdomen.
El siguiente y último es el que Chanyeol espera ver. Baekhyun tuvo la creatividad de convertir el sillón en un trono real.
—Me falta detallar algunas cosas, trabajaré en eso esta noche y mañana te mostraré el resultado final.
Cierra el cuaderno y lo guarda junto a sus lápices y borrador en su maleta.
Chanyeol descifra sus intenciones y rápidamente se pone una bata de baño que compró especialmente para la ocasión.
—¿Ya te vas?
—Sí, ya terminé. No quiero llegar tan tarde a mi casa, no quiero exponerme a ningún peligro.
—Tienes razón, pero ¿en serio te vas?
Lo sigue hasta la puerta. Está decidido a marcharse.
—Sí.
—Está bien, pero espera un poco, me voy a vestir, voy a acompañarte hasta tu puerta. Tienes razón, llegarás tarde.
Se da la vuelta para poder ir a su habitación, pero Baekhyun lo detiene.
—¿Qué?
—No podré estar tranquilo si después regresas solo en la noche.
—¿Entonces qué vas a hacer?
—No deberíamos desaprovechar esta oportunidad.
Baekhyun baja la maleta de su hombro y la deja caer al suelo. Avanza los pasos que Chanyeol se alejó de él y lo abraza.
—Por primera vez no dormiré en mi casa.
—Con gusto te recibo en la mía.
~
Baekhyun ha recuperado viejos hábitos, de nuevo es esencial llevar un cuaderno porque la inspiración le llega en cualquier momento. Durante sus citas con Chanyeol, durante su espera en la parada del autobús, antes de irse a dormir y durante sus descansos en el trabajo. En cualquier momento saca un lápiz y abre su cuaderno, aunque sea algo pequeño lo dibuja.
Nuevamente el dibujo es la terapia que lo pone de buen humor, lo desestresa y lo hace feliz, además de él.
Ha comenzado a pintar algunos cuadros en el estudio de la galería.
Todos pueden ver el cambio en Baekhyun, sus ojos brillan y sus sonrisas son genuinas, ahora está motivado con las exposiciones, se nota lo mucho que disfruta de todo.
También pueden ver que disfruta su vida.
—Si mantienes este ritmo la siguiente exposición podría ser la tuya.
—No estoy seguro, estas pinturas no son tan buenas.
—Muy gracioso. Continúa pintando, después hablaremos.
Aún siente miedo, no está seguro si sentir lo que siente es correcto o si es algo que merezca.
~
—¿Por qué no? El mundo necesita conocer tu talento, deberías aceptar.
—No, Chanyeol. No me siento listo para hacer una exposición, me da miedo.
—Baekhyun, eres un experto en esto, lo sabes. No porque seas mi novio te estoy mintiendo diciendo que tus dibujos y los cuadros que me has mostrado en tu celular son realmente hermosos, de verdad lo son y si la gente de la galería te ofreció tu primera exposición, no entiendo cuales son tus dudas. Ellos te respaldan, no decimos las cosas porque sí.
—Lo voy a seguir pensando.
—Solo porque puedes hacer mas cosas te dejare que te tomes tu tiempo y te perseguiré con tranquilidad, pero enserio, esta exposición te puede abrir muchas puertas.
—Yo solo quiero abrir la tuya.
—Te daré el código, solo no lo olvides.
~
—¡Sorpresa! Harán una exposición con obras de cuatro artistas y yo seré uno de ellos.
—¿Hablas en serio? Baekhyun, felicidades, este es solo el primer paso, tu carrera despegara con esto, te irás por las nubes.
—Le tengo miedo a las alturas. ¿Me ayudas a elegir qué cuadros presentar?
—Por supuesto.
—Vamos a la galería.
—Wow, una cita nocturna. Me gusta. Después vamos a cenar.
—¡Si!
~
—¿Por qué me miras así?
Chanyeol apoya la mejilla en la palma de su mano, se ha acostado de lado para poder mirar también a Baekhyun. No pasa desapercibido un cabello caído en su hombro desnudo, con delicadeza se lo quita y vuelve a mirarlo a los ojos para escuchar su respuesta.
—Lo siento, parecerá un cliché decir todo esto justamente en este momento, aunque no sea la primera vez, pero, es que a veces no puedo creer que esto es real, que estás conmigo, que somos felices. Toda mi vida me he sentido solo a pesar de siempre estar rodeado de gente, mis padres murieron cuando era muy pequeño, me convertí en un intruso en la familia de alguien mas varias veces y nunca pude sentirme cómodo ahí, antes de conocerte sentía que todo era gris y que no había una razón de continuar aquí, gracias a ti pude darme cuenta de cuán solitaria era realmente mi vida y me hizo preguntarme muchas veces, ¿como logre vivir así? A pesar de que solo retrato nuestros momentos a lápiz, ahora veo todo de color y me siento cómodo aquí, porque es donde pertenezco.
No solo lo salvó de un asesino, sino también de la soledad y la profunda tristeza en la que vivía.
—Yo también te amo, Baekhyun. Tu eres la pieza faltante del rompecabezas que es mi vida, contigo a mi lado, ahora estoy completo.
~
—¿Y cuál es el último cuadro? Me mostraste dos, dijiste que son tres.
—Ese lo verás el día de la inauguración, es sorpresa.
—¿Por qué? ¿Qué es? Dime, mi curiosidad no me permite esperar y aún faltan algunas semanas.
~
—Mañana es el gran día —lo sorprende abrazándolo por la espalda.
Baekhyun se encuentra lavando los trastes, están en su casa. Chanyeol lo sorprendió llevando la cena. Ahora planean ver una película.
—Me siento nervioso. Por lo menos haré una entrevista, me da miedo equivocarme o verme como un tonto.
—Tranquilo, todo saldrá bien. Voy a ser el primero en llegar para que nadie vea antes que yo tus pinturas.
—Podrías entrar antes, pero interferirá con tu horario. No importa a qué hora llegues, te estaré esperando.
—¿Hay alguna florería cerca? Debería comprar un ramo muy grande por ser una fecha tan especial.
—No estoy seguro.
—Lo investigaré.
Baekhyun termina quitándose los guantes de plástico. Pasa un trapo para secar cualquier gota de agua alrededor.
Se voltea para mirarlo y coloca las manos en sus hombro, mientras que las manos de Chanyeol terminan en sus caderas.
—Mañana es un día muy especial —dice Baekhyun.
—Sí, es tu primera exposición.
La mirada de Baekhyun cambia fugazmente, esperaba algo más.
Intentan ver la película, pero no consiguen concentrarse, Chanyeol propone acostarse para que comiencen con energía el día siguiente. A Baekhyun le cuesta conciliar el sueño, da varias vueltas en su cama buscando la mejor posición para descansar. Chanyeol se da cuenta, pero no logra abrir los ojos, él siempre cae dormido primero. Busca su mano en la oscuridad para poder agarrarla, eso hace que Baekhyun se tranquilice un poco.
Chanyeol sabe que no es suficiente y atrapa todo su cuerpo entre sus brazos.
—Duerme tranquilo, aquí estoy y estaré.
Baekhyun despierta gracias a la alarma que programó. Chanyeol no está ahí, se levanta y lo busca por todos lados, pero no lo encuentra en ninguna parte.
No se dio cuenta en qué momento se fue, tal vez lo llamaron y tuvo que irse.
Revisa su celular y tiene un mensaje de voz de él.
“Me llamaron, es una emergencia. Lo siento. Vamos a comer sushi después de la exposición, no creas que olvidé que hoy cumplimos nuestros primeros 100 días juntos”.
Lo repite tres veces antes de responder. También con un audio.
“¿Vamos al restaurante de la primera vez? Nos vemos más tarde. Te amo”
Deja el celular sobre la cama y va a su armario para sacar la ropa que compró para la ocasión. La deja también sobre la cama y se dirige al baño para ducharse.
Es el gran día, está emocionado.
Llega a la galería como si fuera cualquier evento más, como si solo fuera un organizador, sus compañeros le piden que se relaje y lo envían a la sala de juntas para que espere.
No puede mantenerse quieto mientras el tiempo pasa, no hay nada en su celular que lo pueda entretener, tampoco piensa molestar a Chanyeol porque está trabajando.
Sale de la habitación para buscar una hoja y lápiz, es lo único que sabe que podrá tranquilizarlo.
El dibujo queda incompleto debido a que deja de estar solo. Los otros artistas han llegado, dos personas amables que, a pesar de que no es su primera exposición, están igual de nerviosos que él.
Solamente estará ausente un artista, él es el centro de la exposición, envió sus obras y tuvo la idea de hacer una colaboración con otros artistas.
Conversar con los presentes sirve para que todos puedan relajarse y esperar con ansias el inicio del evento.
Están juntos hasta que la directora llega para avisarles que es momento de pasar al salón principal.
Antes de irse Baekhyun revisa por última vez su celular, no se percató cuando recibió un mensaje de Chanyeol.
“Voy a llegar un poquito tarde, perdón. Seré la segunda persona en ver el cuadro secreto”
La exposición comienza y no se hacen esperar las entrevistas, Baekhyun va tomando seguridad conforme habla. Sigue pendiente de la entrada, para ir inmediatamente con Chanyeol cuando lo vea.
Da algunas vueltas para admirar también los cuadros de sus compañeros, ya los había visto con anterioridad, en realidad, todos ya habían visto las piezas, pero ahora tienen un sentimiento diferente, o por lo menos así lo percibe él.
Llega a su sección y se detiene frente al tercero de los cuadros, el que le ha mantenido en secreto a Chanyeol, porque es sobre él. Escondió todo su amor en los trazos de colores que plasmó.
Fue una agradable coincidencia que la exposición fuera agendada para el mismo día de su aniversario de cien días. Por eso el día es especial por dos razones, por eso será inolvidable.
No se queda demasiado tiempo ahí, piensa dar una vuelta por la entrada por si él ya ha llegado. Siente una felicidad incontenible, está seguro que nada ni nadie podrá arruinarle el estado de ánimo. Antes era extraño sentirse así por demasiado tiempo.
No ha pasado mucho, no puede decir que Chanyeol viene tarde. No importa a qué hora llegue, él estará a tiempo.
Justo cuando un grupo de personas se dispersa lo ve entre todos ellos, ya llegó, ya está ahí.
Baekhyun sonríe e intenta correr hacia él, pero su expresión lo confunde y hace que camine con precaución.
Chanyeol no lo ha visto, está viendo en otra dirección, al segundo piso. Sigue su mirada, no puede ver con claridad qué es lo que está mirando. Chanyeol hace una llamada y la velocidad de sus pasos aumentan, es cuando por fin lo ve a tan solo unos metros de distancia.
Intenta recuperar su postura, le muestra una sonrisa mientras termina de llegar a él.
—Hola, perdona la demora —declara—. ¿Cómo está todo?
—¿Sucedió algo? Luces extraño.
—No quiero asustarte, pero vi a alguien sospechoso en el segundo piso, una patrulla viene en camino.
—¿Qué? No puede ser. Deberíamos advertirle a todos.
—Espera, no debemos armar un alboroto. No estamos seguros de nada.
Baekhyun se aferra a su brazo, el miedo lo ha invadido. No quiere que nada ocurra. Deja de caminar y Chanyeol lo abraza.
—Tranquilo, no permitiré que nada te ocurra. ¿Vamos a ver los cuadros?
Pero Baekhyun no es capaz de moverse sabiendo que su vida podría estar nuevamente en peligro, tal vez exagera, esta vez es diferente a lo ocurrido en su edificio y aunque se escuche mal, hay decenas de personas aquí y no hay razón específica para que él sea el objetivo.
—Quédate aquí, iré a ver.
—No, dijiste que ya viene una patrulla, además, no tienes tu arma, ya estás fuera de horario. No, esperemos un poco.
—Nada me va a pasar, solo voy a ver y averiguare si realmente es algo sospechoso, puedo fingir que estoy perdido.
—Por favor, no me dejes solo.
Chanyeol no quiere hacerlo, se supone que deberían estar disfrutando de la exposición, pero sus ojos curiosos vieron algo que no debería. Aún así, él es policía, es su deber preservar la seguridad de las personas a su alrededor y mucho más si Baekhyun está ahí.
Hace una llamada más y le promete a Baekhyun que no tardará demasiado.
Le pide que se quede entre las personas y que si también llega a ver algo, que no dude en hacérselo saber. Baekhyun no quiere separarse de él, tiene un mal presentimiento.
Intenta mezclarse, pero está de nuevo ansioso, siente lo mismo que meses atrás cuando alguien irrumpió en su departamento.
Confía en Chanyeol, él lo salvó una vez y está seguro que siempre lo hará. Él es bastante bueno en su trabajo, todo saldrá bien.
Sin embargo, no consigue quedarse ahí mucho tiempo. Termina siguiéndolo por las escaleras, no está seguro de qué dirección tomó Chanyeol, se deja guiar por su intuición y avanza por un pasillo.
Entonces escucha un disparo, tan cerca de él que sus rodillas tocan el suelo y se cubre las orejas con las manos. Está seguro que no es el único que lo escuchó, el caos se ha formado en el primer piso.
Se levanta del suelo e intenta abrir la puerta que tiene frente a él, gran error. Ahí está un hombre armado y otro en el suelo rodeado de un charco de sangre. Cierra antes de que lo vea, pero no puede estar seguro si está a salvo.
—¡Oye! —Escucha la voz de Chanyeol, viene corriendo hacia él.
—Ahí… ahí está —le dice cuando lo alcanza.
—Debes irte, aquí no estás seguro.
Se van justo a tiempo, el hombre de la habitación está por salir.
Están a la mitad de las escaleras cuando los asaltantes salen de sus escondites. La galería tiene en su posesión piezas valiosas y un grupo de ladrones planeó robarlas justamente este día.
Las luces fallan y terminan de bajar las escaleras a oscuras. Chanyeol lo sujeta con fuerza, Baekhyun no está bien y él no tiene idea de lo que presenció.
Comienzan a escucharse más disparos, la luz regresa pero sin estabilidad. El parpadeo los aturde un poco.
Se detienen cuando llegan con la multitud que intenta salir. Los disparos al aire opacan al sonido de las sirenas, las patrullas están ahí y pronto la policía se encargará de la situación.
—Baekhyun, no puedo irme contigo, por favor sal de aquí y corre lo más lejos que puedas. Después iré a buscarte.
—¡No! No me dejes solo.
—Todo estará bien.
La primera persona herida cae. Baekhyun abraza a Chanyeol, no quiere quedarse solo. No quiere separarse de él en un momento así.
Las luces nuevamente fallan y todo se torna negro.
Chanyeol responde al abrazo con la misma intensidad, deja una mano en su espalda y la otra detrás de su cabeza.
—Recuerda que tenemos planes, piensa que esto acabará pronto y podremos celebrar nuestro aniversario.
Baekhyun cierra los ojos cada vez que suena un disparo, así como los gritos aumentan.
—Cuídate —le pide.
Un disparo más.
De repente el abrazo de Chanyeol se vuelve suave, sus manos comienzan a deslizarse, tal vez significa que debe escapar ya, pero no, no es eso.
—¿Chanyeol?
No responde, solo le deja caer su peso. Baekhyun lo sigue abrazando, no intenta soltarlo, al contrario, lo sujeta más fuerte.
Las luces se encienden y ve sus ojos cerrados, algunas gotas de sangre comienzan a caer a su hombro. Las piernas de Baekhyun fallan y ambos caen al suelo. Logra hincarse y acomoda a Chanyeol entre sus brazos, sus manos no tardan en bañarse de sangre. No quiere ver de dónde está saliendo.
Baekhyun está conmocionado, pierde noción de lo que ocurre a su alrededor, no se da cuenta del enfrentamiento de la policía con los ladrones. Para cuando la ayuda para los heridos llega, ya es demasiado tarde para ellos.
~
—¿Qué estás pintando?
—Es solo una sorpresa para mí novio.
La chica se va, apenas está lo suficientemente lejos de Baekhyun deja de sonreír y muestra preocupación. ¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿Cuántas veces ha respondido lo mismo?
Se abre paso a la bodega, después de un año todo ha vuelto a la normalidad. Las actividades en la galería se reanudaron después de varios meses. Ahí están a la vista las pinturas de los estudiantes, ahora han cambiado un poco las actividades cotidianas. En una esquina está el espacio dedicado para las obras de Baekhyun. Sólo puede ver tres de los lienzos porque alguien le habla, pero ya sabe que hay en cada uno, el mismo dibujo, la misma sorpresa para su novio. Siempre que termina una, deja pasar unos días y comienza una nueva con entusiasmo, como si no hubiera pasado nada.
Baekhyun se refugió en sus dibujos y pinturas para lidiar con el dolor de haber perdido al amor de su vida, sin embargo, las cosas no sucedieron como cualquiera hubiera esperado.
—¿Cuánto tiempo he estado aquí? —Busca su celular entre todas las cosas a su alrededor—. Ohh, ya es tarde. Chanyeol debe estar esperándome.
Para él, el incidente terminó de una manera diferente.
Limpia su espacio y se apresura a salir.
Pasa a una tienda, su refrigerador está vacío y no tiene lo suficiente para preparar una cena decente. Llena su carrito y con entusiasmo sube a un taxi.
Le escribe muchos mensajes para avisarle que va en camino, no le parece raro no tener una respuesta.
—Está ocupado —se limita a decir.
Todas las luces están apagadas cuando llega, va directo a la cocina y guarda todo.
Va a su habitación para cambiarse, después se pone manos a la obra con la cena.
Un rato después ya está colocando todo en la mesa, toma una foto que envía a Chanyeol cuando se sienta.
Espera que llegue, le escribe más mensajes y entonces recuerda algo.
—Es cierto, me dijo que estos días su turno cambiaría.
Apaga su celular y levanta la cuchara para comenzar a comer.
Entonces algo hace clic en su cabeza y deja caer la cuchara, mira a su alrededor, su casa se siente vacía y nuevamente todo es gris.
Mira el plato vacío frente a él y recuerda aquel último abrazo.
Se cubre la cara con las manos y deja salir las lágrimas. A veces se le olvida que nuevamente está solo.