Competencia (Drarry)

Sinopsis

Malfoy es competitivo y Potter también, así que le sigue el juego.

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Ree
Estado:
Completado
Capítulos:
3
Rating
n/a
Clasificación por edades:
18+

01

—Para, Malfoy.— Le digo molesto.

—No hasta que me des el frasco con pelos de unicornio.— Me extendió la mano.

—¡Que no! lo nesecito para mí poción, busca el tuyo.—Al terminar de decir eso sigo caminando hacia mi banco hasta que siento como me agarran del ante brazo.

—Potter, es el último frasco, dámelo, nesecito poder terminar, tú no lo necesitas solo lo desperdicias si siempre te sale mal.— Auch, debo admitir que eso me dolió.

—¡Cállate Malfoy, tu no sabes nada!— Dije furioso, solté mi brazo bruscamente y lo empujé.

Veo como Draco se tambalea y cae el suelo, esa no era mi intención, solo queria que se corra, veo como al caer me mira a los ojos y se para y viene directo a mí, me empuja pero no caigo, solo lo agarro de la camisa y me tiro encima de el.

Cuando le estoy por pegar nos hace girar quedando yo debajo, veo como está por pegarme y pongo mis brazos en mi cara hasta que después de un rato no pasa nada y los saco, miro y sigo teniendo a Malfoy encima pero con el puño en el aire, no entiendo que le pasa, no se porque frenó, esperen, arrugo las cejas, ¿tiene las mejillas rojas?

¿Malfoy sonrojado?

Siento como se mueve encima de mí, como queriendo acomodar algo y lo siento. Se estan rozando nuestras pollas ¿como es que no me di cuenta antes?¿como es que no lo sentí? porque ahora que soy consiente de que él esta así por eso, me sonrojo también, intento de moverme más para abajo pero no lo logro, solo se frotan otra vez y siento como Malfoy larga casi un inescuchable gemido ahogado. Dios, no lo puedo creer, necesito salir de aquí.

—M-malfoy, por favor. —Dije mirándolo a los ojos casi rogando.

—¿Que? —Contestó descolocado, estaba empezando a sudar y él también.

—Que te corr- —Pero no puede terminar de hablar porque alguien interrumpió.

—¡Que hacen, parense en este instante par de insolentes!—Era Snape, estaba furioso, le estaba por salir humo de las orejas.

Con Malfoy no reaccionamos, lo miramos a él y después a nuestros ojos y cuado nos damos cuenta en la posición que estamos, reaccionamos y nos paramos rápido. Nos acomodamos las camisas y tunicas, el pelo y lo miramos.

—Potter, Malfoy.—Dijo serio.— Directo a dirección, ahora y tienen un castigo de una semana, después lo hablamos. Retírense.

𓆝 𓆟 𓆞


Tocamos la puerta y esperamos a que nos abran.

Escuchamos un pase y entramos, al parecer estaba abierta.

—Dumbledore, nos mandó el profesor Snape por un castigo. —Le informó Malfoy.

—¿Cuál es la razón de dicho castigo?— Preguntó mirándonos a través de sus anteojos de media luna.

—Bueno...—Comencé a contar.—Estábamos haciendo unas pociones y teníamos que agarrar un frasco de pelo de unicornio y era el último, entonces Malfoy se enojo, nos empezamos a empujar y... bueno...Malfoy, digo, emm, yo...—Empece a tartamudear.

—Señor Dumbledore, con todo respeto, lo que Potter quiere decir es que terminó abajo de mí en el piso del salón y nuestras pollas frotandose.—Aclaró.

En serio que Malfoy no tenia vergüenza alguna.

—Ohh, claro.—Contestó.—Entiendo.

No, no entiende, no sabe lo que es tener a Malfoy encima, sonrojado e incómodo, sin saber como arreglar la situación.

—Nos dijo que teníamos una semana de castigo.— Siguió Malfoy, porque yo no podia hablar de la vergüenza.

—Bueno, entonces todo esto sucedió por una pelea entre ambos, ¿cierto? ¿o entendí mal?— Preguntó mirándonos.

—Cierto, profesor Dumbledore.— Contesté mas recuperado.— ¿Que tendremos que hacer?

Mientras Dumbledore pensaba me giré para mirar a Malfoy. Estaba parado recto y formal como siempre, con algunos de sus pelos rubios fuera de lugar, sus mejillas con un tono rosa pálido que contrasta con su piel blanca.

De vez en cuando se acomodaba la ropa, no entiendo porque. Tenia la corbata perfectamente acomodada en el medio, el suéter sin ninguna arruga y la túnica estaba como nueva. Pero al pasar a sus pantalones lo entendí, lo volví a mirar a la cara y otra vez abajo.

Parece que Malfoy tiene problemas y para nada cómodos.

Dejé de mirarlo y para concentrarme en lo importante. Tráete de aguantarme la risa pero no pude.

—¿De que te ríes Potter?—Me preguntó bajo de mal humor mientras Dumbledore se iba a otro lado de la sala.

—De ti

—¿De mí?¿que tengo, pájaros en la cabeza?

—No. —Contesté tratando de no explotar.

—¿Entonces qué Potter? habla. —Dijo mientras se giraba y se acercaba más a mí.

—Creo que alguien se despertó. — Dije en tono burlón acercándome más a él.

Me miró descolocado, sin entender nada. Entonces dió otro paso y me miró, estaba a punto de explotar de enojo.

—¡¿Que mierda dices ahora, Cara rajada?!

Estiré mi mano y le agarré la polla sin ningún tipo de pudor, después de todo los dos teniamos lo mismo. Entonces veo como le cambia la cara y se sonroja, tanto que parecía un tomate. Todavía seguía con mi mano en su polla, parecía grande y para corroborar se la apreté un poco tratando de sentirla más, empecé a moverla por todo el largo y levanté la cabeza para mirar a Malfoy sin poder creerme lo grande que la tenia.

Me miró sonrojado y engreído.

—¿Te gusta? —Habló sonriendo de costado.

Iba a contestarle pero llego en profesor Dumbledore y nos alejamos rapidamente sonrojados.

¡Dios, espero que no haya visto nada o podria morir de vergüenza!

—Potter, Malfoy, he decidido que van a tener que pasar toda la semana juntos ordenando y limpiando la biblioteca, todos los días, y si algun profesor o alguien les pide ayuda en algo los hacen, juntos. ¿Entendido?

—Si.— Contestamos al unisono sin ninguna queja.

—Genial, ya pueden retirarse. Vayan directo a la biblioteca y cada vez que se separen más de un metro entre ustedes tendrán que pasar otra semana más juntos.

—Pero profesor ¿como vamos a hacer en las clases? no nos sentamos juntos.— Hablé.

—Pues se sentaran juntos, problema resuelto ahora largo.

Nos giramos y salimos por la puerta. Era incómodo caminar con Malfoy al lado sin hablar así que saque tema sobre lo primero que llegó a mi mente.

—La tienes grande. —¡Oh rayos, ¿porque dije eso?!

—¿Tú crees?

—Sí. Ya quisiera yo tenerla como tú. —Contesté y abrí la puerta de la biblioteca. Fuí donde estaba Pince le conté lo del castigo y nos dió unos trapos para que limpiemos los libros. Los agarré y me fuí para el fondo, donde nadie iba.

—¿Eso quiere decir que la tienes mas chica Potter?—Dijo burlón.

—Ya, te halago y te me burlas, vete a la mierda.

—Bueno, no te enojes, pero eso confirma mi pregunta.

—¿Por qué? no tiene nada que ver.

—Me esquivaste, supuse que tenia razón.

—Pues no la tienes.—Le dije enojado.

—¿No?

—No.—Ya no me lo aguanto más, engreído y encima no me cree.

—¿Y como se que no me mientes, eh?

Me acerque, estiré la mano y agarré la suya firme, la puse encima de mi polla e hice que la apretara. Lo mire y le levanté una ceja, como diciendo "te lo dije", mientras el me veia sorprendido.

—¿Ahora me crees?

—Sí, pero no la tienes más grande que yo.

—¿La quieres ver para confirmar? ¿las comparamos o que? —Le dije ya fastidiado.

—Después de la cena, en el salón abandonado al lado de las mazmorras.

—¿Encerio Malfoy?— Lo mire incredulo y él asistió.— Ok.

Seguimos limpiando libros hasta que Madame Pince nos dijo que nos vayamos que tenia que cerrar.