Niño Bueno. One shot (kookmin)

Todos los derechos reservados ©

Sinopsis

En este instituro dejan que los alumnos se castiguen autoinfringíéndose el castigo. 🔞🔞🔞🔞🔞🔞🔞 Con una vara y un cinto son encerrados por días para limpiar sus pecados. Claro que dos chicos se buscan el castigo pero para hacerlo de otro modo #Kookmin #sexoexplícito #amorgay #sexo🔞 #jktop #jmbotton

Genero:
Romance/Erotica
Autor/a:
Maru Sol
Estado:
Completado
Capítulos:
1
Rating
5.0 4 reseñas
Clasificación por edades:
18+

Único

Jimin entraba al cuarto asignado. La puerta se cierra y las instrucciones son dadas.

"10 varas al cuerpo, 20 veces"

"10 golpes de cinto, 10 veces"

"Siete días de silencio esta vez"

Dentro del cuarto un pelinegro lo veía desvestirse y entregar la ropa por la pequeña ventana.

"Volveré mañana, traeré solo el almuerzo. Tu castigo restringe comidas. Se bueno y castígate".

Jimin sonreía ladino.

"Madre superiora, me castigaré y volveré a portarme bien, lo prometo".

La ventana se cerró. El gran portón negro se cerró. Las luces del auto de la superiora encendieron y se alejó hacia el convento a dos kilómetros de la casa de castigo.

"Así que te vas a castigar?"

"Y yo que pensaba castigarte... Creo que voy a mi cuarto"

"Jungkookie fui muy malo... Castigame por favor..."

Y como si hiciera clic, Jungkook levantó a Jimin enredándolo en su cintura. Sus labios se chocaban, sus lenguas se saboreaban, sus cuerpos se movían por más.

La ventaja de no tener ropa, lo hacia mas rápido todo.

"Mmm Kook... Me duele ahí..." Se señaló el pene.

"Tocate. Lento, tocate".

"Aaah... Aaah Kook... Necesito...

Aaah.. que estés...Aaah.. dentro mío..."

"Girá y ponete contra la mesa"

Menos de cinco minutos después...

"Jung- Jungkook! Aaah siii, más... Más más... Dame más.. oh por Dios! Jesús si, castigame! Más, más, sos tan grande, más más..."

"Niño malo. Te doy todo.

Tu castigo recién empieza"

"Kook... Siii, ahi... Ahi más..."

La mesa rechinaba y chocaba contra la pared mientras las envestidas se hacían más fuertes. Una, dos, tres y los gritos aumentaban.

"Oh Dios! Dios! Castigame!"

Golpearon la puerta.

"Jimin. Soy la hermana Jisoo. Te traje comida bonito. Me preocupe por ti"

Dentro del cuarto Jungkook se clavaba a Jimin. Le tapaba la boca y daba estocadas justo en su punto dulce.

"Oh Dios. No lo merezco!"

"Jimin, no digas eso. Eres un niño, y esto es injusto!"

"Dios. Tu. Tu eres..." Recibiendo las estocadas profundas del otro.

"Abriré la ventana. Toma esto". Le dijo la monja..

"Nooo.. no puedo (más)..." mirando a Jungkook.

"Por favor. No me iré sin dejarte esto"

Jimin abrió la ventana tras bufar por la salida Jungkook.

El pelinegro tomó la silla y la puso contra la puerta. Se sentó y cuando Jimin se acercó tomó el pene y se lo metió a la boca.

"Oh Dios y la Santa Virgen, te bendigan!"

"Mi niño... Ves que eres bueno". Le sonrió Jisoo.

"Muy bueno. Muy, muy bueno. Casi celestial. Gloria a Dios por eso!"

"Eres un ángel. Me voy. Por dos días no podré venir así que te dejo esto. Ocúltalo y cuídate mi cielo" le dejó un beso con la mano.

"Dios te guarde, y te bendiga y Oh mi Dios, cuídate mucho".

Cerró la ventana de golpe, tirando su cabello hacia atrás con una mano mientras mordía sus labios y con la otra apretaba la nuca de Jungkook siendo succionado de manera lenta y sensual por éste.

Sintió el portón negro de nuevo.

"Maldito infeliz del demonio! Mmmm, mierda!... Siii, siii, chupa.. chupa más... Voy a acabar en tu boca Kook... Para... Mmm.. aaah, aaahh... Ok no pares! Ya casi... Mmm más... Sii más... Jungkookie!"

"Bebé... estas cada día mas rico... Ahora dónde estábamos?"

Jimin camino sensualmente hacia la mesa y se agachó apoyando su rostro en ella. Tomo con sus dos manos su hermoso culo y lo abrió para él.

"Aca, estabas acá"

"Oh Lucifer. Valió la pena venderte mi alma" sonrió y se acercó masturbándose.

Entró de una estocada, y sin decir más, los gemidos invadieron el cuarto.

"Así te gusta. Bebé, sos delicioso y todo mío."

"Aah si.. aaahh más Kook, más...aahh... Soy tuyo, por siempre mi amor.. aaah siiii, ahí ahí.. Vamos mi amor... más...aaahhh"

"Mmmm, estás apre tan dome... mmmm... siii.."

"Jungkook"

"Jimin"

Levantándolo cual princesa, lo acostó en la cama. Sacó debajo de ella una bolsa. Los limpió a ambos y se acostó para que el rubio subiera sobre él.

Calmaban sus respiraciones y reían mientras se repartían besos.

"Kook arriesgaste mucho con Jisoo ahí. Casi empiezo a gemir mirándola"

"Mi amor, esa era la idea".

Jimin lo golpeo en el pecho. Luego dejo un besito.

"Solo dos semanas y somos libres. Nuestras familias ya nos unieron, y nosotros nos amamos. Voy a extrañar este lugar..."

"Yo también... Acá te besé por primera vez, te toqué, te saboreé... aca te hice mío...

Sé que no es el mejor lugar pero te amo, y que te entregaras a mí me hizo amarte más..."

Se besaron, lento y con amor. Acariciándose y sintiendo todo del otro.

La pasión los envolvió. Jimin subió sobre Jungkook. Su suave vaivén causó una erección en él y tomando el pene lo introdujo muy lentamente.

"Aaahhh siii... Se siente tan... Aaahh... Kook... Dejame montarte mejor"

El pelinegro se corrió hacia atrás sentándose para que el rubio pudiera agarrarse de los cintos atados a la cabecera.

"Ahora si... Mmm.. comenzá"

Dando saltitos suaves, Jimin empezó a gemir mientras era besado por su amor.

"Mmm, bebé. Se siente tan bien... Mas fuerte..."

"Mmm..kook... Siii...aaah aaahh.. siii.. por Dios tan grande, tan a den tro, aaah aaah más... toda mi amor... Yo ya no aguanto... aaah..."

"Acabemos juntos... Bebé siii... mmm.. más bonito más...salta..mmm..ya casi.."

"Oh siii..ya...aaah aahh"

"Siii Dios! Siii"

"Bebeee...mmmm"

Ambos se abrazaron. Dieron besos por todo su rostro, y antes de dormirse Jungkook tomo un vaso con agua.

"Mi amor, tus anticonceptivos. Toma bebé y después dormimos".

"Uumhhuu. Listo. Abrazame Kookie"

"Dormi bien, mi NIÑO BUENO"

"Igual vos, mi amor".

Cada día la rutina se repetía. En medio de ésta, los dos dejaban las marcas que la superiora les pidió.

Al terminar el castigo, los dos fueron devueltos al instituto y para finalizar la semana recibieron el certificado de "NIÑO BUENO" del convento.

El día que se despedían del lugar, ambos compartían el auto pues serían esposos muy pronto y ya vivirían juntos.

Giraron y se despidieron en silencio del lugar que los hizo descubrir que tan buenos pueden ser en realidad.

Fin.