색깔 KISS ; ÚNICO.
SCHOOL - 300 M
Sentía mis ojos cansados, mi cuerpo dolía con demasía, mirando los dolorosos cortes y moratones en mi blanquecina piel. Solo soy un chico incapaz de luchar por mi mismo, en la escuela todos lo saben, mi nombre es conocido en todos los salones de secundaria o primaria.
Jimin, park jimin... Un patético estudiante de tercer año. Espero ya acabar la preparatoria, solo deseo largarme a otro país, no verle las caras diabólicas a mis queridos bravucones. Hablando de ellos, esta vez se sobrepasaron ¿siquiera tomarán en cuenta mi estabilidad psicológica? Dudo que les importe. Los magullones eran más notables, por suerte no me destrozaron el rostro.
Soy delicado, una flor de loto. Solo por maquillarme y ser homosexual, me molestan por mi piel lampiña; mis curvas, labios gruesos, sobre todo por mis grandes glúteos. Es molesto, que me repitan que debí de haber nacido con vagina y que soy un error de la naturaleza.« Park estas guapo hoy, ese culo esta disponible » « De seguro ya te follo toda la escuela » Sin embargo a pesar de tener toda esa clase de comentarios sexuales y no menos grotescos, nadie me a tocado con esa clase de intenciones, es un alivió.
¿Pero a que se debe? Un par de veces recibía pequeños toques intencionales, luego ni siquiera me miraban a la cara.
No le quería dar tantas vueltas al asunto. Estoy tirado en un pasillo, con dolor en los muslos, brazos y mejillas. Intenté moverme aunque sea unos centímetros hasta el baño, lo tenía en la mira. Me levante como pude, sintiendo una punzada angustiosa en la columna, esos mal nacidos me van a dejar paralítico de tantas palizas.
— No te alarmes, estas
acostumbrado. — Si, me lo decía a mi mismo. ¿Con quien habla alguien que es aislado por su físico? Ni siquiera las chicas me quieren, solo se acercan a tirarme comentarios humillantes, como decirme que soy una zorra. Tengo una pequeña historia sobre eso, kim taehyung, novio de una de las chicas más ambiciadas de las school, bueno él, quería sexo conmigo.
Yo me negué rotundamente a aceptar su petición, no más bien, amenaza. Esa vez yo me encontraba sentado en el gélido pasto de patio, con mis pequeñas manitos rojas por el frío y ventiscas.
Esa vez, en la tarde se me acercó, cosa que no me espere jamás de un chico atractivo como era kim. Sus luceros ámbar me examinaron con deseo, uno del cual me encontraba frecuentando a diario con otros hombres. No soy la ambición, solo el pasatiempo de todos, lo tenía claro.
—hola ¿que haces tan solo? A estas horas muchos están en el comedor. — Eso lo sabía, me gustaba la soledad, era mi único manto.
Continuando con el relato, él tomó asiento a mi lado. No quise responderle, estaba cohibido. Tanta cercanía era extraño, más cuando acostumbraba a solo recibir odio.
—Eres callado, parece que te comió la lengua los ratones.
—¿Al menos me saludaras park? Vine amablemente hasta ti, para que podamos ser más cercanos.
Mentiras, su boca solo soltaba mierda para intentar hacerme caer en su cama. Yo si soy ingenuo, pero no imbécil. Admito que me sentí contento por sentir que podría tener un amigo, aunque fuese por unos minutos. Le tendí la mano, por cortesía. Gran error, hicimos un apretón y le sonreí temeroso de alguna reacción mala por su parte. Mis manos sudaban, mi corazón latía, casi como tener un paro cardíaco por una gran gama de mariposas en el estómago. Un amigo, cuanto habrá pasado que no siento aquella calidez adentrarse en mi sistema.
Soy una de esas personas llamada la "minoría" en un conjunto pequeño de personas, brillo por ser el maltratado, el humillado.
—gr-gracias kim, pero no es necesario que quieras invitarme a comer...
Si, invitarme a coger y que le moviera el culo en su posiblemente enorme polla. Sono tan vulgar, soy callado, pero eso no quita que sepa, lo que todos probablemente saben del sexo.
—No es problema, además... Podríamos ir a mi casa y así pasas la noche conmigo.
—Será nuestro secreto, piénsalo, lo pasaríamos fenomenal. Por lo que se, eres virgen ¿no te gustaría perder esa pureza con el popular? Es el sueño de muchas chicas.
Pero yo, no era una chica. Soy un chico promedio, con una vida sencilla.
—Si vienes a pedirme algo de esa calaña, será mejor que no nos hablemos n-nunca más kim. No estoy interesado en esa propuesta, se que piensas que soy un cualquiera por los rumores... No es así.
No me había dejado terminar, su mueca era una advertencia. Se había puesto a reír, parece un tipo risueño o muy bipolar. ¿Ahora soy el payaso de circo? Se que soy un chiste, pero no es para tanto.
—Es que no creo lo que dices, eres jimin, el chico que se arrodilla a chupar verga en los baños. ¿Creerte? Patrañas, solo ten sexo conmigo, eres el golfo de la escuela, te toma quien quiera.
Recuerdo que me agarro de la cintura, sin una pizca de delicadeza, yo me estaba recistiendo. Se restregaba haciendo que nuestros penes hicieran una fricción placentera para él.
Yo estaba sintiendo pánico, apenas podía respirar como era debido... No se detenía aunque se lo rogara, su polla estaba tan dura que a pesar de que este estuviera con los pantalones puestos, podía sentir su pene venenoso chocando con mis testículos. Mecía sus caderas, mientras gruñia como animal y me repetía que sería su puta. Movía sus manos, por donde quería, pellizcando los hematomas de mi abdomen. Mi reacción natural fue ponerme caliente y gemir, pero con miedo.
Estaba encima mío, impidiendo mi movilidad y mis ansias por huir. Lo peor, era estar en el patio, donde cualquiera podría pasar y vernos.
— n-no... B-Basta...
No podía con tanto, reprimia mis jadeos. Temblaba del terror, mi miembro erecto por sus movimientos hábiles, es vergonzoso. Su aroma varonil, inundando mis fosas nasales y su gruesa voz.
—Shh, luego lo disfrutarás y pedirás más jimin, serás mío.
— Si es posible termino con mi novia y les digo a todos que te folle tan duro, que me pediste que sea tu pareja y yo por pena acepte ¿es una buena idea no?
Y por milagros de la vida, tuve el vigor para morderle el cuello con tanta fuerza, que este se alejo gritando por la tortura. Sentí el sabor metálico en mis belfos, pero no lo pensé mucho y huí hasta perderlo de vista, salí de la escuela para regresar a casa. Al día siguiente mis pertenencias estaban en el baño, llenas de orina. Apestaba, mi vida olía de lo peor, pero no hacia nada para remediarlo, quedándome con mis quejas, como un respiro.
Vaya, recordar cosas malas, me ponían melancólico. Soy el tipo chico de cristal, que llora por lo que no debería mantener en mente. Pero sufrir no es una broma, que te den palizas por pensar que eres escoria no es sencillo de recibir. Soy fuerte a mi manera, me adapte al dolor, tanto que prefiero los golpes, más que las palabras dañinas.
Ahora tengo que ver la realidad, la que me espera ahora que me arrastro hasta el baño. No hay moros en la costa, nadie podría lastimarme. Las paredes estaban más impecables que yo, podría decirse que lo más sucio de este lugar seré siempre yo, jimin.
—¿Estas en apuros park? Ya te dejaron como compuestos de basura los de segundo grado. — Una sonrisa cuadrada y mirada interrogativa. Uno de mis enemigos, del cual estuve contando hace unos instantes.
— debes tener las nalgas aplastadas de tantas patadas.
Nuevamente el grupo de kim, saliendose con las suyas. Este grupo estaba compuesto por namjoon, yoongi y hoseok, unos pesados que se creían los mejores. Son solo la sombra de taehyung ¿pero quien sería capaz de meterse con ellos? Solo un idiota intenta enfrentarlos.
Hablando de idiotas, vi a un chico pelinegro, fornido y con cara de que mataría a media escuela. Más conocido como jungkook, siempre estaba solo, a comparación de mi, no se metían mucho con él, solo por su aspecto intimidante.
—Taehyung, hijo de puta. Aún no termino contigo. — Este salio del baño también, con su nariz y rostro ensangrentado. Pero no se veía afectado por ello, es como el diablo.
— Cierra el pico jeon, ya no eres divertido, hay alguien mejor que tú, para hacer de payaso en esta
escuela. —El azabache, me observo. Si tae, entendí que piensas que soy tu puta, es deprimente.
No me sorprendía estar siendo el centro de atención para estos tipos.
— ¿Crees que me importa? Eres un bastardo que es incapaz de luchar sin sus perritas, si no estuvieras con esos idiotas, que te siguen porque les muestras el ano, te dejaría lamiendo los retretes hasta que te vomites encima.
Eso fue impactante, podría hasta decir que me excito. No jimin, eso es muy enfermo de tu parte.
—Retractate jeon o te dejaremos estéril, sin descendencia. — Sobresalían las venas del cuello de taehyung, estaba enfurecido. Tenía temor, si el chico se va, se desquitara conmigo y no se que hacer. No puedo defenderme de cuatro simios mamados...
¿Que haría un protagonista en esta situación de apuro?
—Ni en joda, no voy a permitir que te creas el rey de la escuela y si sigues de mandon, el estéril será otro. Es mejor que te enfrentes a mi y sin tus perras, a ver que tan macho eres. — Esto era la tensión de batalla, mierda parece que se pondrá feo. Tengo que irme, antes de que me agárraren como saco de boxeo.
Intente arrastrarme en reversa, pero no parecía que me dejarían escapar con facilidad.
—¿A donde crees que te vas park? Quien te dio permiso de moverte.
—No des ningún paso, no te impacientes, luego jugaremos contigo.
Esperaba un hechizo mágico, que me diera super fuerza. No soy una princesa con un hada madrina, se me olvido ese pequeño fragmento de historia. Estoy cansado de esto, de que me pisoten, de que sean injustos con todos, incluso los que parece que son buenos.
— Deja que se vaya, el no tiene nada que ver con este conflicto. —Jeon no me dirigió ninguna mirada, pero sintió compasión por mi persona. Hasta yo hace un tiempo pensé que era un chico singular y poco empatico. Rechazaba a todas las chicas que se le insinuaban, nunca hablaba con sus compañeros cercanos, solo le daba un par de palabras a su hermanastro seok jin.
Lo veían en peleas callejeras, sin la mejor reputación, pero obviando eso... Si lo comparo con kim taehyung, es mil veces mejor.
Una pelea estaba por empezar, un lobo contra un tigre.
— ¿A ti desde cuando te importan los prostitutos? Y que si esta el tonto de park aquí, acaso también piensas follarte al juguete de todos.
Mi labio comenzó a tiritar, deseaba sollozar hasta más no poder. No me gustaba el tono con el que decía todo aquéllo, con burla, suficiencia. ¿Es que alguien se pondrá en mis zapatos alguna vez? No ven que por dentro me estoy rompiendo, que por dentro estoy pidiendo a la muerte que me lleve a su reino. Ni siquiera los demonios de mi cuarto soportan mi presencia... Vivo por mi querido abuelito y mi nana que en paz descanse. Sonrió al llegar a casa, trabajo por las tardes, para que mi abuelo sea feliz, mientras él lo esté, se que podré resistir este infierno llamado mundo.
Seguro jeon no dirá nada, tal vez también cree que soy una puta.
— ¿piensas que yo me trago todos los rumores estúpidos? Ese chico ni de cerca parece que se haya metido una polla en la boca y yo no estoy intentado nada con él. — Fue acercándose a pasos lentos hasta el azabache de kim. —Pero Si te importa tanto, déjame decirte que desde hoy nadie le pondrá una mano encima a park jimin, ni tú y tu grupo de perritas lame culos.
Santa madre, nana si me oyes desde el cielo, creo que me he enamorado de alguien. No puedo creer que este rojo como los tomates de campo.
— Eso ya lo veremos, luego no andes llorando jeon. Te arrepentirás por hacerte el fortachon.
. . .
No recuerdo mucho, ya que me pegue en la cabeza y me desmaye por lo horroroso que fue. Por lo que se me viene en mente, intenté ayudar a jungkook, ya que el tramposo de tae, le dijo a hoseok que le golpeara con una silla en la espalda. Sabía que lo haría, aún así no pude advertirle antes de que sucediera. Siento tanta impotencia, nunca logro ayudar, por lo débil que nací, me adapte a serlo.
Pero los ruines, son ese grupito, que todo les sale bien, sin importar que tan malos sean.
— Saca esa expresión de mariquita, de una buena vez. —Una tos y voz ronca me recibió, observé en una esquina a jeon lleno de raspones, sus brazos parecían no moverse, tenía su labio inferior roto, moretones en los brazos. Lo dejaron devastado, me daba un poco de pena, me recuerda a mi.
—Te dije que saques esa puta expresión, no me gusta que sientan pena, menos cuando lo que hago es por mi mismo.
Mientes, lo hiciste para que dejaran de molestarme, mi corazón me dice que así es. Aunque no quieras decírmelo, por ese bobo orgullo tuyo. Eres un chico dulce y tierno.
— Si... Perdón, dejaré de hacerlo si te molesta.
— ¿Tienes mierda en el cerebro? No tienes que dejar de hacer algo por otros park, eres libre, solo que tu mismo te encierras por otros bastardos. — Se movió rechistando, hasta sentarse a mi lado, mi pulso aumento y creo que me desmayare en cualquier momento. Nana sácame de aquí, yo soy un tipo con una pésima fortuna. Agradezco que intente ser un apoyo, a su manera... Aunque sea algo agresivo al expresarse.
— No lo entiendes, a ti no te tratan como un objeto o te ven como
escoria. — Mis manos temblaron, pero él lo noto, las tomo entre las suyas. No tenía dobles intenciones, era extremadamente cálido, sin importar que tan ásperas sean sus manitas, bueno son grandes a comparación de las mías.
— ¿Y que si te ven mal? Nadie es mejor que otros, todos estamos jodidos, si vives en una historia de fantasía, déjame decirte que eres un imbécil. No llegará ningún príncipe azul a salvarte el culo o la virginidad, no eres brad pitt, eres park jimin, un chico que puede salir adelante y dejar de humillarse por si solo. Tienes la fuerza, pero no la voluntad para salir de ese agujero que te consume, si sigues así, vivirás una vida infeliz y le harás daño a los que quieres. Deja de creer que eres lo peor y que tu vida es una basura, mocoso de cristal.
Tiene razón, toda la maldita razón. Tengo que demostrar que puedo ser mejor.
—Gracias jungkook, me motivan tus palabras... Me das el valor para hacer algo que jamas pensé que haría.
Jungkook se veía perplejo y sus dientes parecían las de un bonito conejo de película.
— ¿Que estas diciendo? Acaso el golpe en la cabeza te afecto y te volviste loco.
Jimin liberó la tensión de sus hombros y soltó un suspiro de nerviosismo. Se acercó a jungkook, cortando la distancia mínima que había entre ellos, jeon parecía no entender lo que estaba sucediendo, ya que en su vida tampoco estuvo así de cerca de un hombre. Entonces de repente sintió los gruesos labios de jimin sobre los suyos, se quedó conmocionado, sin saber qué hacer. Era su primer beso, el que pensó que nunca tendría.
El corazón de jimin, comenzó a palpitar tan rápido que sabía que si no lo detenía, le daría un paro cardíaco. ¿Qué hago ahora? Cerró con lentitud sus pequeños fanales. No entendía, acabo de tener una segunda paliza, pero le importo poco y tenía un beso intimo con alguien que apenas conoce.
Jeon tomó la iniciativa y le daba suaves y cortos besos en los belfos, lo que hacía que sintiera electricidad en todo el cuerpo. Por primera vez, sentía eso que llamaban "amor" aunque sonará realmente exagerado.
Ambos chicos con un tremendo dolor corporal, compartían esa sensación de sensualidad, sus bocas se unían, jeon posó un rápido beso en los labios del contrario, lo que provocó que abriera los belfos, y a través de ahí, retraído, la lengua de jungkook se coló chocando con la suya. Si las sensaciones hasta aquel momento eran placenteras. Sus cuerpos reaccionaban por sí solos y se juntaron chocando sus pechos y la errática respiración.
jimin estaba al límite de sonrojado hasta las orejas. Apretó los puños con fuerza detrás del cuello de su sunbae, donde aún tenía sus brazos y soltó un suave gemido que le hizo temblar. Le daba vergüenza soltar sonidos y que su lengua hacia un vaivén con la de jeon, las salivas se mezclaban, con sonidos morbosos. Aquel beso era muy torpe.
Ambos eran unos novatos experimentado. Pero sabían que para ser el primero, era sin duda inolvidable. Park pensó que sería rechazado desde el principio, pero no fue así, ahora no quería detenerse.
Pero les faltaba oxígeno y aunque no lo quisieran; debían de separarse para respirar. Lo hicieron, pero con un poco de temor se observaron el uno con el otro. Al unísono repitieron la siguiente frase "fue mi primer beso, pero me gustó mucho" Luego de aquella situación tan descabellada, todo cambió para mi. Porque sin siquiera imaginarlo, encontré a un ogro pesado, pero de buen corazón, que me cuido de todos y que le dio una de las peores lección a mis bravucones. Ya nadie se atrevía a ponerme un dedo encima, cumplió su palabra y yo cumplí con la mía, no deje que ningún desgraciado me molestará jamás, me fortaleció la compañía de jeon, mientras que yo le iluminaba los días a él.
Y debo de decir que hubieron más que solo un par de besos luego de nuestro segundo encuentro, pero esa ya es otra historia, que luego contaré.
ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ FIN.
Nota : hola, acá el OS, espero les guste. Lo escribí hace poco, así por mero gusto. Me gusta traer historias nuevas a mi cuenta.









exijo la parte de la otra historia q jimin no conto