Twins (Jikook +18)

Summary

Fue una noche lluviosa en la que se unieron en cuerpo y alma, una noche en la que solo el amor y la pasión que sentían mutuamente importaba, un día en el que todo cambiaría. Compartían sangre y tenían los mismos padres, ellos eran los mellizos Jeon, quienes guardarían su secreto hasta el fin de los tiempos.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 2 reviews
Age Rating
18+

Lo incorrecto

Único

Eran la familia “perfecta”, los Jeon destacaban no solo por se una de las familias más ricas de todo Busan y quizá de todo Corea, si no también por sus hijos, los mellizos Jeon, Jimin y Jungkook, eran jóvenes prodigios por donde quiera que se les viera, eran aquello a lo que muchos llamarían los hijos perfectos, ambos eran atractivos, mantenían un buen promedio en la escuela, eran grandes bailarines, excelentes deportistas, poseían habilidades de canto y otras disciplinas artísticas, entre muchas otras cosas, eran los hijos que cualquier familia desearía. Pero bajo aquella fachada de familia feliz y perfecta había un gran secreto entre el par de hermanos, algo que ni los propios señores Jeon sabían, ni sabrían nunca mientras vivieran.

Los mellizos mantenían una relación particularmente cercana entre sí durante los últimos años, cabe mencionar que desde que eran tan solo unos niñitos siempre fueron muy unidos, pero esa unión cambió cuando Jimin y Jeongguk cumplieron los 17 años, primero empezaron con ligeros acercamientos más que solo fraternales, después comenzaron con toqueteos más subidos de tono, pero realmente nunca pasaron a más, siempre había algo en sus conciencias que les gritaba “NO” hasta esa noche.

•***•***•***•***•***•***•***•***•***•***•***••***•***•***•

Era de noche y la lluvia que caía en Busan parecía no querer terminarse nunca, era un diluvio total, con el pasar de los minutos los truenos y rayos en el cielo solo se hacían más constantes, parecía que el cielo quería caerse a pedazos, toda la familia dormía con excepción de Jeongguk que permanecía despierto y al borde de un ataque ansioso, tal vez tendría 19 años, pero seguía conservando el miedo, una fobia realmente fuerte a las tormentas eléctricas como la que transcurría en este momento, había ido con una terapeuta para trabajar en ello, pero nadie le iba a arrancar el miedo de raíz, intento hacer ejercicios de respiración para no entrar en pánico, pero estaba empezando a querer llorar y eso no era nada bueno, sólo bastaron unos minutos para que Jeongguk no lo soportara más y se levantara de su cama para ir a toda prisa al cuarto de Jimin.

Ambos cuartos estaban conectados por una puerta, cuando eran niños siempre estaba abierta, cuando crecieron siempre estaba cerrada y la utilizaban con poca frecuencia, pero los últimos años esa puerta fue un arma de doble filo a la hora de provocarse mutuamente, así que solo dio unos cuantos pasos para llegar al cuarto de su hermano, abrió la puerta y se arrodillo a un costado de la cama de su hermano y comenzó a moverlo ligeramente

-Jimin..- Susurro.

-Mm...- Respondió sin abrir los ojos, aún adormilado.

-¿Puedo dormir contigo?

Jimin ni siquiera respondió, sólo se movió y Jeongguk se acomodó en el espacio vacío, pegándose automáticamente al cuerpo ajeno en un abrazo que fue correspondido.

-La lluvia, ¿verdad?

-Sí, siempre es la lluvia

-Bueno eso ya no importa Gguk, solo duerme.

Jeongguk cerro los ojos y siguió haciendo ejercicios de respiración intentando no molestar a su hermano con las respiraciones profundas, poco a poco estas fueron surgiendo efecto, además el aroma de su hermano comenzaba a ser embriagante., a los pocos minutos que estuvo en paz y que la lluvia había aminorado un poco Jeongguk finalmente callo ante los brazos de Morfeo.

Las horas habían pasado y ya eran cerca de las 4 de la madrugada, la lluvia ya había cesado y Jimin se había levantado para ir al baño, como de costumbre, al momento de regresar a su cama, se topo con una imagen realmente grata para sus ojos, su hermano se removía bajo las sabanas por toda su cama, una ligera capa de sudor lo cubría y hacia su cuerpo brillar ante la tenue luz que se colaba por las persianas en su ventana, en otras circunstancias se hubiera preocupado creyendo que su hermano tenia dolor o incluso fiebre, pero en el silencio de la noche podía escuchar los suaves gemidos que su hermano daba intercalados con su nombre, incluso pudo notar como empezaba a restregarse suavemente contra el colchón, su hermano lucia simplemente delicioso en este momento.

Podrían llamarlo loco pero Jimin quería aprovechar esta oportunidad con su hermano como nunca antes, hoy más que nunca no haría oídos sordos a todas esas provocaciones mutuas que su hermano y el se habían hecho durante los últimos años, quería embriagarse con aroma de su hermano, satisfacer sus necesidades sexuales como nadie nunca haría, porque el sabia donde tocar, donde besar y lamer, el sabia lo que a Jeongguk le gustaba, entonces por primera vez después de años mandaría todo a la mierda y cumpliría aquellas fantasías que mantenía en lo más oscuro de su ser, después de todo su hermano le pedía en estos momentos ayuda y quien era el para negarse.

“De verdad que estás loco Jimin, muy loco” se dijo a si mismo mientras se recostaba otra vez en su cama y pegaba su cuerpo a Jeongguk, comenzó a pasar sus manos bajo la ropa de este, acariciando suavemente su abdomen y pellizcando de vez en cuando sus pezones, mientras llamaba en bajos susurros a su hermano para que despertara, nadie le iba a impedir hacer llorar de placer a su querido hermano. Jeongguk despertó que momentos después de sentir aquel tacto frío en su piel y los pellizcos constantes a sus sensibles pezones.

-¿Qué estabas soñando Gguk? Mmm

No pudo responder, estaba en un bruma de placer y vergüenza, le avergonzaba que Jimin lo hubiera escuchado y visto tener un sueño húmedo con él, pero los toques de su hermano eran enloquecedores, cada beso y toque que daba en sus hombros, cuello y abdomen lo hacían caer cada vez un poco más. Su cuerpo ardía por el placer tan abrazador de un acto tan incorrecto con el que estaba sucediendo, el corazón le latía fuerte y la erección que tenía entre las piernas dolía como el infierno, en ese momento sólo quería dejarlo fluir todo, quería culminar lo que empezó hace años.

-Jimin...- Gimió.

-Déjame hacerte mío Gguk, yo sé que lo quieres tanto como yo- Murmuro en su oído con voz ronca.

-Sí...- Volvió a gemir sin poder evitarlo.

-Antes de que todos despierten voy a hacerte llorar de placer, así que espero que estés seguro de esto, aquí no hay retorno cariño.

-Lo estoy, hazme sentir bien.

Esas palabras fuero el botón de inicio para una noche de pasión desenfrenada, juntaron sus labios iniciando besos desesperados, parecía que eran el oxigeno del otro, solo escaso milímetros separaban sus cuerpos. Sus pijamas comenzaban a estar de más, la tela solo era una barrera más que no estaban dispuestos a tener.

Ya completamente desnudos bajo las sabanas Jimin recorrió el cuerpo de su hermano hasta el ultimo rincón, beso, lamio y marco cada lugar que pudo para demostrar que su hermano tenia un “dueño”, después se detuvo entre los regordetes muslos de Jeongguk, los beso y masco hasta que sentía los músculos de la zona temblar de sensibilidad, subió un poco su rostro y pasó su lengua por el pene de Jeongguk hasta llenarlo por completo de saliva, luego procedió a meterlo en su boca de a poco comenzando por el glande saboreando las dulces gotas de pre semen que empezaban a salir, ya con toda la extensión en su boca no tardó en comenzar un vaivén lento y constante, ahuecado sus mejillas y de vez en cuando dejando que sus dientes rozaran por el tronco del pene ajeno.

Jeongguk se había convertido en un mar de gemidos, sus piernas había comenzado a temblar, sumando aquella tan conocida sensación en su vientre bajo, anunciando que estaba demasiado cerca de correrse.

-Jimin... ah y-yo... aah..

-Shh podrías despertar a alguno de nuestros padres, que tal si jugamos a algo.- Alejo su boca del pene de Jeongguk y solo siguió masturbándolo con un vaivén suave, prestando especial atención al glande, se acerco hasta los rozar los labios de Jeongguk.

-Que te parece si jugamos a entre menos ruido hagas mejor de follo.- con cada palabra fue acelerando el ritmo de su mano y cuando vio las cejas de su hermano curvarse hacia arriba, su ojos cerrarse con fuerza supo que estaba a segundos de correrse, atrapo los labios de Jeongguk en un beso y con ello ahogo el fuerte gemido de liberación que daba, tras haberse corrido en su mano.

-Buen chico.

Su respiración era agitada y sus manos aún permanecían aferradas a los brazos de Jimin, intentando recuperarse del fuerte orgasmo que acababa de tener, poco a poco fue destensando su agarre, relajándose con los suaves besos que Jimin daba en su cuello y clavículas.

-Aun no hemos terminado cariño, te quiero en cuatro, ahora.

Sin dar objeción alguna cato la orden, aun sentía sus músculos temblar, pero quería a su hermano en lo más profundo de él, quería que lo follara con fuerza, quería que le jodiera hasta que olvidara su nombre, hasta que olvidara que eran hermanos y lo suyo era prohibido.

Mientras tanto Jimin se sentía en la gloria ante tal vista, poso sus manos en los glúteos firmes y redondos de su hermano, masajeándolos para dar un primer azote, vio Jeongguk gemir contra una almohada, sabia que su hermano había aceptado su propuesta de juego, y el estaba dispuesto a follarlo exquisitamente, después de vario azotes y ver eres precioso culo de un suave rosa, separo ambos glúteos, dejando a la vista la entrada de Jeongguk, acercándose a esta dio una lambida para después soplar y ver como se estremecía y su piel se erizaba, siguió haciendo lo mismo divirtiéndose por la desesperación en la que su hermano estaba sumido para después finalmente introducir su lengua en aquel pequeño agujero, mintiéndola y sacándola simulando pequeñas embestidas, haciendo círculos mientras Jeongguk se movía hacía atrás en busca de más de ese contacto tan placentero que la lengua de Jimin le proporcionaba.

-Al parecer alguien esta muy desesperado.

Introdujo un dedo en la estrecha entrada aun acompañando el trabajo de su lengua, cuando sintió que se había estirado un poco agrego un segundo dedo y Jeongguk seguía intentando ser lo más silencioso que podía. Jimin agregó un tercer dedo para retirar su lengua, quería encontrar aquel punto que sabía que mandaría al delirio total a Jeongguk.

- Oh, Dios sííí...

Con una gran sonrisa Jimin siguió frotando la próstata de Jeongguk, en distintas velocidades y direcciones, volviendo loco a su hermano, cuando sintió que estaba cerca de correrse de nuevo se detuvo.

-Serás un buen chico y no vas a correrte hasta que yo te lo ordene, si lo haces voy a seguir jodiendote hasta que yo quede satisfecho, no me importa si lloras porque es demasiado Gguk.

Se alejo un poco y tomo de su mesa de noche un pequeño tubo de lubricante que unto en su pene y en la entrada de Jeongguk, eso haría más placentero y fácil toda la situación, y hasta cierto punto menos dolorosa para Jeongguk, el lubricante tenia un poco de lidocaína, eso ayudaría que no sintiera que lo estaba partiendo en dos con tan solo la primera embestida. Froto un poco su pene entre los glúteos de su hermano y después lo alineo para ir entrando poco a poco. Una vez ya dentro de él, espero para que Jeongguk se acostumbrara a la sensación, así mismo lo tomo de los hombros para acercarlo más y estar más juntos.

-Muévete por favor, necesito sentirte.

Jimin comenzó un vaivén suave mientras besaba la espalda de Jeongguk, poco a poco fue acelerando su ritmo, embistiendo con fuerza a su hermano, dejándose llevar por el placer de ambos. Los gemidos se hacían más fuertes con el paso del tiempo, Jeongguk empezaba a creer que su juego estaba siendo a la inversa, entre más gimiera mejor Jimin lo follaria, en la habitación solo se escuchaban sus suspiros y gemidos, así como el choque entre sus pieles húmedas, este era el momento en el que agradecían que sus habitaciones estuvieran hasta el fondo del pasillo y en el piso superior, lejos de sus padres que dormían plácidamente en la primera habitación del piso inferior.

Jimin cambió de posición, Jeongguk mantenía su espalda sobre el colchón, una de sus piernas estaba sobre el hombro de Jimin y la otra estaba flexionada y era sostenida por una de sus manos, para alcanzar una mayor profundidad con cada embestida que daba. Una fina capa de sudor adornaba sus cuerpos, las almohadas de cama estaban en el suelo, las sabanas eran un revoltijo en la cama, algunas estaban en el suelo junto a las almohadas, la cama empezaba a producir un leve rechinido, pero nada de eso les importaba en ese momento más que correrse, impidiéndoles pensar en algo más que no fuera el placer mutuo que se brindaban el uno al otro.

-Vamos Gguk, córrete, demuéstrame lo bien que te hago sentir.

Dos, tres, cinco embestidas en el punto dulce de Jeongguk fueron suficientes para que ambos se corrieran fuertemente, Jimin en el interior de su hermano y este entre su vientres. Aquel cuarto tenía ese clásico olor a sexo y solo esas cuatro paredes habían sido testigos de tan morboso e incorrecto acto realizado por el par de mellizos.

Más tarde sus padres les avisaron que tenían un viaje de negocios al que debían asistir y no podrían llevarlos, por lo repentino que fue, ambos mellizos afirmaron a sus padres que estarían bien, que de verdad tenían la edad suficiente para estar solos.

después de ello los mellizos volvieron a follar como locos y sin restricciones en cada rincón de la casa, jamás agradecieron tanto un viaje de negocios y estar de vacaciones.

•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•*•

Lo que había hecho estaba mal para muchos, pero a ellos no podría importarles menos, aquella noche habían sellado ese amor que se tenían el uno al otro, se habían hecho uno solo fundiéndose en el placer y el amor, siguiendo lo que sus corazones decían e ignorando todo lo demás. Aun 5 años después seguían gozando de estas placenteras noches entre ellos justo como lo hacían ahora.

- 5 años y sigues siendo igual de estrecho que la primera vez- Dijo Jimin dando besos por su cuello.

- 5 años y aún me follas igual de bien que la primera vez- Respondió aún entre gemidos.

Ambos rieron y Jimin siguió con fuertes embestidas a un ritmo rápido, corriéndose ambos por tercera vez en la noche, brindándose dulces caricias para apaciguar sus corazones desenfrenados. Después de todo no había sido tan mala idea mudarse a Japón, donde nadie los conocía a la familia Jeon y nadie sabía que eran hermanos, donde estaban lejos de sus padres y podían vivir amándose sin preocupaciones, restricciones o el que dirán.




FIN.




(Publicado 14/10/18, editado y republicado 27/12/22)

Este es otro de los OS que originalmente están publicados en mi wattpad, espero lo disfruten.

-11SUN_FLOWER11🌻