Parte Uníca
La música resonaba en sus oídos, estaba con la mirada perdida mientras el sueño invadía su cuerpo, esa mañana de viernes tenía clase de matemáticas a primera hora y estaba llegando con el tiempo justo, ajusto un poco el audio de los oídos ya que estaba a solo una estación de bajar, el chico que estaba sentado a un lado de él se levantó con prisa y salió corriendo por las puertas que no tardaron en sonar y cerrarse, Baekhyun soltó un bostezo y se estiró un poco a sus lados notando la presencia de la tela en el asiento a un lado de él, un poco extraño la tomó y la dificultad un gran momento, era una sudadera de color azul, un tono pálido y muy bonito, con un poco de prisa al ver que su estación estaba cerca la tomó sin dudar y bajo en su estación a tiempo aunque empujando a unas cuantas personas en el trayecto.
- Pará el pronóstico de hoy, se espera una ligera nevada al punto del medio día, manténgase bien abrigado y no olvide tomar algunas vitaminas - fue lo que escucho en un puesto mientras iba caminando a la escuela.
Estaba seguro de que en algún momento el chico que olvidó su sudadera estaría en cama tocando de un resfriado y esperaba que eso no pasara, pero era realista. Camino con la sudadera aún en la mano, era extraño que un color tan frío le diera calidad a su mano y parte de su antebrazo. Entre los pasillos vio a sus compañeros de clase y cuando vio a Luhan corrió con él.
- Baek, dime que trae café, necesito algo con que calentarme, necesito algo caliente.
- ¿Que tal tu novio?
- Uhh... No había pensado en él, si ves que no entro a mate es porque lo secuestre, te veo más tarde.
Su amigo salió corriendo rumbo al pasillo que lo llevaba a las aulas de los alumnos de tercer grado, Luhan y su novio Sehun eran la pareja más perfecta, al menos eso esperaba él, nunca se había interesado en algo romántico, ni una chica, ninguno chico se tatuaba en su mente por días y semanas, sabía que estaba hablando de amor cuando los veía pelear, luego se comían las bocas de una manera nada sana para su mente, sus escapes a los baños, eso era la definición que él tenía del amor.
Conforme las clases pasaron y un Luhan ausente al menos en las dos primeras la mañana comenzó a hacerse más fría conforme llegaba el medio día, por eso estaba un poco quieto, fue un error no llevar consigo un suéter extra, hasta que grabó la sudadera del chico del tren, justo sonó el timbre indicándole que tenía veinte minutos de descanso, la sacó de su mochila rápidamente, se quito su suéter de la escuela y esperando a que eso funcionara se la puso, era una o dos tallas mayor que la suya, le quedó enorme y eso le gustó, quería dormir lo poco que no pudo debido a que se la pasó leyendo, se coloco la capucha, se coloco los oídos en un volumen considerable y se dispuso a descansar sus ojos.
Era cálido y abrazador, el olor de la colonia del chico desconocido estaba impregnada en la prensa, se sintió la presencia de ese chico, por ese motivo no despertaron a Baekhyun en las siguientes clases, soñando con un invento de chico que lo abrazaba y olía de esa manera, que lo abrazó y se quedó en completa calma entre sus brazos, estaba enamorado de un chico imaginario, uno que no sabe si existe en su realidad. Luhan se encargo de despertarlo cuando las clases terminaron, estaba dispuesto a pasarle los apuntes que por obvias razones el castaño no tenía un cambio de que le prestará su libreta de matemáticas y le explicara un poco de que fue lo que les enseñaron hoy.
- Bella durmiente, es momento de despertar.
- Solo cinco minutos - dijo bajito mientras se removía en su lugar.
- Baek, llevas dormido más de dos horas, debemos irnos, ya casi empiezan los talleres y tomarán este salón, vamos.
- Voy, solo deja guardo esto - dijo con pereza, guardo su lápiz y bolígrafo en su pequeño estuche, dobló su cuaderno y al fin cuando estaba despierto más salió del salón rumbo a la salida de la escuela.
- ¿Puedes prestarme tu cuaderno de mate?
- Te lo daré, solo si me prestas el de historia - ambos iban camino al tren, conversando tan animadamente que no notaron la presencia de un chico junto a un policía de la estación.
Chanyeol había extraviado su sudadera favorita, la busco en las últimas estaciones después de que se bajó, pero nadie había reportado una sudadera azul como extraviada, sus ojos fueron a dar en el color que llamó su atención, un chico de preparatoria la puesta, uno que se vio bien abrigado por ella, Chanyeol sonrió cuando miró el lindo rostro del estudiante, rasgos delicados, cabello que caía por su frente y unos lentes de color plata, al menos sabía que su sudadera estaba bien, al menos sabía que el chico era de la misma preparatoria a la que él había asistido hace tan sólo un año.
[...]
Baekhyun estaba en las nubes, estaba enamorado de esa sudadera, durante todo el invierno, los días que tenía clase se la ponía solo y exclusivamente para dormir en el aula, estaba obsesionado con la colonia del chico misterioso, se preguntaba cómo era su rostro, si era alto o de una estatura más estándar, si tendrá lindos ojos, si es que lo llegaba a ver en persona llegaría a reconocer la sudadera, estaba loco, su amigo Luhan se lo dijo “el olfato es parte de que alguien te guste, estas enamorado de alguien que no conoces a Baek”.
Bocetos que estaba detrás de su libreta de matemáticas, historias que se crearon en sus sueños y que escribía en una hoja para guardarla, se preguntaba cómo era, si se había enfermado, si había extrañado su prenda.
Estaba acostado en su cama mirando su celular mientras buscaba que canción escuchar, la sudadera no había perdido el olor ya que nunca lavo, aunque fuera un poco asqueroso, Baekhyun era cuidadoso con ella, tratados de que no se ensuciara, tratados de que el olor perdurará y que su pequeño flechazo no terminará por irse en cuanto el olor lo hizo.
Pensando en si debería de probar suerte y buscar al chico que la dejó olvidada, estaba seguro que se había bajado una estación antes, su curiosidad se acumulaba y por eso tomó la decisión de que en cuanto la primavera llegará devolvería la sudadera y trataría de seguir soñando u olvidarse de aquel aroma que lo hacía imaginar a un chico guapo y totalmente su tipo.
Cuando las vacaciones de invierno pasaron, las clases volvieron a la normalidad y el sol de primavera indicaba no sólo en fin del invierno sino el fin de un sueño para Baekhyun, no iba a dudar, estaba sentado en la estación de la universidad esperando a que su propio instinto y los ojos del otro chico resultó a dar con el y la sudadera, pero no pasó nada.
Por una semana entera busco a un chico y ninguno le reclamo su prenda, se sintió desesperado, la primavera había comenzado ya y no pudo confirmar o concluir algo, desesperado y cansado fue a la semana siguiente con un nuevo plan, no iba a ir a la escuela hasta que vea el rostro del propietario de sus sueños, por eso fingió estar enfermo, salió a escondidas de su casa y se infiltro a la universidad, se sintió pequeño dentro de ese lugar, rodeado de gente mucho más madura que él, tanto miedo y tuvo presión que salió corriendo decidiendo mejor esperar en la entrada, pero justo cuando pasó a un lado de un par de chicos se detuvo.
- La próxima semana tendremos examen - dijo un chico alto, siendo lo único que escuchó, camino a un lado de él, sin importarle la pena y la vergüenza, lo miró bien, viajó de acercarse más a él y cuando sus fosas nasales filtraron el olor de la colonia tan conocido no dudo, era él.
- Disculpa - dijo Baekhyun en voz un poco alta, ambos chicos se detuvieron, lo miraron y Chanyeol lo único que pudo hacer fue sonreír al ver al chico y su sudadera - ¿es tuya?
- No, ya no es mía - le dijo sonriendo de manera brillante dejando a Baekhyun un poco aturdido ¿ya no? - Jongin te veo en clase.
Los dos amigos se despreciaron y el más alto se quedo con él. Sin muchas palabras que decir, la cabeza del menor estaba hecha un lío, sentí que estaba dando vueltas, más cuando su mirada se encontró con los ojos del alto.
- Soy Park Chanyeol - Perforó su mano al menor y este la tomó sintiendo que no dejaba de sudar y de temblar.
- Byun Baekhyun, yo... La encontré en el tren, justo cuando iba a bajar la nota y no pude devolverla porque no sabía de quién era.
- No te preocupes, soy un poco distraído no lo note hasta que empezó a nevar, por suerte vivo cerca y no me enferme - estaba tratando de que el chico dejara de estar tenso y por eso mismo no dudo en soltar sus siguientes palabras - espero que tu tampoco te hayas enfermado.
- Ahh... No para nada, durante todo el invierno estuve bien abrigado, gracias a ella.
- Me alegro escuchar eso - en ese punto se estaba sintiendo nervioso sin ningún sentido, por eso tomo un poco de aire y tratar de relajarse, aún faltaba para que iniciará su clase - te vi muchas veces con ella puesta, te queda mejor a ti que a mi...
- Ohh vamos no digas eso, me pondrás rojo.
- Te veías adorable con ella, de verdad me alegro de saber que te cuido del frío.
- Basta, es solo que yo... - por su cabeza pasaban muchas cosas, era un chico mayor que él, uno muy lindo y guapo, educado y de buen humor, le había regalado la sudadera hace tan sólo unos minutos, pero no sabe si con eso sea suficiente, no cuando ya tiene al dueño de sus sueños y fantasías - me preguntaba si puedo quedarme un poco más...
[...]
La sudadera le quedó enorme, era claro, por eso no dudo en mostrar un poco de su piel pálida, las piernas andaban por el departamento del mayor, este aún no llegaba de la universidad y Baekhyun ya tenía frío, su primer aniversario tenía que ser especial, las velas en la sala, la comida que Baekhyun preparo, las películas que ambos verían juntos, estaba feliz de experimentar el amor a su manera, por eso era el día indicado para entregarlo todo sin dudar.
Se sentó en el sillón con un montón de cobijas y almohadas, esperando a su novio, pasó tan sólo unos minutos y este se encontró en casa, en cuanto lo vio corrió al sillón a abrazarlo, le beso su frente felicitandolo por su primer aniversario, aunque la primavera estaba en su apogeo el sol y las nubes hacian de esa tarde un nuevo invierno, por eso no se dejó de abrazar en ningún momento mientras comían galletas y bombones, bebían chocolate caliente, película tras película, besos y abrazos inocentes fueron teniendo mayor calor e intensidad conforme la tarde anunciaba la noche, fue hasta entonces que Chanyeol noto la falta de ropa en la parte baja de su novio, dudo si tocarlo hasta que fue el mismo Baekhyun quien se coloco sobre su regazo dejando al descubierto sus piernas desnudas ,las cuales se erizaron al estar en contacto con las manos del mayor.
- ¿Puedo quedarme con ella mientras soy tuyo? - Me pregunto Baekhyun.
- Cariño, esa sudadera siempre ha sido tuya, lo es desde que eres mío - beso sus labios lento y con cuidado, acariciando las piernas del menor, subiendo y bajando, acariciando para brindar calor.
Quién diría que después de conocerse Baekhyun no dejó de soñar con un momento así, entregándose al chico de sus fantasías, haciéndolo gemir de placer y brindándole calidad con cada rose de sus dedos o sus labios, justo como Chanyeol lo estaba haciendo, lento sobre el sofá, dejando que los sonidos de la película de fondo cubran los jadeos de ambos, que el choque de sus labios sea cada vez más sucio, que las manos sean traviesas y no detengan su camino hasta llegar al final.
Con cuidado y amor, justo como tanto deseó que fuera su primera vez, ahora entendía su propia definición del amor, una que era única y que definitivamente no iba a poder explicar.
Las embestidas eran lentas, rápidas y profundas, un juego del deseo, uno que los dejó a ambos hipnotizados, deseando más, sin que no pudieran tener todo de un bocado, así era el amor.
A veces perder algo puede darte algo mejor, a veces es mejor esperar por algo mucho mejor, al menos eso pensó Chanyeol cuando vio al lindo chico dormir a un lado de él en el pequeño sillón, aún con su sudadera puesta, definitivamente le quedará mejor un Baekhyun.