уникальный
Minho y Jisung, ambos adolescentes de dieciséis años. no habían experimentado su primera vez pero obviamente habían tenido infinitos orgasmos por su propia cuenta, también gracias a sus manos.
ambos se conocían desde pequeños por lo que se tenían mucha confianza, con los años dejaron de tratar el tema del sexo y la masturbación como un tabú y empezaron a hablar de eso libremente, claro que siempre en sus habitaciones y no frente a sus madres.
—yo realmente quiero acostarme con alguien —fue lo primero que dijo Jisung mirando el techo de la habitación de su amigo quien estaba a su lado de igual forma.
—yo también —se quejó y pataleó en forma de protesta.
—no se tú, pero me gustaría que fuera duro, fuerte —suspiró, estos temas y estás clases de charlas las habían tenido miles de veces —pero seguro dolerá.
—¿si recuerdas que te regalé un dildo de diecisiete centímetros? y que vibra cabe recalcar, me dejaste pobre. creo que sería casi imposible que te duela. —minho lo miró con una ceja arriba ante lo dicho por su amigo.
—sí, min, lo recuerdo. Pero un dildo no es igual que un pene de verdad o el como me sentiré con un cuerpo chocando contra el mío.
—bueno, primero que nada tienes que estar seguro de que esa persona no te lastime, por otro lado tiene que ver que tienes coño y unas tetas enormes —al terminar de decir eso recibió un golpe en su pecho.
—cállate, ¿que es lo que sabes de mis tetitas? —tenía la cara sonrrojada debido a la vergüenza y en sus manos tomó sus senos e inconcientemente los apretó.
—las he visto muchas veces, sumado el hecho de que me dejas dormir sobre ellas y una vez me prendí a tu pezón solo porque querías saber cómo se sentiría que alguien las esté chupando... Aún que también lo hago ahora, siempre me dejas dormir con una de tus tetas en mi boca —enumeró y solo recibió el cuerpo de su mejor amigo sobre el suyo para sentir como este escondió su cara entre el cuello y el hombro.
—tu solo buscas avergonzarme con todo esto —chilló y sintió los brazos de su amigo enrroscarse en su cintura y acariciarla suavemente.
—puede ser.
—¿que hay de ti? ¿cómo quieres hacerlo en tú primera vez? —preguntó y terminó de acostarse sobre el pecho de su amigo.
—duro. hace tiempo que quiero hacerlo que definitivamente lo haría rudo, cuidando a la otra persona, claro —dijo y sin evitarlo su mente comenzó a imaginar cómo sería estar dentro de algún coño apretado y húmedo o el como sería recibido por la estrechez de un culo.
—min —llamó y sintió como este hacia un sonido diciéndole que lo escuchaba —estás poniéndote duro —dijo y movió la pierna que estaba sobre el miembro de lee de manera suave.
—lo siento —habló medio incómodo e intentó alejar el cuerpo de han pero este no se lo permitió.
—no tienes que avergonzarte, yo estoy muy mojado si te hace sentir mejor —ahora fue Jisung quien se separó y quedando ambos acostados.
—¿quieres tocarte? —preguntó de manera cautelosa.
—lo quiero, sí —jadeó al sentir una leve procion sobre su clítoris debido al aprenton de piernas que dió.
—si querés puedes hacerlo, lo haré también. —propuso y la idea no le sonó tan descabellada a Jisung.
—lo haría pero no he tenido un orgasmo desde hace dos semanas —confesó y pudo sentir como el cuerpo de su amigo se giraba con brusquedad hacia él.
—¿¡dos semanas!? —preguntó casi en un grito.
—sí, no he podido llegar al orgasmo. me cuesta encontrar un momento donde sienta ese placer adrumador y estar cerca. —lo miró y suspiró —ni siquiera el vibrador funciona, lo he intentado y siempre termino a medias.
—¿intentaste por tu culo?
—¿mi culo? —preguntó confuso.
—tu dijiste una vez que te llamaba mucho la atención los anales y que querías probarlos, por eso pregunto.
—no lo he intentado, no quiero que me duela al ser la primera vez que algo entra allí y necesito un relajante anal para poder hacerlo correctamente. —dijo y ante el pensamiento de algo entrando por su agujero más estrecho lo hizo estremecerse.
—¿quieres que lo intente por ti? —preguntó lee y su amigo lo miró con los ojos entrecerrados.
—¿quieres masturbarme? —habló incrédulo.
—si te sientes mejor y sin preciones si. podría intentar darte un orgasmo. —dijo sin mucha importancia y sonrió cuando han asintió.
—bien, pero te guiaré para que lo hagas como me gusta ¿si? —jisung recibió un asentimiento por parte de su amigo y retiró su pantalón junto con su Braga dejando al aire libre su pequeño coño.
tomó la mano izquierda de su amigo y la llevó hasta su vulva, está estaba perfectamente despida en los labios y solo había dejado un poco en la parte de la pelvis y eso a minhonlo había enloquecido. era la primera vez que veía tan explícitamente -ya que aún estaba acostado a su lado- el coñito de han.
mordiéndose los labios Jisung hizo que acariciara la extensión de su vagina, desde su ano hasta su clítoris de forma suave, antes de pasar a la verdadera acción han tomó la mano y la guió a sus labios para humedecer la llama del dedo medio y así volver a dejarla sobre su hinchado clítoris que exigía atención.
—t-tu solo mueve el dedo de forma circular. —dijo y su amigo acató la orden viendo las expresiones de puro placer de su amigo.
—así está bien? —preguntó cuando aumentos la velocidad sintiendo los pequeños espasmos de su amigo.
—si, si, si, más, por favor —gimió ante las placenteras olas que recorrían su cuerpo.
Minho ante la petición de su amigo se colocó de costado sin dejar de joder el pequeño clítoris rojito y dos de los dedos de su otra mano fueron hasta su entrada y muy lentamente se adentraban en el cuerpo de Jisung.
—ah, tan b-bueno, sí —jadeó, sus manos en este momento estaba enrrededas en el cabello de lee quien tenía su cara enterrada en el cuello blanquecino creando marcas debido a las succiones.
—¿si? ¿te gusta, bebé? —preguntó sobre su oído para aumentar las embestidas de sus dedos y el movimiento de su dedo medio en el clítoris de han.
—¡si! ah, m-me gusta mucho —sus ojos iban hacia atrás y dejaba la boca abierta ante lo bien que Minho sabía mover las manos.
—bien, déjame intentar algo —sin entender realmente Jisung asintió y lee alejo sus manos del cuerpo caliente que tenía su amigo. dejó una última succión en su cuello y su rostro bajó hasta tener frente a frente el coño de su amigo.
—¿que vas a hac- ¡ah, Minho! —no pudo terminar de hablar al sentir la lamida que lee dio a su clítoris.
—sabes muy rico hannie, muy rico —volvió a rodear la protuberancia con sus labios y succionó sacándole un grito a si amigo.
—¡m-min! ¡ah, más! —gimió, nadie le había dicho lo rico que era que te comieran el coño. se retorció en la cama al sentir las succiones que dejaba su amigo sobre su clítoris y su entrada.
Minho enterró nuevamente dos dedos en la entrada de su amigo y los movió mientras su lengua rodaba el clítoris de un lado a otro para después tomarlo entre sus labios y succionarlo girando suavemente de él y otorgarle un leve mordida sintiendo como han tiraba de sus cabellos y lo pegaba más a su conchita.
—v-voy a- ¡Minho! —sus caderas se sacudieron y Jisung pudo observar como su amigo succionaba más fuerte su pequeña bolita ayudándolo a sobrepasar el orgasmo tan delicioso que había tenido.
sin dejar de dedearlo Minho subió hasta su cara y tomó los labios de su amigo en un posesivo beso dejándolo sin aliento.
por que claro, no era la primera vez que se besaban, tampoco el primer encuentro sexual que tenían.
—¿ya estás feliz con tu orgasmo? —preguntó Minho cuando sacó sus dedos lentamente y masajeó por última vez su bolita.
—mucho, realmente el más fuerte que eh tenido —sus ojos pesaban pero los abrió de manera rápida cuando sintió la erección de Minho contra su ingle.
sin decir nada acostó a su amigo y lo hizo abrir un poco sus piernas después de haberle quitado el pantalón junto con el boxer. se colocó entre las piernas de su amigo y tomó el pene entre sus manos para masturbarlo por un segundo.
larga, gruesa, con el glande rosa y botando un poco de presemen. una vista que hacía a Jisung babear de la emoción por tener eso en su boca.
sin esperar mucho tomó la polla y la guió a su boca, dejó muchos besos sobre la punta y a lo largo de la extensión oyendo los suspiros que soltaba su amigo.
—vamos, bebé. trágatela —sin esperar más Jisung metió lo más que pudo a su boca succionando y dejando caer un poco de saliva para que la mano que lo sostenía lo pudiera masturbar de mejor manera.
su cabeza iba de arriba hacia abajo, un par de veces se mantenía hasta el límite de estar ahogado y era cuando escuchaba los jadeos de su amigo al sentir la rica sensación de estar en la boca de Jisung, con esos labios tan carnosos y esa lengua rosadita.
Han Jisung era la perdición de lee Minho.
siguió con las succiones y lamidas y antes de que pudiera procesarlo Minho había tomado su cabello y lo había hecho tomar a la fuerza su polla hasta que la nariz tocó su pelvis y fue cuando se corrió de forma ruda dejando hilos de semen sobre la garganta de han.
—mierda, que bueno estuvo eso. —jadeó al sentir como su amigo retiraba lentamente su polla y tragaba lo que había quedado en su boca.
—podrias avisarme, casi me muero —se quejó y volvió a tirarse sobre su amigo enterrando su cara en el cuello blanquecino.
—no sería divertido si hago eso. —rió y abrazó la cintura tan chica que tenía su amigo.
—min.
—¿mmh?
—me gustas. —cerró fuertemente sus ojitos al sentir como las caricias en su cuerpo pararon.
—tambien me gustas bebé, no sabes cuánto. —besó su cabellera y rodó hasta tenerlo debajo de su cuerpo.
—en serio?
—desde el primer beso que nos dimos —sonrió y besó una de las gorditas mejillas que tenía jisung.
—bendita sea la fiesta que hizo Jennie.
—y bendito sea ese impulso de besarte toda la noche.
—y el orgasmo que compartimos. —agregó.
la verdad es que no se habían practicado un oral hasta ahora, solo se habían frotado por encima de la ropa pero había sido uno de ellos orgasmos más intensos que habían tenido.
—cuando estemos vestidos completamente y estemos en el parque que tanto te gusta te pediré salir conmigo.
—sabes que tienes mi si, min. —sonrió y tiró del cuello de Minho para compartir un último beso antes de caer dormidos.