Prólogo
Hay una delgada línea que divide el mundo humano con otro mundo totalmente desconocido.
Personas entre nosotros, cuya procedencia desconocemos.
Hay un verso de la biblia que dice; somos incrédulos y de poca fe.
Nos negamos a creer que hay seres allí afuera que nos observan, que nos imitan y que muchas veces se apoderan de nuestras identidades.
Pero… ¿Cómo comienza todo esto?
Dioses.
Cuenta una leyenda que hace mucho tiempo el mundo fue puesto en manos de descendientes de dioses, quienes se encargaron de dividir el mundo de los humanos con el mundo desconocido. Puesto que, al ser unido hubo un completo caos pero… luego del caos fue muy notable que a pesar de ambos mundos ser tan destructivos juntos, al mismo tiempo se necesitaban para sobrevivir. La tierra parecía más equilibrada, más fértil y llena de vitalidad, pero… estos mundos son tan distintos que incluso la apariencia de los que crecen de este lado del mundo y los que crecen a lo que llamamos planeta tierra son bien distintos y su sola presencia en el mundo equivocado puede causar gran confusión y muchos disturbios.
Los dioses lo notaron de inmediato, y llegaron a la conclusión de que necesitaban poner el orden para que lo que tanto le costó construir no se arruinara con el paso del tiempo.
Así que surgió una regla, una de tantas pero, esta era la única que debía respetarse por encima de todo:
El descendiente al trono debe tener sangre de dioses corriendo por sus venas, deberá encontrar la humana destinada a gobernar a su lado. Deben de ser coronados el mismo día para que al sentarse en el trono traigan consigo la vitalidad y fertilidad a la tierra, proporcionándole así inmunidad y larga vida a ambos mundos.
Pero luego de muchos años un rey nació, tan impecable y perfecto, el favorito de todos los reinos, elegido para seguir su linaje y traer la gloria a su tierra pero… se negó.
Se negó a contraer matrimonio con una humana, porque se había enamorado de uno de los suyos, entonces decidió luchar por el amor que sentía y se olvidó del propósito por el cual vino a esta tierra.
Pensó que por su respeto y compromiso, lograría mantener ambos mundos en pie, pero no se imaginó la catástrofe que trajo desobedecer una "simple e insignificante regla" como lo era para él, contraer matrimonio con una humana.
La tierra poco a poco dejaba de ser fértil, empezaron los incendios forestales y con ello el cambio climático se había descontrolado por completo, empezaron a surgir los virus letales y catástrofes naturales inimaginables.
Vio morir a casi toda su gente, y también parte del mundo humano —aunque este no le importa mucho —, hasta que al final la muerte tocó a su puerta.
La poca gente con vida había perdido la cordura. “Un descendiente de los dioses había muerto" la ira se había desatado y no había forma de remediar tal asunto.
Pero siempre hay un poco de esperanza, después de todo es lo último que se pierde.
Un dios decidió escuchar la plegaria de un pequeño grupo que surgió tras la desesperación, oraban y oraban sin descanso por su tierra y la salvación de todos como tal.
Por lo que él respondió:
Llegará un día en que nacerá alguien en el mundo de los humanos, con el poder de restaurar ambos mundos y, tendrán que buscarlo porque será su única oportunidad para remediar todo el caos que han causado.
Lo que se conocería después como: EL ÚLTIMO REGALO DE LOS DIOSES.
Este grupo comió y bebió felices, estaban anonadados “un milagro” un dios que al fin había respondido. Estaban tan conmocionados y felices, lo que no se imaginaron fue que el desastre seguiría intacto, porque el dios no fue específico, no sabían cuánto esperarían, si sería una chica o un chico, ni siquiera en dónde nacería, por lo que fue cosa de tiempo para que los mundos volvieran a caer en desesperación y la ruina.
Y lo que un día fue una verdad, pasó a ser una leyenda de la cual todos se olvidarían después.
Las personas desesperadas, buscaron una manera de vivir en el mundo de los humanos y los humanos concentrados en sobrevivir se olvidaron de que una vez grandes hazañas de dioses fueron vistas y escritas en su tierra, que había mucho más en la tierra de los humanos que solo despertarse e ir a trabajar para darle de comer a su familia, que hay cosas tan maravillosas escondidas, y aún más importante, que tenemos a grandes y misteriosas personas conviviendo con nosotros y ni siquiera lo sabemos.
Te invito a conocer el mundo de lo desconocido gracias a Joey, un chico enviado al mundo de los humanos.
Y una vidente llamada Galya que ni siquiera sabe de su identidad.
Dos mundos desesperados, que ni en cien años imaginaron conocerse.
Una obra totalmente de mi imaginación, queda prohibida su réplica.
No al plagio, que todos podamos disfrutar de forma tranquila esta increíble historia llena de fantasía y misterio.
Advertencia:
Contiene vocabulario fuerte, +18, contenido sensible y más.