CAPITULO PRIMERO
1:00 am
Yurinoki Street.Tokyo.
—Park Jimin,¿ese, és tu nombre? —pregunta la desconocida, devolviéndole la cartera.
—Solo,Jimin. —responde el joven, guardandola en el bolsillo de su traje.
—No hablas mucho...¿Verdad?— susurra, apoyando su espalda en la pared, mientras le acaricia el brazo hasta rozar su mano.
—No — contesta Jimin, entrelazando su mano con la de la chica.
—Aunque la verdad és,que no lo necesitas...— responde ella,mientras le toca el pecho con su otra mano—Eres fuerte,guapo,sexi y elegante—susurra aproximándose a su oido.
De repente, jimin se mueve velozmente y con su mano agarra a la chica por la nuca empujando su cara, sus labios están muy cerca ,sus frentes se rozan,la pasión desatada arde en sus cuerpos y mientras él inmoviliza el brazo de la chica a su espalda,con la otra mano la sujeta, para que no pueda soltarse,liberarse, o escapar...
4:00am
Yurinoki Street. Tokyo.
Al fondo de la calle,se distingue a un joven moreno en cuclillas con un abrigo negro y largo.
—¿Detective?—pregunta,un agente de policía rozando la espalda del joven.
—¿Mmmm?—murmura sin volverse.
—Están aquí, los de la policía científica—susurra el agente.
—Gracias—responde el detective, poniéndose en pie.
Dando unos pasos, se aparta para que los forenses puedan procesar a la chica muerta.
Después,se apoya cómodamente en la pared del callejón, para tomar notas en su IPhone,mientras los científicos examinan el cuerpo.
—¿Podemos,levantar el cadáver? —pregunta un forense, después de tomar muestras y fotografiar a la chica.
—¿Detective?—el policía llama de nuevo su atención.
—Si,claro...Pueden llevarse el cadáver— murmura, sin levantar la vista y garabateando aún en su IPhone.
—¡Esperad un momento!—ordena otro policía,cuando los forenses pasan a su lado con la camilla.
Se detienen y el agente,levanta la sábana que cubre a la desconocida.Muy bonita ,de pelo negro azabache y ojos azules como el cielo.
—Qué lastima...¡Tan guapa!.
—A todos no espera el mismo final,amigo mio...Tanto si eres rico,como si eres pobre...Si eres alto o si eres bajo...Si eres guapo o eres un engendro. —sentencia.
Después,con un suspiro,el joven detective cubre de nuevo a la chica y con una señal los forenses se la llevan.
—¿Tenemos algún testigo?—pregunta a su compañero,mientras andan hacia un automóvil oscuro, aparcado a unos metros de la escena del crimen.
—No,que sepamos...—responde el agente mientras pulsa un pequeño mando para abrir el auto.
Entran en el vehículo y una multitud de luces iluminan todo el panel de control.
—Por las pruebas que tenemos y los detalles del caso,te diré querido amigo,qué estamos frente a un asesino en serie—asegura el detective.
—Eso quiere decir que,¿El caso es nuestro?—pregunta su compañero.
Las puertas se cierran ,el automóvil se eleva del suelo y con un suave zumbido sale disparado a través de la noche iluminada.
—El caso es nuestro —confirma el detective.
8:00am
Hotel Nine hours,Shinjuku-North.Tokyo.
Jimin,está despierto.Tumbado en una cabina estrecha,no le importa el poco espacio, mientras tenga todas las comodidades.
Es un joven y atractivo empresario, que por sus negocios, está obligado a viajar por todo el mundo,pero no le gusta hospedarse en los grandes hoteles de lujo.Se conforma,con habitaciones cabina de cómodos colchones,suaves sábanas,mullidas almohadas,Spa... Y si tienen un buen café,Mejor.
És, todo lo que Jimin desea...¿O no?.
La noche anterior tuvo una cita,con una belleza de cabello negro y ojos azules como el cielo,elegante ,guapa e inteligente.
Se conocieron en un local y tras algunas copas,buscaron un callejón tranquilo y oscuro.
Se sintieron atraídos al instante,se besaron apasionadamente.
Pero de repente,su cabeza hizo clic y el fuego se apagó en su mente y en su corazón...¿Algo que ella había dicho?,¿algo que ella había hecho?.
—Basta—dijo apartandola de un empujón.
—¿Qué te ocurre amor? —Preguntó la bella mientras intentaba volver a besarlo.
—¡Te he dicho,que me sueltes!—la apartó de nuevo.
—¿Qué ocurre, no soy lo suficientemente guapa para ti? —respondió indignada.
—¡Déjame en paz! —le gritó Jimin.
Ella con rabia, le dio un bofetón a su hermoso rostro.Seguidamente y recogiendo sus cosas,se alejó por el callejón.
Jimin, dio media vuelta y salió de allí sin mirar atrás.
10:00am calle. Takeshita.Tokyo.
Despacho del detective.
—Entonces...¿Crees,que el sospechoso es un asesino en serie?—inquiere el agente, mientras revisa las pruebas que tiene sobre la mesa.
El detective está de espaldas, frente a una pizarra blanca.
De complexión fuerte y atlética,su aspecto joven y atractivo, no le és de mucha ayuda, para que lo tomen en serio en su trabajo.
"¿Este chico es detective?,él sabe que eso, és lo primero que todos piensan al verle.Pero no le importa en absoluto,al contrario.Sabe como usar ese don."
En la pizarra,traza una línea roja entre las fotografías de los rostros de las víctimas.
—Hay muchos detalles que coinciden.La edad y el aspecto de las mujeres,el lugar donde fueron encontradas,y el modus operandi del asesino–responde el detective.
—Fijate...—comenta a su compañero, cuando este se acerca.
Son amigos,desde que estudiaron en la academia de policía y llevan ya unos cuantos años trabajando juntos.Su compañero,no és tan joven como él,pero sí igual de alto y atractivo.
—Mujeres, de raza oriental con cabello negro,pero con ojos azules, complexión media,cuya edad oscila, entre los veinte y treinta años—subraya–En la autopsia, el forense confirmó el uso de lentes de contacto de color azul,el color original de sus ojos és el castaño.
—¿En todos los casos?—pregunta el agente.
—Si.En las tres chicas.
—Sigamos,alto estatus social,es decir:vestidos,calzado y accesorios caros,bien maquilladas y bien peinadas—enumera el policía—Los lugares donde fueron halladas, también tienen similitud,calles estrechas y tranquilas pero situadas en barrios de zonas comerciales.
—Lo que dificulta las acciones del asesino,en cualquier momento, alguien podría haberle visto cometiendo el crimen—deduce su compañero.
—Seguramente—responde el detective.
—¿Y el modus operandi?.
—Posiblemente,se conozcan en algún bar,tomen unas copas y cuando se hallen en plena faena.Por alguna razón,que solo está en su mente desquiciada,las estrangula.Y abandona sus cuerpos sentados, con la espalda apoyada en la pared—concluye el detective.
—¿Tenemos alguna pista?,hemos de averiguar quiénes eran,dónde vivían,a qué se dedicaban y si había alguna relación, entre las tres víctimas—comenta el agente, sentándose en una silla frente a la mesa del detective.
—¿Aparte del asesino?.No tenemos pistas,no sabemos nada, sobre esas mujeres.Debemos investigar donde compraron la ropa y el calzado,y donde adquirieron las lentes de color azul— sugiere el detective poniéndose el abrigo, mientras marca el código de salida en el teclado de la puerta.
Inmediatamente,la puerta emite un pitido.
—¡Venga!,¿a qué estás esperando?,¡vámonos!. —grita a su compañero mientras sujeta la puerta.
—¡Puf!,¡ahora, que por fin me había sentado!—protesta este,agarrando su abrigo y dejando cerrarse la puerta tras él.
Continuará...