----
Bárbara J. Hall.
El pasado es del pasado, olvídalo, ¿puedes entenderlo?
Los dos son lo suficientemente testarudos para no aceptar que jamás dejarán de sentirse así por el otro.
— ¡Odio sentir que te importo, y luego no, y luego si y luego no otra vez! — gritó.
— ¡Pues yo no te pedí que lo hicieras, yo no te pedí entrar en mi vida! —contraataco. —. Yo no te pedí nada de esto.
— ¡Pues vete y déjame! — chilló, con lágrimas en sus ojos, no importa cuánto le duela, no importa cuánto le arda. No puede seguir así. No pueden seguir, lastimandose.
— ¡No puedo! — jaló su cabello frustrado —. No puedo dejarte, no me pidas eso porque no lo haré.
Ella quiere intentar continuar con su vida a pesar de todo lo vivido, y parece que no podrá porque los cinco chicos están de vuelta, y para quedarse.
Y con eso, su vida se pondrá patas arriba, otra vez.