I
Muchas personas logran diferenciar el bien y el mal otras creen que no existe un bien y que no existe un mal, y unas simplemente hacen la que crean más conveniente, pero ¿Y si nunca logras diferenciar el bien del mal? si distorsionas tanto tu realidad que ya no sabes que hacer, que sentir, que decir vives de actos que te llenan, que te hacen sentir vivo que ante la sociedad están mal pero que para ti son lo más placentero del mundo.
Park jimin mejor conocido como el rey de Seúl, el rey de la locura. Park vivió toda su vida en un infierno con muchos demonios que atormentaban lo más profundo en su ser, nunca pudo ser normal, nunca mostró su verdadero yo, el simplemente creó un alter ego que se volvió su personalidad.
Pero para el rey no todas las cosas salen como las planea, por que en este mundo hasta la más mínima risa puede hacerte caer. Y eso le paso a jimin en un descuido en una de sus misiones calló preso y la corte determinó que era altamente peligroso no acto para estar en la sociedad, estos lo dejaron en el centro psiquiátrico más grande de Seúl, máxima seguridad y todo lo necesario para que un loco como el este y no salga, pero park no se la iba a dejar fácil a nadie, el ya tenía un plan uno muy interesante, algo que no fallaría y estaba muy seguro de aquello.
-Park tienes cita con tu psiquiatra- le aviso uno de sus guardias mientras entraba a la celda.-
- Salió la A salió la A y ya se a donde irás..- de repente el guarda quedó en silencio escuchando la canción infantil, diferente y con un tono simistro- salió la E salió la E y ya casi te encontré- su voz de burla y infantil hizo temblar a los guardias- salió la I salió la I y ya....
-!CALLATE PUTO LOCO!- dijo el guardia dándole descargas con el taser.
Entre dos guardias lo cargaron de una habitación a otra dejándolo solo en una sala totalmente blanca con paredes de espuma, aislantes de sonidos y anti golpes. Park en medio de los tocs por la descargar pudo visualizar a una figura masculina que se acercaba a el mucho más alto, mucho más robusto, de pelo azabache , bata blanca, pantalones de vestir y zapatos de charol.
- Paciente Park Jimin o prefiere que lo llame el rey de la locura- dijo mientras revisaba su historial clínico - mi nombre es Jeon Jungkook y soy su psiquiatra asignado.
Jimin alzó la vista y pudo visualizarlo mejor, perfectas facciones, sonrisa de conejo, el pelo negro como la noche y si, joder que la tenía difícil pero su plan ya estaba más que pensado tenía que lograr que Jeon se enamorara de él, sabía que Jeon jungkook era su boleto de salida de ese lugar y iba hacer todo lo que estuviera en sus manos para que así fuera.
-Hola J..Jeon jungkook mi,mi nombre es park jimin- agachó su cabeza en modo de sumisión y rendición pero por sus adentros solo podía reírse si ese imbecil de Jeon creía su truco.-
-Muy bien jimin conversemos un poco, levanta la cabeza tranquilo no voy hacerte daño, yo quiero ayudarte.- jimin levanto la mirada y este le sonrió dulcemente y este igual le sonrió.-
Se miraron a los ojos y jimin lo vio de reojo y su sonrisa se hizo más grande, "vaya imbecil" pensó, había caído redondito en su trampa y ya sabía que iba a salir muy pronto de ese lugar.
—bien park empezaremos, ¿cuéntame por que empezaste con esto?- .
Bien el show debía continuar para jimin, reírse en este momento no iba ayudar en nada, solo contuvo en reírse de tan estúpida pregunta, tenia que fingir lo mejor posible, pero le pareció ridículo que alguien con tan bastante especialidad le preguntara a un loco como fue que entró en este mundo. Jimin solo bajo la mirada y sonrió de lado para luego volver a mirarlo con ojos de suplica.
—N-no lo entiendo jungkook, por favor ayúdame !SACAME ESTO DE AQUÍ!— dijo señalando su cabeza con su dedo— por favor, por favor yo me voy a portar bien ayúdame- se lanzo a los brazos de jungkook y se escondió en su cuello, mientras fingía llorar.-
—Tranquilo park yo te ayudaré- lo meció entre sus brazos, mientras lo apretaba con más fuerza- no te preocupes yo te ayudaré a liberar lo que hay aquí- toco sus cien con mucha delicadeza.-
Jimin se sentía extrañamente bien, nunca nadie lo había recibido con tantas ganas entre sus brazos mucho menos lo habían consolado o mimado, pero como se tratara de un ship, su cabeza enseguida le mostró los peores escenarios si seguía así algo grave pasaría lo podía sentir, así que era momento de salir de su cuello y seguir endulzando su oído. Y así lo hizo finjio limpiarse falsas lágrimas para luego hablarle.
—G-gracias jungkookie, yo te prometo que te lo pagaré—.
—No tienes que pagarme, págame con tu mejoría, esa será mi mejor paga Jimin— le dedicó una linda sonrisa al mencionado mientras lo miraba directo a los ojos— Guardias, la sesión terminó, se lo puede llevar—.
—Vámonos loco de mierda, se acabo tu cita— dijo el guardia que anteriormente le había dado electro shock— Te estoy diciendo que te muevas— hablo mas altéralo el guardia.-
—jungkookie llévame tú, no me dejes ir con ellos, por favor ellos me pegan, me van a matar por favor— vaya que jimin estaba enamorándose de su actuación.-
—Ashhh CÁLLATE QUIERES MÁS ELECTRO SHOCKS?-.
Jimin bajo la cabeza tenía que realmente convencer a jungkook y al parecer no lo estaba logrando necesitaba buscar otra alternativa el necesitaba a Jeon Jungkook.
— lo ves kookie me gritan y me tratan mal, no me dejes con ellos por favor— dijo jimin con lágrimas en sus ojos.
— esta bien, chicos déjenlo y denme la llave de su cuarto yo lo llevaré—.
—Señor eso no es seguro ni posible, tenemos altas órdenes de escoltarlo y vigilarlo las 24h—.
—Dije que yo lo voy a llevar— dijo entre dientes mientas les dedicaba una mirada fría.
Jungkook tomo a jimin de la mano y caminaron justos por los largos pasillos blancos ambos sin dirigirse ni una sola palabra ni una mirada nada, jimin solo caminaba con la cabeza gacha y jungkook solo buscaba los pasillos hasta llegar a la habitación de jimin.
Cuando ya habían llegado a la habitación jungkook por fin soltó la mano de jimin y le indicó con gesto gentil que entrar, jimin hizo caso sin decir una palabra y entró, dio media vuelta y lo vio, sabia que lo necesitaba y haría lo que fuera por tenerlo junto a él, sin más dio pasitos rápidos hasta la puerta y le dio un sonoro beso en el cachete, que hizo a jungkook sonrojarse hasta más no poder.
—Gracias por salvarme jungkookie— sin más le dedico una sonrisa que se veía indefensa y sin dobles intensiones, pero solo uno de ellos sabía que ese beso y esa sonrisa no eran verdaderos.
1 mes después...
Un mes había pasado desde que encerraron a jimin en el psiquiátrica, estaba a punto de volverse más loco tenía que salir lo más pronto posible de ese lugar y al parecer jungkook todavía creía que no podía salir, tenía que empezar a dejar de ser gentil con el ahora peli morado, por que si, jimin un día le dijo a jungkook que su pelo negro era aburrido y que no le gustaba, que el morado se le vería muy bien y vaya que no se equivocó por que a la semana siguiente jungkook apareció con su pelo morado perfectamente peinado hacia atrás.
Mientras estaban en una sesión sin ningún guardia que los mirara por orden de jungkook, avaces hablaban acaramelados y algunas veces jungkook acariciaba el rostro de jimin como si fuera lo más hermoso que había visto en el mundo.
—jungkookie yo quiero salir de este lugar por favor vámonos juntos, yo ya me cure tu me curaste, tu eres mi ángel kook— jimin hablo y sintio un sentimiento extraño en su pecho.-
—nene sabes que no puedo hacerlo, me quitarán el trabajo, y-yo quiero sacarte pero no se me es posible bebe—.
Jimin lo supo hoy era el día en el que por fin saldría de ese lugar, así le cueste la cabeza de un par de enfermeros y personal del hospital.
—S-si me consigues un teléfono yo puedo ayudar a que nos saquen y estaremos sólo tú y yo mi ángel, nosotros dos sin que nadie nos moleste nadie va saber de ti, pensarán que te hice algo, pero porfavor kook vamonos— tenía que jugar la ultima carta que le quedaba— s-Si tú no me dejas ir, voy a…jungkook voy a suicidarme ya no quiero vivir mas aquí.-
—bebe no.. yo no puedo perderte no digas eso no— jungkook temió, tuvo miedo de que jimin se fuera de su lado— te sacaré amor, toma, usa mi teléfono has lo que tengas que hacer pero no hagas algo como eso, no me dejes no puedo vivir sin ti.
Jimin abrió la boca, jungkook estaba demasiado loco por el, y era cierto por qué con tal solo soltar unas falsas lágrimas y decir que se quitaría la vida eran suficientes para conseguir lo que quería.
Jimin tomo el teléfono y llamo a uno de sus más grandes amigos, Tea, su compañero de vida junto a su pareja Agust-D. Después de hacer las llamadas le entrego el teléfono a jungkook y sonrió.
—Ya hicistes todo bebé?.- jimin asiente con delicadeza y se levanta de su asiento y camina hacia jungkook.-
—Eres mi ángel kook, y te quiero demasiado.- jimin se sienta a horcajadas en su regazo y rodea su cuello con sus brazos.-
—Yo te quiero mucho más jimin, quiero estar contigo.- jungkook acaricio levemente el cabello de jimin mientras lo miraba a los ojos.-
Jamás se habían besado, jamás habían pensado en hacerlo pero tenerse así de cerca no lo contuvieron y unieron sus labios en un pequeño beso, donde sus lenguas al instante se tocaron. Jungkook jamás pensó en estar con un hombre, el tenía su novia, pero cuando llegó jimin eso fue como un flecheo rápido, se enamoro de su paciente, se enamoro de el y de su ternura, no tenía más nadie en su mente que a ese pequeño chico de cabello Fucsia. Su cuerpo y su sonrisa lo volvían loco, cada pequeño detalle de el, sus pequeños mejillas y sus labios todo, el tatuaje de luna que lo volvió loco y de su costilla, estaba locamente enamorado de el, y cada día era más cierto.
Se separaron cuando escucharon disparos y las sirenas a lo lejos, jimin miro a jungkook a los ojos y este le sonrió, se levanto de su regazo y tomo su mano y salieron de la sala, era todo un maldito caos, los guardias estaban muertos, enfermeras y pasientes, todo estaba vuelto en sangre y llamas. Salieron como si nada jungkook y jimin agarrados de la mano hasta la entrada donde encontraron una camioneta negra de dónde salió un chico de cabello rojizo y otro con cabello negro y largo con una cicatriz en el ojo.
—vaya si tenemos devuelta al rey.- dice el pelirojo acercandose a jimin.- bienvenido.- jimin sonríe como un maldito loco y la mirada de tea se dirigió a jungkook.- y este?.- saco su arma y le apunto.- dime y le doy un limpio tiro en la cabeza.-
—tocalo y te parto las bolas hijo de perra—.
—Uhhh que miedo me dió—. Recarga su arma y apunta a jungkook, este en ningún momento se movió, estaba firme.—un solo disparo y no sufrirá—.
—Tea baja la malita arma si no te corto las bolas y hago que te las comas hijo de tu grandísima puta madre—.
—Vamos park, solo juega, nene baja el arma y vámonos de este lugar, tengo juegos para esta noche—. Fue como arte de magia y bajo el arma y abrazo al chico de la cicatriz y subieron al auto—. Por cierto allá está tu auto, justo como lo dejastes la última vez—.
Jimin mira hacia donde le indico y sonrió al ver su hermano lamborghini de color negro brillante y fucsia, camino junto a jungkook y se subieron al auto donde se miraron unos segundos y este arranco el auto.
—Ahora iremos a nuestra casa—Dijo jimin y sonrió malévolo cuando jungkook le devolvió la sonrisa, no se veía asustado, a lo contrario se veía feliz, no podía estar más cegado por amor—.