ʟɪᴋᴇ ᴀ ɢᴏᴏᴅ ᴘᴜᴘᴘʏ-Jakehoon/ O.S

Summary

•ᴊᴀᴋᴇ ꜱɪᴍᴘʟᴇᴍᴇɴᴛᴇ ᴅᴇꜱᴇᴀ ᴄᴏɴᴛᴇɴᴇʀꜱᴇ•

Status
Complete
Chapters
1
Rating
n/a
Age Rating
18+

ʟɪᴋᴇ ᴀ ɢᴏᴏᴅ ᴘᴜᴘᴘʏ

Raro, muy raro- pensó Sunghoon mientras miraba de reojo a Jake pasar por su lado sin prestarle mucha atención, bueno... no la atención que el menor solía darle, aquella atrevida y lasciva que hacía que el grisáceo detuviera cualquier cosa que estuviera haciendo para meterle mano a Sunghoon cada que lo veía.


Así era Jake, bastante animado y enérgico, como un cachorro juguetón y con un libido algo difícil de manejar, el menor parecía todo el tiempo sediento de algo que solo lo llenaba cuando estaba en medio de las lindas piernas de su novio. Habitación, sala, cocina, baño, su auto e incluso la oficina si el mayor le visitaba; no le importaba detener cualquier cosa que estuviera haciendo si veía a Sunghoon pasearse alegremente a su alrededor con esos shorts y croptops o esas falditas cortas en tonos pasteles que tanto le gustaba usar al pelinegro y que le volvían loco. Simplemente para Shim era inevitable no querer tocarlo, besarlo y follarlo, a veces siendo un poco irrespetuoso con los espacios y algo rudo en el proceso y aunque Sunghoon no se quejaba ni se mostraba realmente molesto, una conversación con su mejor amigo hizo que el grisáceo temiera por su relación y se cuestionara que tanto soportaría el pálido su hambre de sexo.


Jungwon le había dicho que entendía que Sunghoon le gustara mucho y que era normal su reacción puesto que su novio despertara su deseo sexual era algo bueno, sin embargo, también era algo que podía cansar y ser negativo.


Jake le explicó que a su chico no parecía molestarle e incluso que lo disfrutaba, y el menor le escucho atentamente para de todas firmas sembrar la semilla de incertidumbre en el grisáceo con sus palabras.


—Quizás sea así, pero todos tenemos límites y nos hastiamos... dale un descanso hombre— dijo lo último con diversión. El moreno tomó la palabra de Jungwon cuando incluso habló de parejas que habían terminado por actitudes como la suya, así que temió que realmente eso sucediera. Jake amaba a Sunghoon y no quería perderlo solo porque era un hormonal sin control, así que su solución más lógica fue adentrarse en una especie de abstinencia, no dejándose llevar por sus impulsos y no viendo de más a su novio cuando esté estaba dando vueltas por el apartamento moviendo sus caderas de aquella manera que lo hacia detener todo para centrarse solo en él y su andar.


Definitivamente Sunghoon notó dicho comportamiento sintiéndose extraño y preocupado, su novio amaba cogerlo y el amaba que lo hiciera no le importaba dónde fuera, pero últimamente la actitud del menor era errática, no actuaba precisamente borde ni nada parecido, al contrario seguía siendo dulce y cariñoso pero habían pasado tres días de que el hombre siquiera le insinuara algo más subido de tono, esperaba que en cualquier momento usará su voz profunda para hablarle sucio y ordenarle comportarse como una perra en celo, pero no fue así y el menor parecía negado en hacer algo más que darle besitos tiernos. Quizás el debía dar el paso, después de todo no recordaba la ultima vez que el fuera quien buscara calor sexual del contrario. El pálido cerró su portátil dejándola sobre el sofá y dirigiéndose a la habitación con la intención de divertirse un poco con el contrario. Aunque sus esfuerzos por provocarlo fueron fallidos pues Jake lo ignoraba olímpicamente solo diciendo un par de palabras y mencionándole cosas sin sentido del trabajo cuando apenas eran las diez de la mañana de un sábado.


—Pero Jakey... Aún es temprano hazlo luego—pidió acariciando su pierna viéndole negar mientras retiraba su mano imprudente.


—No puedo hacer eso Hoon, tengo que... Entregar esto lo más pronto posible—dijo dándole un pequeño beso en la frente, haciéndole resoplar.


—¿Y ahora que le pico?— se preguntó viendo como el menor se retiraba de la alcoba diciendo que tenía cosas que hacer en su estudio— Siempre es él quien me ruega que follemos como un perro necesitado ¿Qué mierda le pasa? — de más estaba decir que Sunghoon se encontraba confundido y algo irritado por aquella actitud pero llegó a la conclusión de que tal vez si estaba ocupado y hubiera seguido pensando de esa forma si no fuera porque el menor realmente se veía bastante concentrado en fingir desinterés en él.


Jake llevaba todo el día intentando ignorarlo y de vez en cuando lo miraba de reojo devorándolo con la mirada, se veía tan bien con sus piernas pálidas y suaves a la vista, llevaba un enorme hoodie que cubría sus muslos, ese azul celeste que usaba cuando estaba de ocio por la casa y que a pesar de darle una apariencia tierna y desordenada no dejaba nada a la imaginación, al menos para el grisáceo que sentía perder la cordura al estar tanto tiempo sin meter sus manos bajo aquella prenda y tocar el coño que siempre estaba húmedo y cremoso para él, y es que Sunghoon era sensible a la sola existencia de Shim, no había cosa que este no hiciera que al mayor le pareciera de lo más atractiva y el moreno tan solo imaginar lo sensible del contrario le hacía querer ponerse de rodillas y rogar por hundirse en su humedad, pero debía calmarse para no cansar a su lindo novio, aunque fuera difícil tendría que resistirse a él solo dos días más, pero Jake se dio cuenta pronto de que eso no sería tarea fácil cuando estando perdido en sus asuntos Park entro en su estudió bastante arreglado.


El pálido llevaba una minifalda plisada de color blanco con una de esas tantas camisetas que tenía mensajes subliminales color beige: "con saliva y con amor todo entra mucho mejor"- leyó en voz alta para luego mirar al mayor sonreírle inocentemente con sus hermosos labios tintados de un bonito color coral que lo incitaban a besarlo mientras el aroma a cítricos que portaba llenaba sus fosas nasales queriendo aquel aroma sobre él. Jake quedó embobado por la imagen de su chico frente a él estaba anonadado por su belleza y también por las lindas ondulaciones en su oscura cabellera.


—¿Me veo bien? — preguntó sacando al moreno de su pequeño transe. La verdad Sunghoon se había arreglado enteramente para Jake, quería que este lo viera y que no pensara dos veces tocarlo como tanto le gustaba.


—No sé si la palabra "bien" te haga justicia— dijo relamiéndose los labios sacando una sonrisa en el pálido— ¿Vas a salir?— preguntó volviendo su rostro al portátil con incomodidad puesto ya sentía su polla palpitar por la vista. Sunghoon resopló y rodó los ojos.


—¿Salir?— preguntó retóricamente— Supongo, tengo que encontrar diversión ya que mi novio me ha estado ignorando todo el día— dijo con un tono ligeramente molesto notando que el menor lo miró de reojo rápidamente y aclaro su garganta a el proceso.


—Es que tengo mucho trabajo, eso es todo, amor— respondió tratando de no soltar una queja por forzarse a fingir que no quería tomarlo y follarlo en el escritorio. ¿Su novio saldría así? ¿era idea suya o aquella falda era más corta de lo usual?... No quería parecer controlador, pero a pesar de todo Sunghoon no era de salir con faldas tan cortas y podía jurar que era la primera vez que la había visto, además no quería que nadie más viera lo lindo y sexy que podía verse el pálido. Quería pedirle que se quedará y cogérselo hasta el cansancio, pero no, no lo haría. Mantendría su palabra, solo dos días más se repitió... una tortura total, pero debía soportar, así que se mantuvo firme viendo un documento prácticamente en blanco esperando que eso ahuyentara al pelinegro. Algo que Sunghoon vió pues a través de los anteojos del menor podía ver la pantalla. Sunghoon cerró el computador del grisáceo tomando toda su atención— ¡Pero!.. ¿Que mierda Sunghoon? Estoy trabajando— dijo claramente asustado por la acción del mayor. El estampe del aparato lo había tomado por sorpresa.


—¿Eso es lo que te pregunto a ti? ¿Te has olvidado los modales? — preguntó con un tono duro que hacía relucir su enfado— ¿Desde cuándo te ha importado tanto el trabajo para pasar de mi? — le cuestionó claramente enojado.


—Sunghoon...— Jake intento protestar fallando en el proceso.


—Shim Jaeyoon... Enserio ¿Que te pasa? — su voz se escuchaba irritada y mal humorada— Todo el día he estado queriendo que me toques y tú solo pones excusas, no quiero salir... ¿Desde cuándo hemos salido un sábado?— dijo obvio— Solo quería que me vieras y quisieras cogerme ¿Es tanto pedir eso? estás extraño, llevas días sin ponerme un dedo encima y hoy simplemente andas pasando de mi...


—Sunghoon, lo siento es que yo... ¿Te vestiste así para mí? — preguntó cortando la conversación viendo a Sunghoon suspirar con irritación.


—¿Acaso crees que incluso andaría sin ropa interior en la calle? — respondió demostrando que efectivamente no llevaba nada bajo su falda — Todo es para ti, quiero que follemos, Jakey— dijo con un tono berrinchudo— ¿No puedes complacerme? — preguntó acercándose un poco posicionándose frente a él y alejando la portátil para apoyarse en el escritorio.


—Sunghoon... perdón, es que...— Jake estaba abrumado por todo lo dicho y por la vista. Respiro profundo y tomó la cintura del mayor con delicadeza mientras se mantenía sentado para hablar y explicarle a su amor— Es que yo no quiero que termines conmigo por ser un pesado, pensé que te estaba agobiando por querer tener sexo todo el rato, solo te estaba dando un respiro— dijo honesto.


—¿Y quien te dijo que quería un respiro? — preguntó ¿Yo acaso? — el menor negó viéndole con ojitos caídos y arrepentidos— ¿De casualidad te dije que me molestaba? — preguntó con su ceño fruncido— ¿Te di algún indicio de incomodidad o algo parecido?— Jake volvió a negar con la cabeza gacha— ¿Entonces?


—Es que... solo estaba pensando en que tal vez estaba siendo muy intenso y desconsiderado, hable con Won y me aconsejo calmarme un poco, que no fuera tan... pesado con eso — dijo evitando la mirada del mayor quien ahora se encontraba acariciando el cabello grisáceo de su nuca— Me dio ejemplos de parejas que terminaron por dicha actitud y no quería que nos pasará y menos pensar que te sentías abrumado por eso, solo...


—Oye...—le cortó— En vez de llevarte de lo que dice el rojito deberías preguntarme directamente a mi—dijo con seriedad— Si no quiero algo solo lo digo y ya, se que yo sería tu prioridad si ese fuera el caso y que no me obligarías a nada que no desee, te conozco Jakey— agregó eso último con suavidad acariciando con más lentitud las hebras cenizas e inclinándose para dejar un pequeño pico en los labios— Entonces... ya sabes lo que quiero ¿Cierto? — susurró chupando el labio inferior del menor y luego pasando su lengua por el mismo. Jake asintió embobado, el grisáceo intentó levantarse para tomar al mayor y besarlo, pero Sunghoon detuvo su acción posando su pie en el pecho contrario para mantenerlo aprisionado en la silla— ¿Recuerdas que hoy tomé la iniciativa? — el moreno asintió— Pues hoy harás lo que yo te ordené— dijo con un tono oscuro llevando su extremidad hasta la entrepierna del menor— ¿Qué tenemos aquí?... ¿Ya estás duro Jakey? ni siquiera hemos empezado— dijo con un tono ligeramente burlón— ¿Cómo te atreves a ignorarme cuando eres esta clase de pervertido? — le cuestiono sin dejar de presionar la zona sensible del contrario.


—Hoon...—su voz salió como un suspiro.


—Hyung... es Hyung para ti por hoy—le corrigió— Creo que te he dado demasiadas libertades y por eso me tratas tan irrespetuosamente— dijo viéndole con sarna sorprendiéndose al ver los ojitos de Jake brillar con excitación— Solo hay que verte— sonrió tomando del mentón al menor con fuerza.


—Pero bebé...—la queja tan solo quedo como un intento por parte del moreno.


—Deberías comerme el coño hasta que te duela, es un buen castigo ¿No lo crees? — le pregunto— Por ser tan tonto, hacer que te ruegue e ignorarme ... es lo mínimo que mereces— dijo soltando el agarre en el contrario frotando la erección del menor que mordía sus labios conteniendo sus gemidos— O quizás no merezcas nada... eso dependerá de ti —dijo apartándose y empujando un poco la silla.


—Hy-Hyung...— soltó el menor en un jadeo con ojos llorosos. Sunghoon nunca lo había tratado de esa forma, normalmente era el quien era un poco vulgar y rudo, pero no mentiría, está faceta del pálido le estaba gustando.


—¿Quieres ser castigado Jakey? — preguntó acomodándose en el escritorio abriéndose de piernas y dejando a la vista su coño húmedo para el grisáceo, quien asintió rápidamente a la pregunta. Sunghoon sonrió maquiavélico— Entonces, se un buen chico y ven aquí— pidió haciendo que Shim se levantara y se acercará a él como le ordenó.


Sunghoon tomó de la nunca al menor cuando lo tuvo en frente con poco espacio personal y estampó sus labios con los del contrario sin delicadeza dándole paso a un beso fuerte, sonoro, desordenado y sucio. Sus lenguas tenían un juego libidinoso que aumentaba la excitación en ambos sobre todo en Shim que no perdía la oportunidad para apretar la diminuta cintura y acariciarla con devoción llevando luego sus manos hacia los muslos pálidos tomándolos con fuerza bruta, y sacando un gemido ahogado de Sunghoon. El mayor tomo del pelo al grisáceo separándolo al sentir como este acariciaba su humedad. Sus respiraciones eran entre cortadas y una sola hilera de saliva era lo único visible entre su corto espacio.


—No te adelantes a los acontecimientos, Shim—dijo Sunghoon apartando la mano de Jake de su vagina— Primero cómeme el coño, Jakey—dijo cariñoso y meloso, aunque eso hizo un click en el haciéndolo negar rápidamente— No, mejor ruega por hacerlo, ruega por el cachorro, ponte de rodillas y suplícame para que puedas saborearlo... hazlo como si fueras un perro pidiendo a su amo que lo alimente— carajo ¿Por qué esto estaba calentándolo tanto? ¿Siempre fue así de masoquista? - se preguntaba el menor mientras no pensaba dos veces ponerse de rodillas como el pálido le había ordenado teniendo aquella espléndida vista. Acaricio las piernas y los muslos mientras relamía sus labios, miró hacia arriba encontrándose con la mirada arrogante de Sunghoon que brillaba en lujuria.


—Hyung...—le llamo mientras dejaba besos húmedos ascendentes las piernas de su novio hasta acercarse a la zona jugosa en la cual quería perderse.


—¿Si, Jakey? — el mayor acariciaba el pelo suave con extremo cariño como si lo hiciera a una mascota, con la voz jadeante y ansiosa.


—Quiero comerte Hyung— soltó viendo al contrario sonreír con descaro.


—¿Qué es lo que dices? No puedo escucharte bien, chiquito— mintió, lo había escuchado bien pero no estaba satisfecho con lo vago que se escuchó aquello.


—Quiero comerte, quiero saborearte— hablo en tono bajo como si quisiera que fuera secreto. Sunghoon dejo de acariciar su cabello y enredo su mano en el mismo apretando en puño sus hebras provocando una mueca de dolor en Jake que le provocaba placer.


—Habla más alto ¿Qué es lo que quieres? — pregunto entre dientes.


—Quiero comerte el coño Hyung, quiero comerte por completo, déjame hacerlo— pidió con desesperación mordiendo uno de los muslos del mayor.


—¿Mi cachorro esta hambriento? — pregunto dejando ligeras caricias con su diestra en el rostro sonrojado de Jake— Responde— ordeno impaciente.


—Si, lo estoy— respondió en un jadeo provocando que Sunghoon sonriera satisfecho.


—Entonces sírvete— dijo en un hilo de voz expectante dirigiendo a Jake a su vagina que estaba ansiosa por sentir la lengua del menor en toda su extensión. Shim no espero un segundo más y abrió aun mas las piernas de Sunghoon hundiéndose en el coño jugoso que estaba ansioso por probar. Jake se perdió en aquel lugar saboreándolo como si se tratase de un manjar. Lamio, chupo y beso sin sentirse satisfecho por lo poco queriendo mas de todo, de los gemidos de Sunghoon, de sus jadeos, de sus jugos y de su fuerza, esa que empleaba para follar su humedad con su rostro. El pelinegro se retorció con cada succión y lengüetazo que su querido novio le otorgaba, el sonido que hacía al chupar lo excitaba en sobre manera y sus gemidos se tornaban más ruidosos, y agudos cuando la lengua experta se introducía en su interior. Su liquido era cada vez más abundante y su mano estaba más urgida por guiar la cabeza del menor para sentirlo hasta lo más profundo. Su coño gozaba de una buena comida, Jake lo hacia excelente, el sabia lo que hacía, como hacerlo y que puntos tocar, siempre complaciente...— Como un buen perro— soltó entre jadeos presionando un poco mas y moviendo sus caderas para aumentar la fricción, podia sentir desde la nariz hasta el mentón de su amado en su intimidad por sus movimientos descontrolados. imaginarse al menor hecho un desastre por complacerlo solo incrementaba sus fantasías de verlo cual animal destrozando su interior sin compasión. Un pequeño chillido salió de su boca cuando sintió dos dedos deslizarse en su interior, era lento y sofocante pero también extremadamente estimulante.


—Hyung... tus gemidos de puta me vuelven loco— dijo el menor cuando pudo tomar algo de aire mientras hacia que sus dedos siguieran robando sonidos vergonzosos del pálido quien sentía aquel nudo en su estómago formarse— Si vas a soltarlo que sea en mi boca, nada debe desperdiciarse, no puedes dejar sediento a tu mascota— agrego con una risa boba. El grisáceo saco sus dedos utilizando su boca nuevamente y apretó los muslos con exagerada fuerza al sentir aquellas vibraciones que conocía a la perfección. Aquel orgasmo llego sin decepcionar, Sunghoon se corrió en abundancia soltando todo su jugo en la boca del menor que se tomo hasta la ultima gota con todo el gusto—Delicioso...— dijo al incorporarse acercándose al mayor para besarlo quien le recibió con todas las ganas de perderse en sus labios y saborear sus fluidos en los maravillosos labios de su novio.


Sunghoon se aferraba al cuello del menor mientras sentía el oxígeno desvanecerse de su sistema no importándole morir en los labios del moreno, quería besarlo hasta que no fuera nada, su orgasmo lo había dejado extremadamente sensible, pero con ganas de mas y Jake entendía aquello, apretaba su muslo izquierdo y su mano libre encontró apoyo en la espalda baja del pálido sosteniéndole. No fue hasta que realmente no podían devorarse más que se separaron con las respiraciones entrecortadas intentando recuperar el aliento. Sunghoon se apoyaba en el hombro del contrario forzando sus pulmones.


—¿Y ahora qué? — pregunto el menor escuchando sonidos inentendibles del mayor mientras iba dejando besos húmedos y una que otra marca en el cuello níveo, Jake sabía que luego de un buen orgasmo Sunghoon amaba que hiciera eso—¿Quieres ir a algún lugar más cómodo? — le cuestiono aun jugando en la zona sensible.


—No, solo cógeme aquí Jakey — dijo con la voz aun jadeante— Vamos muchacho, ponme en cuatro y dame por el culo... eso es lo que quiero— pidió demandante haciendo reír al menor por su forma tan sucia de hablar. Jake se alejo dándole la vuelta rápidamente, levantando su falda y proporcionándole varias nalgadas al mayor que lo hicieron gemir de gusto.


—Hyung, estas actuando como una autentica zorra— susurro el menor liberando su polla de su pantalón y golpeando el trasero enrojecido del pálido con ella— Eso me gusta mucho— dijo rozando su miembro en el coño cremoso de su novio para lubricarlo.


—¿Recuerdas que... estoy a cargo? — pregunto con dificultad. — Debes respetarme Jakey


—Te lo digo con todo el respeto que una perra como tú se merece, Hyung— respondió mordiendo la oreja de un quejoso Sunghoon mientras seguía rozando la vagina y el trasero del mencionado.


—Jake... deja de jugar y méteme la polla de una buena vez— dijo empujando sus caderas hacia atrás empalando toda la extensión del menor en su recto luego de varios intentos— Mierda... No recordaba que se sentía tan bien— solto con un suspiro de realización, se sentía lleno, se sentía bien.


—Yo soy quien no recordaba lo maravilloso que era estar en tu hermoso culo— dijo el menor tomando una de las piernas de Sunghoon para colocarla en el escritorio— Tan apretado y acogedor— Jake se movía lento y despacio para no lastimar al pálido que gemía en un tono bajo pero que era por completo de su disfrute— Por un demonio... te sientes tan bien Hoonie— dijo por completo llevado por las paredes que acogían a su enorme polla.


—Jakey, mas... por favor, dame más— pidió Sunghoon desesperado por la lentitud empezando a moverse por su cuenta para obtener el ritmo que deseaba mientras Jake lo nalgueaba con cada embestida.


—Al final... vuelves a rogar como una puta— dijo en un tono bajo que pareció encender más al mayor— Siempre serás así, amor— agrego soltando una risa grabe y tomando la cintura del pálido para detener su apuro dando embestidas lentas pero fuertes.


—Enserio quiero mandarte a la mierda—dijo con la voz temblorosa— Pero tienes razón, siempre seré una puta cuando se trate de ti y tu increíble polla—acepto entre jadeos—y tu siempre serás mi maldito perro, Jakey... tú me perteneces— Jake sentía que en cualquier momento se correría, nunca pensó que le llamaran perro podia excitarle tanto quería correrse, enserio quería— ¿verdad que lo eres?... dilo—ordeno.


—Si, Hoonie soy todo tuyo, soy un perro, soy tu perro... todo tuyo — Sunghoon se sentía un rey al escuchar eso de su amado novio que lo embestía sin piedad, la voz de Jake era áspera y se escuchaba forzosa conteniendo las ganas de soltar toda su esencia en el mayor algo que el pálido noto.


—¿Vas a correrte cariño? —pregunto recibiendo un vago y jadeante "si" —Entonces salte, no quiero que... te corras ahí —dijo empujándolo un poco y con un pequeño sonido quejoso Jake se separó como Sunghoon se lo había pedido, el cual se dio la vuelta plantando un beso necesitado en el menor— Ven, suéltalo en mi coño, cielo— dijo direccionando la polla en su entrada pasándola por sus labios vaginales sin penetrar— ¿Te imaginas que le ofreciera mi coño a otro?—soltó haciendo que el grisáceo frunciera el ceño— ¿Qué opinas de eso Jakey? ¿Debería averiguar si alguien puede ser mejor perro que tú? —pregunto para fastidiarlo viendo como en su atractivo rostro se formaba una mueca de disgusto.


—No puedes hacer eso— dijo acariciando el cuello del mayor.


—¿No puedo?... ¿No puedo qué? ¿Por qué? — pregunto haciéndose el tonto aun jugando con el pedazo de carne en su mano.


—¿Como puedes ofrecerle a otro lo que me pertenece, Hyung?... ¿No estás siendo muy cruel conmigo? — Sunghoon rio al sentir la polla presionar en su coño mojado que se moría por tener toda la extensión del menor en su interior— Eres solo mío, todo de ti... lo es— dijo en un jadeo.


—Tienes razón, olvide por completo que era todo tuyo— asintió lentamente mientras hablaba con un tono inocente que no encajaba para nada con el encuadre indecoroso que ellos formaban—Deberías refrescarme la memoria Jakey, haz que mi cuerpo sepa que eres el dueño— dijo soltando el miembro erecto y aferrándose al cuello contrario— Vamos cachorro, marca territorio, llena mi coño con tu esencia— Jake simplemente se hundió por completo de una sola estocada en la apretada vagina resbalosa y acogedora. El sonido chicloso y húmedo que hacía era como música para sus oídos, su polla se sentía como en casa, le hacia olvidar por completo porque había decidido alejarse por tanto tiempo de su adicción, los gemidos de Sunghoon merecían ser adorados y sus uñas clavándose en su espalda siendo amortiguadas por la tela de su camiseta le infringían un dolor placentero, Jake se aferro a la cintura del mayor para embestirlo con rapidez. Su orgasmo estaba pronto a llegar, pero no quería dejar a su lindo novio atrás, quería que se corriera con él, sentir sus jugos chorrear junto a su esperma, quería hacerlo gritar de lo bien que se podría sentir, quería agotarlo, eliminar de su cuerpo cualquier gramo de energía. Lo quería todo, el menor se hundía en su interior con precisión tocando un punto sensible en Sunghoon que sabia que solo Jake podia tocar, volviéndolo en una simple materia que se aferraba a un salvavidas—Jak-...Jakey voy a correrme— el pálido le hizo saber a su amor que tan solo incremento la rapidez de sus embestidas para llegar junto a su chico al tan esperado orgasmo que ambos estaban compartiendo con intensidad— Carajo... estoy lleno, lo siento escurrirse— dijo el pálido entre jadeos haciendo reír a Jake.


—Así lo quisiste, ahora estas lleno de mi— dijo con una diversión extraña— Debería buscar algo para limpiarnos ¿no? — pregunto haciendo el amague de salir del mayor, pero este se aferro aun mas a él envolviendo sus piernas.


—Dejemos eso para después, por ahora descansemos cariño—pidió meloso dejando cortos besos en el rostro del menor, quien le sonrió asintiendo, tomando por los muslos y tomando asiento en la silla del estudio aun dentro de Sunghoon.


—Mierda Hoonie... mi escritorio es un desastre— dijo viendo por encima del hombro contrario el desorden en aquel mueble—Pero eso esta bien, ha valido la pena— agrego acariciando la cintura del pálido con suavidad y hundiendo su rostro en el cuello del mismo aspirando todo el aroma a buen sexo que soltaba el pelinegro— Sabes que te amo Hoon... ¿Verdad? — pregunto extrañamente tímido.


—Uy... alguien se ha puesto sentimental de repente—dijo divertido— Por supuesto que lo se Jakey y yo también te amo... mucho— le hizo saber dejando un beso en su mejilla lo que hizo que el menor sonriera— Te amo, aunque no me respetes— le reprocho con burla sacándole una risa sin gracia por el cansancio.


—Me alegra que lo sepas y que sea reciproco...— dijo peinando algunos mechones rebeldes— Sobre esto yo...— Sunghoon detuvo su hablar.


—Ya dijimos e hicimos lo que se debía hacer sobre ese tema— dijo con un tono suave acomodándose en el pecho del menor— Cuando no quiera hacer nada te lo diré, por mientras tu solo hazme tuyo cuando quieras, no dejes de hurgar bajo mi falda cuando desees tocarme Jakey... Eso me gusta— le confeso— Realmente me gusta cuando me tomas y me coges, me encanta que me demuestres cuanto te gusto— dijo con sencillez.


—Eres todo un caso...— respondió el menor con tono tierno y cariñoso.


—Pero nunca más que tu — se burló al sentir el miembro del contrario como una roca en su interior—Puedo sentir tu polla crecer nuevamente dentro de mi Jakey— dijo incorporándose


—Tus palabras han hecho eso, es tu culpa— se excusó— Me estas malcriando, Hoonie— le hizo saber con una sonrisa pícara.


—Supongo que tienes razón— dijo moviendo sus caderas lentamente sacando un bajo gemido del menor—Que dices... ¿Otra ronda cachorro? — Jake le sonrió cómplice aferrándose a la pequeña cintura y acercándose para darle un tierno beso en los labios.


—Otra...




FIN