Incesado seas Inferno

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Summary

Jianna desde muy chica ha conocido el dolor que provoca la misma humanidad hacia su misma especie, desde muy pequeña presenció que no hay una diferencia entre los malos y los buenos. Pues, los malos siempre predisponen sus deseos a vista de todos, y los buenos solo los ocultan. Entendió que los buenos no existen, solo tienen dormido el instinto, y lo confirmó el día en que su hermana fue asesinada de la peor manera y sin ninguna persona al cual culpar. Una misteriosa muerte que la terminó por destrozar y le dejó varias interrogantes que tiene que averiguar con o sin ayuda de sus compañeros de trabajo, pondría en riesgo su puesto como agente para saber el significado de la muerte de su hermana. Maximiliano Barzini es dueño de una cadena de casinos extravagantes, lujosos y misteriosos. Inferno es el casino central donde ocurre de todo más allá de estafas, inferno es la guarida del diablo, y Maximiliano solo es la importante figura de la mafia Italiana. Jianna y Maximiliano se conocerán en circunstancias arrebatadoras e inesperadas, pero que increíblemente en algún punto tenía que suceder. —No importa donde me encuentre o si estoy ocupado, si estas en peligro—Murmura enterrando con firmeza sus dedos en mis caderas—, si me necesitas, solo grita mi nombre y estaré a tu lado para protegerte, y si es necesario, doy mi vida por ti.

Status
Ongoing
Chapters
3
Rating
n/a
Age Rating
18+

Capitulo 1

⚠️Advertencia⚠️

La jerarquía/categoría o escala de la red de la mafia y de los agentes no sigue su curso correcto al que conocemos o al que tenemos previo conocimiento. Toda la categoría ha sido modificada e inventada por mi persona, por lo que es posible que no siga una estructura veraz.

Sin más que agregar, puedes continuar con tu lectura.



Capitulo 1:Moscas en las sopas.

Mi mirada se mantiene fija a la luminosa pantalla de la computadora. El video esta en pausa, pero ha dejado una imagen que mi cerebro a visto miles de veces.

El rostro conocido aparece de manera alarmante, provocando que mi corazón sea estrujado con fuerzas por aquel culpable desconocido que me ha arrebatado lo poco bueno que tenía en esta tierra.

Mis ojos comienzan a picarme y al fijar mi vista, en aquel horror tatuado en su cara, comienzo a ver todo borroso por las odiosas lágrimas que amenazan por salir a flote.

Doy click para ver el siguiente contenido, y no es más que varias fotos que fueron tomadas a la hora en que se encontró aquel cuerpo, sin previo aviso, de mi boca sale un jadeo lamentero y como cuarta vez que vuelvo a ver todo sobre su caso, las ganas de vomitar vuelven a aparecer.

Se supone que este tipo de imágenes o situaciones no debería de darme ni un solo cosquilleo en mi estómago, ya que uno pasa por un entrenamiento bastante severo, y quien no tenga estómago para ver las atrocidades que suceden en cada misión ante los ojos de la mafia, simplemente no sirve para este trabajo.

Diablos.

¿Cómo tener estómago si a la que estoy viendo es a mihermana?Mi hermana.

La primera imagen es de unos mechones de cabellos desparramado por el impetuoso cemento de la acera. La segunda imagen cambia mi rostro lastimero a uno de dolor, es un cuerpo.

Se ve a la mujer boca a bajo, con el cabello mal cortado, como si se tratase de una muñeca, se ve el largo de su espalda llena de moretones, cicatrices y tatuajes que la involucra a algunas de las mafias, según los reportes anteriores de mis compañeros.

La siguiente me deja peor que las dos anteriores, un sabor amargo se embarca de mi boca hasta al estómago, provocando un retortijon de asco, y no por como luce un pobre cuerpo inocente, sino por lo podrido que debe de estar el que haya hecho esta atrocida.

No tiene ningún diente, ni una sola uña, sus párpados... no pude ver por última vez sus ojos en el funeral, sin embargo, lo que más me duele es el simple hecho de dejarla al descubierta ante el mundo, ante la sociedad juzgona.

Su piel con incontables cortadas teniendo como huésped insolentes moscas, se encuentra al descubierto ante los ojos curiosos, la han dejado expuesta como una burla.

Aún sigo escuchando el zumbido de las asquerosas moscas pasándose a lo largo de su cuerpo, los ladridos de nuestros perros guías, el murmullo de los habitantes y el flash de las cámaras; aún puedo escuchar un llamado lamentero paseándose en el silencio de un inexistente viento.

—No sigas torturandote—Salgo de mis pensamientos cuando la silla giratoria da vuelta para quedar de frente junto al susodicho—. Ya deja su memoria enpaz, al menos contigo.

—Su memoria seguirá atormentada mientras no se encuentre al culpable—Murmuro con el enojo calado en cada palabra.

—Estamos hablando de un caso de categoría A—Susurra procurando que los demás no escuchen—. Es algo serio, que sea tuhermana,no lo hace más o menos importante que los demás.

Levanto una ceja sorprendida por sus palabras, vaya gilipolla.

Volteo a ver hacia un lado, todos se encuentran con centenar de hojas en sus escritorios, con los teléfonos a mano, escuchando cada llamada de sus propios compañeros cuando están encubiertos en alguna misión. Arriba parece ser una simple oficina con trabajadores atareados, pero en la planta alta solo se encuentra losarchivos einformación.

¿Necesitas repasar la información de algún caso? Ve a la planta alta, la conocemos comoel historial, aquí yace más que una historia horroroza.

Para preparaciones tenemos el campo abierto que está detrás de esta estructura, al igual que las grandes torres que se forman en un cuadro a lo largo del territorio, sin embargo, donde se plenean las estrategias, la bodega de armas y las interrogaciones se hacen en la planta baja.

Debajo de esta fachada absurda de oficina, hay una planta subterranea que se usan para encerrar y descubrir lo asqueroso de lo que nos enfrentamos, lo llamamosel hueco.

Porque pareciera que estas atrapado en un gran hueco oscuro donde no hay ni una sola salida.

—¿Jianna?—Daxon hace que vuelva a la realidad y ponga toda mi atención sobre él—. Los ojos aquí ¿entendido?

Muevo mi cabeza lentamente para darle una confirmación.

—Estas fuera del caso de tu hermana hace meses—Hace una pausa para sacarme del sistema y así no seguir viendo sus fotos—. No estas capacitada para ese caso, así que por favor, comienza a actuar como mi mano derecha y cumple con tus obligaciones.

—¿Quién llevará el caso de ella?—Susurro con un hilo de voz.

—Lo haré yo personalmente si es lo que te preocupa—Sonríe de lado antes de darme un beso en la frente.

—Aquí no—Murmuro haciendo hacia atrás para que sus labios no toquen mi piel.

—Nadie está viendo, Jianna.

Daxon y yo llevamos una relación abierta desde hace un tiempo atrás; podríamos llamarle que somos un tipo de amigos con derechosdonde las muestras de afecto tenga la razón principal de que es por un deseo carnal.

Ninguno de los dos quiere una relación formal a la vista de todos, no tenemos tiempo ni para conocer a nuevas personas, nuestro trabajo absorbe nuestras energías, además de que es muy peligroso involucrar a personas en nuestras vidas. Es demasiado egoísta hacerlo.

Los dos nos entendemos para acompañarnos el uno del otro en nuestra soledad, sin perturbar nuestra profesionalidad en el trabajo, y él me lo ha demostrado. Me sacó del caso de mi hermana al ver que no sería competente y tener un juicio correcto al tratarse de ella.

Lo confirmó el día en que una falsa pista la tomé como una verdadera, me dejé guiar por la desesperación de tener tras las rejas al culpable de esa desgracia; ese día desperdicie recursos y armé un complot para alguien que ni siquiera existía, quién quiera que había mandado aquella pista anónima solo se estaba burlando de mi dolor, y estoy segura que tenía que ver con el asesino.

—¿Mi casa o la tuya?—Pregunta con su vista fija a los dos montes que sobresale de la camisa blanca.

—La tuya, pero me esperas en la bañera, ya sabes como me gusta—Le guiño un ojo al dar por finalizado este tema.

Daxon se reincorpora de mala gana mientras acomoda su indomable cabello.

—Hablo en serio cuando te digo que te quierolejosde este caso—Su voz se vuelve más ronca y autoritaria, ya no me está hablando dulce—. Necesito que sigas con el caso del gobernador, se dice que es parte de una red de tráfico de personas.

Cierro por un momento mis ojos, si bien quisiera ser la principal participante de que lleve el caso de mi hermana, no puedo, pero no debo de encerrarme solo en ella; si es verdad lo del caso del gobernador, al menos podré descubrirlo y salvar de aquel infierno a tantas personas.

Me levanto de la silla en el momento en que Daxon endurece su mirada como una señal de que deje de holgazanear y lo acompañe a la oficina de estrategias.

Lo sigo como si fuese su perro fiel que va detrás del amo que le da de comer. Todos mis compañeros voltean su vista hacia a mi, unos con sonrisas picaras y otros en forma de burla, aún recuerdan el gran error que arme al armar un gran escuadrón para capturar a ese hijo de puta que está en la mafia más temida de Italia, sin embargo, todo era un señuelo, una mentira, una emboscada para ganar tiempo.

Al llegar a la amplia habitación, que cuenta con dos ventanales que llegan a tocar las orillas del techo y termina hasta el suelo, se encuentran en las sillas giratorias los responsables de cada área.

Karla Morrinson, es unas de las mujeres que ascendió de manera rápida hasta postularse como la capitana en el área de estrategia; es quién supervisa a sus estrategas y la que da el visto bueno.

No podemos salir al exterior a cumplir nuestro trabajo o finalizar una misión, si ella no da el visto bueno de como vamos a proceder. Y joder, yo admiro demasiado a esta mujer.

Es una de las mujeres más jóvenes, a diferencia de otras que han pisado los puestos de capitanas, a sus 35 años se mantiene joven y con una sonrisa jovial que quien la conociera por primera vez, dudaría en creer que tiene más de 30 años.

—Buenos días—Susurro al sentarme a su lado, esta solo hace un asentimiento de cabeza en forma de saludo sin despajar su mirada de la mía.

Tenemos un conflicto, apoyó el caso de mi hermana y dió el visto bueno ante mi plan de proceder con la misión, sin embargo, ya todos conocen como terminó; en un fracaso.

—Confié en ti, Jianna—Vocifera caminando de un lado hacia otro.

Su cabello cae en sus hombros mientras la parte de atrás es corta, modela un traje blanco con una camisa negra cubierta por un blazer, está maquillada al natural y maneja sus uñas cortas.

—Me haz decepcionado—Masculla dando una palmada en la mesa de madera de colorcafé—¿Sabes en el problema que estas metida?

—Si señora—Susurro con la vista baja, mis sandalias de tacón parecen más interesantes que sus palabras.

—Dos de nuestros hombres perdieron la vida en la batalla por tu impaciencia y falta de preparación, dos hombres que tenían una esposa e hijos que mantener y los esperaban en casa.

—Lo lamento señora.

—Espero que si lo lamentes, esta vez no abogaré por ti, aunque seas la protegida de Luciano, me opondré al castigo que él dicte, no seguiré cubriendo tus averías.

Humedezco mis labios al encontrarme en la cueva de los lobos, un error que cometí a costado mi honor en esta entidad.

—Habrán ocasiones en que uno dé en el blanco y salga victorioso, y otras ocasiones en que la bala sedesviará y caerá muy lejos del objetivo—Susurra aquel hombre imponente que me crío al verme desprotegida—. Y eso es lo que recordará la gente, tu fracaso, ni las victorias, ni las felicitaciones, siempre serás juzgadas por tus fracasos.

Este me ayuda a sostener el arma que tengo entre mis manos para poder darle al blanco.

—Y más en este trabajo, donde se supone que nunca debes de cometer un error, pues esto puede costar la vida de uno o de miles.

Luciano es el padre de Daxon y el jerarca de esta identidad, él conoce de nuestras andazas y es tal vez por eso que me tiene un cariño inmenso, sigue con las esperanzas de que su hijo y yo tengamos una relación formal, y ¿Por qué no? Una familia también. Aunque siempre alega que tengo un potencial que aún no he explotado.

—¿Qué hace ella aquí?—Pregunta de manera despectante Franco.

Franco es quien se encarga en preparar minuciosamente a los agentes, todos tienen que saber usar un arma.

—Buenos días, Franco—Le Sonrío con hipocresía.

Franco no es el capitán, pero es como si lo fuera, es la mano derecha del capitán Geovanni. Fuimos como mejores amigos, pero al acercarme más a Daxon, él simplemente se alejó.

—Ella estará en la misión del gobernador, no directamente, pero trabajará con ustedes—Explica Daxon a todos los que se encuentran.

Entre los presentes está mi mejor amiga Alda, ella es quien se encarga en el espionaje, además de saber defensa personal a la perfección, ella nunca falla.

—El castigó que le impuse a Jianna es que ahora en adelante se encargará en buscar información en el historial hasta que creamos que es competente—Murmura Karla ante la orden de Daxon.

—Y yo estoy diciendo que ella estará en esta misión.

—Pero, Daxon...

—General Daxon para usted y todos los que se dirijan a mi—Eleva su voz a medida de que habla—, mientras estén bajo este edificio me llamaran General.

—General Daxon, creo que todos estamos de acuerdo que Jianna no está lista para ser parte de nuevo, aun sigue llevando un duelo que la ciega en la toma de decisiones y de concentrarse en su trabajo.

—Jianna esta más que lista.—Sale en mi defensa mi amiga Alda.

—Eso es porque es tu amiga, es comprensible.

—¡Basta!

Daxon da un fuerte golpe en la mesa que logra acallar a todos los presentes, al igual atrae las miradas de quienes entrenan en el campo, no escuchan, pero logran ver por el ventanal lo que estamos haciendo.

—Dí una orden y se cumplirán al pie de la letra, yo soy quien da las orden, y me es un fastidio que usted, capitana, este poniendo en duda mi mandato—La señala furioso, Karla no hace más que endurecer su mirada—. Usted no tiene ni la mitad de derecho de desobedecerme, Jianna estará quiera o no, si no le parece puede salirse del caso, no necesito que de el visto bueno de la estrategia cuando la puedo dar yo.

—Estas cegado por ella y te arrepentirás—Susurra Karla antes de levantarse.

Agarra unos papeles y dando pasos firmes con sus tacones, sale de la sala.

—Si otros están inconforme con mi mandato pueden salir ahora, sus puestos no están asegurados, en cualquier momento son reemplazables.

Todos se quedan callados mientras sus miradas recaen en mi.

—Bien, ¿Puedes brindarnos información, Jianna?

Daxon se sienta en su silla en espera en que de todos los detalles que encontré en el historial, las carpetas que le había entregado en la mañana se encuentran en cada puesto. Me levanto limpiándome las manos en mi pantalón de vestir mientras carraspeo antes de hablar y acercarme a la pizarra.

—El gobernador Adriano ha sido acusado por unas de sus empleadas de nombre Maria Carmen, una cubana que vino a Italia hace 10 años.

Todos abren las carpetas y lo primero que aparece son los datos de Maria Carmen y una foto de ella.

—Comenzó a trabajar con el gobernador hace 3 años atrás ya que su esposa la contrató, hasta aquí todo normal, pero si pasan a la página número 3 párrafo 5, hay una denuncia que puso para el señor Adriano, la cual retiró al paso de 4 horas.

Suelto un suspiro antes de darle play a la grabación que hay, en cada comiseria tenemos trabajando a alguien de nuestro equipo, quien se encarga de emitir acusaciones que se necesitan de nuestra intervención antes de que alguien de la policía trate de borrar evidencia.

¿Cuál es su nombre?

—Maria Carmen García.

—¿Usted está aquí para retirar la denuncia hacia el gobernador Adriano, no es así?—Se escucha un pequeño silencio—, por favor emita la afirmación con palabras.

—Si.

—¿Cuál es el motivo de retirar su denuncia al señor Adriano por violacion?

—Nunca abusó de mi, solo lo hice para recibir más dinero.

—Esta fue la denuncia que interpuso y luego retiró hace dos años, sin embargo, hace 5 meses volvió a interponer otra denuncia.

—¿Por qué denuncia al Señor Adriano?

—Por desaparición de todas las chicas que han salido en las noticias al no saber su paradero.

—Esa es una acusación muy grave ¿Tiene pruebas de ello?

—Yo vi todo, como llegaban aquellas muchachitas a la casa de él y luego se las llevaba en una camioneta negra, blindada, como si fuesen criminales, se llevó a mi hija.

—¿Sabe si tenía a alguien más trabajando con él?

—No...pero si sé que siempre se reunía en Inferno, el casino.

—¿Esta dispuesta en declarar en su contra?

—Él... él me puedematar, me puede mandar a matar... ¡NO! ¡NO!

Le vuelvo a poner pausa a la grabación.

—Él día del juicio no se presentó, fue encontrada muerta horas después, todo indicaba un suicido—Murmuro poniendo en la pizarra una foto de la escena del crimen—. Todas la desapariciones indican de que se trata de una trata de blancas, tal vez para prostíbulos, para esclavas de las mafias o incluso para transportar droga.

—¿No se sabe el motivo aún?—Pregunta Franco leyendo los papeles.

—No—Sonrío débilmente—. Nadie se atreve en desobedecer al gobernador, solo tenemos la testificacion de Maria Carmen, quien asegura que el culpable es Adriano, nuestro principal sospechoso.

—¿Cuando será la próxima reunión de Adriano en el casino?—Pregunta Daxon.

—La próxima semana.

—Bien, tenemos suficiente tiempo para prepararnos, ahora solo necesitamos seguir sus pasos.