Remembranza (2020)
Corre el auto plateado
por la ribera del Miño.
Pátina de luz del agua
que acompaña al tiempo y fragua
los recuerdos de un chiquillo.
Impronta breve de duelo
que arrastra dura el pasado
de aquel que habita la tierra
y también del ave fiera
que hace tiempo que alzó el vuelo.
Los gigantes del pasado,
hace mucho que quedaron
a mis pies, que van descalzos.
Paseaba esta ribera
con el río de la mano,
sintiendo en mis pies el agua
que ahora se lleva los versos
de aquella vez, la primera.
La corriente hoy me devuelve,
firme a mis manos maduras,
la misma gota de agua,
que yo en tiempos de locura
vertí en forma de una lágrima,
fruto de aquella amargura
que, al arrancarme de ti,
fue a manchar aquella senda
que recorrí de tu mano.