The fun goes inside of me (L.S)

All Rights Reserved ©

Summary

Harry y Louis han sido pareja desde hace varios años, diez para ser exactos, y Harry siente que Louis se ha aburrido de él, así que una noche después de que su alfa llega del trabajo él decide darle una sorpresa. —Lou, la diversión va dentro de mí —murmuró de forma tímida el omega, alisando las arrugas de su ropa mientras se mordía el labio inferior y sus mejillas tomaron color; Louis lo observó con una mirada hambrienta y casi se ahogó con la cena. Finalizada 07/06/2021, originalmente subida a Wattpad y baneada de ahí el 10/02/2023.

Status
Complete
Chapters
1
Rating
5.0 1 review
Age Rating
18+

-The Fun Goes Inside Of Me-

Harry se puso de pie frente al espejo y analizó las cosas de forma minuciosa, todo debía estar perfecto y es que, él creía que su alfa ya se había cansado de todo hasta el punto de aburrirse de él, bien sabía que Louis no lo abandonaría, sabía que no sería capaz de dejarlo morir de tristeza pero él no quería que fuese infeliz, además de que lo amaba con todo lo que tenía, alma, corazón, ser y mente, completamente perdido por el alfa; a pesar de que los dos deseaban una familia habían decidido que era mejor esperar pues era una responsabilidad enorme y Louis quería poder tener menos trabajo para estar más tiempo con el futuro cachorro.


Pero últimamente, el omega había notado que el alfa estaba algo sumido en sus pensamientos y, a veces, distante, hacía aproximadamente un par de meses que ellos no tenían una bonita noche romántica, el sexo no había sido realmente bueno como lo era antes de aquellos meses y su corazón sufría al preguntarle a Louis si todo estaba bien porque siempre recibía ése movimiento afirmativo vacío de cabeza, en un principio había pensado que Louis ya no lo amaba pero descartó eso al no sentir ninguna anormalidad en el lazo que compartían, aún sentía la preocupación o tristeza del alfa cuando algo le ocurría a él, y todavía sentía el amor presente, sabía que el alfa estaba ahí pero el problema era con su mente, lo notaba en su olor también pues, el acostumbrado aroma a canela que tenía se percibía contaminado de un leve olor amargo; Harry sabía que algo estaba pasando que no le dejaba concentrarse en la vida cotidiana y quería hacerle sentir mejor, como su pareja desde hacía diez años él quería de verdad hacer sentir mejor a Louis.


Harry salió de la habitación en que estaba y se dirigió hacia la cocina, guardó los víveres que había comprado y dejó afuera los insumos que ocuparía para hacer la cena, con vegetales, carne y arroz se encargó de preparar el guisado favorito de Louis, luego, mientras el guiso hervía en una olla a fuego medio, comenzó a mezclar todo en un tazón para el postre, había decidido hornear un rico bizcocho de naranja y nuez; dejó que el bizcocho se horneara mientras apagaba el fuego de la estufa y limpió todo lo que estaba sucio, finalmente, después de cuarenta minutos sacó el bizcocho del horno y lo dejó enfriar sobre la barra.


Luego de terminar con la comida se dirigió hacia el baño para tomar una ducha, asegurándose de que aún tenía una hora antes de que Louis llegase del trabajo; se deshizo de su ropa y se metió bajo la regadera, llevó a cabo todo el proceso del jabón y el shampoo para asegurarse de que el olor de la comida no se había quedado impregnado en él, se secó el cabello y también el exceso de agua del cuerpo mientras se envolvía en una toalla, salió del baño y fue nuevamente hacia la habitación, se vistió, se cepilló el cabello y para matar el tiempo sobrante se quedó barnizando las uñas de sus pies pues el color que ya traía estaba bastante maltratado, una vez listas sus uñas se aplicó un poco de bálsamo labial de tono rosado opaco, ni siquiera se notaba que lo llevaba puesto.


El omega finalmente escuchó la puerta principal siendo abierta y se puso de pie de un salto, se analizó una última vez y luego salió de la habitación hacia la sala para recibir a Louis, quién sonrió de forma leve al verlo asomar; Harry le devolvió la sonrisa.


—Hola, Lou, ¿qué tal tu día? —preguntó el omega de cabellos rizados y ojos verdes y brillantes, siendo abrazado por su alfa, quien le plantó un beso sobre la frente y después uno más ésta vez sobre los labios, aprovechando para tomar una respiración muy cerca de él para llevarse ése aroma a rosas azucaradas que desprendía y que siempre lograba calmarlo, o ponerlo de mejor humor.


—Hola, pequeño. Hoy tuve un día cansado, casi siempre es un día cansado pero estoy bien, sobreviviré —dijo Louis, observando con sus ojos azulados al pequeño frente a él, el cual estiró sus brazos y acomodó el cabello lacio y castaño que estaba despeinado.


—Bueno, mañana es fin de semana —añadió Harry, terminando de acomodar el cabello del alfa y lo observó, notando que su olor a canela estaba más normal pero apenas, casi imperceptiblemente, lograba notar el olor amargo.


—Sí, tal vez después de terminar las hojas de cálculo pueda dormir hasta tarde —respondió el oji-azul, caminando junto a su omega para llegar a la cocina—. Huele bien —comentó, llenando sus pulmones con el aire impregnado con aroma a comida casera mientras dejaba sus cosas sobre la encimera y se dirigió hacia el fregadero para lavar sus manos.


—Sip —dijo el rizado en un tono algo infantil, por lo que sus mejillas enrojecieron al instante—. Siéntate a la mesa y yo te sirvo —dijo de nuevo, regalándole otra dulce sonrisa a Louis a pesar de que la preocupación estaba carcomiendo sus entrañas.


—Si quieres, puedo ayudarte —dijo Louis, haciendo por levantarse de donde se había sentado.


—No, está bien así. Sé que si no te sientas pronto te dolerá la espalda —añadió el omega, conocía al alfa como a la palma de su mano; Louis guardó silencio ante la lógica del menor y terminó por hacerle caso—. Espero que te guste, es tu favorito. Y de postre hice un bizcocho de naranja con nuez —dijo, colocando el plato junto a una cuchara frente a Louis.


—¿No comerás nada? —preguntó con confusión el castaño mientras probaba un bocado, subiendo la vista al no recibir respuesta por parte del omega y por poco se ahogó con la comida al ver que Harry se deshacía de su típico suéter de lana para revelar que llevaba puesto un lindo vestido de encaje rosado que realmente no cubría mucho.


—Lou, la diversión va dentro de mí —murmuró el oji-verde, alisando las arrugas de su ropa mientras se mordía el labio inferior y sus mejillas tomaron color; Louis gruñó bajo, observándolo con una mirada hambrienta y mandó la cena a la mierda, por más bueno que estuviese el guisado.


Louis alargó los brazos hasta el omega, tomando su cintura entre sus manos y lo acercó, observándolo con mayor detalle; Harry jadeó ligeramente y sintió cómo su entrada comenzó a lubricar sólo por estar bajo la atenta mirada del alfa, quien comenzaba a desprender olor a excitación, mezclándose con el aroma a canela y todo eso opacó el olor amargo.


—¿Qué es esto, pequeño? —preguntó el alfa con otro gruñido, sin dejar de observar detenidamente al omega delante de él.


—Sólo, creí que sería divertido —dijo en un murmullo, colocando sus manos sobre las muñecas de Louis para apoyarse y sintió cómo su entrada chorreaba, se sentía realmente húmedo además de que su pene comenzaba a despertar.


—Dios —dijo el mayor con voz ronca y tiró de forma suave del omega para sentarlo sobre su regazo, así lo tuvo suficientemente cerca de sí y lo besó de nuevo, ahora con más ferocidad; Harry gimoteó con gusto, tratando de seguir el ritmo que había impuesto el alfa pero de pronto se alejó, no quería, pero se alejó para poder levantarse y Louis gruñó disgustado, aunque se lo quedó viendo para saber qué tramaba hacer exactamente, separó un poco más las rodillas cuando el hombrecillo se arrodilló delante de él y desabotonó sus pantalones, apenas movió las telas un poco para poder tomar su polla y se la llevó a la boca de forma casi desesperada; el alfa gruñó de nuevo, llevando una de sus manos hacia la cabeza de su omega de forma inmediata para enrollar sus rizos entre sus dedos y tiró de manera leve de su cabeza; Harry entrecerró los ojos mientras engullía un poco más de la longitud y se apoyó en las piernas del castaño, subió su cabeza para chupar sólo la cabeza, repasando la hendidura varias veces con su lengua y después, sin previo aviso, relajó los músculos de la garganta y bajó su cabeza, tomando la mayor parte de la carne palpitante—. Tan bueno, pequeño, pero no querrás que anude en tu boca, ¿cierto? —preguntó con la voz saliendo desde lo más profundo de su pecho mientras acariciaba con su pulgar la mejilla ahuecada de Harry, el cual dudó por un segundo y después de succionar un poco más se retiró lentamente, negando; lo que menos quería Louis era matar a su compañero por asfixia involuntaria, joder, sería una pésima forma de terminar la velada.


Harry se lamió los labios, enrojecidos e hinchados por el esfuerzo anterior, y sus mejillas también enrojecieron (otra vez) al sentir cómo su lubricante corría sobre sus muslos internos en grandes cantidades y logró captar que terminaba encharcando sus rodillas en el suelo.


—Lou, vayamos a la habitación… —dijo en un murmullo el rizado y sin querer se le escapó ése tono aniñado que a veces usaba para chantajear al alfa, eso hizo que sus mejillas brillaran aún más—. Alfa, por favor —gimió levemente cuando se le hizo que Louis tardaba mucho tiempo en reaccionar.


Louis salió de su estado de hipnosis, embobado con el omega y regresó al mundo real, se levantó de la silla apenas terminó de acomodarse decentemente los pantalones y tiró de Harry para levantarlo del suelo, entrelazó sus dedos mientras caminaban a paso apresurado hacia el dormitorio que compartían y finalmente pudo abrir la puerta, cerró tras de sí y empujó con suavidad a su compañero para recostarlo sobre la cama, trepando sobre él justo después.


—Me gusta cómo luce, pero me gustas mucho más sin él —gruñó el oji-azul, mordisqueando la oreja de su pequeño mientras deslizaba el vestido que llevaba puesto a través de sus hombros, dejándolo fuera de su cuerpo con cuidado de no romper nada porque una vez, cuando sentía que iba a romper sus pantalones, había roto con desesperación una camiseta que Harry vestía y éste terminó llorando por mucho tiempo, diciendo que ésa era su camiseta favorita, y así Louis había aprendido a no ser tan bestia aunque sintiera que su polla se ponía azul; dejó la prenda de lado y mientras se acomodaba notó que Harry giraba sobre su estómago, alzando las caderas, gimiendo de forma tentadora y el alfa sabía que él hacía eso sólo cuando lo necesitaba tanto que dolía, además el aroma a excitación que desprendía se lo confirmaba.


Louis se posicionó entre las piernas de su pareja, volviéndose una enredadera humana mientras empujaba en su interior primero con un par de sus dedos sólo para asegurarse y recibió una especie de entre gemido y queja por parte de Harry mientras empujaba sus caderas hacia su mano, haciéndole saber que estaba listo, así que retiró los dígitos que había insertado anteriormente y se los llevó a la boca para recoger con su lengua el lubricante que había quedado en ellos, saboreando lo dulce de su pequeño para alinearse con su entrada y apoyó su peso en uno de sus codos, recostándose sobre el omega para que pecho y espalda estuviesen siempre en contacto, finalmente se hundió con lentitud para no lastimarlo y coló su mano libre entre el cuerpo de su pequeño y el colchón para tomar su miembro, repartiendo algunas caricias sobre la cabeza con su pulgar para después dar apretones suaves; Harry lloriqueó, meciéndose de forma leve para seguir la mano de Louis, y así al mismo tiempo empujando su trasero hacia atrás.


—Lou —gimió el omega cuando Louis finalmente dió la primera embestida y empujó un poco hacia atrás para encontrarlo a medio camino, enganchó su brazo derecho con el brazo que Louis apoyaba sobre el colchón y se sostuvo de su antebrazo, arqueándose un poco para dejarle más espacio entre su estómago y la cama; Louis acercó la mano del brazo con que se apoyaba hacia él y así podía jugar con uno de los pequeños botones rosados sobre el pecho de su pequeño, quien gimió de nuevo.


—Eso es, pequeño —bufó el castaño, empujándose dentro de Harry, él conocía tan bien su cuerpo, sabía la manera en que le gustaba sentirse y también sabía cómo y en dónde tocar, sí, Harry amaba a ése hombre de todas las formas posibles que se puede amar a una persona, lo amaba tanto que era doloroso, de ése dolor que provoca la lejanía de una persona en específico o cuando algo se siente tan bien que llega a doler, ése dolor que se vuelve agradable, era tan malditamente bueno en todos los aspectos, así que lloriqueó de nuevo, llanto de placer y por todos los pensamientos que tenía en ése momento, todo el amor que sentía, todo lo que deseaba que se arreglaran las cosas, que todo volviese a la normalidad de nuevo y todo empañó su cerebro.


—Lou... Ah, sí —balbuceó el oji-verde con poca coherencia, queriendo gritar un “sí, me jodes tan bien”, “sí, te amo”, pero eso era todo lo que podía articular en aquel momento.


El alfa gruñó nuevamente y apretujó con más fuerza el pezón que tenía entre sus dedos, tocando más rápido a lo largo de la extensión del pene de su omega, sentía que escurría el líquido desde la ranura en la cabeza y él conocía de forma exacta en qué lugar estaba escondido su punto, estaba atacando ése botón desde hacía un rato y por la forma en que Harry gritó, supo que no tardaría en terminar.


—Tan mojado, bebé. ¿Te vas a correr para mí? —preguntó el alfa con la voz ronca sobre la oreja del rizado, empujando dentro y fuera sin piedad, golpeando el mismo lugar una y otra vez; Harry dejó escapar un largo gemido con todo lo que daba su voz mientras se corría en la mano de Louis, manchando las sábanas y también alcanzó a salpicar su estómago, se apoyó mejor en el brazo del alfa al sentir que perdía la fuerza.


—Oh, alfa —lloriqueó Harry, sufriendo algunos espasmos tras el golpe del orgasmo y escuchó cómo Louis gruñó bajo con la respiración agitada, acelerando los movimientos con que entraba y salía, hasta que de pronto se hundió profundamente mientras su nudo comenzaba a crecer dentro suyo y dejó salir un pequeño quejido, entonces Louis lo abrazó con fuerza.


—Lo siento, pequeño —apenas murmuró el mayor antes de hundir sus dientes en el mismo lugar de siempre, reabriendo la marca en el cuello del omega mientras se descargaba en su interior, llenando su pancita con su semilla y es que sabía que Harry siempre estaba tan malditamente estrecho que siempre sentía molestia cuando el nudo crecía.


—Lou —jadeó el rizado, corriéndose por segunda vez al sentir que su barriga era llenada por Louis, y éste reabriendo la marca, había perdido la cuenta de cuántas veces la había reabierto, eso lo volvía más intenso y simplemente no pudo con tanto, y sólo se corrió de nuevo.


Louis succionó la zona después de retirar sus dientes, lamiendo con cuidado y de forma suave para curar la herida correctamente, sentía que era la parte más íntima del apareamiento y él amaba tanto al rizado, quería compartir todo con él y sólo con él.


—¿Estás bien, amor? —preguntó Louis finalmente, recargando su frente sobre el hombro derecho del omega.


—Sí, estoy bien —murmuró el oji-verde, tratando de normalizar su respiración y con la fuerza que le quedaba en los brazos, subió uno de ellos y se dedicó a jugar con el cabello de su alfa mientras se quedaban así por un rato más, compartiendo mimos hasta que finalmente Louis salió de su interior y pudo sentir cómo todos los fluidos mezclados escurrían de su agujero; el alfa lo giró de forma suave para que se recostara sobre su espalda y se inclinó sobre él, dedicándose a lamer su vientre para recoger el semen que había salpicado el lugar cuando se corrió y así tragarlo, después se tumbó al lado, atrayéndolo hacia él y se recostó sobre su pecho, volviéndose un enredijo de piernas, brazos y cabezas de nuevo—. ¿Y tú estás bien, Lou? —preguntó con voz leve, algo temeroso de recibir la misma respuesta de siempre.


—Sí —dijo el castaño, acariciando la cabeza de su pequeño, el cual sintió que su corazón se estrujó—. ¿Por qué? —preguntó, confuso; Harry sintió un poco de alivio al recibir más palabras que antes.


—Bueno, es que éstos meses sentí que estabas algo distraído y un poco distante, siempre que te preguntaba me decías que estabas bien y nunca me dijiste qué ocurría, porque yo sé que te pasa algo aunque digas que no, puedo sentirlo y también hay algo amargo en tu olor a veces —dijo el omega, trazando figuras y rayones imaginarios sobre el pecho de Louis con su dedito, muy concentrado en lo que decía—. Y pensé, pensé que tal vez te aburriste de mí —dijo por último.


—No, amor, no creas eso ni de broma. Harry, yo te amo con todo lo que tengo, te amo tanto o incluso más que el primer día y nunca podría aburrirme de ti, eres mi todo, pequeño y por eso no quería preocuparte si te decía que he estado teniendo mucho trabajo, eso me estresa bastante y quiero relajarme en casa contigo, pero sigo teniendo muchas cosas por hacer y no me dejan pensar en algo más —confesó el oji-azul, alejándose sólo un poquito para poder ver bien a Harry—. La empresa hizo un nuevo contrato y todos hemos tenido un aumento de trabajo, pronto se estabilizará todo así que no te preocupes por eso. Tú nunca podrías aburrirme y jamás podría dejar de amarte, sigo tan enamorado de ti como el día en que te conocí, cuando supe que eras mío y cuando te tuve entre mis brazos fue el día más feliz de mi vida —explicó, dejándole un beso sobre la frente.


—Oh, por eso te sentía tan cansado —divagó un poco el rizado, más para sí que para Louis—. Te amo tanto, mucho más que a nadie —dijo después, sonriendo levemente mientras sus mejillas empezaban a colorearse de rojo.


—Y yo te amo a ti —respondió el alfa, acercándose nuevamente a Harry para dejarle un beso sobre los labios—. Es viernes, ¿sabes? Y mañana es fin de semana, tal vez podríamos aprovechar mejor el tiempo antes de que regrese al trabajo —dijo, repitiendo lo que había dicho el omega anteriormente y sonriendo de forma maliciosa; Harry se rió bajito, sonrojándose otra vez.


—Creo que es buena idea —dijo al fin, trepando sobre el alfa y éste gruñó, tomando su cintura entre sus manos para ayudarle a que se acomodara como era debido, al menos como era debido en la situación en que estaban—. Supongo que el bizcocho será el desayuno de mañana, ¿verdad? —murmuró, mordisqueando su propio labio inferior al sentir que la polla de Louis endurecía otra vez contra su trasero.


—Sí, es una buena idea —repitió, sentándose brevemente para poder besar a su pequeño de nuevo—. Por ahora déjame compensarte toda la preocupación y las malas noches de citas que te causé —dijo con una sonrisa maliciosa plasmada en el rostro, recostándose de nuevo.


—Me parece justo —dijo Harry en un murmullo, sonrojándose furiosamente mientras balanceaba las caderas en círculos sobre Louis, el cual gruñó de nuevo.



Final de “The Fun Goes Inside Of Me”.


🌈💙🌈💚🌈


Espero que la lectura haya sido de su agrado, recuerden comentar y votar; amor ♡